Y el lobo llegó

El PSG firmó ante el Barça la que probablemente sea su actuación más memorable desde la llegada del jeque Nasser Al-Khelaifi hace algo más de cinco años al club. Hasta hoy, el ambicioso proyecto del conjunto parisino se había limitado en Europa a un aviso tras otro. El esperado salto cualitativo ni siquiera llegó ante la gran oportunidad del pasado curso, cuando quedaron eliminados en cuartos de final frente a un Manchester City que distaba de ser un equipo de primera fila.

Quizá consciente de que el club se había quedado algo estancado en sus pretensiones, el propietario árabe buscó otra vuelta de tuerca con la llegada de Unai Emery como sustituto de Laurent Blanc. El propio técnico de Hondarribia explicó en una entrevista a El País qué fue lo que le dijo Al-Khelaifi: “Tu trayectoria es ascendente; ganaste tres Europa League seguidas. No es la Champions, pero a tú nivel, con un equipo como el Sevilla, es muy difícil. Tú ya tienes un gen ganador. Y nosotros somos un equipo ganador pero que necesitamos mejorar detalles. Aquí no podemos hacer un cambio”.

El libreto de Emery ya está dando sus frutos

Tras unos primeros meses de adaptación con las dificultades que conlleva (de hecho los parisinos ni siquiera son líderes en la Ligue 1 estando a 3 puntos del Mónaco), en la ida de octavos de final de Champions se corroboró el despegue. Los futbolistas han asimilado los conceptos con los que llegó su nuevo entrenador y el resultado es un equipo más contundente y vertiginoso que el que se vio en años anteriores.

Estrellas como Di María, Cavani y Draxler también trabajan sin balón y están en completa armonía con la idea colectiva, la clave para cualquier escuadra que aspire a reinar en Europa. Por si los títulos ganados anteriormente no habían sido suficiente, Emery ha conseguido su reivindicación definitiva con la victoria de prestigio que tanto tiempo llevaba buscando. Evidentemente, su triunfo es también el del proyecto del PSG. Parece que esta temporada llegó por fin el lobo.