Saúl, ejemplo de fuerza

La carrera deportiva de Saúl Ñíguez pudo cambiar en un partido frente al Bayer Leverkusen. Fue en la ida de la eliminatoria que rojiblancos y alemanes disputaron hace dos años en el BayArena, de donde tuvo que ser evacuado en ambulancia tras un golpe de Papadopoulos que le reventó el riñón.

El canterano del Atlético hizo lo posible por continuar en el campo, ajeno a la gravedad del problema hasta que no pudo aguantas más sobre el césped. “Cuando me senté en la camilla temblaba y ni me podía mover ni me podían pinchar. No sentía los brazos ni las piernas. Pero lo peor fue cuando vi a mi padre preocupado al verme temblar”, llegó a relatar el futbolista en una entrevista a Marca al rememorar uno de los episodios más difíciles de su trayectoria.

Supo levantarse

No fue tan sólo duro por el peligro que entrañó una lesión que le dejó secuelas, sino porque se produjo en el momento más inoportuno. El centrocampista estaba comenzando a despuntar como rojiblanco marcando un recordado golazo de chilena frente al Real Madrid tan sólo unas semanas antes. De un día para otro, la vida de Saúl cambió drásticamente, y fue en estos momentos cuando afloró su verdadero carácter ante la adversidad.

Aunque le llevó su tiempo recuperar su mejor nivel, terminó demostrando que nada se interpondría en su sueño de triunfar en el Atlético. Desde la temporada pasada es un habitual en las alineaciones protagonizando momentos estelares como el ‘maradoniano’ tanto marcado frente al Bayern la temporada pasada.

Golazo simbólico

Saúl revivió aquella experiencia en su regreso a Leverkusen hace tres semanas. No le pudo ir mejor, ya que marcó un nuevo golazo que abrió el marcador del encuentro. El centrocampista avanzó hasta el pico del área y batió a Leno con un precioso golpeo con rosca hacia la escuadra. Como es habitual en él, celebró el tanto besándose el mensaje que lleva tatuado en su muñeca izquierda, el cual está directamente relacionado con el episodio que vivió allí: ‘La fuerza no proviene de la capacidad corporal sino de la voluntad del alma’. Una consigna que no sólo le ha ayudado a salir adelante, también le ha hecho mucho más fuerte. “Este partido era especial para mí porque volvía al campo donde sufrí la peor lesión de mi vida, lo pasé muy mal y mi familia también. Volver así, consiguiendo un gol, fue muy emotivo”, declaró al término del choque. Sin duda, fue la mejor manera de cerrar el círculo.