Carrasco se enchufa

Yannick Carrasco era uno de los hombres llamados a ser importantes en el salto de calidad en ataque que debía emprender el Atlético esta temporada. En su primer año en el Vicente Calderón, el belga fue a más hasta acabar confirmando que Simeone disponía de un crack en ciernes. El técnico argentino, con una hoja de ruta similar a la empleada con Antoine Griezmann en su momento, quería convertir al ‘10’ rojiblanco en un futbolista más completo y efectivo de cara a portería. Dicho trabajo pareció dar sus frutos allá por el mes de octubre, cuando anotó 7 goles en 6 encuentros.

Sin embargo, aquella meteórica progresión se vio repentinamente frenada y llegaron tiempos difíciles para el atacante. No había noticias del jugador que se había visto en el primer tramo de competición y la situación llegó a enrarecerse por capítulos como el sucedido en Mendizorroza, donde protagonizó un gesto de indisciplina al golpear una botella tras ser sustituido.

Vuelven sus goles

Simeone, consciente de que no podía desaprovechar su potencial, restó importancia a aquel episodio y no le retiró la confianza. Un apoyo al que Carrasco parece haber respondido definitivamente. Su actuación en el choque liguero frente al Celta marcó el punto de inflexión, cuando cambió los pitos por aplausos con un extraordinario gol de volea que supuso el inicio de la remontada y el fin a una sequía de más de dos meses sin anotar en LaLiga.

Está trabajando mucho, siempre se esfuerza por mejorar. Había arrancado extremadamente bien, superando sus números con el gol. Hoy volvió a tenerlo y de los tres goles, el más espectacular fue ese”, dijo el entrenador colchonero sobre su actuación tras la victoria ante los vigueses. A este tanto le ha seguido otro en El Molinón, con el que ya suma un total de 12 dianas entre todas las competiciones (sólo superado por Gameiro y Griezmann).

Diamante por pulir

La vuelta de Carrasco a su mejor nivel supone una extraordinaria noticia para un Atlético que gana en capacidad de desborde con su presencia. De hecho, el belga es el segundo futbolista de la plantilla que se está mostrando más desequilibrante en el uno contra uno con 38 regates completados en LaLiga. Su mayor persistencia de cara a la portería contraria durante este curso también se refleja en sus números con una media de 3,5 disparos por cada 90 minutos en competición liguera, más que ningún otro jugador colchonero.

A sus 23 años, es un diamante en bruto al que Simeone trata de pulir: “Es una lucha diaria que tenemos con él, que sea un jugador determinante. Es muy completo, tiene desborde, un gran golpeo y tiene un margen de crecimiento enorme, será todo lo que él quiera mejorar y escuchar, no hay otro camino que el que está haciendo”, comentó sobre él hace unos meses el técnico rojiblanco, quien de momento ha conseguido recuperarlo para la causa de cara a los meses que definirán la temporada.