Los 7 pecados más graves de Luis Enrique

La goleada sufrida por el Barça en París ha dejado un claro responsable. Luis Enrique es el principal señalado por un cúmulo de errores que han terminado por estallar en el momento menos indicado. Los blaugranas quedan muy tocados tanto en Liga como en Champions con casi medio curso todavía por delante. Aunque lo peor no son los resultados, sino las sensaciones.

1. Toda una temporada sin corregir el mismo error

La derrota ante el PSG sorprende por lo abultado del resultado, pero no por cómo se produjo. El conjunto francés siguió el mismo camino que otros equipos que ya han hecho daño a los culés en este curso: presión alta y transiciones rápidas. Resulta sorprendente que el técnico asturiano no haya sido capaz de encontrar una respuesta a este tipo de planteamiento durante estos meses.

2. No hay estilo por ningún lado

Ya no es noticia el hecho de que el Barça de Luis Enrique se parezca poco o nada al de Pep Guardiola. Más bien, el problema reside en que durante esta campaña tampoco se aprecia una idea clara de cómo quiere jugar el equipo. Los blaugranas no controlan los partidos ni tampoco transmiten fiabilidad atrás. El único plan visible es el de encomendarse a la inspiración de sus atacantes.

3. Depender de la MSN también tiene sus riesgos

Del segundo problema sale a colación el tercero. Tener a los mejores atacantes del mundo no significa que sea buena idea fiar todo el sistema a lo que ellos hagan. Basta una noche en la que ninguno de ellos esté lo bastante inspirado para que la catástrofe sea irremediable. En París no sólo no produjeron, sino que penalizaron con pérdidas como la de Messi en el segundo gol.

4. El centro del campo, una sombra de lo que fue

La mayor parte de los problemas colectivos que arrastra el Barça han recaído sobre una castigada medular. La zona en la que los culés antes imponían su ley ahora se ha convertido en un lugar de ida y vuelta. Tampoco ayuda el hecho de que en cada partido se vea un centro del campo diferente ni se entiende la persistencia en casos como el de André Gomes.

5. El lateral derecho, otro problema que viene de lejos

La marcha de Dani Alves dejó una vacante que Sergi Roberto supo cubrir de inmediato. El error del entrenador barcelonista ha sido fiarlo todo a ese parche sin ni siquiera tener un plan B en la recámara por si las cosas se torcían. Aunque parecía que Aleix Vidal podía solucionar la papeleta, su lesión ha vuelto a poner de relieve el problema. El Barça sólo tiene una opción en la derecha, por donde sufre.

6. Falta de reflejos en el transcurso del partido

Si algunas decisiones a medio y largo plazo no han sido las ideales, Luis Enrique tampoco demostró ante el PSG dotes de improvisación. Los blaugranas ya caían con estrépito al descanso por 2-0 y necesitaban una respuesta. Lo que se vio tras el paso por vestuarios fue el mismo partido, los mismos problemas y otros dos goles en contra. Los cambios (ni siquiera llegó a usar el tercero) tampoco aportaron nada.

7. No hay ‘feeling’ con el vestuario

El mensaje de algunos jugadores tras finalizar el partido en el Parc des Princes apuntó sutilmente al banquillo. Fue el caso de Sergio Busquets, quien aseguró ante los medios que la derrota “no fue un tema de actitud”, sino de que sus rivales “estuvieron mejor tácticamente”. En cualquier caso, la falta de entendimiento entre técnico y jugadores tampoco es nueva.