Cuando la Quinta del Buitre ganó a Maradona

El único antecedente histórico entre Real Madrid y Nápoles se remonta a 1987, cuando ambos equipos disputaron una eliminatoria repleta de grandes anécdotas. Fue el duelo entre el todopoderoso equipo de la Quinta del Buitre frente a la mejor versión de Maradona.

Real Madrid y Nápoles se vieron por primera vez las caras en un partido de dieciseisavos de final de Copa de Europa con un aliciente poco común. Los blancos tuvieron que afrontar el choque de ida en un Santiago Bernabéu completamente vacío. Incidentes protagonizados por los ultras la temporada anterior frente al Bayern ocasionaron una sanción que desangeló la primera mitad de una eliminatoria de lo más atractiva.

Se trataba del choque entre el campeón de Liga y el de una Serie A que pasaba por sus años dorados. El equipo de la Quinta del Buitre quería exportar a la máxima competición europea su dominio a nivel nacional frente a un rival capaz de todo por la distinguida presencia de Diego Armando Maradona. El ‘Pelusa’ se había proclamado campeón del Mundial de México un año antes y llegaba en su mejor versión. Toda una amenaza para un equipo que tenía a Hugo Sánchez (baja en el partido de ida), Michel y Butragueño como principales referentes ofensivos.

Un partido muy raro

“Fue algo extrañísimo. Sin duda, es una de las situaciones más rocambolescas que se pueden dar en el fútbol. Jugar en un estadio vacío, pero con los focos encendidos. Me parecía que estaba en mi colegio, el Calasancio, jugando a las siete de la tarde. Es que enfrente estaba el Nápoles de Maradona, el mejor jugador del mundo. Iba a jugar en Madrid y la gente no iba a poder ir a verle. Era todo muy raro”, llegó a comentar el propio Butragueño en su momento rememorando aquel duelo europeo.

Chendo secó a Maradona

La ausencia de público no impidió que el Real Madrid mostrase su mejor versión sin dar opción al conjunto italiano, que se llevó un 2-0 con goles de Michel y Tendillo. Los blancos firmaron un partido muy serio y supieron contener al ‘10’ rival gracias a un inspiradísimo Miguel Porlán ‘Chendo’. El lateral murciano firmó una de las mejores actuaciones que se le recuerdan en su dilatada trayectoria como madridista secando completamente al mejor futbolista del planeta. Incluso se atrevió a hacerle un caño memorable.

Tras el gran resultado cosechado en el Bernabéu, lo más complicado esperaba en el partido de vuelta que tendría lugar en el infierno de San Paolo. La escuadra napolitana saltó al césped crecida ante su ruidosa afición y tardó nueve minutos en adelantarse por medio de Francini. El conjunto dirigido por Leo Beenhakker no se amilanó y puso el empate antes del descanso por medio de Butragueño. Toda una exhibición de personalidad para sentenciar la eliminatoria. Una vez más, Maradona no tuvo opción frente al férreo marcaje individual de Chendo. El equipo de la Quinta del Buitre simplemente fue mejor.

Pese a aquella victoria de prestigio, la aventura europea del Real Madrid en aquella temporada tocó a su fin en semifinales, cuando fueron eliminados ante el PSV pese a no perder ningún encuentro durante la competición. En el camino quedó aquel histórico cruce entre merengues y partenopeos que tendrán ocasión de reeditar 30 años después.