Atleti Manchester United 3-0

El Calderón tuvo un sueño

Entre las grandes noches europeas que se vivieron en el Vicente Calderón, está sin duda la que Atlético y Manchester United protagonizaron hace 27 años en la Recopa

El 23 de octubre de 1991, Atlético y Manchester United se veían las caras en el que era el duelo estrella de los octavos de la Recopa de Europa. Ambos conjuntos accedieron al torneo tras proclamarse campeones de Copa el anterior curso y marchaban líderes en sus respectivas ligas. Por si fuera poco, el equipo dirigido por el mítico Alex Ferguson llegaba con la vitola de vigente campeón, título que consiguió al imponerse por 2-1 al Barça de Johan Cruyff en la final. Pese a todo, el respeto de los ingleses a los rojiblancos era máximo, conscientes de que el emparejamiento tenía el nivel de final adelantada.

“Ojalá no nos hubiéramos enfrentado con el Atlético hasta la final. No nos apetece un rival tan fuerte ahora”, fueron las palabras de Bryan Robson en la previa del choque. Además del citado centrocampista galés, aquel Manchester United también contaba con otras figuras reconocidas como Peter Schmeichel y Mark Hughes, además de un joven Ryan Giggs que apenas iniciaba su meteórica trayectoria. Pese a contar con semejante elenco de jugadores, Ferguson se vio obligado a improvisar una alineación de circunstancias debido a que la normativa de la UEFA sólo le permitía alinear a tres futbolistas extranjeros (considerando también tales a los irlandeses, escoceses y galeses por ser de federaciones distintas). Los Red Devils ya sufrieron en la anterior ronda llegando a la prórroga para poder eliminar al modesto Athinaikos griego (0-0 y 2-0). Por su parte, el Atlético aplastó al débil Fyllingen noruego al imponerse por 0-1 en la ida y 7-2 en la vuelta.

Luis ganó la partida a Ferguson

Los colchoneros contaban con un equipo que no tenía mucho que envidiar al de sus rivales, comandados por Bernd Schuster en la medular, con Paulo Futre y Manolo integrando un ataque explosivo, además de un seguro en la portería como Abel Resino, quien unos meses antes firmó un histórico récord al acumular 1.275 minutos sin encajar un gol (todavía hoy nadie ha podido igualarlo en Liga). Todos ellos estaban dirigidos por otro genio de los banquillos como Luis Aragonés, quien hizo una lectura perfecta del rival y del encuentro. “Ellos se cierran muy bien. Si entramos por la banda, bien con desdoblamientos de los laterales, bien con cambios de juego, tendremos muchas posibilidades de ganar porque es su punto débil, por donde dejan huecos. Si lo hacemos por el centro o por arriba, sería una barbaridad”, afirmó durante la víspera.

Al margen de lo deportivo, la previa estuvo marcada por la polémica en torno a la emisión del partido, ya que Jesús Gil prohibió el acceso a las cámaras alegando que TVE tenía que pagar 125 millones de pesetas por su retransmisión. Por todo ello, los espectadores no pudieron asistir desde sus casas al increíble ambiente que presentó el Calderón aquella noche. Abel, Tomás, Ferreira, Juanito, Solozábal, Soler, Vizcaíno, Schuster, Manolo, Moya y Futre fueron los once elegidos por el Sabio de Hortaleza. Por su parte, el Manchester United saltó al césped con una alineación formada por Schmeichel, Parker, Bruce, Pallister, Irwin, Robson, Phelan, Webb, Ince, McClair y Hughes. El planteamiento de los rojiblancos funcionó a la perfección, ya que el dominio de los ingleses con el balón fue inocuo ante una defensa bien plantada.

Exhibición de Futre

Los locales supieron aguantar las acometidas rivales con el cuchillo entre los dientes y esperaron el error del rival para hacer sangre. En este contexto, era partido para Futre, un puñal por la banda que desarmó el entramado de Ferguson al contragolpe. A los 33 minutos, el portugués aprovechó un descuido de la defensa rival para plantarse ante Schmeichel y batirle por el palo corto ante la pésima colocación del arquero danés. Fue una jugada indigna de la talla del conjunto mancuniano, el cual volvió a meter miedo tras el descanso encajonando a todo el Atlético en su área y estrellando un cabezazo de McClair a la madera.

Los colchoneros tuvieron esa pequeña dosis de fortuna necesaria, aunque mérito suyo fue el arreón en los minutos finales para dejar la eliminatoria prácticamente decantada. Lejos de conformarse con un 1-0 que ya valía su peso en oro, Futre hizo el segundo de la noche a los 88 minutos. El atacante ganó la espalda a la defensa en un envío largo y se zafó elegantemente de la salida de Schmeichel para marcar a placer. La cosa no acabó ahí, ya que Manolo desató nuevamente la locura del Calderón al aprovechar un rechace para poner el 3-0 definitivo. Con este resultado, poco pudieron hacer los ingleses en Old Trafford en un partido de vuelta que finalizó 1-1 (goles de Hughes y Schuster). Para ‘Teatro de los Sueños’, el del Calderón aquella noche.