Diego Costa Godin Atlético

Máster en finales

Si hay un aval con el que cuenta este Atlético para medirse al Marsella, es la experiencia en finales que ha acumulado durante los últimos años. Desde que llegó Simeone, ha disputado nada menos que siete, cuatro de ellas europeas. El bagaje en estos enfrentamientos es favorable al equipo rojiblanco, que siempre compite en este tipo de partidos. Sólo se le escaparon las dos finales de Champions perdidas ante el Real Madrid (una en la prórroga y otra en los penaltis) y la Supercopa de España de 2013 contra el Barça (1-1 en el Calderón y 0-0 en el Camp Nou). En la Europa League, los precedentes son todavía más optimistas.

Con Quique empezó todo

El idilio de los colchoneros con esta competición comenzó hace ocho años, cuando lograron volver a levantar un título 14 años después del Doblete. Aunque no ha pasado tanto tiempo, aquel equipo era muy diferente al actual, todavía lejos de consagrarse entre los grandes de Europa. Quique Sánchez Flores fue desde el banquillo el artífice del éxito que abrió paso a todos los que vinieron después. El Fulham inglés fue el rival de aquella final que hubo que ganar en la prórroga. Diego Forlán adelantó al Atlético a los 32 minutos, tanto al que el conjunto londinense respondió inmediatamente con el empate marcado por Simon Davies. Aunque los rojiblancos fueron superiores a lo largo del choque, el gol de la victoria no llegó hasta los 116 minutos, cuando de nuevo el delantero uruguayo culminó una gran jugada del Kun Agüero.

Tres meses después, los de Quique también conquistaron la Supercopa de Europa al derrotar por 2-0 a todo un Inter que venía de conseguir un triplete en la anterior campaña. José Antonio Reyes y Agüero marcaron en el segundo tiempo para un Atlético que venció con total rotundidad. Parecía que el equipo colchonero no se iba a ver en otra igual en mucho tiempo, pero entonces llegó Simeone en 2012 para iniciar su etapa de esplendor ganando la segunda Europa League. En esta ocasión, el partido fue en Bucarest y el rival fue el Athletic Club. Los del Cholo ya demostraron entonces lo importante que es la experiencia en esta clase de encuentros imponiéndose con un contundente 3-0. Radamel Falcao por partida doble y Diego Ribas marcaron los goles en un duelo que tuvo claro dominador de principio a fin.

Triunfos inapelables

Ese mismo año, el cuadro rojiblanco volvió a hacer gala de su poso como finalista arrollando al Chelsea en la Supercopa de Europa. Radamel Falcao, con un ‘hat-trick’, y Joao Miranda reflejaron en el marcador lo que pasó sobre el césped del Estadio Louis II de Mónaco. Gary Cahill marcó el de la honra para los suyos poniendo el definitivo 1-4. Sin embargo, lo mejor todavía estaba por llegar. Los de Simeone vencieron por 1-2 al Real Madrid en la final de Copa de 2013 disputada en el Santiago Bernabéu, poniendo además fin a una maldición de 13 años sin ganar un derbi. Diego Costa igualó el tanto inicial de Cristiano Ronaldo y Miranda decidió en la prórroga. Los blancos volvieron a ser el rival en la última final ganada por los colchoneros en 2014, cuando se llevaron la Supercopa de España tras empatar 1-1 en el Bernabéu e imponerse por 1-0 en el Calderón con gol de Mario Mandzukic. Cuatro años después, toca ganar otra en Lyon.