Kroos asume las riendas del juego

La lesión de Luka Modric deja a Toni Kroos como único director de orquesta del Real Madrid durante al menos las próximas dos semanas. Aunque el periodo de baja del croata no es alarmante, lo cierto es que su ausencia no podría ser más inoportuna. El conjunto de Zinedine Zidane atraviesa su momento más delicado de la temporada y está obligado a levantar en Balaídos un 1-2 para no decir adiós a la Copa del Rey. Una eliminación supondría el primer revés de la temporada sin finalizar siquiera el mes de enero.

Sin su pieza más esencial en la sala de maquinas ni la posibilidad de un plan ‘B’ por las bandas ante las lesiones de Carvajal y Marcelo, al Real Madrid sólo le queda depender del fútbol que emane de las botas de Kroos. El alemán ya está habituado a tener que asumir toda la responsabilidad como brújula del equipo ante la ausencia del croata. Concretamente, esta circunstancia se ha dado en 47 partidos que se han saldado con 34 victorias, 9 empates y 4 derrotas. Pese a no ser malos números, a los blancos les ha costado más arreglárselas sin Modric durante esta campaña, con un balance 8 victorias y 4 empates en los encuentros en los que no ha estado presente el balcánico.

Máximo asistente en LaLiga

Kroos reúne méritos más que suficientes para confiar en él como principal surtidor de juego del Real Madrid. Entre sus estadísticas, destaca su condición de máximo asistente en LaLiga con un total de 9 pases de gol (a los que se pueden sumar otros dos más en Copa del Rey y Mundial de Clubes este temporada). Su conexión con Sergio Ramos volvió a quedar patente en el partido frente al Málaga, pues los dos goles del camero llegaron en sendos envíos del ‘8’ a balón parado, como ya había sucedido 6 veces más desde que juegan juntos. En noches de épica como la que se presenta en Balaídos, la presencia del alemán se antoja indispensable.