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3 julio, 2018
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Cómo levantar la Copa de Europa sin ganar ni un partido desde cuartos de final

Por increíble que parezca, no es necesario que ningún equipo de los que disputan los cuartos de final de la Champions gane ningún partido para levantar la ‘Orejona’, bastaría con que se impusiera en la tanda de penaltis en la final. La sentencia resulta tan obvia como inverosímil, sin embargo, no sería la primera vez que sucediera, el PSV ya lo hizo posible.
En la temporada 1987-1988, el PSV comenzó la Copa de Europa en dieciseisavos de final, donde se cruzaron con Galatasaray. En el partido de ida vencieron con claridad a los turcos (3-0), pero a punto estuvieron de caer eliminados en la vuelta. El 2-0 les puso contra las cuerdas, pero finalmente pudieron avanzar de ronda.
En octavos eliminó al Rapid de Viana imponiéndose en el partido de ida en Austria (1-2) y repitiendo victoria en Holanda (2-0), para dejar atrás los octavos de final y adentrarse en la siguiente ronda. Fueron los dos últimos partidos que consiguieron ganar en la Champions y, sin embargo, acabaron alzándose con la victoria final.
En cuartos, el rival que les tocó en suertes fue el Girondins de Bordeaux. La eliminatoria estuvo muy igualada, pero el 1-1 del partido de ida en Francia les bastó para avanzar tras aguantar el resultado en el partido de vuelta (0-0).

 El dato: El PSV levantó la Copa de Europa sin ganar ningún partido desde cuartos

En semifinales se cruzaron con el Real Madrid, que venía de eliminar al Bayern de Múnich. De nuevo tuvieron la suerte de jugar la ida lejos de Holanda y rascaron un meritorio 1-1 en el Bernabéu. Hugo Sánchez adelantó a los locales en el minuto cuatro al transformar un penalti que había cometido sobre él Van Breukelen, uno de los mejores porteros de aquella época. Poco duró la alegría, porque Edwar Linskens aprovechó un error de Paco Buyo para poner las tablas en el marcador.
La vuelta, de nuevo a aguantar resultado. Ni Butragueño ni Hugo Sánchez tuvieron su noche, y se fueron sin marcar a pesar de haber tenido ocasiones claras de gol ante un PSV que se encerró atrás con un planteamiento ultra defensivo. El 0-0 certificó el pase del PSV a la finalísima y supuso uno de los mayores batacazos que se recuerda de la famosa ‘Quinta del Buitre’.
El último escoyo era el Benfica, que venía de eliminar al Arhus suizo, el Anderlecht belga y el Steaua de Bucarest rumano. En aquella final disputada el 25 de mayo de 1988 en el Neckarstadion de Stuttgart (actual Mercedes-Benz Arena) ante 70.000 espectadores, ni holandeses ni portugueses consiguieron marcar en el tiempo reglamentario. Tampoco lo hicieron en las dos partes de la prórroga, y el campeón tuvo que decidirse en la tanda de penaltis.
Por parte del Benfica, Elzo Coelho, Dito, Hajiri, António Pacheco y Carlos Mozer anotaron los cinco primeros disparos. También marcaron los cinco primeros tiradores del PSV: Ronald Koeman, Wim Kieft, Ivan Nielsen, Gerald Vanenburg y Soren Lerby. Todo quedaba a expensas del mete-falla. Y así fue en el sexto lanzamiento. Primero cogió el balón Anton Janssen, que había salido en el minuto 107 en la única sustitución que hizo el equipo holandés. Nada pudo hacer Silvino Louro para atajar el disparo. Toda la presión cayó de golpe sobre António Veloso. En esta ocasión el portero Hans van Breukelen estuvo más hábil y repelió el lanzamiento, dejando el 6-5 definitivo que les proclamaba Campeones de Europa.
Con tan solo 2 goles marcados y con otros 2 goles encajados desde cuartos de final, aquél equipo entrenado por Guus Hiddink se convirtió en rey de Europa. El PSV consiguió en 1988 uno de los pocos tripletes alcanzados en el viejo continente. Se impusieron en la Eredivisie proclamándose campeones a cuatro jornadas del final, marcando 117 goles y cediendo sólo dos derrotas. También levantaron la Copa imponiéndose al Roda JC Kerkrade en la prórroga por 3 goles a 2.
Un equipo de leyenda que ha pasado a la historia y que todos los aficionados al fútbol lo recuerdan. Su primera, y hasta el momento última Copa de Europa, la consiguieron levantar sin vencer ni un solo enfrentamiento desde cuartos de final.