Samuel Umtiti, un dilema para Luis Enrique

Samuel Umtiti completó otra inmaculada actuación como titular en Anoeta, donde el Barça pudo poner fin a su particular maldición. La solidez defensiva fue el principal aval del conjunto blaugrana, que sólo recibió un disparo a puerta. La vigilancia en la retaguardia estuvo liderada por Piqué y el zaguero galo, una pareja que convence sobre el césped y pone a Luis Enrique en un dilema. Sorprendentemente, el exjugador del Lyon ha sido el fichaje culé que mejores sensaciones ha causado, con adaptación y rendimiento inmediatos.

Las ocho titularidades de Umtiti en LaLiga se han traducido en pleno de victorias. Este dato demuestra que su presencia es una auténtica garantía para los suyos. Si a este hecho se une la irregular temporada de Mascherano, el debate está servido. Luis Enrique deberá decidir entre apostar definitivamente por la juventud del francés o insistir en la titularidad de un jugador con galones como es el argentino, aunque a sus 32 años parece cada vez más lejos de su plenitud física.

Una cabeza bien amueblada

La rápida adaptación de Umtiti al equipo, un proceso costoso para la mayoría de los recién llegados, no es casual. El franco-camerunés siempre ha tenido muy claro a dónde quería llegar y para ello ha trabajado a conciencia. Desde joven se ha empapado de la identidad del Barça, equipo del que era seguidor y veía en la época de Rijkaard. Cuando su nombre se vinculó al conjunto blaugrana, comenzó a estudiar las actuaciones de Piqué y Mascherano para estar preparado.

Con su sueño cumplido, el defensor de 23 años sigue con los pies en la tierra y sólo piensa en consolidarse en el equipo a base de constancia, tal y como afirmó en una reciente entrevista en Barça TV: “Si juegas dos o tres partidos bien no está mal, pero todo el mundo es capaz de hacerlo. Lo más importante es poder durar y ser constante durante 10 o 15 partidos. Es lo que busco en Barcelona”. En una época en la que son frecuentes los jugadores de mente dispersa, lo suyo llama la atención.