El Real Madrid se reencuentra consigo mismo

Por el camino de la goleada. Así es como el Real Madrid volvió a su mejor versión en el Santiago Bernabéu aprovechando la visita del Deportivo en LaLiga. Sorprendió Zidane dejando a Benzema de inicio en el banquillo y dándole minutos a Mayoral, algo que venía reclamándole el respetable en los últimos encuentros. No le salió mal la jugada, aunque el canterano no estuvo acertado de cara al marco rival. Quien sí tuvo su tarde fue Bale, que con dos goles volvió a levantar al público de sus asientos. No anotaba en el Bernabéu desde el 18 de febrero del año pasado. Demasiado tiempo, más de once meses, para todo un crack mundial. Quedó claro que el Real Madrid necesita al galés más que nunca. Ahora sólo hace falta comprobar que este Bale puede aportar goles y juego al Real Madrid con regularidad hasta final de temporada, Champions incluida.

Con LaLiga ya descartada y el marcador de cara apareció Cristiano Ronaldo para romper su propio maleficio. No acababa de despegar la cuenta goleadora del portugués este año en la competición doméstica, pero se partió la cara, literal, por revertir la situación. Cristiano no es de los jugadores que se esconda, y no se escondió. Anotó el quinto y el sexto, cuando el partido ya estaba resuelto.

Adiós al bloqueo mental

La abultada victoria, los goles de Bale y Cristiano y el regreso de la BBC sobre el tapete del Bernabéu, han sido la mejor medicina posible para un Real Madrid que daba tumbos desde que ganara el último Mundialito y que parecía ser un rival a una distancia sideral del PSG, su próximo rival en Champions League, objetivo prioritario del equipo para la presente campaña.