El duopolio croata

Corren buenos tiempos en el centro del campo del Real Madrid. Pese a las recientes ausencias de hombres importantes en esa zona, la sociedad formada por Luka Modric y Mateo Kovacic está manteniendo el equilibrio de los blancos

Si por algo se está caracterizando el Real Madrid en este curso, es por la fiabilidad que está mostrando en sus resultados. Jueguen mejor o peor, rara vez protagonizan un pinchazo. Ni siquiera las bajas de hombres que venían siendo vitales en su estructura como Casemiro y Kroos han debilitado esa inercia ganadora. Si eso ha ocurrido, se debe en buena parte a que los de Zidane no han dejado de ser un conjunto equilibrado, algo que hay que achacar al rendimiento de los croatas Modric y Kovacic.

Kovacic suma 10 titularidades en Liga, 2 más que en toda la anterior

En el caso del primero, su excelente nivel no es ninguna novedad a estas alturas. El centrocampista balcánico lleva tiempo siendo el termómetro de los blancos, el jugador que si está bien contagia a todo el equipo y viceversa. En este sentido, rara vez se le recuerda una mala actuación en los últimos tiempos. No sólo distribuye el fútbol con criterio y elegancia, sino que también roba y supone una amenaza llegando al área contraria. En un club en el que han pasado los mejores futbolistas del mundo, se recuerdan pocos tan completos como Modric, lo que ya dice suficiente de él.

Más sorprendente está resultando la buena temporada que está realizando Kovacic, quien se ha ganado un hueco importante en los planes de su técnico a base de tesón y constancia. Ante las bajas que han asolado la medular merengue, se ha convertido en el chico que vale para todo. Lo mismo roba, que juega o presiona. A diferencia de la pasada campaña, nada de esto lo hace desentonando. La continuidad le ha sentado de maravilla, como demuestra el hecho de que ya acumula más titularidades en lo que va de Liga que en toda la temporada pasada.

Al margen de sus actuaciones conjuntas en el centro del campo, la importancia de la relación entre Modric y Kovacic va más allá. Ambos jugadores se forjaron en la inagotable cantera del Dinamo de Zagreb y son compañeros de selección desde 2013. Ese nexo común ha sido clave para que Luka haya ejercido de guía de Mateo desde que llegase en el verano de 2015, una protección que le ha ayudado ante las adversidades.

Y es que el elevado coste de su traspaso (procedente del Inter a cambio de 30 millones de euros) y la marcha de Rafa Benítez a mitad del curso pasado, el principal valedor de su fichaje, han sido circunstancias que no han ayudado al ‘16’ del Real Madrid, algo que parece ya superado. El buen momento del dúo croata del conjunto madridista coincide con su próxima visita al Camp Nou, donde se verás las caras con otro compatriota y allegado como es Ivan Rakitic. No cabe duda de que la pelea que tendrá lugar en el centro del campo durante el Clásico tendrá clara denominación de origen.