Cristiano Real Madrid

CR, el extraterrestre

“Cristiano es el mejor de los humanos”, afirmó Gerard Piqué en una entrevista para BT Sports hace dos años. No podía estar más equivocado el central del Barça. Por ejemplo, así le contradicen los 119 goles que el portugués suma en Champions League como máximo anotador histórico. Con 33 años, cuando debería estar en el ocaso de su trayectoria, el ‘7’ va camino de firmar sus mejores registros en la máxima competición continental con 14 dianas en la presente edición, muy cerca de los 17 tantos que firmó en la temporada 2013-14. En Turín encadenó su décimo partido consecutivo viendo portería en Copa de Europa, algo que tampoco ha logrado ningún otro futbolista a lo largo de la historia.

Obra de arte

Pero no sólo es el cuánto, también es el cómo. En el Juventus Stadium, apenas necesitó tres minutos para poner por delante al Real Madrid ante uno de los equipos más sólidos de Europa. Dio igual que los de Massimiliano Allegri sólo hubieran perdido un partido como local en toda la temporada encajando apenas ocho goles en 22 encuentros. Cristiano derribó de un plumazo la muralla italiana al anotar el tanto más rápido de su carrera en Europa.

No obstante, lo más increíble estaba por llegar con el gol de chilena que todos conocen de sobra a estas alturas. Según las mediciones, el de Madeira golpeó el balón a una altura de 2,38 metros y su espalda se situó a 1,41 metros sobre el césped en lo que fue un perfecto ejercicio a nivel técnico y físico. Muy humano todo. “Salté muy alto. No tengo palabras para describirlo, pero seguramente es mi mejor gol. Llevaba buscándolo mucho tiempo. ¿Cuándo decido hacerlo? Se dio por las circunstancias del partido. Se me pasó por la cabeza y salió bien, siempre hay que intentarlo”, explicó el futbolista ante los medios tras el choque.

¿Ha rejuvenecido?

El momento de forma de Cristiano asombra al mundo del fútbol y genera todo tipo de teorías, incluso las que le consideran una especie de Benjamin Button del deporte rey. Su segunda juventud no es una simple percepción, está amparada por datos. Según reveló la Cadena Cope, el luso tiene una masa grasa del 7 % –lo normal en un futbolista es estar entre el 10 y el 11 %– y una masa muscular del 50 % –no es habitual estar por encima del 46 %–, además de una potencia de salto que le permite alcanzar un metro de altura en estático, como quedó patente en Turín. De estas cifras se desprende que el portugués posee la edad biológica de un jugador de 23 años, como quien hubiera rejuvenecido una década en el tiempo.

Aún en el caso de que Cristiano haya disfrutado de un físico privilegiado por pura predisposición genética, lo cierto es que esto es imposible de mantener en el tiempo si no se combina con una preparación física de lo más meticulosa. Así es como el ‘7’ ha llegado a los 33 años con un nivel de explosividad y elasticidad por encima del de la mayor parte de los jugadores. Así es como se ganan dos Champions, dos Balones de Oro y dos premios The Best en plena vejez futbolística. A diferencia de Piqué, en Valdebebas lo viven de cerca con asombro y no dudan en considerarlo un extraterrestre.