Javi Martínez Thiago Alcántara Bayern

El motor español del Bayern

Desde la década de los 70, en la que Alemania ejerció un férreo dominio a nivel de clubes y selecciones, ha sido recurrente el mito del jugador teutón. Según se decía, los suyos eran siempre futbolistas más altos, más fuertes, más rubios y que chutaban con más potencia. Como no podía ser de otro modo, el Bayern de Múnich ha tenido gran influencia en esta tradición, por cuyo centro del campo han desfilado figuras nacionales como Lothar Matthäus, Stefan Effenberg, Michael Ballack y Bastian Schweinsteiger. Sin embargo, en un fútbol donde las fronteras son cada vez más difusas, aquel estereotipo parece cosa del pasado. A día de hoy, Alemania emula el ‘tiki-taka’ de España y la medular del Bayern la integran dos jugadores como Javi Martínez y Thiago Alcántara.

Javi Martínez de pivote

En el caso del ex del Athletic, se trata de la perfecta reencarnación de los citados futbolistas alemanes en cuanto a despliegue físico, con la salvedad de que él ha nacido en Navarra. Así lo entiende también Jupp Heynckes, un técnico que lo ha visto todo a estas alturas. Tras regresar al equipo bávaro el pasado mes de octubre, el entrenador de Monchengladbach tuvo claro que era lo primero que había que recuperar de su anterior etapa en el Allianz Arena. Javi Martínez, quien con Pep Guardiola y Carlo Ancelotti ejerció habitualmente de defensa central, ha sido y es innegociable para su técnico como pivote. “Creo que es más productivo como centrocampista defensivo que como central. Le conozco muy bien y por eso lo traje del Athletic en su momento. En 2013 ganamos la Champions League, la Bundesliga y la Copa de Alemania con él en el medio. En el centro de la defensa necesitas jugadores más rápidos y dinámicos para los partidos más exigentes”, asegura Heynckes al respecto.

No sólo el propio futbolista se siente más cómodo en esa posición, sino que el resto del equipo también lo agradece. Su poderío físico, su dominio del juego aéreo y su lectura posicional convierten al Bayern en un conjunto equilibrado y más fiable en transición defensiva. El de Estella se sitúa como el único centrocampista que guarda el sitio por delante de los centrales, lo que permite que los interiores presionen arriba y, como consecuencia, que el cuadro muniqués se establezca más cerca del marco contrario. Un efecto dominó que ha sido fundamental para recuperar a veteranos como Ribéry, quien en pocos metros sigue resultando peligroso. Quizá no hubo por qué tocar lo que ya funcionaba.

La lucha de Thiago

El problema de Thiago Alcántara ha sido otro durante su estancia en Alemania, donde va camino de cumplir su quinta temporada. La progresión del jugador formado en La Masía se ha visto lastrada por las lesiones, las cuales se han cebado especialmente con su maltrecha rodilla derecha. Esta campaña, tras sobreponerse a una rotura muscular que le tuvo 80 días en el dique seco, ha sido dosificado por Heynckes, motivo por el que se ha perdido más de una veintena de partidos. Sin embargo, esa precaución tomada por su entrenador le ha servido para llegar al momento clave del curso en perfectas condiciones. Y es que no hay otro como él para dirigir el juego del conjunto alemán, donde registra una media de 90 pases por partido, más que ningún otro futbolista. Además de ser fundamental en fase de construcción, aporta clarividencia en los últimos metros, tal y como acreditan los siete goles y tres asistencias que ha firmado en lo que va de ejercicio. La fiabilidad del Bayern tiene marca española.