La caricatura del Real Madrid se clasifica por los pelos para la final del Mundialito

Sí, muy loco, y encima al final ha sido Bale quien ha salvado a este Real Madrid de lo que hubiera supuesto una verdadera catástrofe futbolística, más humillante que el “Alcorconazo”, por contextualizar el fracaso. No empezó mal el Real Madrid, que comenzó atosigando al equipo rival. En la cara de jugadores como Benzema o el propio Cristiano Ronaldo se vislumbraba que tenían ganas de goleada, y temprana. Sin embargo, chocaron una y otra vez con el portero del Al-Jazira, Ali Khaseif, que tuvo su noche con más fortuna de su carrera, hasta que tuvo retirarse lesionado. No había parado tanto, ni cuantitativa ni cualitativamente hablando, en su vida.

Va a tener menos futuro que el ‘Loco’ Abreu en un mismo equipo

El gol de Romarinho a la contra, aprovechando un clamoroso fallo de Achraf en el despeje y un desajuste defensivo propio de un equipo de regional, dejó helado al conjunto blanco que siguió intentándolo. Y consiguió romper la red contraria gracias a un no gol, que luego fue gol, y acabó siendo de nuevo anulado a instancias del VAR, que había cabeceado Casemiro. Muy loco. El VAR, así, no funciona. Demasiado tiempo y demasiadas contradicciones que despistan y enfadas a los espectadores, tanto presentes como televisivos, con independencia de a qué equipo beneficie o perjudique el famoso sistema. O mejoran su precisión y celeridad, o va a tener menos futuro que el ‘Loco’ Abreu en un mismo equipo.

Casi cae el segundo

Continuó el partido, y no sólo el Madrid no podía que el Al-Jazira, equipo que, según los expertos en fútbol internacional que se prodigan por las televisiones y radios hoy iba a recibir, al menos, una diferencia de cuatro o cinco goles; pues no sólo no recogía balones de su propia red, sino que batió de nuevo a Keylor Navas en una contra increíble, porque todo el Real Madrid se vino arriba a rematar un córner como si fuera el último minuto de la prórroga de la final de la Champions. Menos mal que el asistente estuvo fino y tuvo el acierto de su vida. Fuera de juego por milímetros y con o sin ayuda del VAR, no quedó claro en la retransmisión televisiva, dejó con la miel en los labios a Ali Khaseif, Romarinho y sus compañeros. El propio Ali no aguantó más y tuvo que abandonar el campo lesionado. ¡Vaya partido! Si algún ojeador español no ve más vídeos suyos se lo trae de titular en diciembre y lo tiene que regalar en verano.

Apareció el que algunos consideraban ya ex futbolista, ‘Guadiana’ Bale

Y a todo esto, apareció el que algunos consideraban ya ex futbolista, ‘Guadiana’ Bale. Aparece y desaparece de la disciplina del equipo según marcan sus lesiones físicas y parece que su fortaleza mental. Pues ahí apareció el galés para imponer la lógica de los millones en el marcador, cerrar el expediente y salvar de un ridículo histórico y espantoso a sus compañeros, a Zidane y a toda la institución.

El título para el sábado

Partido para el olvido pero, al menos, mañana los madridistas podrán ir tranquilos a trabajar sin tener que sonrojarse porque, guste o no guste, ya están en la final del Mundialito como era de esperar. Y aquí lo que cuenta, señores, lo único que cuenta al fin y al cabo, son los títulos. Y si no, miren cómo comparan mamparas unos y otros y nadie compara récords de puntos, de victorias ni posesiones. Y el Madrid, el sábado, puede apuntarse su quinto titulo en un año natural. Ahí queda eso.

Zidane