El viejo truco del césped

Una de las grandes anécdotas del último Atlético de Madrid-Barcelona en el Vicente Calderón tuvo como protagonista al césped. Los jardineros del club rojiblanco optaron por no cortarlo, presentando así un aspecto largo con pocos socavones teñido por un verde espectacular. El tapete no fue regado ni antes del partido ni durante el descanso, donde suele ser habitual. El principal objetivo de este método, evidentemente, es que sea más complicado practicar un fútbol de toque tal y como le gusta al Barcelona. Uno de los grandes perjudicados fue Andrés Iniesta, quien no pudo brindar a su afición otra exhibición de toque.