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La Duodécima pasa por sus goles

Con 21 goles entre todas las competiciones (14 en LaLiga, 4 en el Mundial de Clubes, 2 en Champions y 1 en Copa), Cristiano Ronaldo es con diferencia el máximo anotador del Real Madrid en lo que va de temporada. Para encontrar al goleador con cifras más próximas a las suyas en la plantilla blanca hay que remitirse a Karim Benzema con 12 dianas. Conviene resaltar este dato en un momento en el que el ‘7’ parece cuestionado.

Su más que aceptable media de 1 tanto por partido no ha impedido que se hable del declive del astro portugués. A sus 32 años es evidente que sobre el césped no hace lo mismo que hace un lustro. Ha cambiado su juego como también lo ha hecho Leo Messi o cualquier otro futbolista durante su trayectoria. No obstante, entre esta situación y el anuncio del fin de la estrella madridista hay un abismo que conviene tener en cuenta.

Guste más o guste menos, el objetivo de la Duodécima pasará por sus goles, como ya sucediera con las últimas Copas de Europa que lucen en las vitrinas del Bernabéu. Si ha ganado recientemente el Balón de Oro y el premio ‘The Best’ es porque fue clave en los éxitos de Real Madrid y Portugal la pasada campaña, cuando también se le llegó a poner en entredicho. Para el luso nada de esto es nuevo.

Preparado para el paso de los años

Si hay un jugador que no es precisamente sospechoso de no cuidarse lo suficiente, ese es Cristiano. El ambicioso delantero lleva toda su carrera tomando las máximas precauciones posibles para estar en óptimas condiciones y competir al máximo. A sus buenos hábitos alimenticios y de preparación física se suma el mayor descanso del que está gozando este curso. El portugués al fin ha comprendido la importancia de las rotaciones para llegar al tramo final de competición al 100% y no volver a tener lesiones –como la que sufrió con Portugal en la final de la Eurocopa– o arrastrar molestias. La visita del Nápoles será una buena oportunidad para demostrar que está preparado para el momento clave de la temporada.