Bale Benzema Real Madrid

¿En la rampa de salida?

El futuro de dos de los futbolistas con más pedigrí del Real Madrid está en el aire. El galés no ha contado para Zidane en los partidos decisivos en Europa, mientras que el de Lyon ha pasado de puntillas

A la BBC se le apagan dos de sus siglas. Mientras que Cristiano Ronaldo ha demostrado por enésima vez que sólo él está capacitado para tirar del carro, los que fueran sus dos habituales socios en el ataque han quedado señalados. A Gareth Bale ya ni siquiera Zidane le ve como titular en los partidos decisivos en Europa, donde ha sido suplente en detrimento de Isco, Asensio y Lucas Vázquez. Sin embargo, lo que ha condenado realmente al galés es su propia resignación.

La desconexión de Bale

En el partido de París, el que marcó la unión del vestuario y el comienzo de la inercia ganadora de los blancos, fue curiosamente el inicio de la desconexión del galés. Un desánimo que constató en Turín cuando se produjeron los goles del Real Madrid, a los que reaccionó con un frío aplauso mientras los demás compañeros se levantaron del banquillo. Las imágenes mostraron una falta de compromiso por parte del ‘11’ que el madridismo difícilmente pueda entender.

De cualquier modo, su falta de ‘feeling’ con el vestuario no viene de ahora. El de Cardiff nunca se ha caracterizado por su carisma ni por su implicación, hasta el punto de seguir sin hablar español tras cinco años en Madrid. A este problema se suma otro de sobra conocido durante su etapa como jugador del conjunto blanco: ha sufrido más de una veintena de lesiones y se ha perdido más de 70 encuentros. Aunque sus números son aceptables, con 14 goles y 7 asistencias en lo que va de temporada, casos anteriores como los de Morata y James evidencian que con eso no es suficiente. Simplemente hay futbolistas que por cartel no están por la labor de seguir como secundarios.

Al de Cardiff no le faltarán ofertas en verano, mientras que el Real Madrid tiene que hacer caja para acometer una renovación en el vestuario que se antoja necesaria. En este contexto, sorprende que sea el propio Zidane quien diga confiar en su continuidad: “Gareth está aquí como todos los demás. Lo que queréis decir es que juega menos, pero no es así. Hay muchos partidos, e independientemente de cómo vamos a terminar la temporada, Bale es jugador del Madrid y se va a quedar. Digo yo. Es mi sensación. Luego, como siempre, no sé lo que me va a pasar a mí y a los jugadores. Veremos”.

Benzema no responde

El caso de Benzema es distinto, a quien su entrenador sí le concede un crédito ilimitado en las alineaciones sin que éste se haya visto justificado a lo largo del curso. Pese a jugar de inicio en los dos duelos de la eliminatoria ante el PSG y en el choque de ida en el Juventus Stadium, no marcó en ninguno de los encuentros. Aunque lo primero ya ni sorprende, el caso es que el ‘9’ tampoco tuvo ninguna aportación significativa en el juego de los blancos, algo que incluso contradice los clásicos argumentos que se han esgrimido en su defensa durante los últimos años. Sin ir más lejos, en Turín no remató a portería, protagonizó diez pérdidas de balón y fue el primer sustituido a los 60 minutos.

De seguir así las cosas hasta final de temporada, sólo el empeño del propio Zidane puede evitar una salida que la directiva no vería con malos ojos por motivos similares a la de Bale. En el caso de que el Real Madrid supere la eliminatoria, como es previsible, por delante sólo tendrán las semifinales y una hipotética final de Champions para hacer algo realmente convincente. El margen es corto, aunque si hay partidos que valen para reivindicarse, son precisamente estos.