El hombre que humillaba a los defensas

El brasileño prepara su asalto al trono del fútbol mundial jugando de la única manera que él entiende este deporte, como puro espectáculo y fantasía. Aunque no todos aprueben algunas de sus acciones, difícilmente cambie a estas alturas.

El municipio de Mogi das Cruzes lo vio nacer, aunque fue la ciudad de Sao Vicente la que presenció los primeros regates de Neymar Júnior. Su juego, en esencia, sigue siendo el mismo que el de entonces, cuando frecuentaba las canchas de fútbol sala. Aquel sonriente muchacho que burlaba a rivales que le superaban en físico y edad no tardó en ser pescado por las redes del Santos FC.

En las categorías inferiores del club brasileño, Neymar siguió a lo suyo. Su obsesión era disfrutar con el balón y con esa naturalidad actuaba, ajeno a las grandes expectativas que se generaban a su alrededor. Su destino pudo cambiar radicalmente cuando a los 14 años viajó a España y superó una prueba con el Real Madrid. El Santos, sabedor de que no podía dejar escapar a su diamante en bruto, pagó 1 millón de reales para retenerlo.

Desde que debutó con el primer equipo del ‘peixe’ en 2009, su fútbol de dibujos animados llamó la atención de propios y extraños, por lo que el asedio de ofertas de clubes europeos no se hizo esperar. El Santos logró convencer a su padre y representante de que lo más beneficioso para la progresión del jugador era ganarlo todo allí antes de desembarcar en el viejo continente. Dicho y hecho, Neymar conquistó tres campeonatos paulistas, una Copa de Brasil y la Libertadores marcando 136 goles durante los cinco años que jugó en Brasil.

Neymar ha marcado 91 goles en el Barça

El Barça, necesitado de un golpe en el mercado que revitalizase su proyecto ganador, no dudó en apostar por el atacante carioca, cuyo fichaje se concretó en el verano de 2013. Con el cartel de figura puesto desde antes de su llegada al fútbol europeo, el ‘11’ blaugrana necesitó de un tiempo de adaptación para exhibir el rendimiento que todos esperaban, lo que no le impidió marcar 15 goles y dar 15 asistencias durante su primer curso como culé. Lo mejor estaba por llegar al año siguiente, cuando terminó de romper en estrella mundial y tuvo una aportación indispensable (39 tantos y 12 asistencias) en el triplete ganado por el equipo de Luis Enrique en 2015.

Desde esa temporada, Neymar es el inconfundible puñal de la MSN, un driblador nato con capacidad de romper a los rivales por el costado o viniendo hacia el centro. Su fútbol, indescifrable de por sí, se multiplica al lado de dos socios de lujo como son Luis Suárez y Leo Messi. Cuando el astro argentino no ha estado, él ha ejercido de líder sin complejos, dejando entrever su candidatura al cetro del fútbol mundial de cara al futuro. A sus 24 años, ni el ‘10’ del Barça ni otro extraterrestre como Cristiano Ronaldo igualaban sus registros.

Si a nivel de clubes ha deslumbrado, su rendimiento con la ‘canarinha’ no ha sido menor, donde ya es el cuarto máximo goleador histórico con 51 dianas en 75 partidos, sólo superado por mitos como son Pelé, Ronaldo Nazario y Romario. Su calidad sólo es equiparable a la controversia que genera, pues no son pocos los que han tildado su juego de provocador por su abusiva tendencia al regate. En su defensa, hay que decir que se lo puede permitir.