Isco vuelve por primavera

Fiel al guión de la pasada campaña, el malagueño ha recuperado su mejor momento de forma para el momento clave de la competición. Sus últimas actuaciones demuestran que está preparado para volver a guiar al Real Madrid hacia otra Copa de Europa

Con la llegada del mes de abril florece el mejor Isco. Está comprobado. La temporada pasada logró hacerse un hueco en el once de Zinedine Zidane ante la ausencia de Gareth Bale por lesión. El resultado no pudo ser mejor. El Real Madrid logró un histórico doblete Liga-Champions (la anterior vez se remontaba a hace 59 años) y desplegó el mejor fútbol que se recuerda en mucho tiempo. Gran parte de culpa la tuvo el malagueño, quien fue el eje sobre el que gravitó el juego de los blancos en el ancho de la zona de tres cuartos. En las semifinales ante el Atlético fue clave con un gol en el partido de vuelta que selló el pase a la final de Cardiff. Fue allí, en la final de Champions, donde tocó el cielo con una soberbia actuación. Parecía su consagración definitiva, pero lo cierto es que el fútbol da muchas vueltas.

Gloria y caída

Un año después, el ‘22’ madridista ha tenido que sobreponerse a una temporada con altos y bajos. Comenzó al formidable nivel al que terminó el pasado curso, siendo de lo poco salvable de un equipo que tardó menos de media temporada en firmar su propia defunción en LaLiga. Sin embargo, se fue apagando con el paso de los meses hasta tocar fondo en la derrota en Cornellà, donde se enfadó al ser sustituido por Zidane y abandonó el césped andando cuando su equipo tenía prisa. Una mala actitud que incluso le valió la bronca del capitán Sergio Ramos.

Su suplencia en París, donde sí jugaron de inicio otros secundarios como Kovacic, Asensio y Lucas Vázquez, fue interpretada como la constatación de su declive. Incluso se especuló con que su futuro en el club volvía a estar en el aire, como ya se dijo el pasado ejercicio. Curiosamente, el inicio de la redención no llegó en un partido con el Real Madrid, sino con la Selección. Su ‘hat-trick’ ante Argentina y su sincera autocrítica al finalizar el choque marcó un antes y un después. “Cuando no tienes continuidad con tu equipo, los partidos con la Selección me dan la vida. Aquí tengo la confianza del míster, en el Madrid quizá no me la he ganado”, reconoció el de Arroyo de la Miel.

Abril de resurrección

Zidane recogió el guante y le devolvió la titularidad para los dos partidos contra la Juventus en cuartos de final, a lo que respondió con un recital en la ida de la eliminatoria en Turín firmando un pleno de 57 pases acertados. En el choque liguero en La Rosaleda, donde volvió a la que fue su casa, repitió jugando de inicio y se exhibió de nuevo con un golazo de falta (el primero que marca con el Madrid) y una asistencia a Casemiro. Su vuelta es la mejor noticia para un cruce como el que espera ante el Bayern, donde hacen falta jugadores con personalidad y que no tengan miedo a pedir el balón. Entre subidas y bajadas, el malagueño va asumiendo galones en este Real Madrid. Esta temporada ya ha disputado 2.714 minutos entre todas las competiciones, más que en las dos anteriores, mientras que su rendimiento se ha traducido en ocho goles y nueve asistencias. Su caso es todo un ejemplo para otros compañeros que han bajado los brazos por quedarse en el banquillo. Si hay talento y se trabaja, llegan las oportunidades.