España: todo o nada contra Rusia

Se acabó la primera fase del Mundial y con ella las segundas oportunidades. Comienza el torneo del KO y cualquier mínimo error puede mandarte a casa. Cualquier cambio en los equipos actúa como una hoja de doble filo, en la que puedes salir bien airado o cortarte.

España llega al partido de Rusia con muchas dudas en su juego: la transición defensa-ataque, los balones parados, el rendimiento de algunos jugadores… Hierro deberá acertar en su diagnostico y su solución (si la sabe). Igual de malo sería que no hiciera cambios a que los hiciera y empeoraran aún más la imagen del equipo. Difícil papel el del seleccionador español.

Las claves del partido del domingo se centrarán principalmente en la portería de un De Gea que se encuentra en caída libre y sin frenos, en el lateral derecho de un Carvajal fuera de forma, y en la conexión con el ataque en la que Iniesta y sobre todo Silva, se encentran cuestionados.

Aunque todo parezca indicar que habrá cambios drásticos en el equipo, cabe la posibilidad de que Hierro decida apostar por los mismos. De hecho, en los tres partidos de la Selección en este Mundial, siempre ha habido un factor común: la tardanza de Hierro en hacer los cambios y modificar el sistema. Por lo que no sería de extrañar ver a los mismos jugadores el domingo contra Rusia.

Sea como sea, el partido contra Rusia es una final anticipada. El cuadro en el que juega España es un regalo que difícilmente se volverá a dar alguna vez y sería un crimen perder en octavos de final con una plantilla que, si nos fijamos nombre por nombre, cuenta con la mayor calidad de todo el torneo. La determinación y la seguridad en el juego deben hacer flotar las virtudes de España, que son únicas y excepcionales.