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El líder de la resistencia

Nada más comenzar el partido de ida en el Allianz Arena, todo se torció para el Bayern de Múnich con la lesión de Arjen Robben. Jupp Heynckes, quien planteó el choque con dos extremos bien abiertos, tuvo que variar el plan a los siete minutos con la entrada de un centrocampista como Thiago Alcántara por el holandés. El técnico alemán encomendaba toda la capacidad de desborde de su equipo a un veterano de 35 años como Franck Ribéry. Contra todo pronóstico, el francés tiró del conjunto bávaro con una actuación para enmarcar. El ‘7’ puso el carácter que todo equipo necesita ante la adversidad. Sólo la falta de acierto local y la pegada del Real Madrid evitaron que esa reacción se tradujera en el marcador. El galo fue una constante amenaza para el Real Madrid desde la izquierda, donde Carvajal, Lucas y Casemiro fueron incapaces de pararle los pies. Sólo el mal control con el que desperdició una clara oportunidad para el 2-0 puso algún lunar a su portentoso partido.

De menos a más

En el Santiago Bernabéu se postula como el líder de la resistencia del Bayern. “Hemos perdido una batalla, pero no la guerra. Tendremos nuestras opciones en Madrid”, fue su mensaje en las redes sociales nada más finalizar el partido en Múnich. Heynckes ha sido clave para recuperar al mejor Ribéry, quien comenzó la temporada lejos de su mejor forma y llega al final de la misma teniendo un peso importante en los planes de su técnico. La lesión del joven Kingsley Coman fue clave al respecto. Sus números de este curso se traducen en seis dianas y otros tantos pases de gol entre todas las competiciones.

Al inicio de la temporada, Carlo Ancelotti advirtió tanto a Ribéry como a Robben que iban a perder protagonismo en sus planes. Ambos lideraron una rebelión en el vestuario que terminó con el técnico destituido. Es la muestra más evidente de su jerarquía en el club. Heynckes, perfecto conocedor del temperamento de los dos extremos por su anterior etapa en el banquillo del Allianz Arena, supo entender todo esto y ha manejado el asunto con mano izquierda para recuperar la paz en el vestuario. El entrenador alemán les ha mimado y devuelto los galones, como quedó patente con su titularidad en el Santiago Bernabéu. Al menos en el caso del francés, no se puede considerar un error, quien se las supo arreglar sin su compañero de fatigas durante la última década.

Pudo ser madridista

Por su parte, el holandés vivió el enésimo capítulo del calvario con las lesiones que ha sufrido durante su carrera, algo que el Real Madrid también vivió de cerca hasta que el jugador salió por la puerta trasera en 2009. “No guardo muy buenos recuerdos de esa etapa”, confesó hace unos meses en una entrevista concedida a la página web de la UEFA. Justo aquel verano en el que Robben abandonó la capital española, Ribéry estuvo muy cerca de fichar por el club blanco. “Mis representantes negociaron con el Real Madrid. El Madrid y el Chelsea llegaron a ofrecer 80 millones de euros. Mi esposa me dijo en ese momento: ‘Si te hace feliz, entonces nos vamos a Madrid’. Todo estaba preparado”, contó a Sport Bild sobre su fichaje frustrado. Desde aquello ya ha llovido. El galo afronta la que puede ser su última batalla contra su viejo deseo.