Bale Real Madrid

La última oportunidad de Bale

Gareth Bale se encuentra ante su última oportunidad de convencer al madridismo, al Real Madrid y a su técnico. El enfrentamiento frente al PSG se ha convertido en el examen final que demostrará si el galés está al nivel suficiente para quedarse en el conjunto blanco

Desde su llegada al Real Madrid procedente del Tottenham, Bale nunca ha llegado a mostrar continuidad en su fútbol. Es cierto que últimamente ha conseguido sumar varios partidos consecutivos jugando, algo que le sirve al jugador para ir tomando con confianza y dejar el calvario de las lesiones atrás. Aún está lejos de los 24 partidos seguidos en los que llegó a participar hasta abril de 2015. Han pasado ya 3 años, el galés no parece haber dejado su preocupación por volver a lesionarse. Además se está viendo un jugador incapaz de demostrar los galones suficientes para guiar a sus compañeros.

En la derrota frente al Espanyol en la jornada intersemanal fue el único integrante de la BBC que salió de inicio. Fue incapaz de liderar al equipo, se le vio bastante perdido en el campo. Hubo momentos en los que parecía no querer jugar al fútbol, haber perdido la ilusión. En un partido sin Cristiano Ronaldo, Benzema, Kroos, Modric, Marcelo… El internacional por Gales debía tirar del carro y liderar el equipo a la victoria.

Cantos de la Premier

La situación actual de Gareth Bale en el Real Madrid es cada vez más complicada, la actitud ‘pasota’ del jugador no ayuda y las voces que piden su venta en el mercado del próximo verano se escuchan cada vez más alto. Incluso dentro del club empiezan a plantearse seriamente si el futbolista de Cardiff es prescindible para la próxima temporada. Ante la inestable situación de Bale, la maquinaria de la Premier League se ha puesto en marcha en el caso de que se produzca su salida este verano. Los clubes que han mostrado interés son el Manchester United de Mourinho y el Tottenham de Pochettino.

Para los diablos rojos sería la forma de devolver la ilusión a sus aficionados, después de estar casi sin opciones de ganar la Premier y con muchas dudas en su juego. Además Mourinho ya se interesó por el galés la temporada pasada. La vuelta al Tottenham se antoja más complicada, aún no se puede confirmar la continuidad de Pochettino y quizás Bale busque un proyecto que le pueda hacer ganar títulos en un futuro muy próximo a su llegada.

Ya no es intocable

En las últimas semanas también se ha hablado del interés de David Beckham en Bale para liderar su proyecto en Estados Unidos. El ex jugador de Real Madrid y Manchester United presidirá un equipo de la liga estadounidense, cuya sede estará en Miami. El papel de Gareth Bale en este Real Madrid es cada vez menos importante, incluso Zidane, que desde su llegada confió en el británico, parece haber perdido la fe. Lo pudimos ver en el partido de ida frente al PSG cuando le relegó al banquillo. Mientras Cristiano y Benzema siguen siendo indispensables para Zizou, Bale parece haber perdido el estatus de intocable no sólo por lo ocurrido ante el PSG, en los partidos posteriores el suceso de suplencias y sustituciones han relegado a Bale a un segundo plano.

Todavía hay opciones de darle la vuelta a esta situación. Qué mejor momento que el partido en el Parque de los Príncipes. Si Bale quiere triunfar en el Real Madrid y demostrar que es un jugador importante para los intereses blancos, es el partido en el que debe dar un paso al frente y ser determinante para la clasificación a cuartos. La continuidad ha sido el gran problema de Bale desde que aterrizó en el Real Madrid. De todas formas las estadísticas hablan muy bien del galés cuando ha estado en condiciones de jugar: el gol en la final de la Champions de 2014 o el golazo frente al Barcelona en la final de Copa del mismo año hablan de lo que es capaz. Es cierto que ha pasado tiempo, pero un jugador de su calidad siempre es recuperable.