Sergio Ramos seleccion

El gran capitán

Sergio Ramos ha sabido manejar el terremoto provocado por la marcha de Lopetegui y mantener al vestuario unido con el único objetivo de conseguir el segundo Mundial

El despido de Lopetegui de la Selección no ha hecho sino reafirmar aún más el papel como capitán de Sergio Ramos en el vestuario. El jugador del Real Madrid vivió en primera persona todo lo sucedido y fue el encargado de mantener a la plantilla unida en pro de un objetivo común, el Mundial. A sus 32 años, Ramos afronta su cuarto campeonato del mundo, el primero como líder y capitán de este equipo. “Hay que pasar página cuanto antes”, dijo Ramos poco después de conocerse el relevo en el banquillo. “Esto no ha sido para nada agradable. Julen ha sido parte de este Mundial, pero aparte de las valoraciones personales, España debe estar por encima de los nombres propios. No hay mejor persona que Fernando Hierro para cubrir el hueco. Está con nosotros desde hace mucho tiempo, nos conoce a la perfección, y es de los más idóneos para hacerse cargo de este rol en una Selección que sigue con la misma ilusión”.

Liderazgo intachable

El central de Camas reconoció estar al tanto como capitán del conjunto blanco de las negociaciones entre el club y Lopetegui. “Obviamente cuando eres capitán te toca saber un poco más de la cuenta. Tú puedes hacer tu interpretación, puedes dar tu opinión, pero son las instituciones las que deben decidir”, explicó. Ramos intentó en todo momento mantener a Lopetegui como seleccionador e incluso llegó a pedir al vestuario que ejerciera presión frente a Rubiales para mantener al técnico vasco, ante lo que muchos jugadores, en particular los del Barça, no estuvieron de acuerdo.

Aun así, el zaguero negó que hubiera cualquier tipo de problema dentro del vestuario: “No hay ninguna grieta. Cada uno somos de nuestra madre y evidentemente pensamos distinto. Pero independientemente de todo eso, aquí todos queremos pelear por el Mundial. Eso no lo va a cambiar nadie ni nada. En lo personal fue un momento muy delicado. A unos les dará más o menos pena, pero esto es una oportunidad para crecer. Esto nos hará más fuertes, nos unirá más, y nos hará valorar más el enorme privilegio que supone estar en un Mundial. Tenemos que aprovechar este momento ahora. Mañana será tarde”. Su actitud como capitán ha sido intachable en lo que va de Mundial.