Sergio Ramos Real Madrid calentamiento

Líder sólo hay uno

Sergio Ramos vuelve a jugar Champions tras perderse el partido de vuelta contra la Juventus, encuentro en el que quedó claro lo que es el Real Madrid sin su capitán en defensa. La Vecchia Signora se aprovechó de la endeblez de los de Zidane para empatar la eliminatoria y a punto estuvo de dar un buen disgusto al Santiago Bernabéu. Ni Vallejo cuenta todavía con el aplomo necesario para las grandes citas ni Varane demostró tampoco estar preparado para mandar en la zaga. Cuesta imaginar que Mario Mandzukic lo hubiese tenido tan fácil para marcar dos goles de cabeza con el camero presente sobre el césped.

La Santísima Trinidad madridista

Hasta en esas ejerció de líder bajando desde el palco al túnel de vestuarios para presenciar nervioso los últimos minutos del choque y alentar a sus compañeros. Incluso tuvo sus más y sus menos con el técnico Massimiliano Allegri. Así es el ‘4’ madridista, puro carácter. Se especuló con una posible sanción de la UEFA al capitán por una supuesta invasión del terreno de juego, pero nada más lejos de la realidad. Los blancos podrán contar con su mariscal para el decisivo partido en el Allianz Arena. El defensor andaluz vuelve al escenario donde comenzó a gestarse su leyenda en 2014 con dos remates de cabeza que catapultaron al Madrid hacia la final de Lisboa.

El mito no había hecho más que comenzar. Junto con Modric y Cristiano, ha formado la columna vertebral del equipo que se ha proclamado campeón de tres de las últimas cuatro Champions. El abrumador dominio que esta Santísima Trinidad ha ejercido en la máxima competición continental puede extenderse con la consecución de la Decimotercera. Se habla mucho de los goles del portugués y de la calidad del croata, pero quizá no tanto de lo que supone Ramos en las noches importantes, quien impone a los rivales y transmite seguridad a los suyos. Si hay un rival que históricamente ha exigido personalidad al Madrid, ese no es otro que el Bayern de Múnich. Ahí estará el de Camas para recordarles quién manda en Europa.