Atlético Recopa 1962

1962: el Atlético se hace grande en Europa

El 5 de septiembre de 1962, Atlético y Fiorentina afrontaban el segundo partido de la final de la Recopa de Europa. Ambos conjuntos empataron 1-1 con prórroga incluida en el encuentro que disputaron en Glasgow en mayo, por lo que por singularidades del fútbol de aquella época (entre otras cosas, no existían las tandas de penaltis) no pudieron resolver quién sería el campeón hasta cuatro meses después.

Los rojiblancos, que habían accedido al torneo gracias a la Copa del Generalísimo conquistada la temporada anterior (hay que recordar que la competición era disputada por los campeones de Copa de distintos países), contaban con uno de los mejores equipos de su historia. El conjunto dirigido por José Villalonga había firmado una trayectoria impecable en la competición eliminando a Sedan, Leicester City, Werder Bremen y Motor Jena con un bagaje de seis victorias y dos empates.

Un equipo imparable

“Hicimos el mejor fútbol que he visto en mi vida. Al menos durante seis meses, jugamos con tal precisión y velocidad, con tal aptitud, con tal estímulo… Algo imposible de superar. Ni por el Ajax de Cruyff, en los 70, ni por nadie. Peiró y Collar, delante, eran rapidísimos. En la media, el brasileño Ramiro y Glaría parecían lentos, pero pensaban las jugadas deprisa y movían el balón con claridad”, llegó a confesar Jorge Griffa al recordar aquel equipo en una entrevista para el diario El País.

Enfrente, una Fiorentina que contaba con el aval de ser la vigente campeona del torneo, pero que ya se mostró muy inferior al cuadro colchonero en el primer choque pese al resultado. Sólo las intervenciones del guardameta Sarti pudieron mantener con vida al ultradefensivo conjunto italiano en aquella ocasión. El Neckarstadion de Stuttgart fue la sede elegida para decidir la final, a la que los rojiblancos salieron con un once formado por Madinabeytia, Rivilla, Griffa, Calleja, Ramiro, Glaría, Jones, Adelardo, Mendonça, Peiró y Collar.

Victoria aplastante

40.000 espectadores asistieron al triunfo de un Atlético que volvió a mostrarse muy superior de principio a fin. Tanto que sólo habían transcurrido 8 minutos cuando Miguel Jones abrió el marcador en una jugada de saque de esquina. Jorge Mendonça hizo el segundo al cabecear un centro de Adelardo, quien a sus 21 años apenas había iniciado la andadura que le llevaría a convertirse en el futbolista con más partidos disputados en la historia del club. Tras el descanso, Joaquín Peiró puso el 3-0 definitivo tras aprovechar el rechace de un remate de Jones al larguero.

“Madinabeytia tuvo poco trabajo. Casi siempre le llegaban los balones rebotados, y sólo tuvo que intervenir en un par de ocasiones peligrosas. La defensa, fuerte y segura siempre, no tuvo tampoco demasiadas ocasiones de lucirse, pero cuando le llegó el turno, lo hizo con oportunidad y acierto”, recogió la crónica del encuentro para el diario ABC. De este modo, los colchoneros levantaron el primer título europeo de su historia. Había nacido un grande en el viejo continente. 56 años después, la historia puede continuar.

Simeone

Simeone, un legado victorioso

“Ganar, ganar y volver a ganar”, era el mantra más conocido de Luis Aragonés, técnico que más veces ha dirigido al Atlético a lo largo de su historia con 612 partidos en el banquillo colchonero. Diego Pablo Simeone ha logrado que el club recupere esa mentalidad proclamándose más papista que el Papa. Y es que ni siquiera el mismísimo Sabio de Hortaleza iguala los números del entrenador argentino. Si el primero llegó a sumar 496 puntos en Liga a lo largo de sus diferentes etapas al frente del equipo rojiblanco, el Cholo ya ha superado los 500 tras su último triunfo contra el Athletic. Para ello sólo ha necesitado 236 partidos en los que ha cosechado un balance de 151 victorias (64%), 49 empates (21%) y 36 derrotas (15%).

Indiscutible Simeone

Ninguno de los 19 técnicos que a lo largo de la historia sobrepasaron los 150 triunfos en Primera igualan el porcentaje de victorias del actual entrenador del Atlético. Por detrás quedan leyendas de los banquillos como Johan Cruyff (60%), Helenio Herrera (56%) y Miguel Muñoz (53%). En este aspecto surge de nuevo la comparación con Luis Aragonés, quien ganó el 45% de sus duelos entrenando en la máxima categoría.

Ni siquiera estas extraordinarias cifras han librado a Simeone de las críticas en ciertos momentos de la temporada, convertido en víctima del nivel de exigencia que sólo él ha conseguido instaurar en el club. Si el periplo del argentino (contabilizando desde el curso 2012-13 hasta el 2016-17) se salda con una media de 82 puntos por campaña, cabe recordar que durante el lustro anterior a su llegada (desde la 2006-07 a la 2010-11) el promedio de los rojiblancos fue de 59 puntos. Todo ello por no hablar de sus éxitos en el resto de competiciones siendo la Champions League y, como consecuencia, el Mundial de Clubes los únicos títulos que no han levantado los pupilos del Cholo, y no será por no haber estado cerca.

Cimientos para el futuro

Aunque todo es mejorable, con la eliminación en Champions y Copa del Rey como lunares de la temporada, no parece que tenga sentido señalar a Simeone como el problema ni pedir su marcha basándose en que aburre a las ovejas. “Siempre digo que cuando en el club, que son los dirigentes, los jugadores, el cuerpo técnico y los aficionados, están todos unidos, siempre hay posibilidades de tener éxito. En estos seis años siempre ha sido así y tenemos que empujar para que eso no se pueda quebrar nunca y que nadie lo quiebre. El bien común es que gane el Atlético de Madrid. Creo en las famosas cuatro patas y nuestra fuerza es esa. Somos una familia y en las familias hay situaciones de conflicto, pero mientras estemos todos en la misma mesa, sostenida por las cuatro patas, todo irá bien”, señaló tras la última victoria liguera.

El técnico nacido en Buenos Aires no sólo garantiza resultados, también ha puesto los cimientos que deben sostener al equipo durante los próximos años. Al calor suyo, jugadores como Saúl, Koke, Lucas, Giménez y Thomas han ido quemando etapas hasta estar preparados para tomar el relevo de los más veteranos de la plantilla. Como sucediera en otros clubes como el Barça con la figura de Cruyff, el legado del Cholo lo tiene todo para perdurar en el tiempo. Del propio Atlético dependerá que así sea.

Filipe Atleti Champions

Las cuentas del Atlético para recuperarse del golpe económico de la Champions

La eliminación de la Champions League supuso un importante revés para el Atlético en lo deportivo y también en lo económico, una competición que en los últimos cuatros años (cuando siempre alcanzó al menos los cuartos de final) reportó unos 225 millones de euros para el club en forma de ingresos. El frenazo que supone haber caído en la fase de grupos es evidente. Contabilizando el ‘market pool’ (cantidad variable repartida al final de la competición en función del mercado televisivo), el club rojiblanco pasará de los 60,6 M€ ingresados por llegar a las semifinales del torneo el pasado curso a percibir 35 M€, 10 ‘kilos’ menos de lo que la entidad tenía presupuestado para esta campaña.

Un daño reparable

La Europa League sólo abre la posibilidad de recuperar parte de lo perdido, ya que a nivel económico se trata de una competición bastante inferior a la Liga de Campeones. En caso de proclamarse campeones en Lyon el próximo 16 de mayo, los colchoneros sólo se habrán asegurado unos ingresos extra de 10 M€, una cantidad inferior a lo que se cobra en la Champions por superar los octavos de final.

No obstante, al Atlético le queda en LaLiga su baza más importante, donde terminar en la segunda o tercera plaza de la clasificación puede suponer una diferencia de hasta 25 M€ en ingresos televisivos. Actualmente, los de Simeone ocupan el segundo puesto nueve puntos por encima del Valencia, su perseguidor más inmediato. Sólo en caso de finalizar así el campeonato sin necesidad de hacerse con la Europa League, los rojiblancos se habrán asegurado prácticamente los mismos ingresos por retransmisiones televisivas que la temporada pasada: 160 M€. La remontada económica todavía está al alcance.

A las puertas del club de los 300

Según el informe anual de Deloitte que establece los clubes europeos con mayores ingresos, esta parcela derivada de los derechos de televisión es la que tiene un mayor peso en la economía del Atlético, hasta un 59% de sus ganancias, las cuales ascendieron a 274 M€ durante la pasada temporada. La entidad colchonera percibió 70,5 M€ (26%) en ingresos comerciales y otros 41 M€ (15%) en los días de partido. La previsión es que el club también crezca en estos dos últimos apartados tras la mudanza al Wanda Metropolitano de este curso, con una mayor capacidad para 68.000 espectadores.

Según el citado documento, el Atlético fue el decimotercer equipo de Europa a nivel de ingresos en el pasado ejercicio, igualado con otros clubes deportivamente inferiores como Leicester City (271 M€) e Inter (262 M€) y muy lejos del podio ocupado por Manchester United (676 M€), Real Madrid (675 M€) y Barça (648 M€). Pese a todo, las ganancias de los colchoneros no han parado de crecer temporada tras temporada, quienes por 2014 sólo ingresaban 120 M€. En el club tienen fijado desde hace tiempo el objetivo de acceder al denominado ‘club de los 300’, el integrado por los equipos que se aseguran los 300 millones de euros por ejercicio y tienen acceso a los grandes patrocinios. Una vez alcanzado este estatus, es muy difícil abandonarlo, de ahí la importancia que tiene para los rojiblancos mantener el nivel competitivo de las últimas campañas para seguir aumentando los ingresos.

Ingresos del Atlético entre 2013 y 2017 (FUENTE: DELOITTE)

Ingresos Atlético

Distribución de los ingresos del Atlético en 2017 (FUENTE: DELOITTE)

Distribución ingresos Atlético

Atleti Athletic Vrsaljko Gabi Godín

El muro de Europa

Los aficionados del Wanda Metropolitano confían en vivir una tarde sin sobresaltos contra el Copenhague en la Europa League. No sólo cuentan con el aval del 1-4 de la ida, sino también con la tranquilidad que supone tener a la mejor defensa del continente. Con 9 goles encajados en LaLiga, ningún otro equipo de las grandes ligas europeas (Premier League, Bundesliga, Serie A, Ligue 1 y LaLiga) iguala la muralla defensiva del Atlético. El club que más sigue de cerca a los de Diego Pablo Simeone en este aspecto es el Barça con 11 tantos en contra. Mucho más lejos se encuentran los líderes defensivos del resto de campeonatos: Nápoles, Juventus (ambos con 15 goles encajados), Bayern (18), Manchester United y PSG (19).

Factor Oblak

Los rojiblancos han dejado su portería a cero en 16 de los 24 partidos disputados en el torneo doméstico. Es decir, que sólo reciben goles en uno de cada tres encuentros. Gran parte del secreto reside en una línea defensiva que apenas permite disparos que vayan entre los tres palos. En las últimas diez jornadas, el cuadro colchonero sólo ha concedido 23 remates a portería, lo que supone una media de poco más de dos por choque. La consecuencia es evidente: a los del Cholo se les puede marcar uno, pero de ahí es muy difícil pasar a poco que tengan un día normal. Sólo el Girona en la primera jornada de LaLiga (2-2), el Sevilla en Copa (1-2 y 3-1) y el Chelsea en la Champions (1-2) han podido conseguirlo este curso.

Si a esa férrea retaguardia se suma el guardameta más seguro del continente, un Jan Oblak que salva el 88% de los tiros que recibe, la tarea se vuelve casi imposible para los rivales. Especial mención merece lo del esloveno, quien desde que está en el Atlético suma más partidos dejando su portería a cero (84) que goles recibidos (83). Para acordarse de la última vez que el ‘13’ recogió el balón de las redes, hay que remontarse al partido contra el Girona de hace un mes. Hay que recordar que fue Miguel Ángel Moyá quien no pudo evitar el tanto marcado por el Copenhague en la ida del cruce de Europa League, por lo que Oblak mantiene intacta su racha de imbatibilidad.

Cifras históricas

En cualquier caso, el hecho de que la defensa del conjunto rojiblanco sea inexpugnable no es un descubrimiento a estas alturas, ya que esta virtud se extiende a toda la era de Simeone. De las cinco temporadas completas que ha vivido el Atlético con el técnico argentino en el banquillo, en cuatro terminó siendo el equipo menos goleado de LaLiga: 27 tantos recibidos en la pasada, 18 en la 2015-16, 26 en la 2013-14 y 31 en la 2012-13. La única excepción en el último lustro fue la campaña 2014-15, cuando el Barça fue el conjunto más sólido del campeonato con 21 goles en contra por 29 de los del Cholo. De seguir la tendencia actual, los colchoneros pueden pulverizar todos estos registros este curso. A estas alturas del campeonato, nunca en su historia habían concedido tan pocos goles. El único precedente equiparable es el del Deportivo de la temporada 1993-94, el cual también había encajado 9 tantos tras 24 jornadas. Indiscutible en Europa, el muro del Atlético también puede hacer historia.

Arsenal celebración gol

Las 5 bombas de la Europa League

Cuesta recordar una edición de la Europa League que albergue tanto potencial como el que existe en estos dieciseisavos de final. Aunque el Atlético parte como principal favorito para el título, no es el único grande de Europa que se ha dejado caer por esta competición que por nombres bien podría parecer la misma Champions. Los de Diego Pablo Simeone cruzan los dedos para no topar con ninguno de estos cocos hasta las últimas rondas del torneo.

Arsenal

Los ‘gunners’ están prácticamente obligados a seguir los pasos del Manchester United la temporada pasada. Con sus opciones para finalizar la Premier League en puestos de Champions muy tocadas (actualmente son sextos a ocho puntos de la cuarta plaza ocupada por el Chelsea), deben fiarlo todo a ganar esta competición. El conjunto de Arsene Wenger ha perdido en este mercado de invierno a dos referentes ofensivos como Alexis Sánchez y Olivier Giroud, aunque a cambio se ha reforzado con Pierre-Emerick Aubameyang y Henrikh Mkhitaryan, quienes se suman a figuras como Mesut Ozil y Alexandre Lacazette para conformar un equipo muy respetable.

Borussia Dortmund

Una de las bombas caídas de la Champions es sin duda el conjunto de Westfalia, que no pudo superar un complicado grupo en el que compitió contra Real Madrid y Tottenham. El cuadro alemán ha vivido una complicada temporada que se saldó con la destitución del técnico Peter Bosz en diciembre y la marcha de Aubameyang en enero. Sin embargo, con la llegada de Peter Stoger al banquillo está logrando remontar el vuelo, mientras que Michy Batshuayi, llegado en el mercado de invierno cedido por el Chelsea, está haciendo olvidar al gabonés en la delantera. Una plantilla que también cuenta con nombres como Marco Reus, Christian Pulisic y Julian Weigl no debe ser tomada a broma.

RB Leipzig

Fue la revelación de la temporada pasada en las grandes ligas al finalizar la Bundesliga en segundo lugar pese a ser un recién ascendido. Esta campaña sigue demostrando que aquello no fue ninguna casualidad, más bien al contrario. La apuesta por jóvenes promesas como Timo Werner y Naby Keita (fichado ya por el Liverpool para el próximo curso) ha dado lugar a un equipo que sigue codeándose con los grandes de Alemania y que en Champions dio la cara en un grupo igualado ante Besiktas, Oporto y Mónaco. El sueño continúa en la Europa League, donde los de Ralph Hasenhüttl ya han dado un aviso a navegantes venciendo por 1-3 a otro gran candidato como el Nápoles.

Milán

Con fichajes de la talla de Leonardo Bonucci, Mateo Musacchio, Lucas Biglia, André Silva y Nikola Kalinic, muchos esperaban el renacer del gigante dormido de Europa. No sólo no ha sido así, sino que la irregular trayectoria del cuadro rossonero se llevó por delante al técnico Vincenzo Montella el pasado mes de noviembre. Su sustituto, una vieja gloria como Genaro Gattuso, ha cambiado la identidad de un conjunto que ha encontrado cierta estabilidad en sus últimos resultados y recuperado el terreno perdido en la Serie A, donde ha vuelto a meterse en la lucha por los puestos europeos. No obstante, tampoco hay duda de que gran parte de sus expectativas para el curso están depositadas en este torneo.

Olympique de Lyon

El cuadro francés ya murió en la orilla el pasado ejercicio al ser apeado en semifinales contra el Ajax. Pese a que en verano sufrió la pérdida de su estrella, Alexandre Lacazette, la llegada de Mariano (16 goles y 6 asistencias en lo que va de campaña) y la irrupción de otros jóvenes futbolistas como Tanguy N’Dombèlé y Houssem Aouar ha mantenido la línea competitiva del equipo. Por si fuera poco, en la parcela ofensiva sigue contando con otros dos jugadores diferenciales como son Nabil Fekir (21 goles y 5 asistencias) y Memphis Depay (12 y 9). Mucha dinamita para volver a intentar el asalto a Europa y un aliciente extra: la final del torneo se jugará en su estadio.

Así están las apuestas al favorito para la UEL

Favoritos Europa League apuestas

Chelsea Watford

Los cinco puntos débiles del Chelsea que puede aprovechar el Barça

El Barça afronta este martes la ida de octavos de final de Champions ante un Chelsea que no pasa por su mejor época. Aunque el gran momento de forma que los clubes ingleses están exhibiendo en Champions invita a la cautela, lo cierto es que el actual campeón de la Premier ha venido mostrando puntos vulnerables de los que Ernesto Valverde debe tomar nota.

1- INCENDIO EN EL BANQUILLO

Lo primero que se necesita para competir es un marco de cierta estabilidad en el equipo. De eso ahora mismo adolece el conjunto londinense dada la delicada situación de Antonio Conte en el banquillo. El desplome sufrido en la Premier League, torneo en el que los blues han pasado de ser campeones la pasada campaña a marchar en cuarta posición a 19 puntos de la cabeza, ha generado un clima incendiario con el temperamental técnico en el foco.

2- UNA DEFENSA QUE YA NO ES INEXPUGNABLE

Si por algo destacó el Chelsea campeón de la última Premier League, fue por tener en la solidez defensiva su gran aval competitivo. Sin embargo, la sensación transmitida por los ingleses es de absoluto declive en este sentido. En el último mes, los ingleses han sufrido sendas goleadas frente a Bournemouth (0-3) y Watford (4-1) que han dejado muy retratada a la retaguardia. No es la mejor forma de encarar el choque ante Leo Messi, Luis Suárez y compañía.

3- TIENE UN PROBLEMA SERIO EN LA MEDULAR

Si hay un movimiento que puede interpretarse como el principio de todos los males del cuadro de Stamford Bridge, muchos coinciden en que ése es la salida de Nemanja Matic. El equilibrio y la sobriedad que aportaba el serbio en el centro del campo era clave en el sistema. Unas virtudes que representan todo lo contrario a las características de su sustituto en el equipo, un Tiémoué Bakayoko cuyo rendimiento está siendo todo un fiasco. Pese a todo, Conte no le retira la confianza y los problemas del equipo persisten.

4- EL GOLEADOR QUE NO ACABA DE APARECER

Otra de las grandes diferencias entre el Chelsea de la pasada campaña y el actual está en la delantera, donde Álvaro Morata llegó como relevo de Diego Costa. Sin embargo, la sombra del brasileño es larga, quien marcó 58 goles en sus tres temporadas como blue. El ex del Real Madrid empezó con buen pie pero se ha estancado en este 2018, en el que todavía no ha marcado ningún gol. Para ayudar en esa faceta ha llegado en invierno un Olivier Giroud que, si bien es un buen recurso, nunca ha sido un killer de primer nivel.

5- HAZARD-DEPENDENCIA ABSOLUTA

En un conjunto donde el desequilibrio y la creatividad existen con cuentagotas, todo pasa por las botas de Eden Hazard. Aunque el belga es un futbolista descomunal y una amenaza para el Barça, todo se desmoronará para los ingleses si no tiene su mejor día. Y ya es sabido que esta clase de futbolistas no admiten grises en su rendimiento durante un partido, o brillan o pasan completamente desapercibidos. Más le vale al Chelsea que sea lo primero.

Emery Zidane

Sólo les vale la Champions

Zinedine Zidane y Unai Emery llegan al duelo de la temporada bajo lupa. En el caso del francés, los malos resultados en el resto de competiciones han dilapidado el enorme crédito que se ganó durante las últimas dos temporadas. Por su parte, el técnico de Hondarribia, pese a la buena marcha de su equipo en las competiciones domésticas, tiene la presión de guiar al PSG hacia su anhelada Champions tras el fiasco histórico de la temporada pasada contra el Barça. Sólo puede quedar uno.

Zidane sin sonrisa

No hay una explicación sencilla para encontrar los motivos del declive que el Real Madrid de Zidane ha experimentado este curso. Todas las virtudes que se destacaron de la labor del entrenador francés con la llegada de los títulos, como su cercanía a los jugadores y su revolucionaria política de rotaciones, han pasado a ser vistas como parte del problema. La decidida defensa que el galo ha hecho de su plantilla, hasta el punto de rechazar fichajes en enero, ahora es vista como una posición de debilidad al haber entregado las llaves a un grupo de futbolistas con la tripa llena de éxitos. Mientras tanto, a los teóricos suplentes, los que hace un año se comían el mundo, les tiemblan las piernas en el Santiago Bernabéu haciendo aguas en Copa.

En cuanto al apartado puramente táctico, el de Marsella tampoco ha encontrado soluciones que aporten estabilidad. Como dato sintomático, hay que remontarse al mes de octubre para recordar la última racha de tres victorias consecutivas de los blancos en LaLiga. Ni el sistema con cuatro centrocampistas que brilló en el tramo final de la pasada campaña ni la clásica BBC terminan por generar unanimidad. Entre tanto, el equipo ha perdido el gancho en ataque y concede fácilmente ocasiones a los rivales. Por si fuera poco, a Zidane también se le achaca una nula capacidad de improvisación en los cambios. Todo sea que la famosa metamorfosis europea que ha caracterizado históricamente a los blancos dé la vuelta a todos estos problemas, pero las sensaciones en el día a día difícilmente han podido ser peores.

Enigma Emery

El Real Madrid se enfrenta a un rival del que poco se sabe sobre su estilo, y no por desinterés, sino porque es algo difícil de descifrar. El PSG es ante todo el equipo del tridente formado por Neymar, Cavani y Mbappé, con todo lo que conlleva a nivel positivo y negativo. El gigante francés aplasta a los modestos de su campeonato, pero también da síntomas de fiarlo todo a la pegada de los de arriba. Frente a un rival de mayor exigencia, está por ver si Emery ha edificado una estructura realmente sólida. Ante los diversos problemas extradeportivos que han asolado al vestuario del conjunto parisino, al entrenador vasco se le ha reducido a una suerte de gestor de egos. El estratega táctico que ha demostrado ser a lo largo de su trayectoria ha caído en el olvido. Contra el Madrid tiene la ocasión perfecta para hacer gala de su plan, si es que lo tiene.

Florentino Pérez y Al-Khelaifi

El otro Real Madrid vs PSG: guerra de gigantes económicos

El duelo europeo entre Real Madrid y PSG no sólo supone un choque entre superpotencias, también representa la lucha entre los equipos del viejo régimen y los nuevos ricos que aspiran a romper el orden establecido. Se trata de un asalto que de momento no ha terminado de producirse, pues el Chelsea de Roman Abramovich ha sido el único campeón de Europa de la última década sin pedigrí histórico. El proyecto más ambicioso del fútbol actual, con 1.115 M€ gastados desde que Nasser Al-Khelaifi tomara el control en 2011, sueña con una victoria de gran calado simbólico frente al doce veces campeón de Europa.

1.115 M€ ha gastado el PSG desde la llegada de Al-Khelaifi en 2011

A falta de culminar sus aspiraciones deportivas, puede decirse que el PSG sí ha tomado la delantera en la lucha económica que mantienen los grandes del continente. La llegada de Neymar (222 M€) y Mbappé (180 M€) no sólo supone la adquisición de los dos futbolistas llamados a dominar la próxima era, sino también un golpe de efecto a nivel de marketing e imagen de marca. “Nos hará ganar más dinero del que hemos pagado”, señaló Al-Khelaifi poco después de hacerse oficial el fichaje del brasileño. El club francés no hace otra cosa que seguir el modelo de negocio implementado por Florentino Pérez a principios de siglo, con el importante añadido que supone en su caso contar con el respaldo financiero de Qatar.

Neymar y Mbappé, calderilla para el PSG

Y es que cabe resaltar que el equipo parisino está bajo el control del fondo soberano Qatar Investment, el cual realiza inversiones por todo el mundo y posee activos por un valor de 270.000 M€. Los más de 1.000 M€ invertidos en fichajes son poco menos que calderilla para el brazo financiero de Qatar. Con recursos de sobra para generar ingresos, el PSG no tendrá problema en seguir rompiendo el mercado en futuras ocasiones. Como colofón, el club galo no sólo se hace con los jugadores de mayor potencial, sino que además genera una inflación en el mercado que limita el margen de maniobra de otros grandes del fútbol europeo.

¿Y qué hay del cumplimiento del ‘fair play’ financiero de la UEFA? El diario L’Equipe reveló la semana pasada que el máximo organismo del fútbol europeo ha ordenado una auditoría de los contratos del PSG para comprobar si los ingresos procedentes de sus patrocinadores de Qatar han sido inflados artificialmente. A día de hoy, el desequilibrio en sus cuentas es de apenas 20 M€, por lo que, salvo sanción, le bastaría con superar la eliminatoria contra el conjunto de Zinedine Zidane (lo que implica ingresos por premios de la UEFA, derechos de televisión y bonus de patrocinadores) para cuadrar el balance y cumplir con la normativa.

El Madrid puede volver con fuerza

En el otro lado de la balanza está un Real Madrid que en los últimos siete años ha invertido 552 M€ en fichajes, prácticamente la mitad que sus próximos rivales en la Champions. No sólo ha sido el grande de Europa que menos gastó en fichajes de cara a esta temporada (46,5 M€), sino que su balance arroja un beneficio de 77,5 M€ si se contabilizan los ingresos por ventas de jugadores (124 M€). Ante la galopante subida de precios que se está viviendo en el mercado de fichajes, el club de Concha Espina ha optado por una postura conservadora, algo favorecido por la buena marcha del equipo durante los últimos años.

El Madrid ha sido el grande de Europa que menos ha invertido en reforzarse para esta temporada: 46,5 M€

Con una base estable de jugadores en la plantilla, el conjunto madridista apenas ha precisado de refuerzos siendo James Rodríguez su último fichaje galáctico, quien llegó en 2014 por 75 M€, un precio casi irrisorio si se compara con las cifras que se manejan actualmente. Una política económica que sumada a los cuantiosos beneficios reportados por los éxitos deportivos ha saneado las cuentas de la entidad con un presupuesto de 690 M€ aprobado el pasado septiembre y una existencia de 178 M€ en tesorería, la más alta de LaLiga. A expensas de lo que suceda en esta Champions, el club presidido por Florentino Pérez tiene dinero en caja para volver con fuerza en el próximo periodo de fichajes.

Clubes que más han gastado desde el curso 2011-12

Clubes con más ingresos en el curso 2016-17 (Fuente: Deloitte)

PSG 1994

Cuando el PSG se convirtió en el último verdugo de la Quinta del Buitre

Algo gordo se cocinaba en París aquel 18 de marzo de 1993. Un PSG hambriento de éxito buscaba la remontada en la vuelta de los cuartos de final de la Copa de la UEFA. Aquel equipo liderado por George Weah y David Ginola apenas iniciaba una era de esplendor que se saldó con una Recopa (1996), una Liga (1994), tres Copas de Francia (1993, 1995 y 1998) y dos Copas de la Liga (1995 y 1998). Unos éxitos que hay que valorar en su debido contexto, pues el conjunto parisino distaba por entonces de ser un histórico del fútbol francés (hasta 1993, apenas reposaban una Liga y dos Copas de Francia en sus vitrinas) ni contaba con los millones de un jeque.

Enfrente, un Real Madrid cuya inercia era totalmente contraria. Poco quedaba del majestuoso equipo de la Quinta del Buitre que encadenó cinco Ligas en la segunda mitad de los 80, un dominio suplantado por el Barça de Johan Cruyff. Traumas como el de las Ligas de Tenerife habían roto aquella inercia ganadora, mientras que en Europa los blancos también eran dados a encontrar sus propias bestias negras. En el banquillo del Santiago Bernabéu se sentaba un Benito Floro llegado desde Albacete con ideas revolucionarias que no resultaron ser tales.

Noche histórica en París

El cuadro madridista se plantó en el Parque de los Príncipes con la ventaja que le otorgaba el 3-1 de la ida. Buyo, Ramis, Rocha, Nando, Lasa, Luis Enrique, Prosinecki, Hierro, Míchel, Zamorano y Butragueño fueron los once elegidos para afrontar el choque. Por su parte, el PSG del técnico Artur Jorge saltó al césped con Lama, Sassus, Kombouaré, Ricardo, Colleter, Le Guen, Guérin, Valdo, Simba, Weah y Ginola.

Los locales hicieron bueno su abrumador dominio con un gol de Weah a los 33 minutos, aunque fue a partir del minuto 80 cuando llegó la auténtica locura. Los goles de Ginola y Valdo clasificaban al conjunto francés, pero un tanto de Zamorano en el minuto 93 forzaba la prórroga. O eso parecía, ya que un cabezazo de Kombouaré en una acción de estrategia a los 96 minutos decidió la eliminatoria. Un final de partido que por su épica marcó a toda una generación de franceses congregados ante el televisor. Fue el partido más bonito que he visto en mi vida”, llegó a confesar Thierry Henry al recordarlo.

Otro KO en 1994

Por si el palo no fue lo suficientemente duro para el Real Madrid, todavía habría más la temporada siguiente, cuando ambos equipos volvieron a cruzarse en los cuartos de final de la Recopa. El PSG tomó el Santiago Bernabéu ganando por 0-1 con otro gol de Weah y puso contra las cuerdas a Benito Floro. El técnico asturiano fue sentenciado tres días después tras una bochornosa derrota en Lleida, la de la famosa arenga del “con el pito nos los follamos”.

Con el interino Vicente del Bosque como sustituto provisional en el banquillo, los blancos pelearon la eliminatoria en la capital francesa y llegaron a empatarla con un tanto de Butragueño a los 20 minutos. Sin embargo, otra acción a balón parado rematada por Ricardo, quien aprovechó una mala salida de Paco Buyo, volvió a decantar el cruce del lado parisino. El cuadro madridista dijo prácticamente adiós a la posibilidad de ganar un título, eliminado en Copa ante el Tenerife tras un humillante 0-3 en el Bernabéu y finalizando la Liga en cuarto lugar. Mejor evitar paralelismos con el presente.

PSG celebración gol

Las 7 claves del PSG

1- EUROPA COMO CUENTA PENDIENTE

Siete años después de la llegada del jeque y tras más de mil millones de euros invertidos en fichajes, el ambicioso proyecto del PSG sigue teniendo la Champions como cuenta pendiente. Pese a que el conjunto francés transmite la sensación de firme candidato al título, lo cierto es que en los últimos años ni siquiera ha logrado acceder a unas semifinales del torneo. Si los parisinos se estrellaron siempre contra la barrera de los cuartos de final entre 2013 y 2016, el más duro de los golpes llegó el pasado curso con el famoso 6-1 en el Camp Nou que les apeó en octavos.

2- DUDAS EN LAS GRANDES CITAS

Una de las razones que ha dificultado el despegue del PSG en Europa reside en el complicado salto de competir en la Ligue 1 a hacerlo en la Liga de Campeones. En ese contexto, no son demasiadas las citas exigentes que ha afrontado el equipo de Unai Emery a lo largo de la temporada, enfrentamientos en los que precisamente se le han visto las costuras. Aunque deslumbró en septiembre con un impecable 3-0 al Bayern en el Parque de los Príncipes, fuera de casa ha caído ante el propio conjunto bávaro (3-1) y el Olympique de Lyon (2-1), además de empatar en el clásico francés contra el Marsella (2-2).

3- UN PORTERO CUESTIONADO

En una plantilla que cuenta con jugadores ‘top’ en todas las demarcaciones, el hecho de que Alphonse Areola no tenga ese cartel en la portería trae consigo ciertas dudas. Pese a que su temporada no se puede calificar como mala, tampoco ha marcado la diferencia en momentos puntuales. Sus estadísticas así lo acreditan, ya que su porcentaje de paradas (72%) es de lo más discreto comparado con otros guardametas de las grandes ligas europeas. Sin ir más lejos, el portero que más ha sonado durante los últimos meses para sustituirlo, Jan Oblak, salva el 88% de los disparos que recibe.

4- GRAN ATAQUE, PEOR DEFENSA

El hecho de que se hable constantemente del potencial ofensivo del equipo de Emery oculta otra realidad no menos importante: su defensa dista de ser igual de imponente. El único jugador fichado el pasado verano para reforzar la retaguardia, Dani Alves, no destaca por su solidez en este momento de su carrera. Los parisinos son vulnerables por fuera y sufren defendiendo los centros laterales, algo que el Real Madrid debería saber explotar. Por si fuera poco, también arrastran problemas a balón parado. Así les han marcado 10 de los 17 goles que han encajado en la liga francesa.

5- AGUJERO EN LA MEDULAR

Los problemas de solidez que el PSG ha mostrado en momentos puntuales de la temporada también tienen mucho que ver con la ausencia de un especialista defensivo en el centro del campo. El declive de Thiago Motta, prácticamente sin continuidad desde que se lesionó del menisco en octubre, es la principal causa del mal. La mejor opción que la dirección deportiva ha encontrado en el mercado invernal para sustituir al italo-brasileño es otro veterano como Lass Diarra (33 años), cuya fiabilidad está por comprobar en una cita como la del Bernabéu.

6- TODO PASA POR VERRATTI Y RABIOT

De la labor del italiano y del francés depende para el cuadro galo mantener el equilibrio y llevar el peso del partido. Los pases del primero y las conducciones del segundo son fundamentales para facilitar el trabajo a los hombres de arriba. La eliminatoria ante el Barça del pasado curso expuso las dos caras de ambos centrocampistas, capaces de firmar una exhibición para enmarcar en París y de derrumbarse bajo presión en el Camp Nou. De nuevo ante su hora de la verdad, volverán a ser el termómetro que marque las posibilidades del conjunto capitalino.

7- UN TRIDENTE DEMOLEDOR, PERO CON UN INCONVENIENTE

A estas alturas, nadie va a descubrir el tremendo poderío de la delantera que conforman Neymar, Cavani y Mbappé, el mejor tridente de Europa con 70 goles entre todas las competiciones. Sin embargo, el hecho de contar con tres jugadores de semejante nivel también conlleva sus desventajas. La principal de todas, que su escasa implicación en tareas defensivas provoca que el equipo tienda a partirse. De lo que no hay duda es de que al intercambio de golpes no tienen rival en el continente.

MCN PSG Neymar Mbappé Cavani

Pánico a la MCN

Hablar del PSG equivale también a hacerlo de las siglas de un tridente que está sembrando el terror en Europa. Sus cifras estratosféricas ponen en guardia al Santiago Bernabéu

Desde que el sorteo del pasado 11 de diciembre emparejó a Real Madrid y PSG, los seguidores blancos han tenido pesadillas recurrentes con el tridente formado por Kylian Mbappé, Edinson Cavani y Neymar Júnior. El contraste entre cada tropiezo del equipo de Zinedine Zidane y las goleadas del conjunto francés han ido alimentando el miedo de cara a la visita del mejor ataque del continente.

El PSG es el equipo más goleador de la Champions y de las grandes ligas europeas

Cuando Nasser Al-Khelaifi logró juntarlos en verano, las previsiones vaticinaron una máquina ofensiva preparada para el asalto a la Champions League. Lo visto hasta ahora no sólo lo confirma, sino que incluso supera las expectativas. Y es que ellos explican en buena parte que el cuadro parisino haya sido el más goleador en una fase de grupos en toda la historia del torneo con 25 tantos y una media de más de 4 por partido. Entre el brasileño (6 dianas), el uruguayo (6) y el francés (4) han aportado nada menos que el 64% de los goles del PSG en lo que va de la competición.

Los puñales Neymar y Mbappé

A nivel doméstico, el balance del trío ofensivo es igualmente aterrador. Las 48 dianas que suman en la Ligue 1 (21 de Cavani, 18 de Neymar, 9 de Mbappé) suponen una contribución decisiva para que el equipo galo sea el más anotador de las grandes ligas europeas con 75 goles y un promedio de más de tres por choque. Tanto Neymar como Mbappé aportan desborde y ponen en un dilema a las defensas rivales, pues es complicado achicar agua con dos jugadores tan incisivos en los costados. Si la vigilancia se centra en el ‘10’, el ‘29’ aprovecha la basculación adversaria para romper al espacio, algo que también puede suceder a la inversa.

Todo ello por no hablar de los fulminantes contragolpes con los que están acaparando resúmenes un fin de semana tras otro. Ceder los espacios ante dos atacantes tan veloces y resolutivos equivale al suicidio. Aunque ambos son considerados los hombres llamados a tomar el testigo de Messi y Cristiano, el rol de estrella pertenece a un Neymar que a día de hoy es un futbolista mucho más maduro. Nadie produce tanto en este PSG como el jugador nacido en Mogi das Cruces: 27 goles y 16 asistencias entre todas las competiciones con una media de 7 regates por partido, la más alta de toda Europa.

Por su parte, Mbappé ejerce un rol más secundario que el de sus socios, liberado de tanta presión y en un contexto ideal para alguien que todavía está en fase de aprendizaje. “¿Tirar penaltis? No, que eso da problemas”, dijo entre risas tras la sonada polémica entre sus otros dos compañeros de delantera. Una frase que deja a las claras que asume su papel en el vestuario sin que ello repercuta en sus cifras: 15 goles y 13 asistencias entre todas las competiciones. A sus 19 años recién cumplidos, el galo sigue rompiendo todo tipo de récords de precocidad, como el de ser el futbolista más joven en la historia de la Champions que alcanza la decena de goles.

Matador Cavani

Si al brasileño y al francés les corresponde la labor de resquebrajar defensas, la de ejecutar es para Cavani, quien lleva 27 goles y 7 asistencias entre todas las competiciones. Ante la llegada del fichaje más caro de la historia, el uruguayo no se ha arrugado lo más mínimo, lo que ha dado lugar a una serie de polémicas que parecen soterradas en el momento clave de la temporada. Tras vivir sus tres primeras campañas en París a la sombra de Zlatan Ibrahimovic, algo que incluso lo desplazó a la banda, el de Salto sabe que ha llegado su momento. Como dato simbólico, el charrúa desbancó recientemente al sueco como máximo goleador histórico del club con 157 dianas.

Isco

Isco vuelve a caer en el pozo

El esplendoroso momento que vivió el Real Madrid hace unos meses fue también el de Isco Alarcón. El malagueño aprovechó la lesión de Gareth Bale durante el tramo final del pasado curso para tirar la puerta abajo consolidándose en el once y teniendo un peso decisivo en los éxitos cosechados por los blancos. Parecía que las dudas del pasado y las especulaciones sobre su futuro habían quedado atrás, sobre todo cuando el pasado mes de septiembre firmó su renovación hasta 2022.

Sustituido por Zidane en 17 de sus 23 titularidades

Caprichos del fútbol, su situación ha vuelto a cambiar radicalmente. Sin ser uno de los habituales señalados en las diferentes debacles que los de Zidane han protagonizado este curso, lo cierto es que el de Arroyo de la Miel se ha convertido en la cabeza de turco para el francés. Ante la necesidad de hacer un reseteo de cara a la eliminatoria ante el PSG, el regreso de la BBC se lo ha llevado por delante en el once de gala.

Regresan los rumores sobre su futuro

A esta decisión se suma otra que generó mucha controversia en su momento, la de no jugar ni un minuto del Clásico ante la inesperada entrada de Kovacic en la alineación. Todo ello por no hablar de las numerosas ocasiones en las que ha sido sustituido esta temporada, 17 veces de las 23 titularidades que acumula entre todas las competiciones. La última de ellas, en el batacazo copero ante el Leganés, cuando Zidane decidió prescindir de su juego entre líneas ante la urgencia de buscar el gol.

La lista de agravios es larga y desde medios como Mundo Deportivo y La Vanguardia ya apuntan a su salida debido a un supuesto descontento. A día de hoy, Isco es el undécimo jugador de la plantilla en minutos disputados (1961′) y suma 6 tantos y 6 asistencias entre todas las competiciones, unas cifras notables considerando que sólo Cristiano (20 dianas y 4 pases de gol) y Bale (9 y 5) han intervenido en más goles que él. Nada de esto ha servido para evitar una nueva caída en gracia.

Zidane Real Madrid Valencia

Zidane apela al espíritu de la Undécima

Tras momentos de crisis, a veces se dice que hay que dar un paso atrás para dar dos hacia adelante. La receta es perfectamente aplicable a la situación en la que se ve inmersa el Real Madrid en este momento de la temporada. Tras descarrilar tanto en Liga como en Copa del Rey, Zinedine Zidane busca volver al punto de partida, aquel en el que los blancos comenzaron a hacer historia hace dos temporadas.

Lo ocurrido entonces es de sobra conocido. Un equipo completamente devastado tras el paso de Rafa Benítez, con sus opciones muy mermadas en Liga y protagonista de un ridículo histórico en el torneo del KO por el caso Cheryshev. La llegada del técnico francés en enero de 2016 marcó el comienzo de una recuperación que culminó en la Undécima Copa de Europa. Lo logró sin decisiones revolucionarias, apostando por un reconocible 4-3-3 con la jerarquía de la BBC en el ataque. No hubo grandes movimientos de fichas salvo la entrada de Casemiro en el centro del campo, lo que bastó para que los de Chamartín encontraran el equilibrio y la estabilidad que les hizo campeones en Milán.

Bale debe volver a tirar del carro

Tras aquel éxito, el transcurso de la pasada campaña terminó llevando al Madrid por otros caminos (Isco por Bale en el once y apuesta por el ‘equipo B’) con los que alcanzó la excelencia, los mismos que ahora se han mostrado sin salida. Ante la duda, el entrenador galo ha vuelto a lo más básico y a la que en el fondo siempre fue su principal apuesta. Los blancos se encomiendan a la BBC y, sobre todo, a la figura de un Gareth Bale que está llamado a ser el jugador que marque diferencias. Fue precisamente en aquel 2016 cuando el galés alcanzó su mejor versión como madridista y tiró del carro, lo mismo que se espera de él en el presente.

Y por el presente se entiende sobre todo la Champions y la eliminatoria ante el PSG. No es ningún secreto que la vista del cuadro merengue está puesta en el cruce contra el temido equipo de Neymar, Cavani, Mbappé y compañía. Como sucediera en las primeras semanas tras su llegada, el plan de Zidane contempla una minipretemporada para que sus jugadores llegan a tope para la trascendental cita en la máxima competición europea. Entre tanto, esperan dos exámenes frente a Levante y Real Sociedad en los que el Real Madrid espera seguir recuperando sensaciones. De lo que no cabe duda es de que nada moverá a Zidane de su plan salvo motivos de fuerza mayor (entiéndase lesiones). Volverá a triunfar o morirá con la misma idea con la que todo empezó hace dos años.

Zidane

El futuro de Zidane: revolución o guillotina

Son días de zozobra en el Santiago Bernabéu. La histórica eliminación ante el Leganés en Copa del Rey ha confirmado que son las horas más bajas que atraviesa el Real Madrid en los últimos años. Más que la posibilidad de acabar la temporada sin títulos, es la humillación sufrida en el torneo del KO y en LaLiga (con el Barça a 19 puntos) la que genera un terrible malestar en el club.

Desde la zona noble se señala tanto a Zinedine Zidane como a los jugadores, aunque la incidencia del primero en la debacle ante el Leganés es especialmente remarcable. “Tengo claro que peligra mi puesto en la eliminatoria de Champions. Tengo que encontrar las soluciones porque soy el responsable”, reconoció el técnico francés tras la derrota, consciente del importante papel que jugó en la misma con decisiones en la convocatoria y en la alineación que se demostraron funestas.

En caso de no lograr superar el cruce ante el PSG, parece evidente que se daría una situación insostenible para cualquier otro entrenador. No es así en el caso del galo, quien sigue teniendo todo el apoyo de los dirigentes tras haber hecho historia en sus dos primeras temporadas en el banquillo. Al margen de lo que suceda en lo que resta de campaña, Zizou tiene todas las papeletas para liderar el nuevo proyecto que iniciará el Real Madrid el próximo verano, tal y como aseguran en medios como el diario El Mundo y El País.

Evidentemente, será una continuidad con matices. El de Marsella no ha agotado su crédito como técnico, pero sí ha colmado la paciencia de la plana mayor con su empeño en defender a un vestuario que no le ha correspondido sobre el césped. La negativa pública a realizar incorporaciones es la muestra más inequívoca de esa obstinación, algo que en el club no se está dispuesto a volver a permitir. Si Zidane sigue, tendrá que asumir el cometido de emprender una revolución en la plantilla. Será el francés quien deba llevar la iniciativa a la hora de decidir qué cabezas deben rodar. En caso de persistir en morir con los suyos, la guillotina también le espera.

Zidane

Los 4 grandes errores que condenan a Zidane

Zinedine Zidane queda como el gran señalado de la debacle madridista en Copa del Rey. El técnico francés ha colmado el vaso insistiendo en una serie de errores que vienen de lejos y otros de carácter puntual que le han costado la eliminatoria ante el Leganés.

Defender lo indefendible

Pese a que los avisos durante la temporada han sido reiterados, Zidane siempre ha insistido en no cambiar el rumbo y defender a muerte al vestuario, hasta el punto de descartar cualquier llegada en el mercado de invierno. Ha sido ese mismo grupo de jugadores el que ahora ha dejado en evidencia el galo. En lugar de tomar decisiones consecuentes con los errores cometidos durante el curso, se ha empeñado en regresar a un pasado que en cuestión de pocos meses ha quedado muy lejano. Tanto en la vida como en el fútbol, la nostalgia no suele ser la solución.

La convocatoria y el once, dos tiros en el pie

Puede llegar a ser comprensible que algunos pesos pesados del equipo necesitaran descanso. Sin embargo, el de Marsella traspasó la línea de la temeridad al no incluir en la convocatoria a cuatro hombres fundamentales como son Bale, Cristiano, Kroos y Marcelo. Habría bastado con tenerles en el banquillo por si se daba una situación de emergencia como finalmente ocurrió tras el 1-2 del equipo pepinero. Cuando el técnico quiso echar mano de un revulsivo, vio que sólo tenía a Modric y Carvajal. Tampoco pasa desapercibido el hecho de haber insistido para la Copa en un ‘equipo B’ que durante toda la competición no había estado a la altura. Tras lo ocurrido en las eliminatorias ante Fuenlabrada y Numancia, además de la ida en Butarque, el francés no puede decir que no estaba avisado.

Sin planteamiento

En cuanto al plan que propuso Zidane para afrontar el encuentro, el problema no reside en que se equivocara, sino en que ni siquiera se sabe que es lo que buscaba. No se vislumbra sobre el campo a que juega este Real Madrid ni tampoco se aprecian determinados ajustes en función del rival. La sensación que deja la pizarra del galo es que ni siquiera mira al equipo contrario a la hora de preparar el encuentro, sino que recurre al mismo plan que le ha convertido en previsible. Una vez más, el Bernabéu vivió un tedio basado en centros y más centros (hasta 47 pusieron los blancos, sólo 5 rematados) que no fueron a ninguna parte. La antítesis de Zizou fue un Asier Garitano que vivió su noche de consagración dando un baño táctico a su adversario.

Sin respuesta

En lo que al partido se limita, el marsellés no sólo lo hizo mal de partida, sino que tampoco supo como corregir el rumbo cuando la cosa se torció. Los cambios volvieron a llegar algo tarde (al borde del minuto 70) y se parecieron a los de siempre. Cuando los blancos estaban fuera y necesitaban juego entre líneas para desarbolar el repliegue rival, la decisión no fue otra que incrementar el juego directo retirando a Isco por Mayoral. Especialmente llama la atención la obstinación del técnico madridista con retirar al malagueño: de los 23 partidos en los que ha sido titular esta campaña, ha sido sacado antes de tiempo nada menos que en 17.

Pros y contras para la remontada

El Atlético buscará esta noche en el Sánchez Pizjuán levantar el 1-2 de la ida para estar entre los semifinalistas de la Copa del Rey. Los colchoneros afrontan un escenario que les es poco común, condicionados por un resultado que les obliga a salir al ataque. Son muchos los factores por los que se trata de una empresa complicada para los del Cholo, quienes también tienen a lo que agarrarse para creer en la remontada.

Sin Costa pero con Griezmann

El cuadro rojiblanco no sólo se enfrenta a un marcador adverso en territorio hostil, sino que cuenta con la baja del que viene siendo su hombre más determinante en el ataque. En menos de un mes, Diego Costa ha cobrado un peso extraordinario en el equipo, como ya se pudo comprobar en la ida de la eliminatoria. Su ausencia será un drama más llevadero si en la delantera hay otra figura de talla mundial como es Antoine Griezmann.

El francés está llamado a tirar del carro y demostrar por qué el Atlético se ha mantenido en lo más alto sin el brasileño durante los últimos tres años. Además, viene de marcar en el último partido frente al Girona, gol con el que suma 9 en lo que va de curso. Su socio en el ataque puede ser otro con el que tiene una perfecta sintonía, su compatriota Kevin Gameiro. De la conexión entre ambos han nacido 17 goles desde que el ’21’ llegase la pasada campaña procedente del Sevilla, a donde hoy regresa.

Hay precedentes

El Atlético del Cholo no se ha caracterizado por lograr remontadas históricas, pero sí tiene un par de precedentes a doble partido en los que consiguió levantar un marcador adverso. El primero fue en la Champions 2014-15 ante el Bayer Leverkusen, cuando los colchoneros igualaron el 1-0 de la ida y obtuvieron el pase en los penaltis. El segundo fue en la siguiente edición de la máxima competición europea ante todo un Barça, cuando la derrota por 2-1 en el Camp Nou fue revertida con otro 1-0 en el Vicente Calderón.

A diferencia de aquellas ocasiones, los rojiblancos no contarán con el calor de su afición y necesitarán más de un gol. Un escenario similar al que ya vivieron el pasado curso ante el Barça en Copa, cuando visitaron el Camp Nou con la necesidad de remontar un 1-2. Sólo la falta de acierto y un gol mal anulado a Griezmann evitaron la machada en un encuentro que finalizó 1-1 y que también puede servirles de ejemplo. Si el Atlético se aplica como aquella vez, al menos tendrá sus opciones en Nervión.

Atleti Girona Metropolitano

El Metropolitano no carbura

El Atlético protagonizó un nuevo pinchazo en casa tras dejarse dos puntos frente al Girona. A los de Simeone les está costando convertir el Wanda Metropolitano en el fortín que fue el Vicente Calderón, tal y como refleja su balance como local en lo que va de temporada: 8 victorias, 5 empates y 2 derrotas. El bajón resulta evidente. En los 29 encuentros que el conjunto rojiblanco disputó la pasada campaña en la ribera del Manzanares, el bagaje fue de 21 victorias, 3 empates y 5 derrotas. De sacar adelante el 72 % de los partidos jugados ante su afición, la cifra de los colchoneros ha decrecido este curso hasta el 53 %.

Peor en ataque y en defensa

La falta de gol ha sido el gran mal que ha lastrado a los pupilos del Cholo en el Wanda Metropolitano, donde llevan marcados 22 tantos en 15 choques disputados. Una pobre media de 1,47 goles por partido que también dista de la registrada en el Calderón durante el pasado ejercicio, cuando el equipo salió a 2 tantos por choque. El apartado defensivo también ha sido mejorable en estos encuentros, ya que los rojiblancos han encajado más goles jugando como local (9 en 15 partidos) que fuera de casa (7 en 16).

Aunque no todos los datos que rodean al Wanda son negativos, donde el Atlético aún permanece invicto en LaLiga, todo ello habiendo recibido la visita de Barça (1-1) y Real Madrid (0-0). No ha sucedido así en las otras dos competiciones, con un Chelsea que ya amargó a la parroquia colchonera en el estreno europeo y un Sevilla que dio la sorpresa en Copa. De confirmarse la eliminación en el torneo del KO, dos derrotas que habrán salido muy caras. Urge para los rojiblancos hacerse fuertes en su nuevo feudo.

Messi Luis Suárez gol Barça Betis

Y colorín, colorado… esta Liga se ha acabado

Si alguien esperaba que el comienzo de la segunda vuelta podía suponer un giro que aportara emoción a la lucha por el título de Liga, tal posibilidad no ha tardado en esfumarse. Los tropiezos del Atlético ante el Girona (1-1) y del Valencia frente a Las Palmas (2-1) fueron aprovechados por el Barça, quien se impuso por autoridad en el Benito Villamarín (0-5). Por su parte, la resurrección del Real Madrid llega demasiado tarde, pues los blancos continúan a una insalvable distancia de 19 puntos. Sólo queda saber cuándo se certificará el hecho de manera matemática. En el barcelonismo excitará la posibilidad de un pasillo en el Clásico del Camp Nou que tendrá lugar en la antepenúltima jornada.

El Barça, líder como pocas veces

Con estos resultados, los culés se sitúan a 11 puntos del Atlético, segundo clasificado, una holgada distancia con escasos precedentes a estas alturas de la competición. En la última década, sólo el Barça de Guardiola llegó a ser más líder en la temporada 2008-2009, cuando aventajó en 12 puntos al Real Madrid transcurridas 20 jornadas y finalizó el torneo manteniendo una renta de 9. En esta ocasión, los de Zinedine Zidane pueden aspirar a acortar una distancia sonrojante, pero poco más. Una vez más, su batalla más importante estará en Europa.

Y no es únicamente lo que dice la clasificación, sino las sensaciones que transmite un Barça que continúa invicto en el campeonato doméstico y con un Messi pichichi con 19 goles. Su más inmediato perseguidor no es otro que su compañero Luis Suárez con 15. Por si fuera poco, los culés también son el equipo que menos encaja junto al Atlético con 9 goles en contra. Así es muy difícil discutirles un título.

Ronaldinho Barça

Con Ronaldinho empezó todo

Ronaldinho cuelga las botas a los 37 años, aunque puede decirse que el brasileño lleva retirado de facto desde hace dos temporadas, última vez que militó en un club profesional. Triste y larga agonía para la carrera de uno de los futbolistas más trascendentales en la historia del Barça. Los vídeos de jugadas mágicas que circulan por la red tras conocerse la noticia son sólo la parte más vistosa de su legado. Su fútbol y su sonrisa, maravillosamente canalizados por Frank Rijkaard en el banquillo, iluminaron a un equipo sumido en las tinieblas a comienzos del actual siglo.

91 goles y 52 asistencias en 198 partidos disputados con el Barça

Antes del verano en el que Ronaldinho desembarcó procedente del PSG, los culés habían finalizado la temporada de Liga 2002/03 en sexta posición. Cuando hizo las maletas en 2008, el Barça había resurgido de sus cenizas ganando su segunda Champions y dos títulos de Liga. En el camino dejó 91 goles y 52 asistencias en 198 partidos disputados con la camiseta blaugrana. Su único y principal debe, que aquello no durase por culpa de un declive que comenzó a partir de los 25 años, edad con la que ganó el Balón de Oro en 2005.

Milan, Flamengo, Atlético Mineiro, Querétaro y Fluminense completaron la trayectoria de un futbolista que siguió dejando destellos, pero evidentemente nunca llegó a ser lo mismo que en Barcelona. En cuanto al Barça, Leo Messi y Pep Guardiola, protagonistas de la etapa más esplendorosa del club, tuvieron la fortuna de tomar el testigo de un equipo asentado en la élite europea, algo debido en gran parte al salto de calidad que supuso el de Porto Alegre. Por todo ello, lo que es el Barça a día de hoy no se comprende sin su figura, la del hombre con el que realmente empezó todo.

Cristiano Ronaldo Real Madrid

Una renovación que no hay por dónde coger

Cristiano Ronaldo ha lanzado un órdago evidente al Real Madrid: si no le duplican su salario, hará las maletas al no sentirse valorado. Aunque la trascendencia del portugués en los éxitos recientes del club está fuera de toda duda, lo cierto es que su rendimiento durante la actual temporada dista del que se espera por un jugador que quiere volver a ser el mejor pagado junto a Leo Messi.

El jugador menos efectivo de las grandes ligas: un gol cada 18 disparos

Empezando por lo más obvio, al ‘7’ hay que cuestionarle la pobre cifra de 4 goles que acumula en LaLiga, campeonato en el que hasta 26 futbolistas suman más dianas que él. Si la estrella del conjunto blanco pretende equipararse salarialmente a la del Barça, al menos en su cuenta particular se encuentra muy lejos de los 17 tantos que lleva el argentino, actual Pichichi de la competición. El balance es mucho más sangrante si se compara su aportación con los 20 goles de Harry Kane, los 19 de Cavani y los 18 de Icardi en sus respectivos torneos. Hasta el tan denostado Paulinho le duplica en este momento con 8 dianas.

Cristiano no sólo atraviesa sus horas más bajas en el Real Madrid, sino que además hay que remontarse hasta 2005 –20 años tenía por entonces– para recordar al de Madeira firmando unas cifras tan pobres. Por aquel entonces, llevaba un solo gol en la Premier League, donde era un recién llegado. Analizando su rendimiento más en profundidad, salta a la vista que ha perdido la pegada que le ha caracterizado siempre. Pese a ser el que más disparos ha intentado de las grandes ligas europeas (93), también es el más impreciso al promediar un gol cada 18 remates.

Argumentos a su favor

Sin cumplir en la competición que marca el día a día, las exigencias de Cristiano parecen fuera de lugar. No obstante, el delantero sí tiene a lo que agarrarse analizando su rendimiento en las demás competiciones en las que ha participado. En la Champions, sin ir más lejos, es el actual máximo goleador con 9 dianas y un eficaz promedio de un tanto cada 4,4 disparos. Tampoco conviene olvidar su decisivo papel en el último título ganado por los de Zidane, el Mundial de Clubes, en el que vio portería tanto en la semifinal ante el Al Jazira como en la final contra el Pachuca. Ahí acaban los argumentos con los que cuenta el portugués para convencer a los dirigentes de su ansiada renovación.

Atleti Barça Valverde

La revolución silenciosa de Valverde

A diferencia de otros que han pasado por el banquillo del Camp Nou, Ernesto Valverde no es un purista del estilo ni se caracteriza por realizar grandes aspavientos. Desde esa discreción más absoluta, el técnico extremeño ha transformado al Barça en descomposición del mes de agosto en el actual invicto de Europa. Curiosamente, ha sido la derrota del Manchester City de Guardiola la que ha provocado que el conjunto culé sea el único de las grandes ligas que aún no conoce la derrota.

51 puntos en la primera vuelta con 52 goles a favor y 9 en contra

Tanto blaugranas como citizens son considerados dos de los equipos más en forma del momento. El del ‘Txingurri’ (52 goles a favor en 19 jornadas) no ha sido tan exuberante en ataque como el de Pep (67 en 23 jornadas), pero ha demostrado que con eficacia y pragmatismo se puede, como mínimo, llegar a conseguir lo mismo. Algo muy similar puede decirse si se compara el Barça actual con el entrenado por el de Sampedor. Por lo pronto, los culés han encadenado en Anoeta 29 partidos sin perder superando el mejor registro de la ‘era Guardiola’. Por delante sólo queda el récord de Luis Enrique, quien mantuvo al equipo invicto durante 39 encuentros consecutivos.

A por las Ligas de los 100 puntos

Con una plantilla que fue considerada la más limitada de los últimos años tras la salida de Neymar, Valverde está consiguiendo evocar la grandeza de la época dorada del club en cuanto a resultados. De hecho, los 51 puntos obtenidos por los blaugranas suponen la tercera mejor primera vuelta de la historia del campeonato. Sólo el propio Barça consiguió mejores registros en el ecuador de la temporada 2010-11 (52 puntos) y de la 2012-13 (55). A tiro está la posibilidad de firmar el mejor curso liguero de la historia superando los 100 puntos obtenidos por el Real Madrid de José Mourinho en la campaña 2011-12 y el Barça de Tito Vilanova en la 2012-13. Esto es lo que va camino de conseguir el entrenador nacido en Viandar de la Vera con poco ruido y mucho trabajo.

Piqué Ter Stegen Barça

La mejor defensa de Europa

Con 7 goles recibidos en LaLiga, el Barça es el equipo de las grandes ligas de Europa que menos tantos ha concedido. Los culés superan a Atlético de Madrid (8 goles en contra), Bayern de Múnich (12), Manchester City (13) y Juventus (13), clubes que completarían este top-5 defensivo. No obstante, la solidez del conjunto blaugrana no se limita únicamente a la competición doméstica, ya que en la fase de grupos de la Champions League también fue el equipo que menos encajó, tan sólo 1.

Es evidente que el trabajo de Ernesto Valverde ha sido clave en esta metamorfosis. El Barça de esta temporada juega mucho más junto que en las anteriores y ha reforzado su apuesta por el fútbol control, alejándose así de las transiciones que caracterizaron al equipo de la MSN entrenado por Luis Enrique. Y es que cabe recordar que los culés ya habían recibido 17 tantos a estas alturas del curso pasado, una diferencia sustancial que sirve para explicar toda una mejoría a nivel colectivo.

La importancia de Ter Stegen

Como resultado, la sensación es que la línea defensiva del Barça ha mejorado nombre por nombre. Jugadores como Piqué y Jordi Alba han recuperado su mejor nivel, mientras que Umtiti ha firmado una campaña brillante hasta la lesión sufrida el pasado mes de noviembre, de la que ya está recuperado. En ausencia del francés, Vermaelen también se ha destapado como un tercer central de absolutas garantías.

El Barça sale a gol por cada 28 disparos recibidos

Detrás de toda gran retaguardia también suele haber un portero que transmite seguridad y marca la diferencia en momentos puntuales. Así viene sucediendo en el Barça con Ter Stegen, quien registra una media de 2,6 paradas por partido y hace de los blaugranas el conjunto menos goleado pese a que sus estadísticas en tiros recibidos no son nada del otro mundo: 10,8 por partido, superados por hasta 17 clubes de las grandes ligas europeas (el City es líder en este aspecto con 6,3 tiros recibidos por encuentro). Según las estadísticas de LaLiga registradas por futbolavanzado.com, los rivales tienen que disparar hasta 28 veces para hacerle un tanto al Barça, más que a ningún otro equipo.

Yerry Mina

Yerry Mina, un diamante por pulir

Yerry Mina llega al Barça como una apuesta de más futuro que presente. El central colombiano cuenta con las condiciones y el potencial necesarios para triunfar, pero será el proceso de aprendizaje que viva en el Camp Nou el que le deba consagrar como un defensor de élite. Contará con el contexto adecuado para crecer, pues el notable rendimiento de los otros tres centrales de la plantilla le asegurará no verse más expuesto de lo debido.

Ascenso meteórico en Sudamérica

No existen razones para dudar de que el futbolista nacido en Guachené hace 23 años vaya a estancarse. Si por algo se han caracterizado sus orígenes como jugador, es por su capacidad de adaptación a medida que ha ido derribando barreras. Todo comenzó con un niño que quería ser portero para seguir los pasos de su padre (José Eulises Mina) y de su tío (Jair Mina). Sin embargo, en su entorno pronto se dieron cuenta de que sus cualidades estaban fuera de los tres palos. Fue así como el espigado jugador pasó a despuntar como centrocampista llegador en sus años de formación en la prestigiosa Escuela de Fútbol de Guachené.

9 goles en 49 partidos con el Palmeiras

Su físico privilegiado pronto le abrió las puertas del Deportivo Pasto, conjunto con el que debutó como profesional a los 19 años. Por entonces, Mina ya alternaba sus actuaciones en la medular con el centro de la defensa, un cartel de jugador polivalente que le valió el traspaso en 2013 a uno de los grandes de Colombia, el Independiente Santa Fe. Sus tres años en el equipo conocido como ‘El Cardenal’ fueron los de su consagración marcando 12 goles en 124 partidos y ganando dos títulos en el camino, una Liga Colombiana II y la Superliga de Colombia. No obstante, fue en el Palmeiras (por el que fichó en 2016) donde llegó su auténtica explosión con 9 goles en 49 partidos, la que le ha convertido en el elegido por el Barça. Entre tanto, también ha tenido ocasión de acumular 9 partidos como internacional con la selección absoluta de Colombia, con la que incluso firmó un doblete en un encuentro frente a Camerún el pasado mes de junio.

No sólo es el físico

Como ya se ha mencionado, es el poderío físico la primera cualidad que llama la atención de Yerry Mina, algo que salta a la vista debido a sus 193 centímetros de altura. Gracias a ello, es una baza ganadora en las acciones a balón parado, razón por la que sus cifras anotadoras están muy por encima de lo que se espera en su demarcación. Pero lo realmente sorprendente en su juego llega al comprobar que posee una rapidez y un manejo de balón nada acorde a su estatura. Sin alcanzar la perfección en ninguno de los dos aspectos, sí se le puede considerar digno de notable. Un compendio de virtudes que habrá que medir en Europa. A poco que en Barcelona sepan pulirlo, habrán encontrado central para una época.

Xavi dice que al Barça hay que jugarle “como Paco Jémez”… y los datos le dejan en evidencia

Xavi Hernández hizo gala de su fanatismo táctico durante la entrevista publicada por el diario El País el pasado lunes. El exjugador del Barça, en su habitual desprecio a los equipos que no practican el fútbol técnico y de posesión característico del conjunto blaugrana, afirmó que el Real Madrid de José Mourinho “no quería jugar al fútbol” y se quejó de que “en el fútbol top hay más simeones que guardiolas“.

De todo lo dicho por el actual futbolista del Al-Sadd, especialmente llamativa fue la siguiente reflexión: “Yo estoy en un equipo pequeño y si juego contra el Barça lo que quiero es quitarle el balón al Barça. La pregunta es: ¿Cómo me defiendo del Barça? Como Paco Jémez: me voy a apretar arriba“.

Lo cierto es que las estadísticas echan por tierra las lecciones de Xavi, ya que los ocho partidos que Paco Jémez ha afrontado contra el Barça como técnico (todos ellos al frente del Rayo Vallecano) se saldan con un anticompetitivo balance de ocho derrotas con cinco goles a favor y 36 en contra. Si todos los equipos aplicaran la ‘lógica’ de Xavi en sus duelos ante los culés, puede que el gran beneficiado sea, casualmente, el propio Barça.

Real Madrid Betis Bale

Encomendados a Bale

El tropiezo del Real Madrid en Balaídos apenas dejó un rayo de luz entre tinieblas. Si hay un jugador que puede cambiarle la cara a los blancos, ese no es otro que Gareth Bale. El galés demostró estar acercándose a su mejor nivel físico y recuperando la confianza perdida por culpa de las lesiones. Sin ni siquiera estar aún al cien por cien, apenas le bastaron un par de detalles para demostrar que actualmente no hay otro como él en la plantilla. Si durante el tramo final del pasado curso llegó a parecer prescindible, la situación ha dado un giro completo tras el desplome sufrido por todo el equipo.

20 lesiones desde que juega en el Madrid

Si algo ha echado en falta el conjunto de Zinedine Zidane en su ausencia, es a esa figura capaz de marcar diferencias y generar ventajas de manera autosuficiente. No es el caso de ninguno de los centrocampistas ni de Benzema, de intachable calidad pero eminentemente asociativos. Tampoco el de Cristiano Ronaldo, lejos de su esplendor físico y, por tanto, cada vez más enfocado al área contraria. Asensio, aunque lo tiene todo para ser la estrella en un futuro, ha evidenciado que tiene que seguir madurando como jugador. A día de hoy, Bale es el único integrante de la plantilla capacitado para aportar ese plus necesario.

Todo pasa por que acaben las lesiones

Sólo lo conseguirá si las lesiones le respetan de una vez por todas. Ya son 20 las que ha sufrido durante los cuatros años que lleva en el Real Madrid, lo que le ha supuesto ser baja en 95 partidos de 261 disputados por los blancos (36%). Es decir, que el galés se ha perdido prácticamente uno de cada tres encuentros jugados por los suyos desde que aterrizó en el Santiago Bernabéu.

Sin embargo, ha sido el último año el que ha causado especial preocupación en torno a Bale. La lesión sufrida el 22 de noviembre de 2016 ante el Sporting de Portugal marcó su ocaso, tras la que decidió operarse del tobillo derecho permaneciendo más de dos meses en el dique seco. Casi sin tiempo para recuperar el tono, una nueva lesión en el Clásico del pasado mes de abril le tuvo KO durante el momento decisivo de la temporada pasada. Apenas pudo tener una participación testimonial en la final de Cardiff que tanto anhelaba. Y esta campaña el martirio ha continuado habiéndose perdido 15 encuentros de los 29 que ha afrontado el Real Madrid entre todas las competiciones.

El recuerdo de 2016

Tras su estelar regreso, Zidane se vuelve a encomendar al ‘11’ para superar las dificultades. El técnico francés no olvida la trascendencia que tuvo su jugador en otro momento de dudas, cuando él tomó las riendas del banquillo en 2016. Aquel equipo totalmente deprimido a mitad de temporada firmó una increíble segunda vuelta que desembocó en la Undécima. Si esto ocurrió, fue en gran medida gracias al rendimiento del galés, quien se echó al equipo a la espalda y mostró la mejor versión que se le recuerda desde su llegada. Quizá sea el ‘Expreso de Gales’ quien pueda conducir nuevamente a la salida de la crisis.

Diego Costa Atlético

Sólo este Atlético puede evitar el alirón del Barça

Tras el enésimo descalabro del Real Madrid en Balaídos, el Atlético se posiciona como la única alternativa real al Barça en la lucha por LaLiga. Pese a todo, la tarea tampoco pinta fácil para los rojiblancos, quienes actualmente ocupan el segundo puesto a siete puntos de los culés. Las próximas jornadas de LaLiga servirán para poner a prueba las aspiraciones del conjunto de Diego Pablo Simeone, quienes afrontarán una complicada visita al Eibar (uno de los equipos más en forma de Europa con cuatro victorias y un empate en sus últimos cinco partidos) para, a continuación, encadenar tres jornadas consecutivas jugando como local ante Girona, Las Palmas y Valencia.

El efecto Costa permite soñar a los colchoneros

Si hay un motivo para que en el Wanda Metropolitano crean que no han dicho su última palabra en la lucha por el campeonato, ese es sin duda el poderoso efecto que ha desatado la llegada de Diego Costa. A la espera de un Vitolo que no debutó en LaLiga, el impacto del delantero hispano-brasileño fue inmediato con una portentosa actuación ante el Getafe que sólo quedó empañada por su expulsión al celebrar el gol con la grada.

Cuando Costa marca, el Atleti gana el 94% de sus partidos

El de Lagarto, quien ya suma dos dianas en apenas 94 minutos, no sólo aporta el colmillo que necesitaba el cuadro del Cholo, sino que también contagia al resto de sus compañeros. Para más señas, esta reveladora estadística: cuando Costa marca gol, el Atlético gana el 94% de sus partidos. Por si fuera poco, al lado del ’18’ rojiblanco juega un tal Antoine Griezmann que ya no va a estar solo contra el mundo. Por todo ello, habrá que tenerles muy en cuenta de cara a la segunda vuelta.

Los cinco objetivos del Real Madrid de cara a febrero

Con el título de Liga prácticamente perdido, es inevitable que la ilusión del Real Madrid esté depositada en la competición que mayores alegrías le ha deparado a lo largo de su historia, la Champions League. Los blancos afrontarán en el mes de febrero una decisiva eliminatoria ante el PSG que puede marcar el signo de la temporada. Para estar preparados de cara al envite, los de Zinedine Zidane tienen deberes y cosas que mejorar.

Salvar la honra en la Copa y lo que queda de Liga

Aunque la Liga es una quimera a estas alturas, el escudo del Real Madrid obliga a competir hasta que las matemáticas nieguen cualquier posibilidad. El torneo que marca el día a día del equipo no puede ser despreciado de ningún modo, más teniendo en cuenta que Atlético y Valencia suman más puntos actualmente. Los blancos tampoco pueden permitirse otro fiasco en la Copa del Rey, lo que les dejaría en una delicada tesitura poco conveniente antes de afrontar la hora de la verdad en Europa. Del mismo modo, alcanzar la final del torneo del KO recuperaría la autoestima del cuadro madridista.

Llegar con el equipo en forma

Antes de la eliminatoria ante el PSG, al Real Madrid le pueden esperar hasta 10 partidos en caso de ir superando rondas en la Copa. De ser así, los blancos jugarían prácticamente cada tres días a lo largo de dos meses. Zidane no sólo debe sobreponerse a este hecho, sino que tendrá que hacer malabares en el reparto de minutos para que el equipo llegue en perfectas condiciones, algo que ya logró el pasado curso. Para veteranos como Cristiano Ronaldo y Luka Modric es fundamental llegar a los meses decisivos como un tiro. En caso de que no sea así, todo el equipo se verá resentido.

Recuperar el ‘Madrid B’

Poder dar descanso a los pilares fundamentales del equipo y mantener el tipo en cada una de las competiciones pasa inevitablemente por recuperar el mejor nivel de los jugadores secundarios. Sin su fundamental participación no se entenderían los éxitos del pasado curso ni, por tanto, se podrán reeditar en la presente campaña. Hombres como Asensio, Lucas Vázquez y Kovacic deben volver a deslumbrar como hace meses, mientras que de otros recién llegados como Ceballos, Theo y Llorente se espera un paso al frente.

Sin gol no hay gloria

Al final, en la mayoría de las ocasiones, todo se resume en que la pelota entre o no. Y en ese aspecto, al Real Madrid le ha cambiado totalmente la fortuna durante buena parte de la temporada. En algunos partidos por deméritos propios, en otros por una simple cuestión de suerte, pero lo cierto es que los blancos han perdido el ‘punch’ que les permitió marcar la diferencia. No será por que no lo intentan, pues los de Zidane son el equipo que más ocasiones genera en LaLiga, un hecho que lastra su falta de eficacia. Evidentemente, el problema responde a unas causas: Benzema no ha estado hasta el momento, Cristiano ya no está para echarse todo el equipo a la espalda, la alargada sombra de Morata y James… ¿Quizá la solución pase por un fichaje?

Zidane debe volver a dar con la tecla

Al igual que nadie duda de que al técnico francés le corresponde una parte importante de los éxitos recientes del Real Madrid, es justo decir que también es un gran responsables del bache que atraviesa su equipo actualmente. Si durante el pasado ejercicio encontró el sistema ideal con la formación de cuatro centrocampistas, en el presente parece que Zizou no termina de dar con la tecla con ninguna de sus probaturas. Aunque el galo no es un técnico minimalista ni el equipo blanco ha necesitado ser muy definido a nivel táctico para ganar títulos, al menos hay que sentar unas bases adecuadas.

Messi y Luis Suárez celebración gol Leganés vs Barça

Messi y Suárez: la conexión del gol

Al Barça le sigue sobrando pólvora en la era post-MSN. En el ataque permanecen dos futbolistas que suman seis Botas de Oro y que se entienden perfectamente sobre el césped. La conexión del gol sigue muy viva en el ataque culé con la presencia de Leo Messi y Luis Suárez. Tanto es así que ninguna pareja de delanteros de LaLiga iguala las 23 dianas que han firmado entre ambos, 14 del argentino y 9 del uruguayo. Tan sólo los valencianistas Simone Zaza (10 tantos) y Rodrigo Moreno (8) pueden presumir de haberles aguantado el ritmo durante 16 jornadas. Mientras tanto, Cristiano Ronaldo (4) y Karim Benzema (2) no se acercan ni por asomo a los guarismos de la dupla barcelonista en el actual campeonato.

Cuestión de ‘feeling’

Las estadísticas también sirven para acreditar el vínculo tan especial que hay entre ambas estrellas en el terreno de juego. Y es que sólo Dani Alves (38 asistencias) y Andrés Iniesta (35) superan los 25 pases de gol que Suárez ha dado a Messi a lo largo de su carrera, quien ya supera en este aspecto a todo un ilustre como Xavi Hernández (23). Además, conviene puntualizar que el charrúa ha jugado 154 encuentros junto al rosarino, cifra muy inferior a los 349 partidos del brasileño y los 465 del manchego. Por tanto, no es descabellado afirmar que el de Salto es el compañero con el que mejor química ha tenido el ‘10’ del Barça.

La pareja más goleadora de LaLiga con 23 tantos

Se trata de una relación goleadora totalmente bidireccional, ya que Messi es el jugador que más asistencias ha dado a Suárez durante su etapa en el equipo blaugrana, un total de 20 pases de gol que superan los 16 de Neymar y los 9 de Jordi Alba y Dani Alves. La amistad que mantienen los dos atacantes es una de las claves para entender su sintonía en cada partido. “Tenemos una muy buena relación dentro y fuera del campo. Obviamente si no te llevás bien fuera, es difícil dentro, y creo que es algo que nosotros lo hemos transmitido siempre. No es por las cámaras ni nada de eso. Nos vemos muchísimas veces fuera de la cancha”, confesó Suárez en una entrevista reciente para Mundo Deportivo.

En el mejor momento

Por si fuera poco, ambos futbolistas llegan a la cita coincidiendo en un gran estado de forma. En el caso de Messi, en su línea habitual durante toda la temporada, muy cómodo en el esquema de Ernesto Valverde al haber regresado al carril central ejerciendo de director de juego y goleador. Suárez, por su parte, ha ido de menos a más durante el curso. El uruguayo comenzó la campaña lejos de su mejor forma y escorado hacia la izquierda, fuera de su hábitat natural. Un cúmulo de circunstancias que lastró su rendimiento, pues apenas logró tres goles en las primeras 11 jornadas. Tras este dubitativo inicio, el ‘9’ ha carburado y suma seis tantos en sus últimos cinco duelos ligueros. No es casualidad que su despegue haya coincidido con el aumento de protagonismo de Paulinho y Alcácer, jugadores que cargan el área contraria y generan distracciones en las defensas, algo que agradece el fútbol del charrúa. La sociedad más letal del Barça está preparada para seguir sumando en el Santiago Bernabéu.

Maradona Barça Real Madrid

La noche que el Bernabéu aplaudió a Maradona

El 26 de junio de 1983, Real Madrid y Barça afrontaban en el Santiago Bernabéu la ida de una final a doble partido que ponía punto y final a la temporada. El título que había en juego era la primera edición de la Copa de la Liga, una competición sin mucho lustre (fue cancelada tres años después por saturación del calendario), pero que ganaba en importancia al tratarse de una final entre los eternos rivales. Más teniendo en cuenta que ambos conjuntos venían de verse las caras dos semanas antes en una final de Copa del Rey que terminaron llevándose los culés por 2-1.

Los blancos, dirigidos por Alfredo Di Stéfano, buscaban revancha y apurar su última oportunidad para terminar levantando un trofeo aquella temporada, en la que ya sumaban nada menos que cuatro subcampeonatos: Supercopa de España (perdida por 1-4 ante la Real Sociedad) Liga (finalizaron el campeonato a un punto del Athletic de Javier Clemente), Recopa de Europa (2-1 ante el Aberdeen en la prórroga) y la citada Copa del Rey.

El Pelusa se cebó con Sandokán

Aquel Barça entrenado por Menotti tampoco había protagonizado un año para la historia, aunque la posibilidad de levantar un segundo título podía salvar holgadamente una temporada en la que habían sido cuartos en Liga. Pese a todo, los culés gozaban de un equipo al que no le faltaba talento, con Bernd Schuster en el centro del campo y un Diego Armando Maradona de 22 años que dejó su huella en el Santiago Bernabéu durante aquel enfrentamiento. “Fue el triunfador del encuentro con intervenciones aisladas pero muy brillantes, y el colofón de un gol, el segundo de su equipo, aplaudido por los aficionados que casi llenaron el estadio”, reflejó la crónica del diario El País sobre su actuación.

El tanto anotado por el argentino es recordado por la frivolidad que se marcó, sólo a la altura de un genio. Tras zafarse del guardameta Agustín y quedarse frente a la portería vacía, aguantó hasta la llegada en carrera de Juan José ‘Sandokán’, a quien también esquivó con un magistral quiebro que provocó que el defensor se estampara contra el poste.  “Nadie dice que yo venía desde el campo contrario en diagonal y que todos los demás del Madrid se quedan parados. En vez de hacer como Goikoetxea y romperle la pierna, cubrí el balón. A algunos les hace gracia incluso el regate, y es por lo que les digo: tú te morirás y pocos se acordarán de ti, pero yo seguiré vivo en los vídeos, en las hemerotecas, en los libros…”, declaró el exjugador gaditano al rememorar la jugada en una entrevista concedida al Diario de Cádiz.

Año maldito para el Madrid

Tras aquel humillante gol que supuso el 0-2, los locales tiraron de orgullo y lograron igualar la contienda con goles de Vicente del Bosque y Juanito. De nada serviría finalmente, pues el Barça logró imponerse por 2-1 en el partido de vuelta con goles de Maradona de penalti y José Ramón Alexanco, los cuales hicieron insuficiente el marcado por Santillana en la recta final del encuentro. Así fue como finalizó una de las temporadas más extrañas que se recuerdan en el Real Madrid, con cinco subcampeonatos y con la afición del Santiago Bernabéu aplaudiendo a una de las estrellas del eterno rival. Cuatro años más tarde, con el ‘Pelusa’ integrando las filas del Nápoles, los blancos pudieron resarcirse en la Copa de Europa con aquel famoso caño de Chendo, aunque esa ya es otra historia.

Real Madrid Betis Modric

Luka Modric: un jugador de ’10’

Si el tiempo lo pone todo en su sitio, Luka Modric será recordado como uno de los grandes nombres del Real Madrid de las últimas tres Copas de Europa. El croata ha sido clave en cada uno de los éxitos que el equipo blanco ha cosechado desde 2014 manejando los hilos en el centro del campo. Desde que aterrizara en el Santiago Bernabéu hace un lustro a cambio de 30 millones de euros, ya son 13 los títulos que ha conquistado como madridista. Es probable que nunca vaya a gozar de grandes reconocimientos individuales ni que tampoco quede grabado en la memoria de los aficionados por sus goles. Y no por ello será considerado menos importante que otros artífices como Cristiano Ronaldo y Sergio Ramos, pues lo suyo sólo se explica a través del juego. Si no hay un Balón de Oro para él, deberían inventarlo.

El MVP del Mundialito

En la final del Mundial de Clubes volvió a quedar claro por qué. El balcánico deleitó con una nueva exhibición que le hizo merecedor de ser considerado el MVP del torneo. A sus 32 años, sigue en condiciones de llevar la manija del equipo con sus pases precisos y conducciones que baten líneas. Así es como el nuevo ’10’ del Real Madrid, número que heredó este verano tras la marcha de James Rodríguez, ha hecho honor a su dorsal, firmando un 2017 digno de matrícula de honor. “Para mí ha sido un año muy bueno. Creo que ha sido el mejor año de mi carrera. Es una recompensa al trabajo y a la dedicación. Cuando otros te valoran, te llenan de orgullo. Quiero seguir dándolo todo por el Real Madrid y esta camiseta. Quiero seguir ganando títulos”, afirmó tras proclamarse campeón en Abu Dhabi.

Dominio absoluto

No por casualidad, Lukita, como es conocido en el vestuario, ha marcado un antes y un después en el transcurso de la historia reciente del Real Madrid. Cuando llegó en 2012, los blancos se sentían a años luz de poder competir con clubes como el Barça desde el control del esférico. Cinco años después, son los de Zinedine Zidane quienes practican el fútbol más dominador del continente. Modric marcó el comienzo de una saga de centrocampistas a la que se unieron posteriormente hombres como Toni Kroos e Isco Alarcón. La pareja que forma con el alemán es el signo de una época sin parangón en la historia del club. Ambos marcan el ritmo del juego y su momento de forma suele verse traducido en el fútbol de todo el equipo, señal inequívoca de que son vitales en las grandes citas.

Ha levantado 13 títulos como madridista

“Luka y Toni conocen bien el sistema de juego y además están muy bien. El centro del campo para nosotros es muy importante para la posesión del balón y para seguir con lo que estamos haciendo. Esto es largo, pero andamos en el buen camino”, explicó Zidane tras el último partido de LaLiga ante el Sevilla, cuando ambos se bastaron para dominar la medular en ausencia de Isco y Casemiro. Todo apunta a que tampoco se arrugarán ante otro centro del campo con galones como el del Barça, rival ante el que han protagonizado varias de sus mejores exhibiciones. Esté quien esté enfrente, el fútbol les pertenece.

A por el Mundialito con el once de gala

No hay grandes sorpresas en el once escogido por Zinedine Zidane para afrontar la final del Mundial de Clubes ante Gremio. El Real Madrid saldrá con la misma alineación con la que se proclamó campeón de Europa el pasado 3 de junio en Cardiff. El técnico francés apuesta por Keylor, Carvajal, Varane, Ramos, Marcelo, Casemiro, Modric, Kroos, Isco, Benzema y Cristiano.

Figuras ofensivas como Asensio y Bale (decisivo en la semifinal) esperarán su turno en el banquillo, el cual también estará integrado por Casilla, Moha, Nacho, Theo, Lucas Vázquez, Llorente, Achraf, Mayoral, Kovacic y Ceballos. El equipo brasileño, por su parte, jugará con Grohe, Edílson, Geromel, Kannemann, Cortez, Michel, Jailson, Ramiro, Fernandinho, Luan y Barrios.

Este Atleti está muy vivo

Hay que decirlo sin tapujos: el palo ha sido muy duro para el Atlético del Cholo Simeone. Aunque en el Wanda Metropolitano se contaba con la posibilidad de que la sanción de la FIFA pasara factura durante la primera mitad de temporada, nadie imaginó que el precio sería caer eliminado en Champions a las primeras de cambio. Se asume la dimensión del traspiés (algo habrán hecho bien en el equipo colchonero durante los últimos años para que así sea) y la autocrítica, pues los dos empates ante el semidesconocido Qarabag no admiten ninguna excusa.

No obstante, nada de lo anterior está reñido con que los rojiblancos tengan derecho a seguir soñando. El Atlético sigue inmerso en tres competiciones, una de ellas con menor rango pero con más posibilidades de éxito como es la Europa League. En la lucha por LaLiga sigue enganchado ocupando la tercera posición, a seis puntos de la cabeza y dos por encima del Real Madrid. Pero lo mejor de todo es que los refuerzos están al caer. Con Diego Costa y Vitolo, cuyo debut está previsto para el primer partido del año en Copa frente al Lleida, aumentan las posibilidades de que la primera temporada en el Wanda Metropolitano se salde con un título.

Simeone ve bien al equipo

Lejos de derrumbarse por el fracaso en la máxima competición europea, Simeone extrajo el lado positivo del mismo tras el partido contra el Chelsea: “No buscamos excusas, somos responsables de no haber pasado el turno. Me quedo con la sensación, más allá del escenario negativo, de que el equipo está. Y vamos a competir en la Liga, en la Copa y en la Europa League. Nosotros nos motivamos jugando con la camiseta del Atlético, no necesitamos el titulo de una competición. Es complicado de explicar cuando estamos fuera de la Champions, pero les digo a los hinchas que estamos bien“. Como se suele apuntar en estos casos, quien dice crisis también dice oportunidad.

Varane Real Madrid

El drama de Varane con las lesiones: incapaz de encadenar más de diez partidos seguidos

Apenas ha transcurrido menos de 20 días desde que Raphael Varane superara su última lesión y ya le toca volver a la enfermería tras sufrir lo que parece a todas luces una rotura muscular. Una baja dramática en el corto plazo para el Real Madrid, que no podrá contar con el central para el trascendental choque ante el Sevilla del sábado (con la defensa ya en cuadro por las bajas por sanción de Ramos y Carvajal) y es posible que tampoco para el Mundial de Clubes.

No obstante, más allá de las urgencias, preocupa la situación del propio jugador francés, prácticamente incapaz de encadenar diez partidos seguidos pese a que Zidane hace todo lo posible para dosificarle. En este último caso, desde que el central reapareciera el pasado 6 de noviembre tras recuperarse de sus problemas en el abductor, apenas ha podido disfrutar de cinco partidos. Esa ha sido la constante del zaguero madridista durante el último año, tal y como puede comprobarse:

Real Madrid Málaga Zidane

Zidane no da con la tecla

Durante la pasada primavera, justo en el momento decisivo de la temporada, Zinedine Zidane consiguió dar con la tecla firmando su mejor obra desde que tomara las riendas del banquillo del Real Madrid. Aquel 4-3-1-2 -o 4-4-2 en rombo, según como se mire-, con Isco detrás de los delanteros como rasgo más reconocible, arrolló en las últimas rondas de la Champions League y en los partidos decisivos de LaLiga. Cuesta creer que un sistema que presentó un rendimiento tan sobresaliente se haya desplomado pocos meses después, pero lo cierto es que así sucedió en este inicio de campaña. El esquema del conjunto blanco fue inexpugnable con la mayor parte de los futbolistas en su pico más alto de forma, como así sucedió durante la recta final del pasado curso. Los laterales volaban y se bastaban por sí solos para ocupar los carriles, los cuatro centrocampistas eran incontenibles asociándose por dentro y Cristiano Ronaldo no perdonaba en el área contraria.

Vuelta al 4-3-3

En cuanto el nivel individual de algunos jugadores decayó, al plan se le vieron las costuras y la ocupación de los espacios pasó de solución a problema. El Real Madrid se volvió un equipo desordenado en defensa y con serias dificultades para trenzar en ataque. Cada jugada del conjunto blanco exigía una genialidad individual (Isco la mayoría de las veces) para no ser previsible, algo insostenible durante toda una temporada en la que siempre se necesitan victorias de carácter funcionarial y sin brillo. Si no que se lo digan al Barça de Valverde.

Ante toda esta problemática, Zidane ha optado por regresar a la táctica menos compleja y que mejor conocen sus futbolistas, el clásico 4-3-3. La vuelta a los orígenes pareció mejorar en ataque al cuadro madridista. Dos de los jugadores que más han agradecido el cambio han sido Carvajal y Marcelo, muy exigidos con la anterior formación y desbordados en este inicio de campaña. Ambos laterales vuelven a estar auxiliados en las bandas (en defensa, el Real Madrid suele desplegarse en un 4-4-2 simétrico) con todo lo que ello conlleva tanto en ataque como en defensa. Sin embargo, el partido en San Mamés ha vuelto a mostrar las carencias de los blancos. La sensación es que el entrenador galo no acaba de dar con la tecla con ninguno de los sistemas.

El plan B se diluye

Otro de los cambios más evidentes que ha experimentado el Real Madrid respecto al curso anterior es el relacionado con el reparto de minutos. Aquellas rotaciones de hasta ocho o nueve jugadores que se vieron en varios encuentros del anterior ejercicio han pasado a ser historia. Secundarios de lujo como Morata, Pepe y James han sido sustituidos por futbolistas todavía por madurar como Theo, Ceballos, Llorente, Mayoral y Vallejo. Aunque su potencial está fuera de toda duda, Zidane está siendo conservador a la hora de apostar por ellos en citas exigentes. De hecho, los cinco citados jugadores son los que menos minutos han disputado entre todas las competiciones. Entre ellos tan sólo está Kovacic, aunque en su caso ha sido una lesión en el tendón derecho la que ha mermado su participación en lo que va de campaña. También en este caso, el técnico francés se agarra a lo que ya conoce para vencer a la incertidumbre.

Real Madrid Borussia Dortmund 1998

1998: El Real Madrid tira la puerta de la Champions

Real Madrid y Borussia Dortmund protagonizaron su primer enfrentamiento europeo en las semifinales de la Champions 97-98. Eliminatoria recordada, entre otras cosas, por el famoso episodio de la portería derribada en el Santiago Bernabéu

El ambiente de cita histórica sobrevolaba el Santiago Bernabéu y sus aledaños durante aquel 1 de abril de 1998. El Real Madrid se encontraba ante la ocasión de acceder a una final de la Copa de Europa 17 años después, la primera que aspiraba a disputar bajo el formato de la Champions League. Toda una generación de aficionados blancos soñaba con ver por primera vez a su equipo reinar en el viejo continente y emular las gestas del pasado.

La prueba no se antojaba fácil, pues aguardaba un Borussia Dortmund que llegaba con la vitola de vigente campeón de Europa, aunque mermado por las bajas de varios de sus jugadores fundamentales -los internacionales Sammer, Kohler, Moller y Heinrich-. Dirigidos por Ottmar Hitzfeld, los alemanes al menos contaban con una importante baza a su favor, el imponente ambiente del Westfalenstadion de cara a la vuelta de la eliminatoria. Por ello, era imprescindible que el conjunto de Jupp Heynckes golpeara primero logrando un buen resultado ante su afición.

El lío de la portería

A escasos minutos del inicio, un centenar de aficionados radicales del club blanco derribaron la valla del fondo sur arrastrando consigo la portería a la que estaba atada. Se habló entonces sobre la posibilidad de que el encuentro se diera automáticamente por ganado por 0-3 para el Dortmund, pues el estadio no contaba con las porterías de repuesto que exigía el reglamento. Comenzó así una disparatada odisea a contrarreloj protagonizada por varios empleados del club y liderados por Agustín Herrerín, entonces ayudante del delegado de campo, para hacerse con una portería de entrenamiento en la vieja Ciudad Deportiva, a dos kilómetros del Bernabéu.

Tuvieron que trepar muros (no contaban con las llaves del recinto), convencer a unos camioneros para que les ayudaran a realizar el traslado y circular por La Castellana a todo trapo y en sentido contrario con el vehículo cargado. Entre tanto, el estadio aguardó expectante durante una hora con el equipo alemán presionando para que se suspendiera el choque. Finalmente, todo quedó en una multa de 600.000 euros para el club de Concha Espina y el encuentro pudo comenzar a disputarse con más de una hora de retraso. “Acabamos jugando a una hora a la que nosotros solemos dormir”, se quejaron los teutones con posterioridad.

Victoria sin oposición

Ilgner, Panucci, Fernando Sanz, Sanchís, Roberto Carlos, Karembeu, Seedorf, Redondo, Mijatovic, Raúl y Morientes fueron los hombres que integraron el once del Real Madrid para tratar de dar el primer paso decisivo hacia su séptima Copa de Europa. A los locales les bastó con realizar un partido más intenso que brillante para doblegar a su rival. El Dortmund apenas inquietó al inicio con un mal despeje de Roberto Carlos que Ilgner salvó con reflejos felinos. El lateral brasileño se resarció de su error a los 26 minutos con un centro raso que Morientes remató en el segundo palo para poner el 1-0. Pese a todo, el auténtico delirio estaba por llegar en el minuto 66, cuando Karembeu logró con un memorable punterazo el segundo tanto que puso a los merengues con un pie en la final. Quedaba la vuelta en Alemania, territorio históricamente duro para el cuadro madridista, aunque en aquella ocasión pudo aguantar la ventaja sin excesivos problemas empatando sin goles. A los blancos les esperaba la final de Ámsterdam. Todavía no lo sabían, pero estaban a punto de recuperar el trono de Europa.

Robinho presentación Real Madrid

Robinho, el otrora ‘nuevo Pelé’ que ha dado con sus huesos en la cárcel por una violación múltiple

Para muchos aficionados, recordar la llegada de Robinho al Real Madrid supone volver al sueño de aquella noche de verano en el Ramón de Carranza, una actuación que cumplió con todos los clichés del nacimiento de una estrella. El futbolista procedente del Santos fue uno de los primeros fenómenos inflados por la incipiente burbuja de Youtube, cuyos vídeos de driblings mágicos y bicicletas encandilaron al personal. Alguien tenía que tropezar con esa primera piedra y ese fue el Real Madrid, que pagó 24 millones de euros (en el contexto de aquel 2005 una cantidad más que significativa) por hacerse con el denominado ‘nuevo Pelé’, el futbolista llamado a dominar la siguiente era. Puestos a rizar el rizo, el próximo Messi antes siquiera de que el propio Messi comenzara a escribir su historia.

El debut de Robinho en la Liga española deja la sensación de un acontecimiento histórico”, señaló la crónica del diario El Mundo

Como ya se ha señalado, aquel debut contra el Cádiz fue la constatación del prodigio. El brasileño de 21 años ingresó en el encuentro a los 21 minutos del segundo tiempo, con 1-1 en el marcador en una actuación hasta entonces bastante gris de los blancos. Su irrupción fue de lo más deslumbrante moviéndose libremente por la zona de tres cuartos. Sombrero por allí, bicicleta por allá y una increíble triangulación con Ronaldo y Raúl que desembocó en el gol de la victoria. Había nacido el cuadrado mágico de Vanderlei Luxemburgo. “El debut de Robinho en la Liga española deja la sensación de un acontecimiento histórico“, señaló la crónica del diario El Mundo, una de las primeras que pueden encontrarse buceando en la hemeroteca.

El resto de la historia es más o menos conocida por todos. Robinho no resultó ser más que un buen futbolista con capacidad de desequilibrio y, a partir de ahí, poco más. Nada de dominar el juego a su antojo ni mucho menos marcar una época. Su periplo de tres temporadas en el Real Madrid se saldó con 35 goles y 23 asistencias en 137 partidos oficiales. Además, ganó dos Ligas con los blancos a las órdenes de Capello y Schuster sin tener una incidencia memorable en tales éxitos.

No se trata del típico caso del genio echado a perder por su mala cabeza, ya que lo más probable es que ni siquiera existió ese talento innato

Por todo ello, el club de Concha Espina no dudó en el verano de 2008 en rentabilizar la inversión vendiéndole al Manchester City a cambio de 43 millones de euros. El conjunto inglés, que hasta entonces seguía siendo un conjunto de medio pelo de la Premier League, arrancaba su multimillonario proyecto y necesitaba dar un primer golpe en el mercado, aunque fuese más por nombre que por talento real. Por entonces, en el Real Madrid ya eran conscientes de que Robinho no era nada de todo aquello que se dijo hace tres años. No se arrepentirían de venderlo. A partir de ahí, comenzó una carrera claramente a menos pasando por Santos, Milan, Guangzhou Evergrande (la Superliga China también ha estado y sigue necesitada de nombres) y Atlético Mineiro.

Quedaba claro que Robinho no estaba llamado a tener una laureada trayectoria, pero sí una vida que firmarían la mayor parte de los mortales. Eso lo ha terminado de tirar por la borda tras ser partícipe de una violación múltiple en una discoteca de Milán en 2013, hecho que le ha valido una condena de nueve años en prisión. En Inglaterra ya se le acusó de un hecho similar en 2009 y terminó saliendo airoso. No se trata del típico caso del genio echado a perder por su mala cabeza, ya que lo más probable es que ni siquiera existió ese talento innato. Sólo fue un fichaje al que se le dio excesivo bombo por las circunstancias del momento. De lo único que tiene culpa esa mala cabeza es de terminar dando con sus huesos en prisión.

Guardiola Abidal

El episodio de tensión entre Abidal y Guardiola: “Si yo tengo que hablar español con Henry, ¿por qué los catalanes hablan entre ellos en catalán?”

El exjugador Éric Abidal, quien concedió una entrevista en la emisora Europe 1, desveló un encontronazo que tuvo con Pep Guardiola durante las primeras semanas del técnico al frente del Barça. “En una estadía de pretemporada en Estados Unidos, me reprendrió por no hablar español y hablar con Thierry Henry en francés. Simplemente le contesté: ‘Uno, tú no me hablas así porque yo no soy un niño. Dos, si yo tengo que hablar español con Henry, ¿por qué los catalanes hablan entre ellos en catalán?'”, relató.

Laporta tuvo que mediar

Finalmente, fue la mediación del entonces presidente Joan Laporta la que pudo solucionar el problema: “Aquello me molestó, así que fui a hablar con el presidente para explicárselo”. Un episodio cuya trascendencia no fue menor teniendo en cuenta que el francés acabó siendo parte fundamental de los éxitos de Guardiola. Y es que juntos conquistaron tres Ligas, dos Champions, dos Copas del Rey, dos Mundiales de Clubes, dos Supercopas de Europa y tres Supercopas de España.

Real Madrid sustitución Benzema Mayoral Zidane

Zidane se olvida de los Sub-21

Ante el APOEL volvió a repetirse la historia más habitual en el once inicial de Zinedine Zidane. Ceballos, Theo, Mayoral, Vallejo y Llorente no fueron de la partida para medirse a un rival asequible. En el caso del mediocentro que jugó cedido en el Alavés durante el curso pasado, ni siquiera estuvo en el banquillo pese a que Casemiro tuvo descanso. Es evidente que hay algo que no convence al técnico francés, el mismo que no hace más que unos meses conquistó Liga y Champions gracias a su decidida apuesta por las rotaciones.

El lujoso quinteto Sub-21 del Real Madrid ocupa los últimos puestos de la plantilla en minutos disputados entre todas las competiciones. Entre ellos tan sólo está Mateo Kovacic, aunque en su caso ha sido una lesión en el tendón derecho la que ha mermado su participación en lo que va de campaña. El mal momento de algunos jugadores titulares ni siquiera les ha abierto la puerta. Ante las dificultades, Zidane ha preferido insistir en los galones. La ilusionante apuesta del Real Madrid por la juventud durante el último periodo de fichajes se ha quedado en eso. A día de hoy, más futuro que presente.

Jugadores del Real Madrid con menos minutos entre todas las competiciones (porcentaje en función del total de la temporada)

   Vallejo: 179 minutos (9%)
   Kovacic: 217 minutos (11%)
   Mayoral: 248 minutos (13%)
   Llorente: 300 minutos (16%)
   Ceballos: 316 minutos (17%)
6     Theo: 434 minutos (23%)
Neymar Mbappé Cavani PSG

La MCN, un tridente con más gol que el resto de equipos de la Champions

El tridente del PSG formado por Mbappé, Cavani y Neymar mete el miedo en Europa. Ante el Celtic volvieron a demostrar de lo que son capaces marcando todos ellos en la goleada por 7-1. No es casualidad que su equipo haya firmado el récord anotador en una fase de grupos de la Champions -a falta todavía de un partido- con 24 tantos, pues ellos han contribuido decisivamente con 15 dianas.

Pero lo realmente impresionante llega al comprobar que la MCN suma más goles que el resto de los clubes de la competición. El Liverpool es la única excepción, conjunto que suma 16 tantos. Ni potencias del continente como Real Madrid, Barça, Manchester City o Bayern son siquiera capaces de igualar con todo su arsenal los registros del tridente de moda en Europa.

Comparativa entre la MCN y los clubes más goleadores en Champions (salvo el PSG)

GOLES
Liverpool 16
MCN 15
Chelsea 15
RMadrid 14
ManCity 13
Tottenham 12
German Perez Real Madrid

La mayor locura que se ha hecho por el Real Madrid: ¡Recorre 20.000 km al año para no perderse ningún partido!

Imaginen recorrer algo más de 700 kilómetros cada vez que juega su equipo en casa y no perdérselo nunca. Echen cuentas en el caso del Real Madrid, que entre Liga, Champions y Copa llegó a disputar 28 encuentros como local durante la temporada pasada. El resultado son nada menos que 20.000 kilómetros hechos a lo largo de la temporada, distancia suficiente para recorrer la mitad del mundo, y no precisamente en avión en el caso que nos ocupa.

Esa es la vida de Germán Pérez, estudiante de Gestión y Administración residente en Valencia y abonado del Real Madrid. Su historia no tiene pérdida: “Esto empezó el año pasado, cuando cumplí 18 años y me regalaron el abono. Estuve toda la temporada en la grada, la gente me iba conociendo y alucinaban cuando les decía que me tenía que volver a Valencia. Este año me he tenido que buscar la vida para ir a Madrid porque me acabo de sacar el carnet. La mayoría de veces voy en Blablacar”.

“Contra el Bayern tuve que irme antes de la prórroga. Era eso o dormir en la calle”

La cosa no acaba ahí, ya que, al ser abonado en la Grada de Animación, Germán tiene un compromiso inquebrantable con el club (firma de contrato incluida). “Tengo que cumplir unas normas. Tengo que ir a todos los partidos y estar de pie los 90 minutos animando y cantando. Yo por el Real Madrid lo hago encantado, pero imagina hacer eso después de tres horas y media de viaje. O cuando llego a las tres de la madrugada a mi casa teniendo que levantarme a las seis para ir a la universidad“.

Como no podía ser de otro modo, tantos viajes entre Valencia y la capital dan para unas cuantas anécdotas: “En el Madrid-Barça del año pasado coincidió con que por la noche no hubo nadie que pudiera traerme a Valencia. Ese día las pase putas. El único bus que había salía a la una de la mañana, así que lo cogí, llegue a las cinco y de ahí me fui directamente a la universidad. En el partido contra el Bayern, me busqué un Blablacar a las 22:45 y hubo prórroga. ¿Qué pasó? Pues le pedí al chaval del coche que aguantara, me dijo que no y me tuve que ir antes de la prórroga. La gente me preguntaba: ‘¿pero a dónde vas?’. Era eso o dormir en la calle. Imagino que el Madrid me lo perdonará (se ríe)”.

“Le prometí a mi padre que moveré el cielo y la tierra para estar en el Bernabéu juntos”

Detrás de tamaña proeza, también hay un padre que ha hecho lo imposible. Hay que advertir que el testimonio toca la fibra. “En algunos partidos que no encontré Blablacar, mi padre me ha llevado a Madrid y se ha quedado esperando fuera. Te podría enseñar mensajes que le he mandado dentro del campo diciéndole ‘te prometo que moveré el cielo y la tierra para que dentro de unos años estemos aquí juntos’. Pensar que tu padre ha hecho un viaje de tres horas y media para que yo pueda ver el fútbol y él se ha quedado viéndolo en un bar… te parte el alma“.

Llegados a este punto, la pregunta es inevitable: ¿Puede alguien alternar semejante esfuerzo con las responsabilidades que supone estudiar una carrera? German asegura que sí: “Mi padre tiene una frase que suele decirme: ‘primero la obligación y después la devoción’. Si yo no cumplo con mis estudios, mi padre corta de raíz. Cuando vuelvo un miércoles de madrugada y tengo que ir a la universidad, pues es lo que toca. Me habré quedado sin voz, pero tengo que estar en clase. Lo llevo bien y lo compagino”.

“En el Bernabéu me dicen que Florentino debería regalarme el abono”

¿Y qué opina este seguidor del bache que atraviesa el Real Madrid actualmente? Pese a que el equipo no ha correspondido a su esfuerzo en varias de las últimas actuaciones, no pone el grito en el cielo. “Es verdad que ahora mismo, a nivel de juego, no estamos en un buen momento. Pero tenemos un equipo que en estos dos últimos años ha hecho historia y hay que seguir confiando. Vamos a esperar al final, que es cuando se deciden los títulos. Seguiré yendo al Bernabéu y confiando en Zidane y en los jugadores. Soy del Madrid y defiendo que tenemos lo mejor del mundo. Siempre voy a decir que Cristiano es el mejor. Aunque a mi el que me encanta es Modric. Siempre que juega es algo diferente y especial”.

Volviendo al tema principal, debe ser divertido conocer la reacción de la gente al saber la locura cometida por este hincha: “De entrada no se lo creen. En el Bernabéu me dicen que Florentino y los directivos deberían saber esto y regalarme el abono. Uno puede hacer 1.000 kilómetros para ir a ver el Real Madrid una vez, pero no 700 kilómetros todos los días que juega“. Para finalizar, Germán hace un llamamiento al club: “Ojalá esto lo lea alguna persona importante en el Madrid. El objetivo por el que hago esto, aparte de seguir siendo aficionado, es poder estar dentro de la familia del Madrid o trabajar ahí de alguna manera“. Ahí queda eso. Más fiel difícilmente lo encuentren.

El Wanda busca su primera fiesta

El Atlético sueña con imponerse en el derbi madrileño para así poder vivir su primera noche mágica en el Wanda Metropolitano. El periodo de adaptación de los rojiblancos a su nuevo hogar está resultando costoso, con un balance de dos victorias (Málaga y Sevilla), tres empates (Barça, Villarreal y Qarabag) y una derrota (Chelsea). A los de Simeone les falta un triunfo de prestigio para reforzar el vínculo entre el equipo y el escenario. Un resultado que ya estuvo muy cerca de darse frente al Barça hasta que Luis Suárez lo evitó en los minutos finales.

Aunque la dinámica reciente de los colchoneros como locales ha generado cierta preocupación, sobre todo tras el dramático varapalo europeo ante el Qarabag, lo razonable es pensar que sus problemas están relacionados con lo estrictamente futbolístico (ausencia de fichajes, falta de acierto…) y no con el cambio de estadio.

El Atleti pide tiempo

Los jugadores creen que esa aclimatación es una cuestión de tiempo y seguir acumulando vivencias en el coliseo con capacidad para 68.000 espectadores, tal y como Gabi manifestó recientemente. “Esperamos llenar el Wanda Metropolitano de momentos importantes, pero para eso hay que jugar muchos partidos”, señaló el capitán.

Saúl, quien está llamado a ser uno de los primeros ídolos en la nueva era que abren los rojiblancos, incide en la misma idea: “Tenemos que ir creando en el Wanda Metropolitano esa magia que teníamos en el Vicente Calderón. Pero eso tiene que ir con partidos, con tiempo, que la afición se acostumbre, que vea que damos todo por ellos en el campo. Hay que darle tiempo al Wanda Metropolitano”.

Otros como Filipe reconocen sentir nostalgia al recordar los partidos en la ribera del Manzanares. “No voy a mentir: echo de menos el Calderón, pero este es un paso más. Los rivales se van a sentir intimidados cuando salgan. Nosotros aún nos sentimos un poco en un campo neutral, pero es conocerlo. En el Calderón sabía dónde tenía que regatear, dónde había un bache, a qué hora deslumbraba el sol… Esa es la soltura que aún no tenemos en el Wanda, pero la tendremos pronto”, declaró en una entrevista concedida a El Mundo.

Abren una nueva etapa

Lo cierto es que las urgencias propias de la temporada no dan tregua al Atlético, que afrontará ante su afición cuatro de sus próximas cinco citas jugándose mucho en las tres competiciones. Además del derbi, las visitas de la Roma (Champions), el Elche (Copa) y la Real Sociedad (LaLiga) serán partidos de victoria obligada para los del Cholo. Sin duda, vencer al Real Madrid sería el mejor estímulo posible para cambiar la dinámica y hacer del Wanda Metropolitano un fortín.

Por su parte, el Real Madrid espera empezar con buen pie la nueva etapa que abre este choque en la historia del derbi madrileño. Atrás quedan los 66 partidos que ambos conjuntos protagonizaron en el Calderón con un balance de 17 victorias colchoneras, 27 triunfos blancos y 22 empates. Más favorable a los colchoneros es el bagaje de estos enfrentamientos en el antiguo Metropolitano: 21 victorias del Atlético, 15 del Real Madrid y 5 empates.

Zidane ante la adversidad

Hasta esta temporada, Zinedine Zidane apenas había conocido la cara más amarga de la derrota. El técnico que cayó de pie en el Real Madrid, y lo ganó casi toda hasta el pasado agosto, probablemente ha vivido su momento más complicado en el banquillo tras enlazar las derrotas en Montilivi y Wembley. Debido a su dubitativo inicio de curso, los blancos se han situado a ocho puntos del Barça a estas alturas del campeonato, con las críticas que ello conlleva.

El técnico francés ha tenido su cuota de responsabilidad en cada una de las tres derrotas que los suyos han sufrido en lo que va de campaña, lo que le ha puesto inevitablemente en el disparadero. Tras caer frente al Betis fue señalado por vaciar el centro del campo sustituyendo a Isco y Modric con catastrófico resultado. Ante Girona y Tottenham le condenó el mismo error con el marcador en contra, pasar a jugar con una defensa de tres centrales que no hizo sino empeorar las cosas.

Problemas tácticos

No obstante, los problemas del Real Madrid van mucho más allá de esas decisiones puntuales. Aunque el equipo ha afrontado la mayor parte de los encuentros con su reconocible 4-3-1-2, la misma alineación con la que arrasó durante el tramo final del pasado ejercicio, el plan ha perdido toda su frescura. Ya lo avisó Modric tras perder en Londres: “No creo que sea un problema de mentalidad ni de físico. Mi opinión es que el mayor problema es de fútbol”.

La ausencia de Carvajal y el mal momento de algunos jugadores han hecho inviable dicha disposición táctica. Zidane necesita una solución para dar un nuevo impulso a sus jugadores, la cual puede pasar por el giro a un 4-4-2 ocupando las bandas o la vuelta al 4-3-3. “Podemos jugar de muchas maneras, con muchos dibujos. No va a cambiar lo que tenemos que hacer por el dibujo, tenemos una idea de cómo jugar”, señaló el galo en la previa del choque contra Las Palmas.

Zidane, galardonado en octubre con el premio ‘The Best’ al mejor entrenador, mantiene los pies en el suelo también en las malas: “Ni era el mejor entrenador del mundo la temporada pasada ni ahora tampoco soy el peor. No podemos controlar lo que se dice fuera de nosotros, pero yo me siento fuerte ante la adversidad”. En el Metropolitano puede callar bocas o alimentar las críticas.