España salió victoriosa en un partido duro y con muchas interrupciones

Se jugaba mucho España en el partido frente a Irán, un empate habría supuesto complicarse y mucho el pase a octavos como primeros de grupo. Un gol de Diego Costa con la rodilla salvó a una Selección que debe mejorar si quiere aspirar a conquistar el Mundial.

El primer tiempo dejó un mal sabor de boca. España no supo abrir el cerrojo planteado por Queiroz y las ocasiones destacaron por su ausencia. Lo más llamativo fueron los rifirrafes y las reiteradas pérdidas de tiempo por parte de Irán. Mención aparte para Isco, que fue el único jugador en poner algo de magia entre tanta interrupción de juego.

Del banquillo se salió con otra cara, y España quiso ir a por el partido desde el minuto uno. Las ocasiones se sucedían e Irán se iba metiendo cada vez más atrás. En una de esas jugadas Iniesta entró por la banda izquierda y filtró un balón a Diego Costa que al intentar darse la vuelta pierde el balón con el defensa y con fortuna rebota el balón en su rodilla introduciéndose en la portería de Beiranvand.

Instantes después, el árbitro anuló un gol ilegal a Ezatolahi por fuera de juego a la salida de una falta botada por Irán. El resto del partido estuvo cargado de tensión, Irán adelantó líneas y a España le tocó sufrir.  1-0 y España es líder de grupo junto a Portugal. Marruecos espera.