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El último baile de Don Andrés

El de Rusia supondrá el último Mundial de Iniesta, y eso no es cualquier cosa tratándose del hombre más importante de la historia de la Selección. El manchego sólo piensa en volver a ser campeón

A estas alturas, no hace falta explicar la trascendencia de la figura de Andrés Iniesta. Cualquiera que hace ocho años tuviera razón de ser y no viviera en otro planeta lo sabe perfectamente. Pase lo que pase, este Mundial será recordado, entre otras cosas, como el último en el que participe el futbolista de Fuentealbilla, ese al que los aficionados ovacionan por todos los rincones de España. Pero no ha viajado hasta Rusia para despedirse y conformarse con recibir los reconocimientos de turno.

El único superviviente del Mundial de 2006 junto con Ramos

El centrocampista tiene puestos los cinco sentidos en reeditar la gesta de 2010. “Será mi último Mundial y eso lo hace todavía más especial. Pero no quiero tener en la cabeza que sea el último, sino afrontarlo como el primero. No quiero pensar en que será el último porque te puede cambiar un poco la mente. Por lo tanto, lo afronto como si fuera el primero, como un reto muy grande. Venimos además de dos decepciones y ojalá éste nos deje otro sabor”, señaló hace unos días.

No olvida Brasil

Aunque Iniesta ya se ganó una plaza fija en los altares de la historia del fútbol español con su gol en Johannesburgo, quiere resarcirse tras la mala imagen que dio toda la Selección en el último Mundial. “2014 fue horrible, nos fuimos cuando no esperábamos nadie. Fue una gran decepción. De esa lectura y de la Eurocopa tenemos que sacar que, si no estás al cien por cien, cualquier rival te va a ganar porque es un Mundial. Tenemos que tener todos los sentidos puestos en cada partido. 2010 nos enseñó que de una situación crítica como fue perder el primer partido supimos darle la vuelta y acabar de la mejor forma. Es una referencia, ya hemos sido campeones, pero también hemos sufrido una decepción muy grande como fue Brasil”, indicó el manchego al respecto. Los últimos han sido unos meses extraños para el centrocampista por su salida del Barça y su fichaje por el Vissel Kobe de la liga japonesa. Tras dejar su futuro resuelto, su prioridad es afrontar la cita en las mejores condiciones tanto a nivel mental como físico.

Hay que cuidarle

Iniesta va a jugar su cuarto Mundial tras cumplir 34 años. Por lo pronto, espera un partido cada cinco días y el ‘6’ ha sido durante las últimas temporadas un jugador propenso a las lesiones en cuanto ha forzado la máquina. Aunque su titularidad se da por descontada, también apunta a ser uno de los primeros cambios. Así ha sucedido en el Barça de Ernesto Valverde, donde disputó el 54% de los minutos que jugaron los culés a lo largo de la temporada. Gracias a eso, pudo rendir a un gran nivel en duelos decisivos como la final de Copa del Rey, aunque también se desplomó físicamente en partidos como el de Roma. Será importante dosificarle adecuadamente.