¡Cuidado con los italianos!

Italia fue sinónimo de eliminación para el Real Madrid hasta la temporada pasada. El pase frente a la Roma en octavos de final puso fin a una pésima racha de ocho tropiezos consecutivos en eliminatorias contra equipos transalpinos. El emparejamiento con el Nápoles supone la reaparición de un fantasma que los blancos quieren enterrar de una vez por todas.

Los blancos han perdido 8 de sus últimas 9 eliminatorias contra clubes italianos

Curiosamente, la escuadra partenopea fue el último rival al que los merengues lograron apear en la Copa de Europa 1987-88 antes de que comenzase su particular maldición. Por aquel entonces, el conjunto madridista era el coco de los clubes italianos, a los que había eliminado 10 veces en 11 cruces desde 1956. Todo cambiaría radicalmente a raíz de su enfrentamiento con el Milan de Arrigo Sacchi en 1989. El equipo de la Quinta del Buitre sufrió una humillación histórica al caer por 5-0 en San Siro y quedarse a las puertas de la final de la máxima competición europea.

Al año siguiente, el destino concedió una oportunidad de revancha al Real Madrid con un nuevo emparejamiento con los ‘rossoneros’ en dieciseisavos de final. Sin embargo, el 2-0 sufrido en el partido de ida en Italia fue una losa demasiado pesada de levantar. El Torino fue el siguiente en ejercer de verdugo de los blancos en semifinales de Copa de la UEFA 1991-92 (2-1 en el Bernabéu y 2-0 en Italia).

Cuatro eliminaciones contra la Juve

Lo peor para el conjunto merengue llegó en los tres cruces a doble partido que disputó con la Juventus entre 1996 y 2005, todos ellos con victoria para unos ‘bianconeri’ que se han ganado el título de bestia negra del madridismo. La Roma fue el último club en unirse a este grupo propinando otro varapalo en los octavos de final de Champions de la temporada 2007-08. El precedente negativo más reciente lo protagonizó de nuevo la ‘Vecchia Signora’ hace dos campañas en semifinales venciendo 2-1 en el Juventus Stadium y empatando 1-1 en el Bernabéu.

El emparejamiento del curso pasado con la Roma volvió a levantar algún temor de que se repitiera el gafe. Todo ello a pesar del escalón de diferencia que había entre el nivel de ambas escuadras, como finalmente quedó patente en una eliminatoria que el Real Madrid se llevó venciendo ambos encuentros sin excesivo sufrimiento. El equipo de Zinedine Zidane vuelve a encarar los octavos de final en una circunstancia similar, con la premisa de maximizar precauciones pese a su favoritismo. Y es que nunca hay que fiarse ante los equipos italianos, expertos en penalizar el más mínimo error. Los blancos lo saben por experiencia.