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El 2018 del Atlético: los títulos y los fichajes no disipan ciertas dudas

Atlético Europa League

Finaliza un año que dejará buenos recuerdos para los aficionados del Atlético, en el que se conquistaron dos títulos que, pese a no ser de máximo prestigio, tuvieron un gran calado simbólico. Sin embargo, es tal el nivel de exigencia en el que se ha instado el club rojiblanco durante el último lustro, que la sensación a día de hoy es que los de Diego Pablo Simeone pueden y deben ofrecer mucho más.

El 2018 empezó con un equipo golpeado por la prematura eliminación en Champions y en el que las incorporaciones de Diego Costa y Vitolo Machín (no pudieron hacerlo antes debido a la sanción de la FIFA) se ofrecían como la principal tabla de salvación. El buen estado de forma en el que llegó el hispano-brasileño otorgó un salto de calidad inmediato, lo que no evitó una dolorosa eliminación en cuartos de final de la Copa del Rey a manos del Sevilla.

Los títulos volvieron cuatro años después

No obstante, la mejora en Liga permitió que los del Cholo incluso llegaran a soñar con pelear el título situándose a cinco puntos del Barça en la 28ª jornada, aunque Leo Messi acabó con esas esperanzas en el duelo decisivo que azulgranas y rojiblancos disputaron en el Camp Nou. Pese a todo, el Atlético finalizó el campeonato en una meritoria segunda posición con el extra de orgullo que conlleva acabar por encima del eterno rival.

Pero la gran alegría del curso llegó en la Europa League, donde el conjunto rojiblanco avanzó eliminatorias de forma inexorable ante Copenhague, Lokomotiv de Moscú y Sporting de Lisboa. Lo duro de verdad esperaba en semifinales contra el Arsenal, con un partido de ida en el Emirates Stadium que será recordado como una de las batallas más épicas en la historia europea del club. La final frente al Marsella acabó siendo más fácil de lo esperado con triunfo por 0-3. El Atlético levantaba un título cuatro años después y Fernando Torres se despedía cumpliendo su gran sueño de celebrar un éxito en Neptuno. Todo ello sin olvidar a otro que dijo adiós, el gran capitán Gabi.

Quien también estuvo muy cerca de marcharse fue Antoine Griezmann, tentado por el Barça hasta el punto de que su decisión fue uno de los grandes culebrones del verano. La continuidad del francés y los fichajes realizados en verano acabaron por conformar la que para muchos es una de las mejores plantillas que han tenido los colchoneros a lo largo de su historia. Algo que pareció corroborarse en el mes de agosto con la conquista de la Supercopa de Europa, en la que se rompió la maldición ante el Real Madrid en el viejo continente.

La Champions como gran deseo

Sin embargo, pese a lo que podía parecer por aquel entonces, ni estos éxitos ni los fichajes han terminado de disipar ciertas dudas. Aunque el Atlético ha conseguido seguir vivo en todas las competiciones, los rojiblancos no terminan de romper a jugar como se esperaba y sufren especialmente fuera de casa. Además, determinados jugadores llamados a marcar la diferencia como Thomas Lemar y Diego Costa no terminan de ofrecer su mejor versión, mientras que en defensa está pasando factura la plaga de lesiones.

La principal factura de este cúmulo de circunstancias ha sido la segunda plaza en el grupo de Champions, lo que ha acarreado un duro enfrentamiento ante la Juventus en octavos. En cualquier caso, el cuadro de Simeone lo sigue teniendo todo en su mano para que 2019 sea su gran año, en el que hay que recordar que espera toda una final europea en el Wanda Metropolitano. Si los rojiblancos tienen que pedir un deseo de cara al año que está por empezar, no hay duda de cuál será.