Bale Messi Real Madrid Barça

Una guerra sin un claro vencedor

Barça y Real Madrid empataron 2-2 en uno de los Clásicos más calientes y polémicos que se recuerdan en los últimos años. En la previa del partido, se hablaba de un duelo descafeinado entre culés y blancos. Nada más lejos de la realidad. Lo visto sobre el césped del Camp Nou recordó a la época más bronca que se vivió con Pep Guardiola y José Mourinho en los banquillos.

Luis Suárez adelantó a los locales a los diez minutos, tanto al que inmediatamente respondió Cristiano Ronaldo, quien en la misma jugada sufrió un esguince leve por el que tuvo que ser sustituido al descanso. El conjunto de Ernesto Valverde se quedó con uno menos por la expulsión de Sergi Roberto al borde del entretiempo, lo que no les impidió volver a adelantarse en el marcador a los 52 minutos con un gol de Leo Messi en el que también hubo polémica de por medio. Gareth Bale puso el empate final con un extraordinario disparo desde la frontal ante el que nada pudo hacer Ter Stegen.

Sin vencedores, el duelo se recordará por el sinfín de acciones que sembraron la controversia y que dejan al colegiado Hernández Hernández como el gran señalado. El Barça no pudo brindar una victoria a su afición en el que fue el último Clásico de Andrés Iniesta, aunque mantiene su racha de imbatibilidad a falta de tres partidos para finalizar el campeonato. Por su parte, el Madrid dejó escapar una oportunidad inmejorable para llevarse la victoria en territorio enemigo. Los azulgranas celebraron el título de Liga tras finalizar el choque. A los blancos les queda el premio gordo: la final de Kiev.