La misteriosa bipolaridad del Atlético

El Atlético firmó ante el Barça su actuación más desconcertante de la temporada. Los colchoneros, que estuvieron irreconocibles en el primer tiempo y fueron masacrados por el conjunto de Luis Enrique, dieron un giro radical en la segunda parte y estuvieron a punto de empatar un encuentro que perdían 0-2 al descanso. Cuesta explicar un cambio tan drástico, el cual puede tener diversas lecturas, desde la que vaticina el declive de la etapa de Simeone hasta la que anuncia el reencuentro de los rojiblancos con sus señas de identidad.

Si por algo se ha caracterizado el Cholo desde que llegó al Atlético, es porque su mensaje siempre caló en el vestuario. El esfuerzo y la intensidad, innegociables para el técnico argentino, han dejado de ser una constante. El resultado es un comportamiento tan bipolar como el mostrado ante el Barça. La reacción de la segunda mitad estuvo liderada por pesos pesados en el vestuario como Gabi y Fernando Torres, quienes demostraron su fiel adhesión a la doctrina de su entrenador.

La vieja guardia, fiel a Simeone

Al término del encuentro, otro integrante del núcleo duro de la plantilla como Juanfran también dejó clara su fidelidad al predicamento de Simeone: “Para mí es el mejor. Y eso que he jugado menos en este último mes que en cinco años. Yo estoy a muerte con el mensaje del míster. Pienso que es el mejor entrenador para el Atlético de Madrid, al igual que creo que lo piensan todos mis compañeros. El que lo ponga en duda está lejos de este vestuario“.

En el cajón de las dudas quedan las malas actuaciones del equipo. No se pueden ignorar aspectos como la composición de la plantilla y el plan a ejecutar. Con el paso del tiempo, los rojiblancos se han ido desprendiendo de futbolistas de un perfil físico y aguerrido –y los que permanecen rebasan ya la treintena– tan en sintonía con la idea de Simeone. A cambio, han llegado otros jugadores con muy buen pie que han exigido una reinvención de todo el bloque. La evolución hacia un estilo más ofensivo no ha terminado de cuajar y parece haber sumido a los del Manzanares en la confusión. El trascurso de la temporada dirá si el mensaje del técnico colchonero se ha extraviado en ese proceso o no.