El origen de los problemas de Simeone

Si el centro del campo define a los equipos, el Atlético de Simeone tiene un serio problema. Una importante fisura se ha descubierto en la que parecía la plantilla más completa que los rojiblancos han tenido en los últimos años. La actual situación del centro del campo ha mermado al equipo en todas las parcelas, más endeble en defensa y con menos clarividencia a la hora de atacar.

La mala fortuna de los colchoneros comenzó con las lesión de Augusto Fernández en el partido de LaLiga disputado frente al Deportivo el pasado 21 de septiembre. La peor de las noticias posibles, una rotura de ligamento cruzado que lo mantendrá en el dique seco durante casi toda la temporada. Con la baja del argentino, sólo quedaba la opción de Tiago como mediocentro posicional, quien también cayó lesionado el pasado 12 de diciembre. Los problemas que le han impedido volver tras más de 50 días son derivados de la fractura de tibia que sufrió el pasado curso.

Ante esta situación, Simeone improvisó un experimento situando a Giménez como pivote defensivo, una opción que también se ha visto obligado a descartar tras su rotura muscular contra el Alavés. A día de hoy, Gabi, Saúl y Koke son las únicas opciones del Atlético en la medular. De todos ellos, sólo al primero se le puede considerar un mediocentro puro, quien a sus 33 años viene asumiendo una importante carga de partidos. La situación se torna especialmente dramática para la vuelta de Copa en el Camp Nou, donde la ausencia del capitán por sanción ahonda más en la herida.

Thomas, ¿una posible solución para Simeone?

En este contexto cobra especial importancia la vuelta de Thomas de la Copa África. El centrocampista ghanés jugará este sábado la disputa por el tercer y cuarto puesto del torneo y podría llegar a tiempo a la cita contra el Barça. Habrá que ver si el técnico argentino trata de solucionar el origen de sus problemas con un futbolista al que apenas ha dado 243 minutos entre todas las competiciones.