Zidane

Leyenda Zidane: cinco instantáneas de Champions

Glasgow, 15 de mayo de 2002. Cae del cielo un balón bombeado de Roberto Carlos con visos de no ir a ningún sitio. Pero es el Real Madrid, es la final de la Champions y es, para más inri, Zinedine Zidane. El francés no la deja caer y empalma una volea para la posteridad, una de las mejores obras de arte de la historia del fútbol. Aquel gol que supuso la Novena fue sólo el comienzo de la leyenda que ha escrito en el club blanco. Para recordar la siguiente gran instantánea hay que remontarse a los últimos minutos de la final de Lisboa. El Madrid se encuentra al borde de una de las mayores debacles de su historia y Carlo Ancelotti lo observa todo en pie desde la banda. De repente, alguien del banquillo se levanta y empieza a dar instrucciones a los jugadores ante la impasible mirada del técnico italiano. Es de nuevo él, un Zidane que por entonces ejercía como segundo entrenador. Lo sucedido después sobre el césped es de sobra conocido. El comienzo del esplendoroso ciclo que vive el equipo madridista en Europa supuso también la forja del carácter de su actual líder.

La quinta de Zidane

Tras la destitución de Rafa Benítez en enero de 2016, en las altas instancias del club no hubo dudas sobre quién tenía que ser el sustituto. Había llegado el momento de que el galo continuara su fastuosa obra al frente del banquillo. No necesitó ni cinco meses para traer la undécima Copa de Europa a las vitrinas del Santiago Bernabéu, y eso que aún quedaba mucha historia por hacer. La pasada temporada, segunda Champions consecutiva –algo inédito en la era moderna de la competición– y un título de Liga que muy pocos han logrado dirigiendo al conjunto blanco en las últimas dos décadas.

La de Kiev puede convertirse en la quinta Champions ganada por el Real Madrid con el francés involucrado. Ya sea como jugador, asistente o entrenador, lo cierto es que su legado ya abarca buena parte de los capítulos más brillantes que ha vivido la entidad de Concha Espina a lo largo de su historia. Una dimensión que le eleva a la categoría de símbolo. En su actual periplo en el banquillo, a los citados éxitos hay que sumar dos Supercopas de Europa, dos Mundiales de Clubes y una Supercopa de España. Con la última Orejona, suma su noveno título colocándose en solitario como el segundo técnico más laureado en la historia del club, sólo superado por Miguel Muñoz con 14.

Más entrenador que nunca

“Zizou, fuiste el mejor jugador del mundo y ahora eres el mejor entrenador”, fueron las palabras que le dedicó Florentino Pérez tras los éxitos del pasado ejercicio. Ha pasado casi un año desde todo aquello y Zidane sigue sin saber lo que es caer en Europa. Rivales ‘a priori’ temibles como PSG, Juventus y Bayern también engrosan la lista de víctimas del rey del K.O. Ha podido tener mayor o menor fortuna en momentos puntuales, pero nueve eliminatorias y tres finales superadas no son una simple cuestión de flor. En la que ha sido su campaña más convulsa como entrenador del Real Madrid, ha dado otro paso al frente en cuanto a autoridad y toma de decisiones. Si en su primer curso se aferró a la BBC y en el segundo destacó por la separación entre equipos A y B, en el tercero ha terminado sin hacer ninguna distinción de rango y ha optado por un marcado intervencionismo en las alineaciones. El galo culminó en Kiev otra obra maestra. Empezó sentando a Bale en el banquillo y, sorprendentemente, la decisión de darle entrada en la segunda mitad no pudo funcionar mejor. El galés cogió el testigo de su famoso gol en Hampden Park para firmar otra obra para la posteridad.