Higuain Khedira Juventus

Vuelven para reivindicarse

Gonzalo Higuaín y Sami Khedira regresan por primera vez al Santiago Bernabéu como jugadores rivales del Real Madrid. Tras perder con estrépito en la final de Cardiff y fracasar de nuevo en la ida de la presente eliminatoria, al menos tratarán de redimirse ante su antigua afición con una buena actuación. En el caso del delantero argentino, lucha también contra la fama de futbolista ineficaz en las grandes citas. El Pipita desembarcó en el club blanco en diciembre de 2006 con apenas 18 años y no tardó en ganarse al madridismo a base de entrega y goles decisivos para la consecución de las Ligas de Capello y Schuster.

Sin embargo, aquella deslumbrante irrupción no tuvo su continuación en el tiempo. Pese a marcar 122 goles en siete temporadas dejando un promedio de un tanto por cada 131 minutos, quedó marcado por sus errores en momentos trascendentales como la eliminación ante el Olympique de Lyon en 2010 o la caída en las semifinales de 2013 ante el Borussia Dortmund. Fue precisamente su rendimiento en la Champions League su gran déficit, competición en la que sus cifras descienden alarmantemente habiendo firmado 24 dianas en 74 partidos, con una media de un gol por cada 208 minutos.

El despecho de Higuaín

Caso similar es el que ha vivido con la selección de Argentina, donde es vilipendiado por los propios aficionados albicelestes por actuaciones como la que protagonizó en la final del Mundial de 2014 ante Alemania. Sea por una cuestión relacionada con su rendimiento o por pura casualidad, el caso es que el Real Madrid recuperó su prestigio en la Copa de Europa en cuanto el club y el ariete tomaron caminos distintos. El Pipita marchó al Nápoles en el verano de 2013 para sentirse la estrella, algo imposible en Chamartín viviendo a la sombra de Cristiano Ronaldo y en permanente competencia con Karim Benzema.

El propio padre del futbolista no oculta el recelo a la directiva al considerar que no valoraba lo suficiente al argentino. “Son cosas de los presidentes de turno, seguramente no le caería muy simpático. Creo que Karim, Cristiano y Gonzalo hubieran hecho mucho los tres juntos y que se habrían cansado de conseguir éxitos con el Real Madrid”, afirmó recientemente sobre los motivos de su salida. Desde entonces, Higuaín ha visto desde el sofá como los blancos levantaban dos Champions más una tercera que vivió mucho más de cerca el pasado mes de junio. Así de retorcido puede llegar a ser el fútbol.

Khedira desencadenado

Por su parte, Khedira al menos puede presumir de haber levantado la Décima en Lisboa siendo titular en aquella final. Pese a todo, salió del Bernabéu por la puerta de atrás y dejando la sensación de que nunca exhibió toda su potencial. Aunque contó siempre con el respaldo de sus técnicos, especialmente el de José Mourinho (“no conozco a alguien que sea mejor que Khedira en su puesto”, llegó a decir el portugués sobre él), al futbolista alemán de ascendencia tunecina le condenaron las frecuentes lesiones y el hecho de jugar encorsetado por las obligaciones defensivas.

“En Alemania tengo más libertad, pero es normal. Aquí tenemos cuatro jugadores maravillosos que sólo atacan y no tiene sentido que me sume al ataque continuamente”, llegó a decir por aquel entonces, unas declaraciones que bien definieron esa situación. Al menos en la Juventus ha logrado recuperar la continuidad y la llegada a portería contraria. Si en el Madrid apenas marcó nueve goles en 161 encuentros, como bianconero ha firmado 17 tantos en 103 partidos. Ahora sí podrá mostrar al Bernabéu lo que es capaz de hacer en libertad.