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Las 7 claves de Portugal

1- Competitivos y con confianza

Pese a no estar dentro de la terna de grandes candidatas al Mundial, la Eurocopa lograda en 2016 avala a la selección de Portugal como un duro rival a batir. Por aquel entonces, el equipo entrenado por Fernando Santos también partió como tapado y acabó dando la sorpresa en la final contra Francia. Un título que refuerza a un combinado cuya clave del éxito consiste en saber sufrir y aprovechar sus armas en cualquier escenario. Aunque han cambiado algunos nombres respecto a hace dos años, el cuadro luso mantiene esa esencia.

 

2- Solidez ante todo

Aunque cuenta con buenos jugadores en ataque, la premisa fundamental de Portugal es la de ser un equipo consistente. Los de Fernando Santos suelen formar con un 4-4-2 muy organizado con el que tratan de asegurarse de estar bien protegidos y no conceder espacios en ninguna situación. Los cuatro goles encajados en los diez partidos de la fase de clasificación del Mundial son la mejor muestra de esa fortaleza. Rara vez les sorprenden al contragolpe y se sienten cómodos aunque renuncien a tener el balón.

 

3- Problemas para dominar

El marcado carácter pasivo del combinado luso tiene su contrapartida, que es la de ser un equipo muy lento y previsible cuando el partido le exige tomar la iniciativa. Si no encuentra espacios, a Portugal se le apaga la luz, ya que no destaca por su fluidez a la hora de combinar. Tampoco ejerce una presión alta que incomode a los rivales. De cara al choque contra España, su única opción es esperar y desesperar. Por muy resistente que sea en defensa, ir a remolque del rival nunca parece lo más aconsejable.

 

4- Centrales experimentados

Pepe y José Fonte, titulares habituales en el centro de la zaga, encarnan las fortalezas y debilidades del cuadro de Fernando Santos. Hombres cuya experiencia supone una garantía para no cometer errores y que son muy difíciles de superar en facetas como el juego aéreo. Sin embargo, con 35 y 34 años respectivamente, la velocidad ya no es el punto fuerte de ninguno. El recambio natural de ambos, Bruno Alves (36 años), implica más de lo mismo. Tendrán que estar bien auxiliados por sus compañeros para que no se les vean las costuras.

 

5- El cerrojo y el cerebro

Pocas sorpresas se esperan en la sala de máquinas lusa, donde William Carvalho y Joao Moutinho suelen repartirse el trabajo. El primero siempre juega por delante de la defensa, una posición clave a la hora de entender la fiabilidad defensiva de Portugal. Fernando Santos tiene confianza ciega en el futbolista del Sporting de Portugal por su rigor táctico y buena colocación. Por su parte, el mediocentro del Mónaco se encarga de distribuir el balón ejerciendo como el inconfundible cerebro del equipo.

 

6- Calidad y alternativas en banda

El seleccionador portugués tiene dónde elegir en cualquiera de los dos costados. No podía ser menos tratándose de un país que parece especializado en la producción de extremos. El próximo rival de España cuenta con futbolistas peligrosos en velocidad como Gonçalo Guedes y Gelson Martins, otros de excepcional técnica como Bernardo Silva y Ricardo Quaresma, así como una opción más física e interior como la que representa Joao Mario. Habrá que ver quiénes son finalmente los elegidos.

 

7- Todo pasa por Cristiano

Contará con otras opciones de calidad, pero lo cierto es que las aspiraciones de Portugal en este Mundial van a depender en gran medida del nivel de Cristiano Ronaldo. Más enfocado al remate que nunca antes, no cabe duda de que sus compañeros le buscarán constantemente en el área contraria. El máximo goleador de la historia de su selección también debe ejercer como el líder carismático que guíe a los suyos hasta lo más lejos. Hacer algo importante en este torneo es lo único que le falta en su carrera.