Isco Real Madrid Málaga

El ejemplo de Isco deja en evidencia a Bale

Isco Alarcón confirmó en La Rosaleda que ha dado un paso al frente. El malagueño no sólo exhibió su calidad, la cual es de sobra conocida a estas alturas. También asumió galones y pidió la pelota a sus compañeros ante la ausencia de otros referentes como Luka Modric y Cristiano Ronaldo. En apenas un mes, ha conseguido dar un vuelco a su situación en el Real Madrid, donde ha pasado de ejercer de secundario a ser el faro de sus compañeros.

Hay que recordar sus palabras tras firmar un hat-trick en el España-Argentina: “Cuando no tienes continuidad con tu equipo, los partidos con la Selección me dan la vida. Aquí tengo la confianza del míster, en el Madrid quizá no me la he ganado“. Aquella autocrítica fue el primer paso para recuperar su mejor nivel y ganarse la confianza de Zinedine Zidane. Vuelve a ser indiscutible para las citas importantes, tal y como se comprobó en la eliminatoria ante la Juventus.

Una cuestión de carisma

Su caso contrasta totalmente con el de Gareth Bale. El ensimismado galés llegó al club blanco con la misión de recoger el testigo de Cristiano y tirar del equipo en vistas a cuando no pudiera hacerlo el portugués. Nunca ha demostrado ese carisma y, no por casualidad, ha sido precisamente Isco quien ha terminado ocupando su sitio en la alineación.

A la hora de afrontar su suplencia, el de Cardiff también ha sido el perfecto ejemplo de aquello que no hay que hacer en el Real Madrid. En lugar de revertir su situación, se ha dejado llevar y cada día parece más fuera del club. Tuvo una nueva oportunidad en el último partido de Champions y la tiró por la borda. Su sustitución al descanso le dejó claramente señalado. Si todavía aspira a tener un papel relevante en los planes de futuro del equipo, ya sabe de qué compañero puede tomar nota.