Neymar Mbappé PSG

Neymar y Mbappé, segundo asalto

Los acontecimientos han caído en París como si del mejor fichaje se tratara. Tanto Neymar como Mbappé han garantizado su continuidad para la próxima temporada. Si hace un año se habló del PSG como uno de los grandes favoritos para ganar la Champions, en la próxima edición no podrá ser menos. Habrá que ver si la eliminación a manos del Real Madrid habrá servido como aprendizaje. Lo que parece casi imposible es volver a tener la pésima suerte de aquel entonces. Tras firmar una impecable fase de grupos, el sorteo deparó nada menos que al campeón de Europa en octavos y, por si fuera poco, la estrella brasileña se perdió la vuelta por una lesión de gravedad.

La dirección de Unai Emery en aquella eliminatoria tampoco resultó la más acertada, pero todo aquello ya es cosa del pasado. Al banquillo del Parque de los Príncipes ha llegado Thomas Tuchel para tratar de dar al proyecto el impulso definitivo en la máxima competición continental. Si nada cambia por sorpresa, el técnico alemán se encontrará con un demoledor tridente integrado por los dos citados futbolistas más el siempre voraz Edinson Cavani.

Por si fuera poco, en el caso de Neymar, con ganas de reivindicarse tras una campaña truncada a nivel de clubes y un decepcionante Mundial. En cuanto a Mbappé, consagrado ya como una figura de presente y avalado por su deslumbrante papel en la Francia campeona del mundo. El trono de Europa se tambalea con la marcha Cristiano Ronaldo a la Juventus (el portugués fue su gran azote el pasado curso) y con el vigente campeón iniciando también un nuevo ciclo en el banquillo. En el PSG tienen motivos para creer que –ahora sí que sí– ha llegado su momento.

Icardi

Icardi, un ‘9’ de 40 goles por 110 millones

Tras el portazo de Neymar, el Real Madrid continúa trabajando sin descanso en la búsqueda de un futbolista que ocupe el vacío dejado por Cristiano Ronaldo. Más allá de aspectos como el marketing o el carisma que desprendía el astro portugués, hay uno que preocupa en especial: ¿Quién marcará los 50 goles que aseguraba el luso cada temporada? Lo cierto es que Hazard no es ese tipo de futbolista, Kane es inalcanzable bajo el yugo de Daniel Levy (lo tasa en 350 millones de euros) y Lewandowski cumple 30 años este mes de agosto.

En las oficinas de Valdebebas se han percatado de la extraordinaria oportunidad que supone Mauro Icardi en este contexto, cuya cláusula de rescisión es de 110 millones de euros. Según ha publicado el diario Marca, el punta argentino ha pasado a ser uno de los nombres principales en la lista del club blanco. Aunque durante las últimas semanas se ha especulado con la inminente renovación de la estrella del Inter, la aparición del Real Madrid en escena puede cambiarlo todo.

Icardi se postula como una de las mejores opciones para asegurarse la cuota de goles que aportaba Cristiano cada temporada. Un futbolista que en su última temporada como neroazzurro firmó 29 dianas en 36 partidos. Teniendo en cuenta que el equipo blanco superará fácilmente los 50 partidos oficiales la próxima campaña (en la última disputó 61), hagan sus cuentas en el supuesto de que el ariete nacido en Rosario terminase jugando en el campeón de Europa, donde se verá mucho mejor flanqueado como referencia ofensiva.

Guardiola seleccion inglaterra mundial

No, Guardiola no es el artífice del éxito de Inglaterra

Aunque nunca ha ejercido como seleccionador ni participa en este Mundial, el nombre de Pep Guardiola ha salido a la palestra durante los últimos días a raíz de la clasificación de Inglaterra para las semifinales del torneo. Se da la curiosa circunstancia de que las últimas dos selecciones que fueron campeonas del mundo, Alemania y España, fueron países en los que se encontraba entrenando el técnico de Sampedor.

Ante la posibilidad de que los Three Lions se proclamen campeones del mundo, hay quien ya se está encargando de otorgar el mérito al actual entrenador del Manchester City. Un razonamiento que no sólo hace de menos la labor del seleccionador Gareth Southgate, sino también la de otro técnico que dirige en la Premier League y cuya aportación al combinado inglés puede considerarse mayor sin duda alguna. Se trata de Mauricio Pochettino, quien ha moldeado a futbolistas que actualmente son fundamentales para su selección como Harry Kane, Dele Alli y Kieran Trippier.

Y es que hay que recordar que el Tottenham es el club que más jugadores ha aportado a la lista de Inglaterra con un total de cinco (a los citados nombres se sumarían los de Danny Rose y Eric Dier) por cuatro del Manchester City (Raheem Sterling, John Stones, Fabian Delph y Kyle Walker). Nadie niega el granito de arena que haya podido poner Guardiola, pero de ahí a considerarle un artífice del éxito de los Three Lions hay un buen trecho, además de varios nombres a los que sería injusto poner por detrás.

Gabi Francia Bélgica

Inesperado cuando menos: Gabi se ‘coló’ en el Francia-Bélgica de semifinales del Mundial

Sí, el ya ex jugador del Atlético Gabriel Fernández Arenas, más conocido como Gabi, estuvo de algún modo presente en el duelo de semifinales del Mundial entre Francia y Bélgica. Y es que hubo un aficionado en la grada (puede que presente para ver a Griezmann, Lucas y Lemar en acción) que quiso rendir homenaje al eterno capitán del equipo colchonero con una pancarta. Un gesto que el nuevo jugador del Al Sadd agradeció en las redes sociales.

Maradona seleccionador Argentina

Maradona se ofrece para entrenar a Argentina: recordamos el día que jugó con 5 delanteros

En plena reflexión tras su despropósito en el Mundial de Rusia, a Argentina le ha salido un candidato como seleccionador que nadie esperaba a estas alturas. Ni más ni menos que Diego Armando Maradona, quien dijo lo siguiente sobre tal posibilidad en su programa radiofónico De la mano del Diez: “Sí y lo haría gratuitamente”.

Hay que recordar que el Pelusa ya tuvo una anterior etapa al frente de la albiceleste, la cual tampoco acabó precisamente bien. Fue eliminado en los cuartos de final del Mundial de 2010 a manos de Alemania tras caer por un contundente 0-4. Aquel partido se recuerda también por el ‘brillante’ planteamiento de Maradona, quien dispuso una alineación inicial con hasta cinco hombres de claro perfil ofensivo: Messi, Tévez, Higuain, Di María y Maxi, además de un Kun Agüero que entró desde el banquillo. Mascherano fue el único centrocampista puro que trató de sostener aquel galimatías táctico.

Pese a todo, el mítico ex jugador argentino también dejó grandes momentos durante su periplo en el banquillo de Argentina, como cuando enseñó cómo había que tirar las faltas a un tal Leo Messi. Y cómo olvidar aquellos enfrentamientos con la prensa, a la que llegó a desear que “la siguieran chupando”. A falta de saber si su regreso sería lo mejor para Argentina, en cuanto al espectáculo no cabe la menor duda.

VAR España Marruecos

Un Mundial de VAR en VAR

Como era de esperar, el VAR se ha convertido en uno de los grandes protagonistas de este Mundial de Rusia. Sin embargo, más sorprendente ha sido la importante incidencia que ha tenido en la clasificación de España para octavos de final. De no ser por la intervención de la tecnología, es más que posible que la Selección estuviera fuera del torneo.

El videoarbitraje hizo su primera aparición salvadora en el segundo partido contra Irán, cuando el combinado persa hizo saltar las alarmas con un gol transformado por Said Ezatolahi que hubiera supuesto el empate. Para alivio de la Selección, el colegiado uruguayo Andrés Cunha invalidó la jugada en una decisión que tomó apoyándose en la tecnología. “El VAR para mí llega un poco tarde. Qué pena que no estuviera en Sudáfrica para anular el gol de Villa. Cuando España marcó en fuera de juego no hubo VAR y si lo hacemos nosotros sí lo hay. Está de su lado”, señaló un enfadado Carlos Queiroz. Guste o no al seleccionador de Irán, se hizo justicia.

España está a favor

En el último choque contra Marruecos, la tecnología volvió a echarle un cable importante a España. A escasos minutos del final, con 1-2 en el marcador a favor del equipo dirigido por Hervé Renard, Iago Aspas marcó un gol que fue anulado en primera instancia por el árbitro uzbeco Ravshan Irmatov. Sin embargo, la revisión del vídeo de la jugada permitió apreciar la posición legal del delantero de Moaña, por lo que el tanto acabó subiendo al marcador. De manera simultánea en el Irán – Portugal, el VAR decretó el penalti transformado por el cuadro asiático en el 1-1 definitivo, un resultado que dio a España la primera plaza del grupo contra todo pronóstico.

20 penaltis pitados, cifra récord en la historia de los Mundiales

Con todo lo sucedido, no es de extrañar que los jugadores de la Selección se hayan manifestado a favor del videoarbitraje. “El VAR está para esto, para que en días como hoy no te quite el punto que te has ganado. Daría mucho coraje irse a casa por una injusticia”, señaló Isco Alarcón al término del partido contra Marruecos. “No nos ha salvado, el VAR dice la verdad. Lo jodido es que te manden a casa por un fuera de juego o un penalti que no es, y yo creo que en eso sí está ayudando. Le quita un poco de pureza por el tiempo que se pierde, pero yo creo que merece la pena”, valoró Sergio Ramos por su parte.

No más ‘Al-Ghandoures’

Quizá no acabe con todas las injusticias ni tampoco deje a todos conformes, pero el enorme impacto que el videoarbitraje está teniendo en este Mundial es imposible de negar a estas alturas. Sin ir más lejos, los 20 penaltis que se han pitado en los 36 partidos de la fase de grupos suponen ya un nuevo récord en la historia del torneo.

Ya no se volverán a repetir situaciones bochornosas como la del impune codazo de Tassotti a Luis Enrique en el Mundial de USA 94. Tampoco lo vivido contra Corea en el de 2002, cuando el nefasto arbitraje de Gamal Al-Ghandour fue decisivo para echar a España de la competición. 16 años después, un anfitrión mundialista se vuelve a cruzar en el camino de la Selección. Esta vez sí hay motivos para estar tranquilos y no esperar cosas extrañas.

Iago Aspas España Marruecos

Iago Aspas pide sitio

Si el gol manda en el fútbol, el marcado por Iago Aspas en el partido contra Marruecos no debería caer en saco roto. Gracias al de Moaña, España es primera de grupo y ha esquivado el cuadro con las selecciones más complicadas, por lo que su aportación en este Mundial ya vale su peso en oro. El delantero del Celta exhibió pillería, olfato y clase en la acción que supuso el 2-2 definitivo en Kaliningrado. Estuvo listo buscando el primer palo y certero con un remate acrobático de espuela que fue el mejor recurso posible para embocar a portería. La posterior confusión con el VAR y todo lo ocurrido en ese minuto de auténtica locura (el empate de Irán contra Portugal que dio a España la primera plaza llegó de forma simultánea) restaron protagonismo al gallego, pero ahí queda su hoja de servicios.

¿Titular junto con Costa?

“Estábamos en un momento difícil porque Portugal iba ganando 0-1. Marcar el gol en ese momento fue importante. Me dio mucha alegría, vino mi familia por primera vez a verme a un Mundial así que fue muy especial para mí”, reconoció al término del último choque disputado por la Selección. Las cifras avalan a Aspas como una figura que puede llegar a ser mucho más que un revulsivo para la Selección. En sus últimas ocho apariciones con la Roja, ha firmado cinco goles y tres asistencias, por lo que prácticamente sale a un tanto producido (marcado por él o dado a un compañero) por partido.

El gran nivel que también está exhibiendo Diego Costa en este torneo no se lo pone nada fácil, pero Fernando Hierro tampoco debería descartar la posibilidad de jugar con ambos a la vez. En Vigo ha demostrado ser un futbolista perfectamente complementario con un ‘9’ puro como Maxi Gómez, por lo que también puede tener buena química con el hispano-brasileño del Atlético. El de Moaña destaca por su gran movilidad y también puede partir desde la banda para tratar de lastimar al rival con sus diagonales. En una España necesitada de mordiente y contra una defensa tan rígida como la de Rusia, ha hecho suficientes méritos para ser tenido en cuenta.

Seleccion Marruecos

Las 7 claves de la selección de Marruecos

1- Esperado regreso

Marruecos logró volver a la fase final de un Mundial 20 años después de su última participación. Los Leones del Atlas, como son apodados, disfrutan de una de las mejores generaciones de su historia, mezcla de jugadores contrastados en Europa y jóvenes promesas. En la fase de clasificación, superaron un complicado grupo contra Costa de Marfil, Gabón y Mali sin conocer la derrota ni encajar goles. Su mejor papel mundialista data de México 86, la única vez que alcanzaron los octavos de final.

 

2- Falta de experiencia

Tanto tiempo sin disputar este torneo ha pasado factura a Marruecos, tal y como pudo comprobarse en el debut contra Irán. Pese a contar con una plantilla de mayor potencial que la de la selección persa, pecó de inexperta en la lectura del choque y en el manejo de los tiempos. Fue de más a menos para acabar perdiendo en una desafortunada jugada en el descuento. La historia se repitió contra Portugal, partido en el que tampoco materializó sus momentos de superioridad.

 

3- El especialista Hervé Renard

La clasificación de Marruecos para este Mundial sólo ha sido la última proeza de su seleccionador. De apenas 49 años, cuenta con una década de experiencia en los banquillos y una trayectoria que se ha caracterizado por los éxitos al frente de combinados africanos. El nombre del técnico francés sonó con fuerza por primera vez en 2012, cuando fue campeón de la Copa África con Zambia. Tres años más tarde, volvió a conquistar el mismo título dirigiendo a Costa de Marfil, país que puso fin a una sequía de 23 años.

 

4- La selección más ‘extranjera’

La configuración de la plantilla de Marruecos destaca como la selección de este Mundial que cuenta con más jugadores nacidos fuera del país. De los 23 que viajaron a Rusia, sólo seis de los convocados nacieron dentro de sus fronteras (26%). El resto de sus futbolistas proceden de Francia (8), Holanda (5), España (2), Canadá y Bélgica. Sin duda, son estos ‘extranjeros’ quienes han proporcionado el auténtico salto de calidad a los Leones del Atlas.

 

5- Oficio defensivo

Si por algo marcó la diferencia el cuadro de Hervé Renard en la clasificación para el Mundial, fue por la eficacia que exhibió en defensa. Ya sea con dos líneas de cuatro o con un dibujo de tres centrales, se trata de una selección bien trabajada tácticamente y que tiene en el central Mehdi Benatia su buque insignia. Al jugador de la Juventus le acompaña en la zaga Romain Saiss, quien ha protagonizado una gran campaña con el Wolverhampton. Más endeble se muestra en los laterales, con hombres de claro perfil ofensivo como Achraf Hakimi y Nordin Amrabat.

 

6- Calidad en zona de creación

La selección de Marruecos también destaca por la acumulación de jugadores de calidad con la que cuenta en la medular y en línea de tres cuartos. En primer lugar, cabe mencionar a los interiores Mbark Boussoufa y Younes Belhanda, de excelente técnica y con escaso retorno defensivo, motivo por el que suelen actuar flanqueados por Karim El Ahmadi como pivote. Por delante tienen a dos extremos con alma de mediapunta como son Hakim Ziyech (9 goles y 18 asistencias con el Ajax) y Amine Harit (titular en el Schalke 04).

 

7- Delantera sin gol

Uno de los grandes problemas del combinado africano reside en que la calidad de ciertos jugadores no se ve refrendada con contundencia en los últimos metros. Khalid Boutaib, Ayoub El Kaabi, Aziz Bouhaddouz y Youseff En-Nessyri son las cuatro opciones en el ataque. El primero de los citados es el que cuenta con las cifras más salvables al haber firmado 12 goles con el Malatyaspor en la liga turca y 7 dianas en 15 partidos con su selección. En cualquier caso, a años luz de un ariete de primer nivel.

Kempes Argentina Mundial 1978

Se cumplen 40 años del primer Mundial de Argentina

Tarde del 25 de junio de 1978. Argentina busca el primer Mundial de su historia arropada por el factor cancha. Más de 70.000 espectadores fueron testigos de lo ocurrido en el Monumental. Enfrente, una selección de Holanda que se plantó en la final pese a la gran ausencia de Johan Cruyff. El astro tulipán decidió no participar en el torneo tras ser víctima de un intento de secuestro en Barcelona unos meses antes. La ‘Orange’ tenía la oportunidad de resarcirse de la final perdida cuatro años antes contra Alemania. Tal y como se esperaba, la albiceleste llevó el peso del partido y se adelantó a los 38 minutos por medio de Mario Alberto Kempes.

Doblete de Kempes

Sin embargo, la euforia de la grada se tornó en silencio en la recta final del choque, cuando Holanda devolvió las tablas al marcador con un certero cabezazo de Dick Nanninga. Los pupilos de Ernst Happel pusieron contra las cuerdas al anfitrión con un disparo de Resenbrink a la madera en el último minuto. Hubo que jugar prórroga y ahí Argentina tiró de carácter y de su jugador estrella. En el minuto 105, Kempes se coló por el centro de la defensa sorteando a dos jugadores rivales y estrellando la pelota contra el portero en la definición. Sin embargo, el rechace le favoreció para poder marcar a placer. El combinado neerlandés ya no se recuperaría del golpe. A cinco minutos del final, una gran jugada colectiva de la albiceleste fue culminada por Daniel Bertoni para poner el 3-1 definitivo en el marcador. La imagen de Daniel Passarella levantando la Copa del Mundo ante su propia gente pareció de lo más idílica, pero rara vez suceden estas cosas. Lo cierto es que aquel torneo estuvo marcado por el tenebroso trasfondo político que supuso el golpe militar perpetrado por Videla dos años antes.

Un Mundial con claroscuros

El dictador actuó con la complicidad de la FIFA para celebrar un Mundial que se convirtió en el escenario perfecto para proyectar una imagen que poco tuvo que ver con la de las 30.000 desapariciones que tuvieron lugar en aquella época. Ni siquiera lo puramente deportivo quedó libre de sospecha. El camino de Argentina hacia la final estuvo empañado por varios escándalos como el que tuvo lugar en la victoria por 6-0 contra Perú (necesitaba ganar por más de cuatro goles para clasificarse). Según reconocieron varios jugadores del combinado peruano años después, fueron sobornados a cambio de dejarse vencer. Lo único verdaderamente puro que queda de aquel Mundial es la carrera del Matador con los brazos abiertos.

Irán marruecos mundial

Las 7 claves de Irán

1- La mejor etapa de su historia

Hasta este torneo, nunca antes había conseguido la selección de Irán encadenar su participación en la fase final de dos Mundiales consecutivos. Y es que hay que recordar que ya compitió en el pasado campeonato celebrado en Brasil. Un logro que dice mucho del momento de esplendor que atraviesa esta selección de Irán desde 2014, cuyas anteriores apariciones mundialistas se remontaban a la de 1978 en Argentina, la de 1998 en Francia y la de 2006 en Alemania. Su cuenta pendiente es la de superar una fase de grupos, aunque el sorteo no se lo ha puesto nada fácil.

 

2- El milagro de Queiroz

El principal artífice de la consolidación de Irán en el fútbol mundial es un viejo conocido del fútbol español debido a su paso por el banquillo del Real Madrid en la temporada 2003/04. Se trata del técnico Carlos Queiroz, quien acumula siete años en el cargo de seleccionador habiendo realizado una formidable labor. Las desavenencias del portugués con la Federación de Fútbol de Irán han provocado que tenga decidida su salida una vez finalice el torneo.

 

3- Impecable clasificación

La gran etapa en la que se encuentra inmersa la selección iraní queda patente al comprobar su solvente clasificación para este Mundial de Rusia. Y es que el cuadro de Carlos Queiroz fue el segundo combinado en obtener el billete para el torneo, al que sólo se adelantó la potente Brasil de Tite. De los seis equipos que compitieron en el Grupo B de la clasificación asiática para el Mundial, Irán quedó primera manteniéndose invicta, ya que su bagaje fue de seis victorias y cuatro empates.

 

4- Un equipo europeizado

Hace no demasiado tiempo, el fútbol iraní era visto como algo lejano y exótico por parte de los países punteros en Europa. Sin embargo, los cambios propios de la globalización y la modernización que ha vivido este deporte en el país asiático han provocado que cada vez haya más futbolistas compitiendo fuera de sus fronteras, incluso en alguna de las grandes ligas europeas. Y es que hasta 13 de los 23 convocados para el Mundial juegan vigentemente en algún club del viejo continente.

 

5- Muro defensivo

La gran fortaleza que ha llevado a Irán hasta dónde está no es otra que su solidez colectiva. Ya se pudo comprobar en el pasado Mundial de Brasil, cuando la poderosa Argentina tuvo que sudar la gota gorda para vencer a los de Queiroz con un gol de Leo Messi en el tiempo añadido. Como muestra de ese poderío defensivo, cabe también destacar la racha de 12 partidos sin encajar un gol que firmó durante la clasificación para este torneo.

 

6- La referencia Azmoun

El actual delantero del Rubin Kazan es la principal figura ofensiva a la que suelen buscar el resto de jugadores de Irán. Se trata de un ariete que destaca por su autosuficiencia en campo rival, lo que le convierte en el destinatario ideal de los balones largos a los que suele recurrir el equipo asiático. Los 11 goles que marcó en la fase de clasificación avalan la importancia de un futbolista que no participó en el anterior Mundial, cuando fue considerado demasiado joven por Queiroz.

 

7- El pichichi de Holanda

De todo el trabajo realizado por Azmoun fijando a la defensa contraria suele beneficiarse Alireza Jahanbahkhsh. Pese a jugar de extremo derecho, el jugador perteneciente al AZ Alkmaar ha sido el máximo goleador de la última temporada de la Eredivisie con 21 dianas. No cabe duda de que habrá unos cuantos clubes de las grandes ligas europeas pendientes de su actuación en este Mundial. En sus apariciones con Irán, su bagaje es de cuatro goles y cuatro asistencias en 38 partidos.

Diego Costa España Portugal

Se acabó el debate

Diego Costa acalló las críticas con un doblete contra Portugal. El hispano-brasileño se asienta como titular indiscutible en la delantera de la Selección

España tiene ‘9’ y se llama Diego Costa. Su portentosa actuación en el partido contra Portugal ha terminado con el debate y ha borrado a sus detractores del mapa. Nadie se acordó del manido argumento que sostiene que no es un delantero acorde al juego de toque que practica la Selección. Nada como los goles para acallar las críticas. El de Lagarto los marcó siendo el futbolista que todos conocen, ese que cualquiera querría siempre en su equipo, aunque sea por el simple hecho de no tenerlo como rival. Bien lo supo el combinado luso, cuya defensa fue incapaz de contenerlo en la acción del 1-1, la cual expuso todas las virtudes del hispano-brasileño.

Repertorio de ‘9’

Él solo se las arregló para convertir en oro un envío largo que no parecía ir a ningún sitio. Demostró su dominio de eso que muchos llaman ‘el otro fútbol’ quitándose de encima a Pepe con un zarpazo que pasó inadvertido para el árbitro y el VAR. Ya en la frontal, amagó hasta dos veces para a la tercera sacarse un derechazo cruzado y seco ante el que nada pudo hacer Rui Patricio. Puede que Fonte aún tenga pesadillas con el culebreo diabólico del ariete del Atlético.

Un gol cada 70 minutos entre previa y fase final del Mundial

Menos historia tuvo la acción que supuso su segundo tanto de la noche, en la que culminó en boca de gol una jugada de laboratorio. No obstante, había que estar ahí para ganar el sitio a los rivales y anticiparse en el remate. En definitiva, fue el repertorio de un ‘9’ como mandan los cánones: contundencia, garra, carácter y pegada. “Los goles son muy importantes, pero la verdad es que me encontré bien todo el partido. Siempre tiene que haber debates porque eso implica que hay pelea y es bueno para la Selección. He tenido la felicidad de poder marcar. Yo acepto las críticas, es normal cuando no salen bien las cosas. Tengo que trabajar y callar bocas”, señaló tras el choque.

Como un toro

No cabe duda de que fue su mejor actuación desde que comenzó a vestir la Roja hace cuatro años. Un partido que también le sirvió para resarcirse de la experiencia del anterior Mundial, del que se fue de vacío y supuso el comienzo de las críticas que le han acompañado cada vez que ha jugado con España. Muchos olvidan que Costa acudió a aquella cita nada más recuperarse de la lesión que sufrió en la final de Lisboa. A diferencia de entonces, el punta ha llegado a Rusia como un toro. Por si fuera poco, las cifras también avalan su rendimiento con la Selección. Si se suma la fase de clasificación para este Mundial al primer partido disputado en Sochi, el balance de Costa es de siete goles marcados en seis partidos disputados. Es decir, que promedia un tanto cada 70 minutos. A ese olfato que ha venido demostrando hay que sumar su habitual brega, la que deja en evidencia a quienes también se han atrevido a poner su compromiso en entredicho. Mejor será dejar de discutir lo absurdo y disfrutarlo.

Los más jóvenes y veteranos del Mundial

JÓVENES

DANIEL ARZANI (Australia)

Daniel Arzani Australia

Fecha de nacimiento: 04/01/1999 (19 años)

Debut: 01/06/2018

Este exótico extremo de origen iraní y nacionalizado australiano ostenta el honor de ser el futbolista más joven de la presente edición del Mundial. A sus 19 años y cinco meses, ningún otro futbolista de los ‘Socceroos’ había participado en esta competición a una edad tan temprana. Sus buenas actuaciones con el Melbourne City en el último curso (18 partidos con dos goles y tres asistencias) le han servido para ganarse la llamada de Bert van Marwijk y debutar como internacional el pasado 1 de junio. Se trata de un jugador técnico y versátil que puede jugar en cualquiera de los dos costados.

 

KYLIAN MBAPPÉ (Francia)

Kylian Mbappé Francia

Fecha de nacimiento: 20/12/1998 (19 años)

Debut: 25/03/2017

Pese a ser el segundo jugador más precoz de este Mundial, el combinado ‘bleu’ deposita buena parte de sus esperanzas en el atacante del PSG. Tras explotar hace un año en el Mónaco y consolidarse en las filas del equipo parisino con 21 goles y 16 asistencias, puede ser una de las grandes figuras del torneo. En su haber ya cuenta con 14 partidos y tres goles con la selección absoluta, en la que debutó el 25 de marzo de 2017. El jugador nacido en Bondy también se ha convertido en el más joven en anotar con Francia del último medio siglo. El único que lo consiguió antes fue Georges Lech en 1963.

 

ACHRAF HAKIMI (Marruecos)

Achraf Marruecos

Fecha de nacimiento: 04/11/1998 (19 años)

Debut: 11/10/2016

A su corta edad, el futbolista del Real Madrid ya presume de haber ganado una Champions y de haber disputado diez encuentros con la selección de Marruecos, con la que debutó el 11 de octubre de 2016. A este envidiable historial se suma la disputa de un Mundial, en el que ya ha sido titular en el partido de estreno contra Irán. Por tanto, puede decirse que ya es una de las caras conocidas del último rival al que se enfrentará España en la fase de grupos de la competición. Se trata de un lateral que brilla más en ataque que en labores de contención.

 

FRANCIS UZOHO (Nigeria)

Uzoho nigeria

Fecha de nacimiento: 28/10/1998 (19 años)

Debut: 14/11/2017

Guardameta que destaca por sus casi dos metros de altura y que ya ha tenido ocasión de debutar en LaLiga (lo hizo como el portero extranjero más joven de la historia del campeonato) con el Deportivo de La Coruña, aunque la mayor parte de la campaña la ha pasado defendiendo la portería del filial del conjunto gallego. Tras debutar en la categoría absoluta de las Águilas Verdes el pasado 14 de noviembre, ya acumula seis partidos como internacional siendo ya titular en este Mundial. Formado en la Aspire Academy de Qatar, cabe señalar como curiosidad que jugó de delantero hasta los 13 años.

 

TRENT ALEXANDER-ARNOLD (Inglaterra)

Alexander-Arnold Inglaterra

Fecha de nacimiento: 07/10/1998 (19 años)

Debut: 07/06/2018

Muchos le recordarán por su titularidad en el Liverpool durante la última final de Champions. En este Mundial vuelve a dar que hablar al partir como uno de los jugadores más jóvenes, aunque parte presumiblemente como el suplente de Paul Walker en el lateral derecho de Inglaterra. Tras emerger en el conjunto ‘red’ procedente de las categorías inferiores, su temporada se ha saldado con tres goles y tres asistencias en 34 partidos entre todas las competiciones. Su progresión ha sido tal que ni siquiera había debutado con los ‘Three Lions’ antes de entrar en la lista definitiva de Gareth Southgate.

 

VETERANOS

ESSAM EL-HADARY (Egipto)

El-Hadary egipto

Fecha de nacimiento: 15/01/1973 (45 años)

Debut: 26/03/1996

El longevo guardameta perteneciente al Al-Taawoun de Arabia Saudí puede batir un registro histórico en el Mundial al convertirse en el futbolista más veterano en disputar un encuentro. Dicho récord pertenece al colombiano Faryd Mondragón desde la pasada edición del torneo, cuando jugó los últimos minutos del partido de fase de grupos contra Japón. Curiosamente, su participación también supondría el debut mundialista del arquero egipcio, quien no había tenido ocasión de estrenarse en esta competición pese a su dilatada trayectoria de más de 20 años.

 

RAFAEL MÁRQUEZ (México)

Rafa márquez méxico

Fecha de nacimiento: 13/02/1979 (39 años)

Debut: 05/02/1997

El ex del Barça se retirará por todo lo alto, pues colgará definitivamente las botas tras disputar el que es su quinto Mundial. De este modo, el defensor nacido en Zamora de Hidalgo iguala el récord que únicamente poseen el alemán Lothar Matthaüs (quien jugó los Mundiales de España 1982, México 1986, Italia 1990, Estados Unidos 1994 y Francia 1998) y su compatriota Antonio Carbajal (Brasil 1950, Suiza 1954, Suecia 1958, Chile 1962 e Inglaterra 1966). Márquez también aspira a marcar un gol por cuarto Mundial consecutivo, pues ya vio portería en Alemania 2006, Sudáfrica 2010 y Brasil 2014.

 

SERGEY IGNASHEVICH (Rusia)

IGNASHEVICH rusia

Fecha de nacimiento: 14/07/1979 (38 años)

Debut: 21/08/2002

Una figura ilustre del combinado que ejerce como anfitrión. Aunque el seleccionador Stanislav Cherchésov no contaba con él en un principio, las bajas de Viktor Vasin y Georgi Dzhikiya en el centro de la defensa le han llevado a estar en el Mundial de carambola, cita que supone su último servicio antes de dejar el fútbol. Es la segunda vez que participa en este torneo tras hacerlo también en la pasada edición de 2014. Por si fuera poco, ya es el jugador que más internacionalidades acumula con Rusia a lo largo de su historia habiendo disputado 123 partidos como internacional.

 

TIM CAHILL (Australia)

tim cahill australia

Fecha de nacimiento: 06/12/1979 (38 años)

Debut: 30/03/2004

El viejo rockero de los ‘Socceroos’ juega su cuarto Mundial teniendo a su alcance marcar en todos ellos de forma consecutiva, algo que sólo han conseguido Pelé, Miroslav Klose y Uwe Seeler. Sin duda, es el buque insignia de la selección australiana, de la que es el máximo goleador histórico (50 tantos, cinco de ellos en fase final del Mundial) y el segundo jugador con más internacionalidades (105, muy cerca de Mark Schwarzer con 109). A nivel de clubes, su última temporada ha transcurrido a caballo entre el Melbourne City de su país natal y el Millwall de la segunda división inglesa, por el que fichó en invierno.

 

FELIPE BALOY (Panamá)

felipe baloy panama

Fecha de nacimiento: 24/02/1981 (37 años)

Debut: 21/02/2001

Tras una dilatada carrera que ha transcurrido por diferentes equipos de Colombia, Brasil, México y Guatemala, este experimentado central pone la guinda a su currículum disputando el primer Mundial en la historia de Panamá. Fue en el país azteca donde vivió la mejor etapa de su trayectoria, donde levantó tres títulos con tres clubes diferentes: Apertura 2009 con Monterrey, Clausura 2012 con Santos Laguna y Super Copa MX con Monarcas Morelia. Cumplió recientemente los 100 partidos con su selección y, pese a su veteranía, tiene muchas papeletas para ser titular a lo largo del torneo.

Portugal seleccion

Las 7 claves de Portugal

1- Competitivos y con confianza

Pese a no estar dentro de la terna de grandes candidatas al Mundial, la Eurocopa lograda en 2016 avala a la selección de Portugal como un duro rival a batir. Por aquel entonces, el equipo entrenado por Fernando Santos también partió como tapado y acabó dando la sorpresa en la final contra Francia. Un título que refuerza a un combinado cuya clave del éxito consiste en saber sufrir y aprovechar sus armas en cualquier escenario. Aunque han cambiado algunos nombres respecto a hace dos años, el cuadro luso mantiene esa esencia.

 

2- Solidez ante todo

Aunque cuenta con buenos jugadores en ataque, la premisa fundamental de Portugal es la de ser un equipo consistente. Los de Fernando Santos suelen formar con un 4-4-2 muy organizado con el que tratan de asegurarse de estar bien protegidos y no conceder espacios en ninguna situación. Los cuatro goles encajados en los diez partidos de la fase de clasificación del Mundial son la mejor muestra de esa fortaleza. Rara vez les sorprenden al contragolpe y se sienten cómodos aunque renuncien a tener el balón.

 

3- Problemas para dominar

El marcado carácter pasivo del combinado luso tiene su contrapartida, que es la de ser un equipo muy lento y previsible cuando el partido le exige tomar la iniciativa. Si no encuentra espacios, a Portugal se le apaga la luz, ya que no destaca por su fluidez a la hora de combinar. Tampoco ejerce una presión alta que incomode a los rivales. De cara al choque contra España, su única opción es esperar y desesperar. Por muy resistente que sea en defensa, ir a remolque del rival nunca parece lo más aconsejable.

 

4- Centrales experimentados

Pepe y José Fonte, titulares habituales en el centro de la zaga, encarnan las fortalezas y debilidades del cuadro de Fernando Santos. Hombres cuya experiencia supone una garantía para no cometer errores y que son muy difíciles de superar en facetas como el juego aéreo. Sin embargo, con 35 y 34 años respectivamente, la velocidad ya no es el punto fuerte de ninguno. El recambio natural de ambos, Bruno Alves (36 años), implica más de lo mismo. Tendrán que estar bien auxiliados por sus compañeros para que no se les vean las costuras.

 

5- El cerrojo y el cerebro

Pocas sorpresas se esperan en la sala de máquinas lusa, donde William Carvalho y Joao Moutinho suelen repartirse el trabajo. El primero siempre juega por delante de la defensa, una posición clave a la hora de entender la fiabilidad defensiva de Portugal. Fernando Santos tiene confianza ciega en el futbolista del Sporting de Portugal por su rigor táctico y buena colocación. Por su parte, el mediocentro del Mónaco se encarga de distribuir el balón ejerciendo como el inconfundible cerebro del equipo.

 

6- Calidad y alternativas en banda

El seleccionador portugués tiene dónde elegir en cualquiera de los dos costados. No podía ser menos tratándose de un país que parece especializado en la producción de extremos. El próximo rival de España cuenta con futbolistas peligrosos en velocidad como Gonçalo Guedes y Gelson Martins, otros de excepcional técnica como Bernardo Silva y Ricardo Quaresma, así como una opción más física e interior como la que representa Joao Mario. Habrá que ver quiénes son finalmente los elegidos.

 

7- Todo pasa por Cristiano

Contará con otras opciones de calidad, pero lo cierto es que las aspiraciones de Portugal en este Mundial van a depender en gran medida del nivel de Cristiano Ronaldo. Más enfocado al remate que nunca antes, no cabe duda de que sus compañeros le buscarán constantemente en el área contraria. El máximo goleador de la historia de su selección también debe ejercer como el líder carismático que guíe a los suyos hasta lo más lejos. Hacer algo importante en este torneo es lo único que le falta en su carrera.

Diego Costa Pepe

Guerra Mundial

Se espera que salten chispas en el duelo entre España y Portugal con la presencia de dos futbolistas como Diego Costa y Pepe. El historial entre estos dos aguerridos jugadores se remonta a sus enfrentamientos en el derbi madrileño, cuando eran habituales los piques entre el ariete de Lagarto y la dupla de centrales formada por el luso-brasileño y Sergio Ramos. Curiosamente, el de Camas jugará en el mismo bando que el delantero de Lagarto en esta ocasión. Durante su etapa en Inglaterra, el entonces jugador del Chelsea reconoció echar de menos aquellos rifirrafes: “Me gustaban mucho los partidos contra el Real Madrid y la opción de enfrentarme con Ramos y con Pepe. Era una batalla buena y bonita. Saltaban chispas y teníamos líos, pero te garantizo que a ellos les gustaba también por eso mismo”. Tras iniciar su segunda etapa en el Atlético, Costa se quedó con las ganas de reencontrarse con Pepe, ya que el zaguero puso rumbo al Besiktas el pasado verano. Sin embargo, sus caminos vuelven a cruzarse en este Mundial.

Caminos paralelos

Pero no son las viejas rencillas y su famoso temperamento lo único que une a ambos futbolistas, quienes también tienen una historia en común. Los dos son originarios de Brasil, donde comenzaron una carrera cuyos derroteros les ha llevado a terminar vistiendo la camiseta de otra selección. Pepe nació y se crió en Maceió, capital de Alagoas, situado en la región Nordeste del país. Justo en el estado vecino, Sergipe, se ubica Lagarto, el municipio conocido por ser el lugar de procedencia de Costa. Luiz Felipe Scolari fue quien persuadió en 2007 al entonces defensor del Real Madrid para que eligiera jugar con Portugal, combinado que dirigía en aquel momento. Curiosamente, la renuncia del punta del Atlético a jugar con Brasil se produjo con el mismo técnico siendo seleccionador de la ‘Canarinha’ en 2014. En un descarado ejercicio de cinismo, Scolari criticó la misma maniobra que en su momento avaló con el central. “Lo de Deco y Pepe fue diferente que lo de Costa, no jugaron con Brasil”, fue la pobre justificación a su postura.

Costa busca reivindicarse

Mucho menos tiene que ver la trayectoria de estos dos jugadores con sus respectivas selecciones. La de Pepe, mucho más dilatada. Ante España, empatará con Rui Costa como el séptimo jugador con más apariciones con Portugal, un total de 94. Además, el exmadridista fue un pilar fundamental en el éxito histórico que supuso para el país la Eurocopa de 2016. Por su parte, el hispano-brasileño llegó en 2014 a una Selección que venía de ganarlo todo y que inició su particular declive por aquel entonces. Del pasado Mundial de Brasil se fue sin marcar ningún gol, lo que le convirtió en uno de los grandes señalados tras el batacazo en la primera fase. Desde entonces, el runrún en torno a Costa ha sido algo recurrente cada vez que ha jugado con la camiseta de España, con la que suma siete goles en 19 partidos. Dicho debate se ampara en la duda sobre si es un delantero acorde a las características del juego de la Roja. En Rusia tiene la oportunidad de redimirse, donde se postula como la primera opción en la delantera. Pese a todo lo que se ha dicho, conviene no despreciar las cualidades del ariete de Lagarto, quien puede aportar un plus de físico y carácter del que la Selección no anda sobrada.

Músculo contra Portugal

Este hecho cobra aún mayor relevancia ante un rival como Portugal, como ya se comprobó en la eliminatoria de octavos de final que ambos equipos protagonizaron en 2010. En aquella ocasión, tuvo que entrar desde el banquillo otro punta de gran poderío como Fernando Llorente para romper la correosa defensa que planteó el cuadro luso, la misma que España espera encontrarse en el Olímpico de Sochi. En la misma dirección apuntó un jugador con experiencia en este tipo de partidos como Andrés Iniesta. “En los últimos años, la historia de esta Selección nos muestra que lo importante es tener variantes. Según el tipo de partido, es mejor un jugador u otro. Hace unos años contra Portugal, salió Fernando Llorente y fue clave en ese partido. La versatilidad que tenga el equipo es lo importante y saber en qué momento usar a uno u otro”, señaló el manchego. Todo apunta a que Costa ejercerá de ariete y que Pepe será su sombra.

Cristiano Ronaldo Zidane

Los jugadores cuyo futuro puede verse afectado por la salida de Zidane

Si la situación de varios futbolistas del Real Madrid ya era de incertidumbre, el inesperado adiós de Zinedine Zidane termina por poner patas arriba el vestuario. Jugadores que apuntaban a su salida pueden terminar quedándose y viceversa. En un verano en el que se esperaba revolución, prácticamente la mitad de la plantilla queda a expensas del nuevo técnico que esté por llegar.

Incertidumbre para la BBC

Entre todos estos casos, sobre todo destacan los de los tres integrantes de la BBC. Como es sabido, el futuro de Cristiano Ronaldo ya permanecía en el aire tras sus explosivas declaraciones en Kiev. La marcha del de Marsella añade más incertidumbre sobre su continuidad, pues ha sido uno de los técnicos con los que ha tenido mejor química a lo largo de su carrera. Logró convencerle de que tenía que dosificarse para las citas importantes y diseñó para él un nuevo rol como finalizador que le ha relanzado pasada la treintena. Si el de Madeira ya tenía dudas, éstas sólo pueden haber aumentado.

Exactamente lo contrario sucede con Gareth Bale, un futbolista que tras la final de Champions también dejó entrever una posible salida del club ante la necesidad de “jugar todas las semanas”. Sabía que con Zizou eso iba a ser muy complicado, pero la llegada de otro técnico puede dar un giro total a su situación. Por si fuera poco, llega de ser el héroe de la Decimotercera y ha recuperado su mejor forma tras varios meses sin lesionarse. Menos optimista pinta el panorama para Karim Benzema, quien llegó a gozar de cierta inmunidad con el entrenador galo que difícilmente pueda volver a tener con cualquier otro técnico. A su favor juega que también tuvo un papel decisivo en la consecución de la última Copa de Europa.

Los porteros y los secundarios

Si hay otra posición que queda muy tocada por el adiós de Zidane, esa es sin duda la portería. La dirección del Real Madrid ya tenía en este puesto una de sus prioridades para reforzarse, algo que no sucedió en invierno por la obstinación del técnico en dar marcha atrás a la llegada de Kepa Arrizabalaga. Tras los últimos acontecimientos, ni Keylor Navas ni Kiko Casilla ni Luca Zidane las tienen todas consigo para continuar el próximo ejercicio.

En el limbo también se encuentra el sector de jugadores jóvenes de la plantilla que tuvieron un papel completamente secundario durante el pasado curso. Son los casos de Jesús Vallejo, Theo Hernández, Achraf Hakimi, Marcos Llorente, Dani Ceballos y Borja Mayoral. Para ellos, el relevo en el banquillo puede suponer el golpe definitivo o una nueva oportunidad, pues ninguno tenía su continuidad asegurada.

Casemiro final Champions Real Madrid Liverpool

El magistral póker de Casemiro: cuatro de cuatro Champions

Casemiro ha firmado un hito histórico tras salir campeón en Kiev. El brasileño presume de ser el único jugador de la plantilla con un pleno de cuatro Champions. Y es que hay que recordar que los de Concha Espina han sido campeones en cuatro de las últimas cinco ediciones. Únicamente no pudieron hacerse con el título en la temporada 2014-15, cuando cayeron eliminados en semifinales a manos de la Juventus. Por entonces, el mediocentro de São José dos Campos jugaba en el Oporto en calidad de cedido, razón por la que mantiene esa inmunidad en la máxima competición continental como madridista. Pero sería injusto hablar del ‘14’ como alguien que únicamente da suerte a su equipo en Europa, ya que su relevancia en tales éxitos ha sido considerable.

En Dortmund empezó todo

El año de la Décima, cuando aún era un perfecto desconocido (llegó un año antes al club respaldado por José Mourinho), recordada es su actuación en el Signal Iduna Park en la vuelta de cuartos de final. Con los de Carlo Ancelotti al borde del colapso (habían ganado 3-0 en el Bernabéu y perdían 2-0 en Alemania), entró al terreno de juego con 20 minutos por delante y logró estabilizar la medular para finalmente conseguir la clasificación. “Dortmund es especial. Ahí es donde empezó todo para mí”, afirma el centrocampista al recordar el encuentro. A lo largo de aquella edición de la Champions participó en seis partidos (sólo uno como titular) traducidos en 144 minutos. Unas cifras engañosas, dada la incidencia real que tuvo en el éxito culminado en Lisboa.

Tras coger experiencia en Portugal, Casemiro regresó en 2015 para terminar convirtiéndose en una figura imprescindible para las grandes noches. Con la excepción de la vuelta de semifinales contra el Manchester City, para la que fue baja por lesión, el brasileño no se perdió ninguno de los demás encuentros del camino a la Undécima completando nueve de ellos de principio a fin. Como no podía ser de otro modo, también jugó los 120 minutos de la final de Milán, el partido que quizá le consagró del todo. Fue el jugador que más corrió con 13 kilómetros y protagonizó hasta 15 recuperaciones con las que puso coto al rocoso centro del campo del Atlético.

El héroe de Cardiff

Y todavía engrandeció más su leyenda con la Duodécima, donde pasó de indiscutible a héroe. Suyo fue el tanto más importante de la final, el que deshizo el 1-1 en el marcador en el segundo tiempo. La defensa de la Juventus rechazó un balón aparentemente inofensivo y ahí apareció el brasileño, a 25 metros de la portería, para firmar un golazo para la posteridad. En la presente edición de la máxima competición continental lo ha vuelto a jugar casi todo perdiéndose únicamente la visita al APOEL de Nicosia en fase de grupos. Y es que la mejor versión de este Real Madrid no se entiende sin el trabajo defensivo del brasileño, el futbolista que más balones ha robado en esta Champions con un total de 45.

Jurgen Klopp liverpool

El triunfo del heavy metal

Si había un hombre capaz de resucitar la grandeza del Liverpool, ese no era otro que Jürgen Klopp. En Anfield no dudaron en encomendarse al carismático técnico alemán en octubre de 2015 para reverdecer viejos laureles. Con la excepción que supuso el subcampeonato de la Premier League en la temporada 2013-14 –el Manchester City le arrebató el título ‘in extremis’–, el club ‘red’ navegaba a la deriva y veía como sus mejores estrellas abandonaban el barco temporada tras temporada. Hacía falta una revolución, y nadie mejor para ello que el entrenador nacido en Stuttgart. Una inyección de pasión para una entidad que ha destacado por ser precisamente eso. La labor de devolver al Liverpool a su estatus no ha sido flor de un día. ‘Kloppo’ pidió tiempo para llevar a cabo un proyecto a medio-largo plazo, y los resultados durante estos dos años y medio han terminado por darle la razón.

Otra creación de Klopp

En su primer curso en Inglaterra, ya consiguió meter a los ‘reds’ en dos finales, la de Copa de la Liga (perdida ante el Manchester City en los penaltis) y la de Europa League (derrota contra el Sevilla por 3-1). La pasada campaña cumplió con el objetivo de regresar a la Champions, objetivo indispensable que el cuadro inglés no había cumplido los dos últimos años. En el presente ejercicio ha superado todas las expectativas al llevar a los suyos hasta Kiev. Tratándose del bueno de Klopp, no parece ninguna casualidad. Su Borussia Dortmund ya fue el gran ‘outsider’ de la edición 2012-13 de la máxima competición continental, cuando también se plantó en la final apeando precisamente al Real Madrid en semifinales. Sólo el entonces imparable Bayern de Jupp Heynckes pudo evitar que los pupilos de Jürgen culminasen una de las mayores gestas que se recuerdan en la era reciente de este torneo.

Cinco años después, ha vuelto a hacerlo a los mandos del Liverpool empleando la misma receta. El estilo popularizado como ‘gegenpressing’, el cual se caracteriza por un juego extremadamente intenso y vertical, ha otorgado al equipo de Anfield una identidad que le ha llevado a pasar por encima de Oporto (0-5 y 0-0), Manchester City (3-0 y 1-2) y Roma (5-2 y 4-2). Si en Dortmund convirtió en figuras a hombres como Robert Lewandowski, Marco Reus, Mario Götze y Matt Hummels, en Inglaterra ha hecho lo propio con Mohamed Salah, Roberto Firmino y Sadio Mané.

A morir con su idea

No es Klopp uno de esos entrenadores que se suelen amoldar a las características del rival, más bien al contrario. La apuesta por ese fútbol eléctrico marca de la casa, el cual él mismo califica como “heavy metal”, volverá a ser la consigna para dar la sorpresa en Kiev. “No vamos a cambiar nuestra idea de juego por jugar frente al Real Madrid. Si le pregunto a los chicos qué quieren que hagamos en la final, estoy seguro de que estarán de acuerdo conmigo en seguir con la misma idea. En el fútbol también hay que pensar en tus cualidades aparte de las del oponente”, reconoció hace unos días en una entrevista en la web oficial del Liverpool. Lo cierto es que con esa idea no le ha ido mal en sus anteriores enfrentamientos contra los blancos, rival ante el que ha cosechado tres victorias, un empate y dos derrotas. La Champions le ha dado una segunda oportunidad y no piensa desperdiciarla.

Liverpool

Las 7 claves del Liverpool

1- Nunca camina solo

Al igual que el Real Madrid, el Liverpool es uno de esos clubes a los que parece rodear un aire de grandeza en Champions. Con cinco Copas de Europa en sus vitrinas, sólo superado por el equipo blanco y el Milan, da igual que los ‘reds’ aún no sepan lo que es ganar la Premier League (su último título liguero data de 1990, bajo el formato de la First Division). En Europa se han mostrado capaces de todo y no les supone ningún problema partir como el tapado. Ya lo demostraron en la histórica final de 2005.

 

2- Klopp vuelve a hacerlo

Aunque la mayoría de los focos apunten a otras estrellas, lo cierto es que hay que señalar a Jürgen Klopp como el auténtico artífice del resurgir del conjunto inglés. Tras coger un equipo deprimido en 2015, ha seguido los pasos que ya le hicieron grande en el Borussia Dortmund, con el que alcanzó otra final de Champions hace cinco años. Su fútbol de presión agresiva y transiciones veloces genera una identidad y permite que ciertos futbolistas eleven su techo hasta cotas insospechadas.

 

3- Mejor sin Coutinho

Tras la salida de Philippe Coutinho al Barça en el mercado de invierno, lo lógico para el Liverpool habría sido acusar la pérdida de su estrella hasta entonces. Paradójicamente, ha sucedido lo contrario, ya que la ausencia del brasileño ha permitido a Klopp acentuar su propuesta con jugadores con mayor recorrido en el centro del campo, algo que los hombres de ataque parecen haber agradecido. Si a eso se le suman los 160 millones de euros ingresados por el traspaso, sale un negocio redondo.

 

4- Punto débil en la portería

Pese a su condición de finalista, el Liverpool dista de ser un equipo perfecto y fiable en todas sus líneas. En portería, sin ir más lejos, ni el belga Simon Mignolet ni el alemán Loris Karius han transmitido seguridad a lo largo de la temporada. El segundo, de 24 años, se postula como titular para Kiev tras recibir 28 goles en 32 partidos entre todas las competiciones, 15 de ellos acabando el encuentro sin encajar. La Roma consiguió hacerle seis tantos en semifinales y, en alguno de ellos, tuvo especial culpa.

 

5- Más sólidos con Van Dijk

Otro de los grandes problemas que arrastraba el Liverpool durante los últimos años era su fragilidad defensiva. Sin embargo, la llegada de Virgil van Dijk en invierno ha paliado este problema en buena parte. Tras convertirse en el defensa más caro de la historia –85 millones de euros–, su adaptación ha sido inmediata. Esa madurez de los ‘reds’ ya se pudo comprobar en la eliminatoria contra el Manchester City, en la que sólo encajaron un gol. Lovren, Alexander-Arnold y Robertson suelen completar la retaguardia.

 

6- La medular como lugar de paso

No se caracteriza este Liverpool por ser un equipo que domine mediante el balón, sino que prefiere buscar cuanto antes el área contraria. Sólo así se explica que sea el equipo del torneo con más pases errados en campo rival (964), ya que ninguno de sus centrocampistas entiende el juego de forma horizontal. De los presumibles titulares para Kiev, tanto el incombustible James Milner como el holandés Giorginio Wijnaldum son jugadores de recorrido y llegada, escoltados por Jordan Henderson como pivote defensivo.

 

7- Un tridente devastador

Lo que hace especial al cuadro de Anfield es su ataque formado por Mohamed Salah (10 goles en Champions), Roberto Firmino (10) y Sadio Mané (9). El egipcio se ha destapado como la gran figura en una temporada en la que ha terminado como Bota de Plata. Su velocidad la complementa otro jugador explosivo como Mané por el costado izquierdo, mientras que el brasileño Firmino es el acompañante perfecto para ambos al ser un delantero centro de gran calidad asociativa.

Simeone celebración Europa League Atleti

Un título que revitaliza al Cholismo

No es el mero hecho de ganar el título. Esta Europa League supone para el Atlético algo más. Tras la celebración, jugadores y técnico coincidieron: han vuelto y van a por más. En un equipo que se ha acostumbrado a ganar títulos, cuatro años desde la Supercopa de España se habían hecho demasiado largos. Necesitaban volver a tocar metal para creérselo. Los de Diego Pablo Simeone han tomado impulso y están en disposición de aspirar a cotas mayores. “Había el sentido de confirmar que en la vida uno tiene que insistir. La única manera de volver a ganar es insistiendo. Perdimos una final faltando dos minutos, otra en los penaltis y el equipo se volvió a levantar. Estos chicos son la historia viviente del Atlético de Madrid. Son ocho años maravillosos”, señaló el técnico argentino en sala de prensa.

Un mensaje de ambición en el que también incidió Fernando Torres, pese a que ya no estará la temporada que viene. “Esto no es un título, es muchísimo más, el comienzo de algo más grande”, señaló El Niño. Sin duda, es en jóvenes como Saúl Ñíguez en quienes se confía para que el Cholismo pueda renovarse sin perder su esencia ganadora. “Cuando los aficionados dicen que nunca dejes de creer o que volveremos, la verdad es que así, nosotros nunca dejamos de creer y a pesar la final de Milán o de la eliminación en la Liga de Campeones el equipo no se vino abajo y como siempre volvimos“, indicó el centrocampista.

Simeone puede hacer aún más historia en la Supercopa de Europa

Por lo pronto, si los rojiblancos siguen con hambre, les espera otra final el próximo 15 de agosto en Tallin, la de la Supercopa de Europa. Al igual que les sucede con la Europa League, su historial, aunque corto, es una garantía en esta competición, donde ya se derrotó con suficiencia al Inter en 2010 (2-0) y al Chelsea en 2012 (4-1). Falta por conocer el adversario: un club amigo como el Liverpool o el eterno rival y bestia negra en Europa, el Real Madrid. Sea quién sea, el próximo curso comenzará fuerte. Tras igualar el récord de Luis Aragonés como entrenador del Atlético con más títulos, un total de seis, tendrá dentro de tres meses la oportunidad de superar al Sabio de Hortaleza.

Olympique de Marsella

Las 7 claves del Olympique de Marsella

1- Pedigrí histórico

El Marsella afronta esta final de la Europa League como una gran oportunidad para reverdecer viejos laureles. Aunque actualmente vive a la sombra del PSG en Francia, sigue presumiendo de ser el mejor club de su país en el apartado histórico. Es el único que ha sido capaz de conquistar la Champions (la de la temporada 1992-93) y el que más finales europeas ha disputado desde 1956, un total de cinco con ésta. Venido a menos durante los últimos años, su último título data de 2012, cuando conquistó la Copa de la Liga.

 

2- El artífice del milagro

Hace apenas un año, lo último que hubieran imaginado los aficionados marselleses era ver a su equipo disputando la final de toda una Europa League. La excelente labor del técnico Rudi García (secundado por Andoni Zubizarreta en la dirección deportiva) es la principal razón por la que el Olympique ha conseguido escapar de la mediocridad. A través de un esquema 4-2-3-1, el conjunto francés ha encontrado el equilibrio para competir al máximo nivel. Un entrenador que ya demostró su valía en el Lille, con el que conquistó un histórico doblete en 2011.

 

3- Instinto de supervivencia

Hay que resaltar el largo camino emprendido por el Marsella en esta competición, la cual comenzó nada menos que en julio superando dos rondas previas ante KV Oostende (4-2 y 0-0) y Domžale (1-1 y 3-0). En fase de grupos, los de Rudi García sufrieron para ser segundos compitiendo contra Salzburgo, Konyaspor y Vitória Guimarães. La dura travesía continuó con cuatro eliminatorias superadas frente a Sporting de Braga (3-0 y 1-0), Athletic (3-1 y 1-2), RB Leipzig (1-0 y 5-2) y, de nuevo, Salzburgo (2-0 y 2-1 con gol en la prórroga). Si han llegado hasta aquí, son capaces de todo.

 

4- Importante mejoría defensiva

No es la retaguardia el punto más fuerte del equipo galo, aunque sí ha mostrado una evolución que ha sido fundamental para plantarse en Lyon. Adil Rami (quien ya ganó esta competición tres veces con el Sevilla) y Luiz Gustavo (gran temporada la suya) conforman una dupla de centrales experimentados. En la derecha, Bouna Sarr, extremo reconvertido, destaca como el jugador que más duelos individuales ha ganado en toda la Europa League. El flanco izquierdo es para Jordan Amavi, lateral de clara vocación ofensiva.

 

5- La incógnita en el medio

“Dime quién es tu mediocentro y te diré cómo juegas”. Habrá que ver cómo responde Rudi García a esta pregunta con su once para la final. Para ocupar el doble pivote dispone de dos futbolistas talentosos como Morgan Sanson y Maxime López. Si ambos son titulares, como ya sucedió en los dos partidos de semifinales, la intención no será otra que llevar la iniciativa a través del balón. En caso de querer adaptarse al Atlético, cuenta con un mediocentro de gran poderío físico, el camerunés André Zambo Anguissa.

 

6- Lo que les hace buenos

Si hay que buscar lo que distingue a un finalista europeo de un equipo vulgar, en el caso del Marsella está en zona de tres cuartos. En la mediapunta, Dimitri Payet ha recuperado el brillante nivel con el que deslumbró en el West Ham y en la pasada Eurocopa. De hecho, es el jugador que más ocasiones genera de las grandes ligas europeas. En la derecha, destaca la explosión de Florian Thauvin con 26 goles y 18 asistencias en 52 partidos entre todas las competiciones. Tampoco hay que desmerecer los 16 tantos de Lucas Ocampos, habitual extremo izquierdo.

 

7- La pelea por el ‘9’

El Olympique no cuenta con una referencia ofensiva de primer nivel, pero sí dispone de dos buenos delanteros que compiten entre ellos para jugar en punta. Por un lado, Valère Germain, quien entre todos los torneos suma 18 dianas. El ex de Niza y Mónaco es un atacante de buenos movimientos que castiga la espalda de los defensas. La alternativa es Konstantinos Mitroglou, quien llegó como fichaje estrella y fue muy criticado a mitad de curso por su pobre rendimiento. Desde entonces, ha ido a más hasta alcanzar los 12 goles.

Diego Costa Godin Atlético

Máster en finales

Si hay un aval con el que cuenta este Atlético para medirse al Marsella, es la experiencia en finales que ha acumulado durante los últimos años. Desde que llegó Simeone, ha disputado nada menos que siete, cuatro de ellas europeas. El bagaje en estos enfrentamientos es favorable al equipo rojiblanco, que siempre compite en este tipo de partidos. Sólo se le escaparon las dos finales de Champions perdidas ante el Real Madrid (una en la prórroga y otra en los penaltis) y la Supercopa de España de 2013 contra el Barça (1-1 en el Calderón y 0-0 en el Camp Nou). En la Europa League, los precedentes son todavía más optimistas.

Con Quique empezó todo

El idilio de los colchoneros con esta competición comenzó hace ocho años, cuando lograron volver a levantar un título 14 años después del Doblete. Aunque no ha pasado tanto tiempo, aquel equipo era muy diferente al actual, todavía lejos de consagrarse entre los grandes de Europa. Quique Sánchez Flores fue desde el banquillo el artífice del éxito que abrió paso a todos los que vinieron después. El Fulham inglés fue el rival de aquella final que hubo que ganar en la prórroga. Diego Forlán adelantó al Atlético a los 32 minutos, tanto al que el conjunto londinense respondió inmediatamente con el empate marcado por Simon Davies. Aunque los rojiblancos fueron superiores a lo largo del choque, el gol de la victoria no llegó hasta los 116 minutos, cuando de nuevo el delantero uruguayo culminó una gran jugada del Kun Agüero.

Tres meses después, los de Quique también conquistaron la Supercopa de Europa al derrotar por 2-0 a todo un Inter que venía de conseguir un triplete en la anterior campaña. José Antonio Reyes y Agüero marcaron en el segundo tiempo para un Atlético que venció con total rotundidad. Parecía que el equipo colchonero no se iba a ver en otra igual en mucho tiempo, pero entonces llegó Simeone en 2012 para iniciar su etapa de esplendor ganando la segunda Europa League. En esta ocasión, el partido fue en Bucarest y el rival fue el Athletic Club. Los del Cholo ya demostraron entonces lo importante que es la experiencia en esta clase de encuentros imponiéndose con un contundente 3-0. Radamel Falcao por partida doble y Diego Ribas marcaron los goles en un duelo que tuvo claro dominador de principio a fin.

Triunfos inapelables

Ese mismo año, el cuadro rojiblanco volvió a hacer gala de su poso como finalista arrollando al Chelsea en la Supercopa de Europa. Radamel Falcao, con un ‘hat-trick’, y Joao Miranda reflejaron en el marcador lo que pasó sobre el césped del Estadio Louis II de Mónaco. Gary Cahill marcó el de la honra para los suyos poniendo el definitivo 1-4. Sin embargo, lo mejor todavía estaba por llegar. Los de Simeone vencieron por 1-2 al Real Madrid en la final de Copa de 2013 disputada en el Santiago Bernabéu, poniendo además fin a una maldición de 13 años sin ganar un derbi. Diego Costa igualó el tanto inicial de Cristiano Ronaldo y Miranda decidió en la prórroga. Los blancos volvieron a ser el rival en la última final ganada por los colchoneros en 2014, cuando se llevaron la Supercopa de España tras empatar 1-1 en el Bernabéu e imponerse por 1-0 en el Calderón con gol de Mario Mandzukic. Cuatro años después, toca ganar otra en Lyon.

Simeone rueda prensa Europa League

Cholo contra el mundo

Si el Atlético acaba conquistando la Europa League, sólo quedará quitarse el sombrero una vez más ante Diego Pablo Simeone. El técnico argentino puede sobreponerse con un título a la temporada más difícil desde su llegada al banquillo rojiblanco, en la que ha sido víctima de un cúmulo de despropósitos.

 

Sin fichajes hasta enero

Sin ni siquiera empezar la campaña, el equipo colchonero partió ya con un problema que no era baladí. La sanción de la FIFA no permitió incorporar a Diego Costa y Vitolo hasta el mes de enero. Algo que también condicionó la planificación de la plantilla obligando a retener a jugadores veteranos y a otros que en circunstancias normales no hubieran continuado.

 

La adaptación al Metropolitano

La incertidumbre en torno a la mudanza al nuevo estadio fue otro de los aspectos que más inquietó al inicio del curso. La sombra del viejo y añorado Vicente Calderón se hizo larga en pinchazos que acabaron saliendo caros como los protagonizados contra Chelsea y Qarabag. No obstante, los del Cholo han conseguido recuperar la fortaleza en casa, como han demostrado en esta Europa League.

 

El varapalo en Champions

De adversidades como las citadas anteriormente derivó la mayor catástrofe que ha vivido el Atlético este ejercicio, la inesperada eliminación en fase de grupos de la Liga de Campeones. Tras cuatro años en los que el conjunto rojiblanco siempre llegó al menos hasta los cuartos de final del torneo, el batacazo fue mayúsculo. Simeone puede enmendarlo con el título de Europa League.

 

La fuga de invierno

Al Cholo tampoco le han puesto fáciles las cosas en su propio club. Cuando parecía que el Atlético al fin disponía de un equipo competitivo con la llegada de los refuerzos, realmente lo más duro estaba por llegar. Las salidas de Carrasco, Gaitán, Moyá, Augusto y Vietto dejaron un plantel demasiado corto de efectivos para compaginar dos competiciones.

 

Masacrado por las lesiones

Si al problema citado anteriormente se le suma una plaga como la que han vivido los colchoneros esta campaña, la mezcla puede resultar nefasta. Entre todos los jugadores, suman hasta 38 lesiones a lo largo del curso. Sólo Koke, Saúl, Torres, Correa y Werner pueden presumir de no haber sufrido ningún percance en lo que va de competición.

 

Sancionado para la final

El colegiado francés Clément Turpin fue otro de los obstáculos con los que Simeone topó. La temprana roja a Vrsaljko en el Emirates Stadium provocó que el argentino perdiera los papeles y fuera también expulsado. Ni por esas descarriló el Atlético, aunque el Cholo tampoco podrá sentarse en el banquillo en la final de Lyon al ser castigado con cuatro partidos de suspensión.

 

El lío con Griezmann

Tampoco ha habido paz para el Atlético en los días previos a la final. Las últimas informaciones que sitúan a Griezmann en el Barça a partir de la próxima temporada han enturbiado el ambiente de cara a la cita afectando a la gran estrella del equipo. Aunque el ruido ha sido constante durante el último año, la bomba ha terminado por explotar en el peor momento posible.

 

Día menos de descanso

Cuando parecía que ya no podían conjugarse más elementos en contra, los horarios de LaLiga han echado más sal a la herida. Y es que los rojiblancos han tenido un día menos que el Marsella para preparar la final, ya que los franceses jugaron su correspondiente partido liguero el pasado viernes. “Nos quedan sólo cuatro días, cuatro…”, llegó a quejarse el Cholo en sala de prensa.

Atletico Recopa 1986

Lyon: honor y venganza

“Lyon nos debe una”, fueron las palabras de Clemente Villaverde durante el sorteo de dieciseisavos de final de la Europa League. El gerente y consejero del Atlético hacía así referencia a la sede de la final que los rojiblancos finalmente disputarán en una ciudad de infausto recuerdo. Los hechos se remontan al 2 de mayo de 1986, cuando el equipo colchonero estaba a un partido de ganar la segunda Recopa de su historia. La expectación que generaba la posibilidad de volver a conquistar un título europeo 24 años después era evidente. 25.000 aficionados atléticos se desplazaron hasta Lyon para presenciar el encuentro, el mayor éxodo de seguidores rojiblancos para una competición internacional hasta esa fecha.

El vendaval soviético

Enfrente esperaba un rival de altura, un Dinamo de Kiev que es recordado como uno de los mejores equipos que dio el fútbol de la extinta Unión Soviética. Campeón en su país de cinco Ligas y cuatro Copas a lo largo de la década de los 80, aquella exitosa generación de futbolistas aspiraba a coronarse con un entorchado continental. No en vano, los jugadores entrenados por el ilustre Valeri Lobanovski constituían también la columna vertebral de la selección del gigante comunista. Arriba contaban con un excelso tridente formado por el talentoso Oleksandr Zavarov junto con dos Balones de Oro como Oleg Blokhin e Igor Belanov, siendo éste último galardonado aquel mismo año.

Los ucranianos habían protagonizado una trayectoria impecable en el torneo eliminando a Utrecht, Universitatea Craiova, Rapid Viena y Dukla Praha con una sola derrota en ocho encuentros. Por su parte, el Atlético apeó a Celtic, Bangor City, Estrella Roja y Bayer Uerdingen para convertirse en el tercer equipo español que disputó una final europea aquel año (el Real Madrid jugó la de la UEFA y el Barça la de Copa de Europa). Consciente del potencial del rival, Luis Aragonés preparó obsesivamente el partido durante más de una semana. El triunfo pasaba por que el juego aguerrido de los colchoneros se impusiera al fútbol total y veloz de los soviéticos.

Superados y humillados

Los rojiblancos saltaron al césped del Estadio de Gerland con un once formado por Fillol, Tomás, Arteche, Ruiz, Clemente, Julio Prieto, Marina, Landáburu, Ramos, Cabrera y Da Silva. El Dinamo formó con Chanov, Bessonov, Kutnetsov, Baltacha, Demianenko, Rats, Yakovenko, Yarenchuk, Zavarov, Belanov y Blokhin. Durante el choque, los ucranianos sencillamente volaron ante un Atlético incapaz de contenerlos. De hecho, sólo tardaron cinco minutos en adelantarse con un cabezazo de Zavarov. Según se acercaron los minutos finales, los del Manzanares dejaron espacios que fueron aprovechados por su rival para sentenciar con goles de Blokhin y Yevtushenko. “El equipo soviético fue siempre superior a un flojo rival, que causó una triste impresión incluso a sus propios seguidores y que acabó humillado precisamente con su arma favorita: el contragolpe”, señaló el cronista del diario El País. 32 años después, el honor de los pupilos de Luis Aragonés puede ser vengado por los del Cholo Simeone en el mismo escenario.

Simeone

¿Es el Atleti de Simeone el mejor de la historia?

Ocho finales en siete años, que se dice pronto: dos de Europa League, una de Supercopa de Europa, dos de Champions, una de Copa del Rey y dos de Supercopa de España. Si el Atlético se proclama campeón el próximo 16 de mayo, serán seis títulos levantados durante este periplo. Lo que Diego Pablo Simeone ha conseguido desde su llegada no tiene parangón en los 115 años de vida del club. Por si fuera poco, en la era de Leo Messi y Cristiano Ronaldo. Quién sabe cuánto podría haber crecido el palmarés de los rojiblancos de no haber tenido que competir contra los dos astros y esas dos máquinas de levantar trofeos que también son Real Madrid y Barça.

Cinco de las once finales europeas del Atleti han sido con Simeone

Pese a todo, el equipo colchonero ha logrado hacerse un hueco en la aristocracia europea, y ese es probablemente el mayor logro del técnico argentino. Con la de Lyon, serán once finales europeas las que habrá disputado el club a lo largo de su historia. Cinco de ellas ya han tenido lugar bajo el ‘Cholismo’ o, lo que es lo mismo, la época dorada del Atlético. Parecía que el declive podía comenzar con la temprana eliminación en Champions, y resulta que la historia puede acabar con otro trofeo más en las vitrinas. Señal de los tiempos de estabilidad que atraviesa la entidad, afianzada en el éxito como nunca antes.

La década prodigiosa

Los aficionados rojiblancos no han ganado para alegrías durante la presente década. Y es que no hay que olvidar que Quique Sánchez Flores abrió el paso en 2010 con la conquista de la primera Europa League y de la Supercopa de Europa, además de una final de Copa del Rey perdida ante el Sevilla. El balance total de la década es de once finales y la posibilidad de conquistar ocho títulos, la mejor de la historia del club sin todavía haber terminado. El mérito es aún mayor teniendo en cuenta que los colchoneros venían de superar su etapa más negra. Lejos, muy lejos, quedan el descenso, la leyenda de El Pupas o los niños preguntándose por qué son del Atleti.

Así transcurrieron las últimas cinco décadas del Atlético

Años 60: cinco títulos (una Liga, tres Copas, una Recopa) y seis finales (cuatro de Copa y dos de Recopa)

Años 70: seis títulos (tres ligas, dos Copas y una Intercontinental) y cinco finales (tres de Copa, una de Copa de Europa y una Intercontinental)

Años 80: dos títulos (una Copa y una Supercopa de España) y seis finales (dos de Copa, dos de Copa de la Liga, una de Supercopa de España y una de Recopa)

Años 90: cuatro títulos (tres Copas y una Liga) y siete finales (cuatro de Copa y tres de Supercopa de España)

Años 2000: ningún título y una final (de Copa)

Camino a la gloria

La figura de Antoine Griezmann cobra una nueva dimensión tras su gol contra el Arsenal, el cual le convierte en el máximo anotador histórico del Atlético en competiciones UEFA. Merece esta Europa League

Minuto 82 en el Emirates Stadium. El Atlético pierde por 1-0 con un jugador menos y sufre para evitar el segundo gol que le dejaría con un pie y medio fuera de la Europa League. Giménez se la quita de encima con uno de esos pelotazos que no suelen ir a ningún lado. Pero Antoine Griezmann no es de los que se rinde fácilmente. Hace tiempo que Diego Pablo Simeone le inculcó el ir al máximo a cada balón. Cree que puede sacar petróleo y, de hecho, gana la disputa a su compatriota Koscielny para quedarse mano a mano ante Ospina. El meta consigue salvar el disparo, pero la fortuna premia la fe del bueno de Antoine, a quien le favorece el rechace y aprovecha un resbalón de Mustafi para marcar a placer. Acaba de producirse uno de esos goles que engrandecen la historia europea de un equipo. No sólo eso, sino que además el tanto coloca al francés como el máximo goleador en solitario de la historia del club en competiciones europeas con 21 dianas (17 de ellas en Champions y cuatro en Europa League). Hasta ese gol, el ‘7’ compartía el récord con el Kun Agüero.

Salvavidas Griezmann

Menuda losa se quitó Griezmann de encima, a quien probablemente le pesó el fallo que cometió en el tanto que adelantó al Arsenal. El galo se permitió la frivolidad de jugársela con un caño en el área propia y la pérdida acabó saliendo cara. Pese a acciones como ésta, sería injusto reprocharle algo al de Macon, quien con 27 dianas y 11 asistencias ha participado directamente en el 43% de los tantos que ha marcado el Atlético entre todas las competiciones (un total de 89). Son sus mejores números desde que recalara en el equipo rojiblanco en el verano de 2014. Fue precisamente por aquel entonces cuando ganó el que ha sido su último título y el del club hasta la fecha, la Supercopa de España. Poca recompensa para todo lo que ha dado al conjunto de Diego Pablo Simeone a lo largo de estos últimos cuatro años. Merece esta Europa League más que ningún otro.

Como volvió a comprobarse en Londres, es una garantía de vida para los suyos en este tipo de cruces, pues ha marcado en las últimas nueve eliminatorias europeas que ha disputado el cuadro colchonero. Hace dos temporadas, sus goles sirvieron para mandar a casa a dos gigantes como Barça y Bayern de Múnich. El curso pasado tampoco se libraron Bayer Leverkusen, Leicester y Real Madrid, aunque el tanto marcado ante los blancos no sirviese finalmente para alcanzar la final de Cardiff. Esta campaña ha prolongado su racha anotando en cada una de las rondas que los del Cholo han disputado en la Europa League contra Copenhague, Lokomotiv de Moscú, Sporting de Portugal y Arsenal.

Puede quedarse

A estas alturas, no hace falta explicar la importancia que puede tener para el Atlético la decisión que tome Griezmann al final de temporada, quien sigue debatiéndose entre la continuidad o el salto a otro grande de Europa. Aunque parecía que su marcha al Barça estaba casi cerrada tras reconocerse contactos entre club y futbolista, sus últimas declaraciones son motivo de esperanza para los aficionados colchoneros: “Estoy feliz y eso es lo que más me importa. Estamos hablando con el club y a ver qué se puede hacer”, señaló tras su épico partido ante el Arsenal. La conquista (o no) de la Europa League puede decantar la decisión.

Fernando Torres Atleti

El adiós europeo de Torres

El ídolo rojiblanco afronta su último partido como local en Europa. Tras anunciar su marcha, quiere despedirse cumpliendo su gran cuenta pendiente, la de levantar un título con la camiseta del Atlético

Se siguen cumpliendo capítulos en la cuenta atrás de Fernando Torres para dejar de ser jugador del Atlético. La vuelta de semifinales de la Europa League ante el Arsenal estará marcada, entre otros hechos, por ser el último partido europeo que El Niño dispute ante su afición con la camiseta rojiblanca. Evidentemente, puede que no todo acabe aquí. La gran aspiración colchonera es alcanzar la final de Lyon y levantar ese título que el ídolo fuenlabreño todavía no ha podido ganar con el equipo de su vida.

Con un palmarés en el que figuran dos Eurocopas, un Mundial, una Champions League y una Europa League, resulta paradójico que Torres aún no haya tenido la ocasión de visitar Neptuno para celebrar un éxito de este calibre. Más aún teniendo en cuenta los títulos conquistados por el club en el periodo de ocho años que separa las dos etapas del atacante en el Atlético (2001-2007 y 2015-2018): dos Europa League, dos Supercopas de Europa, una Copa del Rey, una Liga y una Supercopa de España.

Un título para El Niño

Hay que recordar que Torres ni siquiera tuvo ocasión de jugar una competición europea durante su primer ciclo como rojiblanco (no considerando tal la Copa Intertoto que disputó el Atlético en el verano de 2004). Fueron años difíciles en lo que El Niño tuvo que tirar del carro, quizá demasiado solo en la tarea. Tras separar sus caminos en el verano de 2007, una decisión que a la larga fue beneficiosa para ambas partes, el delantero regresó en 2015 a un equipo completamente cambiado. Al fin pudo formar parte de un Atlético grande y asentado en la élite del continente.

Los 34 partidos que ha disputado como colchonero en competición europea (29 en Champions y cinco en Europa League) se han saldado con cuatro goles, alguno de ellos fundamental como el que marcó en el Camp Nou en los cuartos de final de Champions de la temporada 2015-16. Fue precisamente este título el que más cerca ha estado de levantar como rojiblanco hasta la fecha, el cual se escapó en la final de Milán. Recordadas son sus lágrimas en aquel encuentro tras la tanda de penaltis (el quinto lanzamiento era suyo y ni siquiera pudo tirarlo). Esta Europa League serviría para reparar gran parte de aquel dolor y poder darle una despedida a la altura de su leyenda.

La vieja guardia lo merece

El título también puede tener un importante significado para otros integrantes de la vieja guardia como Gabi (34 años), Juanfran (33), Diego Godín (33) y Filipe Luis (33). Todos ellos quizá estén ante su última oportunidad para levantar un trofeo con el Atlético, algo que no logran desde la Supercopa de España conquistada en 2014. Su incidencia en los éxitos deportivos que ha vivido el club rojiblanco desde la llegada de Diego Pablo Simeone es de sobra conocida. Ya lo dijo el central uruguayo al conocerse el emparejamiento con el Arsenal en semifinales: “No creo que tengan más ganas que nosotros de ganar esta Europa League”. A falta de conocer el futuro de todos ellos a partir de la próxima temporada, alzar el título en Lyon supondría la merecida guinda para su trayectoria.

1970: ¡Luis, Luis, Luis!

La noche del 5 de noviembre de 1970, el Atlético escribió uno de los capítulos más brillantes de su historia en Europa. Los rojiblancos recibían al Cagliari en los octavos de final de la Copa de Europa con la obligación de remontar el 2-1 de la ida. El equipo italiano, pese a no contar con un glorioso pasado en líneas generales, en aquel momento atravesaba su etapa de mayor esplendor habiéndose proclamado campeón de la Serie A durante la temporada anterior. Para hacerse una idea, cuatro de sus futbolistas –Riva, Domenghini, Cera y Albertosi– habían sido los pilares de la selección de Italia que meses antes fue subcampeona del Mundo en México, un combinado al que sólo pudo tumbar el mítico Brasil de Pelé y compañía.

Ambiente de revancha

La talla del rival de los colchoneros quedó de manifiesto en la ida del cruce disputada en Cerdeña, donde los locales acogotaron al conjunto entrenado por Marcel Domingo con goles de Gori y Riva. Afortunadamente, Luis Aragonés salvó los muebles en la recta final del choque con un tanto que daba esperanza de cara al partido de vuelta. Al margen del resultado, el juego al límite de los italianos y la permisividad del árbitro caldeó todavía más los ánimos. Esa atmósfera de revancha, junto con la decisión del presidente Vicente Calderón de que socios y abonados tuvieran entrada gratuita, dio lugar a que el Estadio del Manzanares presentase un espectacular ambiente para ayudar a los suyos a voltear la eliminatoria.

Aquel Atlético tenía uno de los mejores equipos de su historia, algo comprobable sólo con ver la alineación que presentó para aquella cita, formada por Rodri, Melo, Martínez Jayo, Iglesias, Calleja, Luis Aragonés, Adelardo, Irureta, Alberto, Ufarte y Gárate. Por su parte, el Cagliari debía sobreponerse a la baja de su estrella, ‘Gigi’ Riva, quien a día de hoy sigue siendo el máximo goleador histórico de la Azzurra. Como era de esperar, los italianos plantearon un partido ultradefensivo para tratar de aguantar la mínima ventaja con la que partían.

La noche de Luis Aragonés

Los jugadores rojiblancos gozaron de la iniciativa del encuentro por pura renuncia del rival, pero la tarea de resquebrajar el muro adversario se antojaba mucho más complicada. Fue ahí donde apareció Luis Aragonés para protagonizar una de las mejores actuaciones que se le recuerdan como futbolista. A los 33 minutos, tras una sucesión de balones colgados en el área visitante, el de Hortaleza recogió un rechace y se sacó un inapelable disparo con el exterior para abrir el marcador. El tanto clasificaba al cuadro colchonero, pero no daba ninguna tranquilidad. Los italianos siguieron priorizando no conceder y aprovechar alguna ocasión que se les presentara. Hubo suspense hasta que, a los 76 minutos, Tomasini derribó a Ufarte dentro del área. Penalti y roja al infractor por patear el balón cuando ya estaba colocado sobre el punto de castigo. Luis no perdonó y el Atlético se veía 2-0 y con un hombre más. El Cagliari salió de la cueva para buscar un tanto que al menos forzara la prórroga, ya no le quedaba otra. Todas sus opciones se difuminaron con el tercer gol de Luis tras una excelente jugada de Gárate. Quedaba un minuto por delante y los visitantes se retiraron al vestuario en pleno festival de la grada. El colegiado Mr. Jones les obligó a volver al césped para disputar lo que restaba de encuentro. Entonces sí, el Atlético puso punto y final a una noche para el recuerdo.

Heynckes Matthaus Bayern

1988: El Madrid tumba al gigante

“Hay que acabar con el mito de la historia”. Así de contundente se mostró Emilio Butragueño en la víspera de la eliminatoria de cuartos de final de la Copa de Europa que Real Madrid y Bayern de Múnich afrontaron en 1988. El Buitre hacía referencia al mal bagaje de los blancos en sus anteriores enfrentamientos contra el gigante de Baviera, ante el que ya habían caído eliminados la temporada anterior y en 1976. Su historial de enfrentamientos era corto pero intenso, señal de que la rivalidad entre ambos clubes estaba llamada a derivar en lo que hoy ya se conoce como el clásico europeo.

El primer cruce quedó marcado por el famoso incidente protagonizado por el aficionado que pasó a ser conocido como ‘El Loco del Bernabéu’, quien saltó al césped para intentar agredir al árbitro y a ‘Torpedo’ Müller. Tampoco hubo paz en amistosos como el de la pretemporada de 1980, cuando el conjunto alemán (mucho más rodado físicamente) humilló sin piedad al Madrid con un escandaloso 9-1. Al año siguiente, también se lió en el Trofeo Bernabéu, en un duelo entre Bayern y Dinamo Tiblisi, encuentro que terminó con los jugadores muniqueses abandonando el campo antes de tiempo tras las expulsiones de Karl-Heinz Rummenigge, Paul Breitner y Uli Hoeness, el primero de ellos por dedicar gestos obscenos a la grada.

¡Heynckes ya entrenaba al Bayern!

La última tuvo lugar en la eliminatoria de 1987, recordada por el pisotón de Juanito a la cabeza de Lothar Matthäus tras una durísima entrada del alemán sobre Chendo. Un año después, en el conjunto blanco eran conscientes de que tenían que ser más inteligentes que sus rivales a la hora de moverse en el fango. “Ellos saben cómo se perdió la eliminatoria del año pasado, y no fue a base de fútbol, porque ningún equipo demostró ser superior al otro. Nosotros caímos por cosas extradeportivas, y por eso los jugadores quieren revancha”, señaló el técnico Leo Beenhakker al respecto.

En uno de esos sorprendentes guiños del destino, resulta que el entrenador de aquel Bayern no era otro que Jupp Heynckes, quien esa misma temporada tomó el testigo del mítico Udo Lattek. La eliminatoria pudo quedar sentenciada en el partido de ida disputado sobre la nieve del Olímpico de Múnich, cuando el Madrid llegó al minuto 85 perdiendo por 3-0 y logró recortar distancias con dos postreros goles de Butragueño y Hugo Sánchez. El Bernabéu dictaría sentencia, que no era poco.

Con su propia medicina

Aquella noche del 16 de marzo de 1988, el coliseo blanco presentó un ambiente de gala para ayudar a los suyos a conseguir el gol que diese la clasificación. Como muestra de la importancia de la cita, cabe señalar que la recaudación fue de 250 millones de pesetas, récord del fútbol español por entonces. El once del Real Madrid estuvo formado por Buyo, Chendo, Camacho, Sanchís, Tendillo, Gordillo, Gallego, Jankovic, Míchel, Hugo Sánchez y Butragueño. Aunque los merengues comenzaron nerviosos, no tardaron en recuperar la compostura e imponer su autoridad a los 26 minutos con un lanzamiento de falta de Jankovic que supuso el 1-0. Míchel haría el segundo antes del descanso tras rematar en el segundo palo un excelente centro de Gordillo. El partido estaba donde querían los locales y, ya en el segundo tiempo, Hugo Sánchez se encargó del resto dándole a los alemanes su propia medicina. El mexicano desestabilizó a todo el Bayern tras clavar los tacos en la cadera del guardameta Pfaff, con quien se las había tenido durante todo el partido. A partir de entonces, el equipo bávaro se olvidó definitivamente de jugar al fútbol y nunca puso en riesgo la clasificación del cuadro madridista. Había caído la bestia negra.

2010 – 2018: Caminos paralelos

El Atlético sigue la estela del equipo que conquistó la primera Europa League hace ocho años. La similitud entre las trayectorias del conjunto de Simeone y el de Quique Sánchez Flores es de lo más sorprendente

Hace ocho años, nadie habría imaginado hasta qué punto han cambiado las cosas en el Atlético. Un club irreconocible para lo bueno y para lo malo. Con estadio y escudo distintos, pero totalmente asentado entre los grandes. Más allá de los títulos conquistados en este periplo, los rojiblancos también presumen de haberse clasificado para la Champions League por sexta temporada consecutiva, señal inequívoca de los tiempos de estabilidad que corren en el club.

Diego Pablo Simeone es el gran artífice de esta obra, de eso no cabe la menor duda. No obstante, cabe recordar el éxito que allanó el camino que luego se encontró el argentino. Aquella Europa League que el Atlético de Quique Sánchez Flores levantó en 2010. Nada menos que el primer trofeo que lograron los colchoneros 14 años después del Doblete. Pese a tratarse de contextos completamente diferentes, sorprende comprobar hasta qué punto hay paralelismos entre el camino del conjunto rojiblanco hacia aquel título y su actual andadura en Europa.

Todo empezó en la Champions

Antes de que los del Cholo fueran eliminados de la fase de grupos de la Champions, había que remontarse hasta ese 2010 para recordar el último precedente similar. En aquella ocasión, los del Manzanares acabaron terceros de grupo por detrás de Chelsea y Oporto, además de ser incapaces de ganar al débil APOEL de Nicosia, ante el que empataron 0-0 en el Calderón y 1-1 en Chipre. Este curso, la película en la máxima competición continental ha sido muy parecida al quedar en tercer lugar por detrás de la Roma y, otra vez, el Chelsea. Gran parte de la culpa del fracaso la tuvo de nuevo un doble empate ante un rival modesto, el Qarabag (0-0 en Azerbaiyán y 1-1 en el Wanda Metropolitano).

Tras la eliminación, ambos caminos tuvieron su continuación en la Europa League. Los pupilos de Quique apearon a Galatasaray en dieciseisavos (1-1 y 2-1), Sporting de Lisboa en octavos (0-0 y 2-2), Valencia en cuartos (2-2 y 0-0) y Liverpool en semifinales (1-0 y 2-1) para plantarse en la final de Hamburgo, donde vencieron al Fulham por 2-1 con prórroga incluida. Por su parte, el equipo de Simeone se ha impuesto sin excesivos problemas a Copenhague (1-4 y 1-0) y Lokomotiv de Moscú (3-0 y 1-5), mientras que ante el Sporting de Portugal (2-0 y 1-0) experimentó otro ‘déjà vu’ al sufrir en el José Alvalade para lograr el pase. Como lo fue el Liverpool hace ocho años, la última piedra en el camino hacia la final será otro club inglés de renombre, el Arsenal.

Sin supervivientes

Ninguno de los partícipes de aquel éxito perdura ya en la plantilla. Tiago Mendes, actual miembro del cuerpo técnico, lo vivió de cerca tras llegar en el mercado de invierno, pero no pudo participar en el torneo con el Atlético (estaba ya inscrito con la Juventus) y, por tanto, el título no figura en su palmarés. Caso parecido es el de Koke Resurrección, quien debutó con el primer equipo aquella misma campaña sin llegar a disputar ningún encuentro de Europa League. De Gea, Ujfalusi, Perea, Domínguez, Antonio López, Reyes, Assunçao, Raúl García, Simao, Forlán y Agüero integraron la alineación del equipo que se proclamó campeón en Hamburgo. Especialmente relevante fue el papel en esta competición de la dupla atacante formada por el Kun y el Cacha. Esta vez, toca que Diego Costa y Antoine Griezmann tiren del carro.

Zidane Real Madrid

Las 5 flores de Zidane en Europa

El técnico francés mantiene vivo el sueño de levantar la tercera Champions consecutiva gracias a su condición de invicto. En el camino quedan ocho eliminatorias a doble partido y dos finales que no estuvieron exentas de momentos al borde del precipicio.

 

1- Cristiano evitó el esperpento

(Real Madrid 3-0 Wolfsburgo)

Todo pudo cambiar en aquel cruce. El periplo de Zidane al frente del Real Madrid apenas había comenzado y en cuartos de final esperaba un rival de lo más asequible. O al menos eso parecía, ya que el Wolfsburgo sorprendió a los blancos en el Volkswagen-Arena imponiéndose por 2-0 con goles de Ricardo Rodríguez y Maximilian Arnold. Tocaba remontada en el Bernabéu para evitar un cataclismo histórico y ahí apareció Cristiano Ronaldo al rescate con un ‘hat-trick’ que dio la clasificación a los suyos.

 

2- A once metros del abismo

(Real Madrid 1-1 [5-3] Atlético)

La primera Champions de Zizou tuvo que ser agónica hasta el final. Tras 120 minutos de partido en Milán que finalizaron en empate, decidió la lotería de los penaltis. El límite entre la gloria o el desastre nunca fue tan evidente. Era conquistar la Undécima o ver cómo los vecinos alzaban su ansiada Champions y vengaban la final de Lisboa. Pero a nadie le tembló el pulso: Lucas, Marcelo, Bale, Ramos y Cristiano acertaron, mientras que Juanfran la mandó al poste. Lo demás ya es historia.

 

3- Prórroga de infarto

(Real Madrid 4-2 Bayern)

En toda antología europea del Real Madrid, raro es que no figure el Bayern de Múnich. Zidane vivió otro momento al filo de la navaja frente al conjunto bávaro en los cuartos de final de la temporada pasada. Tras el 1-2 logrado en el Allianz Arena, todo parecía de cara para obtener el pase en Concha Espina sin excesivo sufrimiento. Perdonaron los blancos en el primer tiempo y casi acabaron lamentándolo. Hubo que llegar a la prórroga y que Cristiano se pusiera una vez más el disfraz de superhéroe completando otro ‘hat-trick’. Asensio remató la faena.

 

4- Estremecidos por el Calderón

(Atlético 2-1 Real Madrid)

Pese al 3-0 conseguido en la ida, la que fue la última noche europea en la ribera del Manzanares tenía trampa. El equipo madridista estuvo a punto de caer en ella tras verse muy superado en los primeros 20 minutos por un Atlético que se puso 2-0 en el marcador. Los de Zidane recuperaron a tiempo la compostura para bajar las revoluciones del rival a base de tener el balón. Benzema hizo lo demás con su recordada genialidad sobre la línea de fondo que fue rematada a gol por Isco. Otro francés que sabe moverse en el alambre.

 

5- Noche de terror en el Bernabéu

(Real Madrid 1-3 Juventus)

Mucho estaba tardando el Real Madrid en llevarse un susto esta temporada. Lo que nadie esperaba es que fuese a ocurrir en casa tras ganar por 0-3 en la ida, un resultado que sólo se había remontado una vez en la historia de las competiciones UEFA. La Juve llegó a soñar con ello tras igualar la eliminatoria y el Bernabéu vivió momentos de terror como pocos se recuerdan. Afortunadamente, en el descuento apareció Cristiano con un poderoso salto que dio lugar al penalti sobre Lucas Vázquez. El ‘7’ no perdonó desde el punto fatídico.

¡Cómo hemos cambiado!

Hace justo 20 años, con Jupp Heynckes en el banquillo, el Real Madrid ganaba su séptima Copa de Europa, probablemente la más celebrada de su historia. Los blancos ponían fin a una sequía de 32 años sin conquistar la máxima competición continental y entraban de pleno en la modernidad. El técnico alemán fue partícipe del logro en unas circunstancias de lo más singulares. Incapaz de hacerse con las riendas del vestuario, tal y como quedó patente con la mala trayectoria del equipo en Liga (acabando en cuarta posición), el de Monchengladbach sabía que no seguiría la próxima campaña pasara lo que pasara en la final de Ámsterdam.

Por tanto, es complicado atribuir a Heynckes un papel en el éxito de un equipo del que se dice que funcionó mediante la autogestión. El entrenador germano llegó aquel mismo curso tras dos campañas dirigiendo al Tenerife. Pasar de la mano dura de Fabio Capello a la permisividad del teutón supuso un cambio nefasto en cuanto al manejo del vestuario. Se encontró con una plantilla confeccionada a voluntad de su antecesor en el banquillo, cuyo alto nivel de calidad sólo era igualado por el de ego, y terminó devorado.

Héroe olvidado

“Era un grandísimo entrenador y mejor persona, algo que le condenó y le obligó a marcharse. El vestuario le pudo. Llegó un momento en el que reconoció que no podía manejar al grupo. Yo guardo un gran recuerdo de él. No podía, no había solución. El vestuario se impuso, no se llevaban bien y tuvimos que optar por una de las partes. No fue un error porque no había elección posible. Además, él también se fue encerrando, aislándose de todo y todos. Sé que quizás la gente no lo entendió, pero no había otro remedio”, reconoció el entonces presidente Lorenzo Sanz en declaraciones a El Confidencial. Así fue la caída en gracia del héroe olvidado del madridismo.

Caso muy distinto, por no decir opuesto, es el que vive Heynckes actualmente en el Bayern de Múnich. El técnico se ha ganado el respeto del mundo del fútbol con una trayectoria de prestigio que culminó en un histórico triplete con el Bayern en 2013. A sus 72 años, retirado en lo más alto, ha regresado como el apagafuegos del conjunto bávaro tras el mal inicio de temporada que supuso la destitución de Carlo Ancelotti. Sólo él podía ser el complicado consenso entre veteranos como Robben y Ribery y las viejas glorias de la directiva. “Es una cuestión de amor”, afirmó al volver.

Repetir el hito

El entrenador alemán ha logrado traer de nuevo la paz al club y, sobre todo, que éste compita a la altura de las expectativas. Con la Bundesliga matemáticamente conquistada y la final de Copa alcanzada, la Champions se convierte en el gran objetivo. Todo pasa por que el veterano entrenador dé con la tecla en el planteamiento para eliminar al Real Madrid, algo que ya consiguió en las semifinales que ambos equipos protagonizaron en 2012, aunque para ello hubo que llegar a los penaltis. “Son dos equipos con muchísima tradición, que aman el fútbol y presumen de dos templos de este deporte. A los jugadores les encanta jugar en estos estadios y este tipo de partidos. Es un gran duelo del fútbol europeo y ante el vigente campeón. El Real Madrid es un equipo ‘top’ con jugadores enormes, pero a estas alturas ya no hay rivales fáciles”, señaló tras conocer el emparejamiento. Heynckes aspira a consagrarse como una leyenda de los banquillos en caso de repetir el hito de hace cinco años. Esta vez también tendrá que enfrentarse a su pasado.

Penalti juanfran kroos

¿Hubo penalti de Juanfran sobre Kroos?

Jugada polémica en el derbi entre Real Madrid y Atlético. Los blancos reclamaron un penalti al colegiado Estrada Fernández por un posible derribo dentro del área de Juanfran Torres al centrocampista Toni Kroos. La jugada terminó con un disparo de Marco Asensio a la madera y el colegiado no señaló nada. Según el excolegiado Andújar Oliver, acertó el árbitro al no señalar el punto de castigo. “Acierta el árbitro catalán. Está más pendiente el alemán de tirarse en la acción con Juanfran”, afirmó en Radio Marca.

Diego Costa Atleti

El retorno de la bestia

El derbi madrileño vuelve a ser más derbi con el regreso de Diego Costa. El delantero hispano-brasileño regresa al lugar del crimen, aquel donde un gol suyo empató la final de Copa del Rey que Real Madrid y Atlético disputaron en 2013. El de Lagarto fue la encarnación del carácter que permitió a los rojiblancos cambiar su hasta entonces pésimo bagaje en los partidos contra el eterno rival, al que llevaban 13 años sin ganar un partido. Desde aquella final, el balance ha sido de ocho victorias colchoneras, siete madridistas y siete empates. Sí, con Diego empezó todo. No será de extrañar el hostil recibimiento que dé el Santiago Bernabéu al ‘18’. No sólo ha tumbado a los blancos en alguna ocasión, sino que además es un incordio constante en partidos de máxima intensidad y nunca rehuye la polémica. En definitiva, tiene todo lo que hay que tener para granjearse una legión de enemigos en el club vecino.

El derbi le pone

Muy recordada es su guerra con Sergio Ramos, con el que actualmente hace buenas migas en la Selección. “Es como yo, quiere ganar. Pega y hace el equipo más grande. Cuando jugábamos uno contra otro siempre nos enfrentábamos, nos insultábamos. Nos reíamos, estábamos dentro de un partido y es algo normal. Si alguno pegara una patada para romper una rodilla o un tobillo sería otra cosa. Cuando estás en un partido cada uno pelea por lo suyo. Cuando vine a la Selección fue de los primeros en venir a felicitarme. Fue el primero en llamarme. Pero si nos enfrentamos otra vez le voy a pegar igual o él a mi, ya lo sabemos”, reconoció el delantero hace unos meses en ‘El Larguero’ de la Cadena Ser. En el derbi se acabará la amistad, al menos durante 90 minutos.

Con su llegada en el pasado mes de enero, el Atlético no sólo vuelve a tener pura dinamita en el ataque (ha pasado de promediar 1,5 goles por partido en 2017 a 2,3 en 2018), también recupera un arma fundamental para visitas como la del coliseo blanco. Cuanto más es pitado por la afición contraria de turno, más se crece. Un ejemplo se pudo ver en la goleada que los rojiblancos endosaron al Sevilla en el Sánchez Pizjuán. El hispano-brasileño fingió un codazo de Lenglet con la correspondiente bronca de equipo e hinchada rival. Instantes después, aprovechó un despiste de Banega para arrebatarle el balón y abrir el marcador. Nadie se mueve como él en el fango y eso deben tenerlo presente en el Madrid.

Balones a Costa

Pero no todo se consigue a base de garra. A Costa tendrá que acompañarle el resto del equipo para que pueda constituir una auténtica amenaza. Nadie duda de lo que ha supuesto su regreso porque los números están ahí, aunque éstos también dicen que en ocasiones se ve desasistido. De los 11 partidos que ha disputado en LaLiga, en cuatro se ha quedado sin tirar a la portería rival (Girona, Málaga, Barça, Villarreal). Basta ver un rato al Atlético para comprobar que el de Lagarto es todo voluntad y tira constantemente desmarques, pero la sensación es que sus compañeros no le terminan de encontrar con la misma clarividencia con la que por ejemplo sí lo hacían en 2014. En el derbi necesitará envíos de calidad para poder castigar a la zaga madridista y constatar que la bestia está de vuelta.

Derbi Raúl 1994

1994: ha nacido una estrella

El 5 de noviembre de 1994, Real Madrid y Atlético protagonizaron un derbi que marcó un antes y un después en la historia del club blanco. Un joven imberbe de 17 años llamado Raúl González Blanco se estrenaba en el Santiago Bernabéu y atraía todas las miradas tras su desafortunado debut en La Romareda, donde falló tres claras oportunidades de gol en la derrota de los suyos. Jorge Valdano, criticado por exponer de esa forma a un adolescente que pareció sobrepasado por la presión, redobló la apuesta una semana después. Para más inri, el chico procedente de una humilde familia de la Colonia Marconi se había formado inicialmente en la cantera rojiblanca hasta que Jesús Gil decidió cerrarla. “Aquello está olvidado. Yo era del Atlético, y todavía hoy me tiran sus colores. Mi padre, que es rojiblanco hasta la médula, les pidió que me pagaran los estudios. Pero no lo hicieron. Luego quisieron deshacer las secciones inferiores del club… Y ahí acabó todo”, reconoció días antes en una entrevista concedida al diario ‘El País’.

Partido de urgencias

En cuanto al momento de ambos equipos, los de Chamartín luchaban en la parte alta de la clasificación por el título de Liga que se les había resistido durante las últimas cuatro campañas. Valdano había llegado al banquillo del Bernabéu para devolver a los merengues lo que les había quitado en aquellas Ligas de Tenerife de tan mal recuerdo. Peor era el momento del Atlético, sumido en una grave crisis con el equipo en puestos de descenso. El baile de entrenadores característico de la era de Jesús Gil ya se había llevado por delante a Francisco Maturana. El derbi suponía el debut de su sustituto, Jorge D’Alessandro, el segundo de los cuatro técnicos que dirigieron al conjunto colchonero aquella campaña. El once del Real Madrid para el encuentro estuvo formado por Buyo, Quique, Alkorta, Sanchís, Luis Enrique, Míchel, Redondo, Amavisca, Laudrup, Raúl y Zamorano. Por su parte, los colchoneros jugaron con Diego, Tomás, Solozábal, Rocha, Toni, Geli, Simeone, Soler, Kosecki, Manolo y Kiko.

La noche de Raúl

D’Alessandro propuso un planteamiento conservador para contener el juego de los blancos, algo que sólo logró durante el primer cuarto de hora. Pasado ese tramo, Raúl hizo su primera aparición decisiva en una acción que tampoco estuvo exenta de polémica. El delantero se desmarcó con astucia y recibió delante del portero cuando Solozábal fue al límite limpiándole el balón a ras del suelo. El árbitro vio penalti donde no lo había y Míchel no perdonó desde los once metros. El tanto espoleó a los blancos y al ‘7’, quien poco después colgó desde la izquierda un excelente centro a la cabeza de Zamorano que el chileno no desaprovechó para poner el 2-0. Kosecki recortó distancias antes de que Raúl protagonizase la gran acción de la noche, un disparo de primeras con el interior y ajustado ante el que Diego sólo pudo hacer la estatua. El primero de los 323 goles que marcó de blanco no pudo ser más bello. El cuarto de Zamorano y la expulsión de Kiko liquidaron definitivamente el choque, aunque Simeone maquilló el marcador haciendo de penalti el definitivo 4-2, un resultado que con el tiempo fue lo de menos. Había nacido una estrella.

Bas Dost Sporting de Lisboa

Bas Dost, un killer de plata

El Atlético se enfrenta un gigante de 1,96 metros y que ya fue el segundo máximo goleador de Europa el pasado curso. En el actual, suma y sigue con 30 dianas

Una estatura de casi dos metros puede servir de mucho en el fútbol si se sabe utilizar. Si lo primero ya es inusual, encontrar también lo segundo resulta todavía más extraño. Bas Dost, nacido en Deventer (Holanda) en 1989, fue tocado por esa varita mágica, la que le convirtió en un gigante dotado de destreza con el balón en los pies. En una época en la que la vieja figura del ‘9’ puramente rematador parece condenada a la desaparición, la referencia del Sporting de Portugal rompe esa teoría a base de goles. Concretamente, 34 marcó el pasado ejercicio en la Liga NOS, sólo superado por un tal Leo Messi (37 dianas) en la lucha por la Bota de Oro.

Otros grandes matadores como Pierre-Emerick Aubameyang (31 tantos), Robert Lewandowski (30), Harry Kane, Luis Suárez (29) y Cristiano Ronaldo (25) tuvieron que mirarlo desde abajo, y nunca mejor dicho. Esta campaña continúa sin bajar el pistón y entre todas las competiciones suma 30 goles marcando en los cinco torneos que ha disputado: Liga (23), Copa (2), Copa de la Liga (1), Champions League (3) y Europa League (1). Visto lo visto, a nadie sorprende que el gigante holandés haya marcado en la Liga NOS casi los mismos goles de cabeza (10) que con la pierna derecha (11) siendo además todos ellos dentro del área.

De Holanda al Wolfsburgo

A sus 28 años, Dost se encuentra en lo más alto de una trayectoria con orígenes muy humildes. En la temporada 2007/08, dio sus primeros pasos como profesional en el FC Emmen de la segunda división holandesa, con el que marcó seis goles en un curso. Los clubes de la Eredivisie no tardaron en fijarse en el joven y espigado delantero que finalmente dio el salto a la élite fichando por el Heracles Almelo, donde se consolidó como uno de los futbolistas más prometedores de los Países Bajos con 18 dianas a lo largo de dos cursos. El ariete atrajo las miradas de grandes del país como Ajax y Feyenoord, aunque fue finalmente el Heerenveen el que terminó llevándose el gato al agua en 2010 tras varias disputas legales con el club ‘ajacied’ por los derechos del futbolista.

Fue en el equipo frisón donde el punta explotó definitivamente con 45 goles en dos campañas, la segunda de ellas logrando ser el máximo goleador del campeonato. Ante semejantes cifras, el Wolfsburgo no dudó en pagar siete millones de euros por su fichaje. Dost notó el salto a una de los grandes torneos europeos y apenas pudo firmar 12 goles en sus dos primeras temporadas en la Bundesliga. Sin embargo, con la entrada del año 2015 resucitó su mejor versión con una racha de 14 dianas en 10 partidos y actuaciones memorables como el póker de goles que le endosó al Bayer Leverkusen. Aquel mismo ejercicio acabó conquistando la DFB-Pokal (Copa de Alemania) con tanto suyo en la final ante el Borussia Dortmund.

Éxitos en el Sporting

Pese a todo, el Wolfsburgo no terminó de apostar decididamente por Bost, quien ante la llegada de Mario Gómez decidió cambiar de aires en el verano de 2016 poniendo rumbo a Portugal. En el Sporting ha encontrado el protagonismo que tanto demandaba y el conjunto lisboeta ha recogido lo sembrado con creces. El pasado mes de enero, un gol suyo de penalti en la final de Copa de la Liga contra el Vitória Setúbal forzó la prórroga y la posterior tanda, donde de nuevo no falló desde los once metros para que los suyos levantasen el título. En la selección de Holanda, con la que no debutó hasta marzo de 2015, ha tenido la ocasión de jugar 19 encuentros y busca seguir la estela de otros rematadores legendarios como Marco van Basten y Ruud van Nistelrooy.

Sporting de Portugal

Las 7 claves del Sporting de Portugal

1- NIVEL CHAMPIONS

Al igual que el Atlético, los lisboetas cayeron en la primera fase de Champions al no poder imponerse en un complicado grupo con Barça, Juventus y Olympiacos. Tras caer a la Europa League, han conseguido apear al Astana (1-3 y 3-3) y al Viktoria Plzen (2-0 y 2-1). En la anterior eliminatoria frente a los checos tuvieron que sufrir llegando a jugar la prórroga, pero finalmente lograron el pase gracias a un cabezazo de Rodrigo Battaglia.

2- EL INCONFUNDIBLE SELLO DE JORGE JESUS

El técnico del Sporting de Portugal se labró buena parte de su prestigio en el Benfica, con el que ya alcanzó dos finales de Europa League. En el verano de 2015 protagonizó un inesperado cambio al club vecino, hasta entonces a la sombra de las Águilas y del Oporto. Bajo su dirección, el salto de calidad ha sido incuestionable conquistando este curso la Copa de la Liga y aún con opciones en las otras tres competiciones. Su equipo se organiza con un reconocible 4-2-3-1 y apuesta por un fútbol vertical.

3- UN GUARDAMETA DE GARANTÍAS

La competitividad que está demostrando el conjunto del José Alvalade no se entiende sin la figura de Rui Patrício, indiscutible tanto en su equipo como con la selección de Portugal. El guardameta de 30 años sólo ha encajado 38 goles en 45 partidos disputados y ha dejado su portería a cero en 18 encuentros. Raro es el choque en el que no deja un par de intervenciones salvadoras como la que protagonizó ante Griezmann en la final de la pasada Eurocopa. El francés todavía tiene pesadillas con aquel cabezazo que pudo cambiar el resultado y que el luso sacó con una increíble parada a mano cambiada.

4- VIEJOS CONOCIDOS EN DEFENSA

No son los mejores futbolistas del Sporting, pero sí los más conocidos por el público general. Hablamos del exmadridista Fabio Coentrao y el exbarcelonista Jérémy Mathieu, ambos llegados el pasado verano para reforzar la retaguardia del cuadro lisboeta y titulares habituales. Otro viejo conocido de LaLiga como el exbético Cristiano Piccini ocupa el lateral derecho, mientras que el central internacional uruguayo Sebastián Coates completa la línea defensiva.

5- EL TRIÁNGULO PERFECTO

Los tres integrantes de la medular hacen de los de Jorge Jesus un conjunto equilibrado. Por un lado, el mediapunta Bruno Fernandes es en este momento su jugador más talentoso, quien suma 13 goles y 16 asistencias entre todas las competiciones. El técnico futbolista de 23 años está bien escoltado en la sala de máquinas por dos currantes como son William Carvalho y Rodrigo Battaglia. El primero de ellos también es conocido por ser el ‘5’ titular de la selección de Portugal que se proclamó campeona de Europa en 2016.

6- TODO PASA POR LOS EXTREMOS

El plan ofensivo del equipo luso se caracteriza por abrir el campo para que los hombres de banda surtan de balones a su delantero referencia. Para ello cuentan en el costado derecho con el eléctrico Gelson Martins (12 goles y 11 asistencias esta campaña), joven promesa de 21 años que muchos recordarán por la brutal actuación que protagonizó el curso pasado en el Santiago Bernabéu contra todo un Real Madrid. En el otro extremo, el puesto se lo disputan el veterano Bryan Ruiz y el emergente Marcos Acuña.

7- EL HOMBRE QUE PLANTÓ CARA A MESSI

Si hay un futbolista cuya vigilancia obsesionará a Diego Pablo Simeone, ese es sin duda Bas Dost. El holandés es la indiscutible referencia ofensiva del Sporting, como demuestran los 30 goles que ha marcado esta campaña entre todas las competiciones. Sus cifras del pasado ejercicio también fueron espectaculares hasta el punto de llegar a discutirle la Bota de Oro a Leo Messi. Su único recambio en la plantilla es el costamarfileño Seydou Doumbia, con problemas físicos durante las últimas semanas.

Atleti Manchester United 3-0

El Calderón tuvo un sueño

Entre las grandes noches europeas que se vivieron en el Vicente Calderón, está sin duda la que Atlético y Manchester United protagonizaron hace 27 años en la Recopa

El 23 de octubre de 1991, Atlético y Manchester United se veían las caras en el que era el duelo estrella de los octavos de la Recopa de Europa. Ambos conjuntos accedieron al torneo tras proclamarse campeones de Copa el anterior curso y marchaban líderes en sus respectivas ligas. Por si fuera poco, el equipo dirigido por el mítico Alex Ferguson llegaba con la vitola de vigente campeón, título que consiguió al imponerse por 2-1 al Barça de Johan Cruyff en la final. Pese a todo, el respeto de los ingleses a los rojiblancos era máximo, conscientes de que el emparejamiento tenía el nivel de final adelantada.

“Ojalá no nos hubiéramos enfrentado con el Atlético hasta la final. No nos apetece un rival tan fuerte ahora”, fueron las palabras de Bryan Robson en la previa del choque. Además del citado centrocampista galés, aquel Manchester United también contaba con otras figuras reconocidas como Peter Schmeichel y Mark Hughes, además de un joven Ryan Giggs que apenas iniciaba su meteórica trayectoria. Pese a contar con semejante elenco de jugadores, Ferguson se vio obligado a improvisar una alineación de circunstancias debido a que la normativa de la UEFA sólo le permitía alinear a tres futbolistas extranjeros (considerando también tales a los irlandeses, escoceses y galeses por ser de federaciones distintas). Los Red Devils ya sufrieron en la anterior ronda llegando a la prórroga para poder eliminar al modesto Athinaikos griego (0-0 y 2-0). Por su parte, el Atlético aplastó al débil Fyllingen noruego al imponerse por 0-1 en la ida y 7-2 en la vuelta.

Luis ganó la partida a Ferguson

Los colchoneros contaban con un equipo que no tenía mucho que envidiar al de sus rivales, comandados por Bernd Schuster en la medular, con Paulo Futre y Manolo integrando un ataque explosivo, además de un seguro en la portería como Abel Resino, quien unos meses antes firmó un histórico récord al acumular 1.275 minutos sin encajar un gol (todavía hoy nadie ha podido igualarlo en Liga). Todos ellos estaban dirigidos por otro genio de los banquillos como Luis Aragonés, quien hizo una lectura perfecta del rival y del encuentro. “Ellos se cierran muy bien. Si entramos por la banda, bien con desdoblamientos de los laterales, bien con cambios de juego, tendremos muchas posibilidades de ganar porque es su punto débil, por donde dejan huecos. Si lo hacemos por el centro o por arriba, sería una barbaridad”, afirmó durante la víspera.

Al margen de lo deportivo, la previa estuvo marcada por la polémica en torno a la emisión del partido, ya que Jesús Gil prohibió el acceso a las cámaras alegando que TVE tenía que pagar 125 millones de pesetas por su retransmisión. Por todo ello, los espectadores no pudieron asistir desde sus casas al increíble ambiente que presentó el Calderón aquella noche. Abel, Tomás, Ferreira, Juanito, Solozábal, Soler, Vizcaíno, Schuster, Manolo, Moya y Futre fueron los once elegidos por el Sabio de Hortaleza. Por su parte, el Manchester United saltó al césped con una alineación formada por Schmeichel, Parker, Bruce, Pallister, Irwin, Robson, Phelan, Webb, Ince, McClair y Hughes. El planteamiento de los rojiblancos funcionó a la perfección, ya que el dominio de los ingleses con el balón fue inocuo ante una defensa bien plantada.

Exhibición de Futre

Los locales supieron aguantar las acometidas rivales con el cuchillo entre los dientes y esperaron el error del rival para hacer sangre. En este contexto, era partido para Futre, un puñal por la banda que desarmó el entramado de Ferguson al contragolpe. A los 33 minutos, el portugués aprovechó un descuido de la defensa rival para plantarse ante Schmeichel y batirle por el palo corto ante la pésima colocación del arquero danés. Fue una jugada indigna de la talla del conjunto mancuniano, el cual volvió a meter miedo tras el descanso encajonando a todo el Atlético en su área y estrellando un cabezazo de McClair a la madera.

Los colchoneros tuvieron esa pequeña dosis de fortuna necesaria, aunque mérito suyo fue el arreón en los minutos finales para dejar la eliminatoria prácticamente decantada. Lejos de conformarse con un 1-0 que ya valía su peso en oro, Futre hizo el segundo de la noche a los 88 minutos. El atacante ganó la espalda a la defensa en un envío largo y se zafó elegantemente de la salida de Schmeichel para marcar a placer. La cosa no acabó ahí, ya que Manolo desató nuevamente la locura del Calderón al aprovechar un rechace para poner el 3-0 definitivo. Con este resultado, poco pudieron hacer los ingleses en Old Trafford en un partido de vuelta que finalizó 1-1 (goles de Hughes y Schuster). Para ‘Teatro de los Sueños’, el del Calderón aquella noche.

Griezmann Atleti

Griezmann, piénsalo bien…

Antoine Griezmann está durante estos días en boca de todos los aficionados del Atlético, y no sólo por sus goles. El futuro del francés sigue completamente en el aire, tal y como él mismo reconoció hace unos días en una entrevista concedida al diario L’Equipe. “Mi futuro se decidirá antes del Mundial. Quiero ir a Rusia con la mente despejada”, señaló el futbolista francés. Su situación ni siquiera pasa inadvertida para el resto de compañeros de vestuario, acostumbrados a guardar silencio en este tipo de situaciones. “Él me llamaba para que volviera y jugáramos juntos… ¿y ahora se va? Ya le he dicho que no puede ser que me deje solo“, fue el ‘recadito’ que le dejó Diego Costa al ser preguntado sobre el tema.

No hay vida tras el Atleti de Simeone

Lo cierto es que el brasileño sabe bien de lo que habla, pues fue uno de los jugadores que en su momento dio la espantada y ha terminado regresando. Pese a que su rendimiento en el Chelsea fue óptimo, ni por asomo estuvo más cerca de ganar una Champions que con el Atlético. Caso aún peor es el de Filipe Luis, quien sólo tardó un año en volver al equipo rojiblanco tras pasar una temporada relegado al banquillo. Otros como Arda Turan, quien escapó a todo un Barça campeón de Europa, directamente se han perdido en el camino.

A diferencia de la percepción general que existe, no hay ejemplos que demuestren que salir del Atlético conlleve un salto en lo deportivo. Otra cosa es el aspecto económico, donde es probable que Griezmann sí cuente con opciones mejores. Por si acaso, en las oficinas del club colchonero ya preparan una nueva oferta de renovación por la que pasaría a cobrar 20 millones de euros netos por temporada, sólo uno menos que lo que percibe Cristiano Ronaldo con su actual contrato. Como para pensárselo.

Profeta en su tierra, ‘banquillazo’ en Madrid

Si el fútbol se detiene para muchos con el parón de selecciones, el caso de Gareth Bale es totalmente contrario. Al galés se le ilumina el rostro cada vez que tiene oportunidad de jugar con su equipo nacional, más en los tiempos difíciles que corren para él en el Real Madrid. El contraste no podría ser mayor en este momento de su carrera. En cuestión de días ha pasado de ocupar el banquillo del Santiago Bernabéu a ser el futbolista al que todos buscan en Gales.

1.727 minutos ha disputado Bale esta temporada, superado hasta por 14 jugadores del Real Madrid

Quedó nuevamente comprobado en la goleada por 0-6 que el combinado británico endosó a China, en la que su estrella firmó un hat-trick con el que logró superar al mítico Ian Rush como máximo anotador histórico de su selección con 29 goles. “Estoy muy orgulloso de romper el récord de Ian con este hat-trick“, publicó tras el choque en las redes sociales.

Más fuera que dentro

La alegría de Bale tras golear con la camiseta de su país también contrasta con su ‘desconexión’ en París durante la noche del pasado 6 de marzo. El Real Madrid daba todo un golpe de autoridad en el Parque de los Príncipes al vencer por 1-2 al PSG y obtener el pase a los cuartos de final de Champions. El galés se quedó nuevamente fuera del once inicial y ni siquiera apareció durante la celebración del vestuario.

Zidane, su gran valedor durante muchos meses, no ha podido seguir haciéndose el ciego ante el formidable rendimiento de Marco Asensio y Lucas Vázquez, quienes han adelantado limpiamente al ’11’ madridista. Ni que decir tiene que la continuidad del atacante en el conjunto blanco la próxima temporada no está ni mucho menos garantizada. Si la situación no cambia, quizá decida buscar en otro club eso que de momento sólo encuentra con su selección.

André Gomes Barça

La entrevista que cambió los pitos por aplausos

Se escucha en multitud de ocasiones que el primer paso para solucionar un problema es reconocerlo. No es sólo el hecho de adquirir consciencia de la situación, sino también el expresarlo ante los demás. André Gomes encontró esa liberación en la entrevista concedida a Panenka que tanta repercusión ha generado. Pocas son las veces en las que un futbolista ha expresado sus miedos mostrándose semejante al resto de los mortales. Las redes sociales han ahondado más en esa tendencia, donde la mayor parte de los jugadores –y de la gente en general– sólo enseñan el lujo y la grandeza de sus vidas.

En una sociedad en la que casi todos lo pasan mal y pocos lo reconocen, en la que confesar una debilidad es considerado un tabú, André Gomes ha dado una lección de humildad y ha recogido lo sembrado con creces. Sólo así puede interpretarse la ovación que le brindó el Camp Nou al ingresar en el césped en el segundo tiempo contra el Chelsea. El público olvidó el runrún y los pitos, empatizó con su jugador y dio otro paso fundamental para que éste pueda mostrar el talento que ya exhibió en su anterior etapa en el Valencia. No hay que olvidar que los 55 millones que el Barça pagó por el centrocampista fueron por alguna razón.

“Muchas gracias por todos los mensajes. Estoy muy bien, pensando sólo en ayudar al equipo para que vivamos otra noche mágica en el Camp Nou. ¡Eso es lo único importante!”, fue la respuesta del futbolista en las redes sociales a todo el cariño recibido. Seguramente, André Gomes tenga todavía un largo camino por delante para convertirse en el jugador que cumpla las expectativas depositadas en él. Puede que incluso no lo logre. Lo que es seguro es que cualquier esperanza de recuperación pasaba por ese ejercicio de liberación del que hay mucho que aprender.

Willian Hazard Chelsea

Dos flechazos para tomar el Camp Nou

Antonio Conte tiene un plan y no es difícil imaginarlo. El Chelsea tratará de mantener a raya al Barça en ataque y aprovechar sus opciones para marcar un gol que le clasifique para los cuartos de final de la Champions League. En la segunda tarea, se antoja fundamental la labor de Eden Hazard y Willian Borges, los hombres llamados a liderar la ofensiva blue y aprovechar los espacios que puedan dejar los culés.

El ciclón Willian

Todo apunta a que el técnico italiano prescindirá de un delantero rematador como pudiera ser Morata o Giroud para dar cabida a la mezcla de verticalidad y talento que suponen el belga y el brasileño. Ya puso en práctica la idea en el partido de ida y a punto estuvo de salirle la jugada perfecta. Sólo un descuido en la salida de balón aprovechado por Iniesta y Messi evitó que los londinenses viajaran a Barcelona con un valioso botín. Por lo demás, impecable actuación de los ingleses en ataque con un gol y dos disparos al poste, todo ello protagonizado por Willian.

Y es que el brasileño atraviesa un gran momento de forma habiendo marcado cinco goles en los últimos cinco encuentros, mientras que durante toda la temporada ha firmado 13 tantos y 10 asistencias entre todas las competiciones. El ex del Shakhtar Donetsk posee una rapidez y una potencia en la conducción que acompaña con un letal disparo, todas ellas virtudes indispensables para hacer daño al contragolpe. Previsiblemente partirá desde la banda derecha, por lo que Jordi Alba tendrá que vigilar su espalda para no ser arrasado por el ciclón de Stamford Bridge.

Hazard de falso delantero

La realidad es otra para Hazard, un futbolista que sin duda es la estrella de este Chelsea pero que en los últimos tiempos no se ha encontrado cómodo jugando en la posición de falso ‘9’. El belga necesita estar en permanente contacto con el balón para exhibir su mejor fútbol, algo que en su nueva demarcación no termina de encontrar. Pese a todo, Conte parece obstinado en que el ’10’ realice esa función y lo más probable es que así sea también en el Camp Nou. Con 15 goles y 11 asistencias entre todas las competiciones, un futbolista de su calidad siempre debe ser considerado una amenaza de primer nivel. Si el Barça le otorga margen de maniobra, lo puede pagar muy caro. Valverde debe mantener en alerta a su defensa si no quiere llevarse dos flechazos que apeen a los suyos de la máxima competición continental.

Morata Chelsea

Morata, de banquillo en banquillo

Turín, Madrid y ahora Londres. Por más que cambia de aires, a Álvaro Morata le persigue a todos lados el fantasma del eterno suplente. Todo apunta a que en el duelo del próximo miércoles en el Camp Nou volverá a partir desde el banquillo, tal y como ya sucediera en la ida de la eliminatoria en Stamford Bridge. Precisamente abandonó el Real Madrid para ser titular en partidos como éste. La jugada no puede estar saliéndole peor. De revulsivo goleador del campeón de Europa (20 goles marcó la pasada campaña entre todas las competiciones) a ineficaz sustituto del quinto de la Premier League. Delanteros de todo pelaje como Dybala, Mandzukic y Benzema habían estado delante suya en los planes de sus técnicos. Inesperadamente, el último en sumarse a esta lista ha sido Giroud, llegado al Chelsea en el mercado de invierno y que ni siquiera era titular en el Arsenal.

Y el Mundial a la vuelta de la esquina

Parecía que esta temporada sí iba a ser la de la consagración de Morata en un grande. Nueve goles en el mes de septiembre reforzaron esa teoría. Desde entonces, en parte lastrado por las lesiones, ha ido a menos hasta el punto de no haber visto aún portería en lo que va de 2018. Ha cambiado los balones en la red contraria por las tarjetas: cuatro amarillas y una expulsión por doble amonestación durante este año. En el último encuentro ante el Crystal Palace, en el que volvió a gozar de escasos minutos en la recta final, reflejó esa frustración arrebatando el banderín al linier en una protesta.

El último gol de Morata se remonta al 26 de diciembre

A sus 26 años, el delantero madrileño sabe que éstos son los mejores años de su carrera, los que no puede dejar escapar. También es consciente de la importancia de su temporada de cara al Mundial de Rusia. En un principio, parece uno de los fijos en el bloque de Julen Lopetegui, pero el gran estado de forma de otros atacantes como Diego Costa, Iago Aspas, Gerard Moreno y Rodrigo invita a la duda. Sólo pueden estar tres y ahora mismo resulta evidente quién está peor.