Vinícius mordisco
El polémico anuncio de Telepizza que se mofa del mordisco a Vinícius
4 septiembre, 2018
A por la Champions con Vinícius
4 septiembre, 2018

La revolución del VAR

El uso del videoarbitraje no sólo sofoca gran parte de las polémicas e imparte mayor justicia, sino que también influye positivamente en el comportamiento de los jugadores. Las estadísticas así lo corroboran

La presente temporada de LaLiga ha marcado un punto de inflexión con la entrada del sistema de videoarbitraje (VAR). Apenas ha bastado el transcurso de las primeras jornadas para comprobar que su implantación ha sido todo un éxito. Ya nada será igual, y en este caso hay que decir que afortunadamente. El uso de la tecnología arbitral ha reducido las injusticias y ha cambiado para bien la actitud de los futbolistas. El índice de tarjetas por partido es el más bajo de los últimos diez años, mientras que las simulaciones y las protestas también se han reducido de manera drástica.

El aval del Mundial

No se trata de un hecho casual, pues ese mismo descenso ya se experimentó también en otras grandes ligas como la Serie A o la Bundesliga. No obstante, el mejor aval para estos avances se produjo en el pasado Mundial de Rusia. De acuerdo a las cifras facilitadas por el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, el acierto de los árbitros a lo largo del torneo fue de un 99% con la ayuda del VAR. Volviendo a la corta experiencia vivida en España, las primeras jornadas del campeonato ya han dejado claros ejemplos de cómo la aplicación de estos avances puede determinar el desarrollo de un partido. El Espanyol derrotó al Valencia tras marcar un primer tanto en el que la tecnología de gol dictaminó que la falta lanzada por Esteban Granero superó la línea tras rebotar en el travesaño. Así mismo, el gol marcado por Keko en el Valladolid-Barça que hubiera supuesto el 1-1 fue justamente anulado tras comprobar que había un ajustado fuera de juego. Son sólo algunos casos que corroboran el éxito del VAR.

Éxito en la implantación

Evidentemente, no desaparecen todas las injusticias, ya que no deja de ser el colegiado el que decide bajo su propio criterio y porque el uso del videoarbitraje queda limitado a cuatro supuestos que la FIFA cataloga como Jugadas Decisivas: determinar la validez de un gol, si ha habido penalti en una jugada, si una acción es merecedora de tarjeta roja e identificación correcta de un futbolista a la hora de imponer una sanción. Pese a no ser perfecto, el VAR también ha tenido una buena acogida entre los aficionados, quienes quedan convencidos de las decisiones tomadas por el árbitro. Como sucede ante todo cambio, habrá quienes todavía se muestren reticentes o no acaben de entender su funcionamiento. En cualquier caso, su normalización total parece una simple cuestión de tiempo.

Efecto disuasorio

En cuanto al ritmo del juego, al contrario de lo que anunciaron en su momento los detractores de este avance, lo cierto es que beneficia más que perjudica. No sólo supone una pérdida de tiempo mínima a la hora de revisar las jugadas, sino que además su efecto disuasorio sobre los jugadores ayuda a evitar que los partidos se enfanguen más de la cuenta. Puestos a buscar inconvenientes, habrá quien eche en falta la chispa del fútbol cuando en ciertos goles toque esperar a que tengan validez. O incluso quienes crean que la polémica arbitral formaba parte de la esencia de este deporte. Lo cierto es que éstas son cuestiones que nada tienen que ver con la correcta aplicación del reglamento. En lo que al juego se refiere, el VAR ya ha supuesto toda una revolución.