No diga falta, diga gol de Messi

Con el gol marcado en la vuelta de Copa ante el Athletic, han sido tres los libres directos que Leo Messi ha logrado transformar en apenas seis días. Por si fuera poco, la trascendencia de los goles no ha sido cualquiera. Primero fue en San Mamés, donde clavó un disparo desde el perfil izquierdo al que Gorka apenas pudo llegar para que la pelota rebotara en el larguero y entrase como gol fantasma. Aquel tanto fue fundamental para mantener al Barça vivo en la eliminatoria.

La semana espléndida de Messi apenas acababa de comenzar. Tres días más tarde, volvió a ser decisivo ante el Villarreal. El ’10’ provocó una falta en la frontal que él mismo se encargó de materializar en el minuto 90. Asenjo sólo pudo acompañar con la mirada al disparo hacia su escuadra derecha. El tanto permitió a los blaugranas rescatar un punto que no les dejase K.O. en la pelea por la Liga.

Y en la vuelta de Copa llegó el más difícil todavía. Con ambos equipos condenados a la prórroga en el minuto 78, otra falta para Messi mejor perfilada para un diestro. Ayudado por una maniobra de Piqué y Busquets en la barrera, el envió del rosarino entró besando el poste derecho. Lo había vuelto a hacer. Tres goles que mantienen vivo al Barça en Copa y Liga.

La inevitable comparación con Cristiano

Llegados a este punto, se producen las inevitables comparaciones con otro experto en la materia como es Cristiano Ronaldo. Desde que es jugador del Real Madrid, el portugués ha convertido 30 faltas por 26 del ’10’ culé. Este dato resulta engañoso, ya que el ‘7’ blanco ha dispuesto de un mayor número de intentos en este tipo de jugadas. Lo cierto es que Messi tendría que fallar sus 241 próximos libres directos para igualar el ratio de acierto del luso (1,3%). Visto lo visto recientemente, difícil que vaya a suceder.