El Real Madrid coge aire antes del sprint

Hasta 13 días habrán transcurrido entre el último partido del Real Madrid y el próximo que afrontará ante Osasuna. La suspensión de su encuentro contra el Celta ha provocado que los blancos dispongan de unas ‘minivacaciones’ que quizá agradezcan de cara al tramo decisivo de la temporada. El conjunto de Zinedine Zidane ha pasado por su momento más delicado del curso, el cual comenzó con la derrota en el Pizjuán y se confirmó con la eliminación en Copa del Rey a manos del Celta.

El Real Madrid recibirá al Nápoles tras jugar un partido en 17 días

El equipo evidenciaba ciertos síntomas de agotamiento y arrastraba demasiadas lesiones. Tras una victoria frente a la Real Sociedad que devolvió cierta tranquilidad, este parón se antoja como un oportuno momento para que el conjunto madridista reflexione y coja fuerzas. Las necesitará, pues luego no tendrá tregua entre partidos de Champions –en caso de que vayan superando eliminatorias– y LaLiga, donde tiene dos partidos aplazados por disputar –el del Celta con fecha que aún se desconoce– en medio de un calendario ya apretado de por sí.

Con todo para el momento clave de la temporada

Mientras tanto, las noticias más positivas para el Real Madrid tienen lugar en una enfermería que se va vaciando. Tras los regresos de Pepe y James, los próximos en reincorporarse a la dinámica del grupo durante esta semana serán Bale, Modric, Marcelo y Carvajal. Salvo contratiempos, Zidane podría contar con la totalidad de la plantilla para el partido de ida de octavos de final de Champions frente al Nápoles. La única participación que está en duda para dicho encuentro por precaución es la del atacante galés, con el que su técnico ha reconocido que “irán más despacio”. En cualquier caso, los blancos estarán en óptimas condiciones de proseguir en su lucha por el título de Liga –continúan líderes con 2 partidos menos– y buscar su duodécima Copa de Europa.