‘Sancho’ el Mono Burgos

Como Don Quijote y Sancho Panza, así se comportan el ‘Mono’ Burgos y el ‘Cholo’ Simeone. El matrimonio atlético perfecto reflejado en el área técnica. No se prodiga mucho por los medios de comunicación, pero la temporada pasada ofreció una profunda entrevista en Radio Marca: “Yo soy segundo entrenador, no puedo salir más que el Cholo Simeone“.

La fórmula del éxito no parece tener fecha de caducidad por el momento. “Yo no tengo ninguna prisa de separarnos. Pero es ley de vida y se tiene que producir de forma natural. Yo tampoco le veo con ninguna prisa de irse a ningún lado. En cualquier caso, las decisiones son personales y hay que respetarlas”.

El ‘Mono’ es querido por toda la afición y despierta un sentimiento a caballo entre entrañable y respetado. Quizá porque en el subconsciente del Calderón todavía está el spot en el que asomaba la cabeza por la boca de una alcantarilla mientras una voz en off decía: “Ya estamos aquí”. El Atleti volvía a Primera. O quizá el respeto se lo ganó en la cancha, con jugadas como el penalti que le paró a Figo con la cara en el Bernabéu que le provocó una hemorragia nasal bestial y jugó todo el partido con dos gasas en los orificios de su nariz.

Se comporta como fiel escudero de Simeone. Juntos han recuperado a un Atlético que antes de su llegada se encontraba perdido. “Con nosotros se ha ordenado todo. Los jugadores saben que tienen que ganar cada 15 minutos”, cuenta Burgos.

Es un estudioso del fútbol, capaz de estar sentado 24 horas seguidas viendo partidos y preparando la estrategia del equipo. “El Cholo confía en mí ciegamente, como yo en él”. Es la clave del éxito.

Los jugadores saben que tienen que ganar cada 15 minutos

“Nosotros nos preparamos para jugar finales, porque todos nuestros partidos son finales. Lo del partido a partido no es una pose, es una realidad social”. Así es como resume la filosofía que les acompaña en el banquillo.

Entre sus trabajos, además de organizar el paso de los futbolistas de la cantera al primer equipo y de la estrategia -fue él quien eligió los cinco lanzadores de la tanda de penaltis ante el PSV la temporada pasada-, sabe que su labor más importante es mantener el equilibrio emocional del Cholo.

Desde que llegaron en 2011, han conseguido enarbolar un equipo temido en toda Europa. Nadie quiere cruzarse con ellos en ningún sorteo. “Significa que estamos haciendo las cosas bien”, dice. Y tanto.