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Y colorín, colorado… esta Liga se ha acabado

Si alguien esperaba que el comienzo de la segunda vuelta podía suponer un giro que aportara emoción a la lucha por el título de Liga, tal posibilidad no ha tardado en esfumarse. Los tropiezos del Atlético ante el Girona (1-1) y del Valencia frente a Las Palmas (2-1) fueron aprovechados por el Barça, quien se impuso por autoridad en el Benito Villamarín (0-5). Por su parte, la resurrección del Real Madrid llega demasiado tarde, pues los blancos continúan a una insalvable distancia de 19 puntos. Sólo queda saber cuándo se certificará el hecho de manera matemática. En el barcelonismo excitará la posibilidad de un pasillo en el Clásico del Camp Nou que tendrá lugar en la antepenúltima jornada.

El Barça, líder como pocas veces

Con estos resultados, los culés se sitúan a 11 puntos del Atlético, segundo clasificado, una holgada distancia con escasos precedentes a estas alturas de la competición. En la última década, sólo el Barça de Guardiola llegó a ser más líder en la temporada 2008-2009, cuando aventajó en 12 puntos al Real Madrid transcurridas 20 jornadas y finalizó el torneo manteniendo una renta de 9. En esta ocasión, los de Zinedine Zidane pueden aspirar a acortar una distancia sonrojante, pero poco más. Una vez más, su batalla más importante estará en Europa.

Y no es únicamente lo que dice la clasificación, sino las sensaciones que transmite un Barça que continúa invicto en el campeonato doméstico y con un Messi pichichi con 19 goles. Su más inmediato perseguidor no es otro que su compañero Luis Suárez con 15. Por si fuera poco, los culés también son el equipo que menos encaja junto al Atlético con 9 goles en contra. Así es muy difícil discutirles un título.