Theo Hernández, en tierra hostil
16 noviembre, 2017
Zidane ante la adversidad
16 noviembre, 2017

La paradoja de Simeone

El Atlético es uno de los tres equipos que permanecen invictos en LaLiga junto con Barça y Valencia. Por primera vez en la era de Diego Pablo Simeone, los rojiblancos no han sufrido ninguna derrota en las once primeras jornadas del campeonato y, sin embargo, las sensaciones no pueden ser más contradictorias. A nivel de resultados, porque los cinco empates cosechados este curso contrarrestan el hecho de no haber perdido.

En segundo lugar, y puede que lo más importante, porque el juego desplegado por los pupilos del Cholo sí está transmitiendo señales preocupantes. Al margen de lo que digan los marcadores, la sensación es que el técnico argentino no acaba de dar con la tecla esta campaña. Una curiosa paradoja la suya, quien en este momento se encuentra perdido sin perder.

Ni goles ni juego

Aunque se ha hablado mucho de los problemas del Atlético de cara al gol -que los tiene-, sus últimas actuaciones (incluso en las victorias ante Celta y Deportivo) evidencian que los del Metropolitano también sufren carencias importantes a la hora de construir su fútbol. Un hecho que sin duda se ha visto agravado por la ausencia de Koke, quien se ha perdido el último mes de competición a causa de un edema muscular. Sin el vallecano, el juego de los rojiblancos es aún más lento y previsible.

Que el equipo se encuentra lejos de su mejor versión es un hecho que se puede comprobar mediante sus estadísticas. En estas once primeras jornadas, los colchoneros registran 16 goles a favor, 6 en contra, 89 ocasiones generadas (8 por partido) y 3.585 pases acertados (80% de precisión). En esas mismas alturas de la temporada 2013-14, en la que conquistaron el título liguero, acumulaban 28 tantos a favor, 8 en contra, 118 oportunidades de gol (11 por encuentro) y 3.255 pases completados (79% de precisión).

Pese a todo, Simeone considera que la solución no es otra que insistir en el mismo discurso. “No me voy a mover de lo que sigo pensando. Tengo un equipo competitivo, que a lo largo de la temporada encontrará sus objetivos. El año pasado se apresuraron demasiado en vernos fuera de todo. Creo en el trabajo que tenemos, creo en los futbolistas. Trato de aislarme lo máximo que puedo sin dejar de corregir cosas, no soy ciego”. El derbi dará y quitará razones.