Irán marruecos mundial

Las 7 claves de Irán

1- La mejor etapa de su historia

Hasta este torneo, nunca antes había conseguido la selección de Irán encadenar su participación en la fase final de dos Mundiales consecutivos. Y es que hay que recordar que ya compitió en el pasado campeonato celebrado en Brasil. Un logro que dice mucho del momento de esplendor que atraviesa esta selección de Irán desde 2014, cuyas anteriores apariciones mundialistas se remontaban a la de 1978 en Argentina, la de 1998 en Francia y la de 2006 en Alemania. Su cuenta pendiente es la de superar una fase de grupos, aunque el sorteo no se lo ha puesto nada fácil.

 

2- El milagro de Queiroz

El principal artífice de la consolidación de Irán en el fútbol mundial es un viejo conocido del fútbol español debido a su paso por el banquillo del Real Madrid en la temporada 2003/04. Se trata del técnico Carlos Queiroz, quien acumula siete años en el cargo de seleccionador habiendo realizado una formidable labor. Las desavenencias del portugués con la Federación de Fútbol de Irán han provocado que tenga decidida su salida una vez finalice el torneo.

 

3- Impecable clasificación

La gran etapa en la que se encuentra inmersa la selección iraní queda patente al comprobar su solvente clasificación para este Mundial de Rusia. Y es que el cuadro de Carlos Queiroz fue el segundo combinado en obtener el billete para el torneo, al que sólo se adelantó la potente Brasil de Tite. De los seis equipos que compitieron en el Grupo B de la clasificación asiática para el Mundial, Irán quedó primera manteniéndose invicta, ya que su bagaje fue de seis victorias y cuatro empates.

 

4- Un equipo europeizado

Hace no demasiado tiempo, el fútbol iraní era visto como algo lejano y exótico por parte de los países punteros en Europa. Sin embargo, los cambios propios de la globalización y la modernización que ha vivido este deporte en el país asiático han provocado que cada vez haya más futbolistas compitiendo fuera de sus fronteras, incluso en alguna de las grandes ligas europeas. Y es que hasta 13 de los 23 convocados para el Mundial juegan vigentemente en algún club del viejo continente.

 

5- Muro defensivo

La gran fortaleza que ha llevado a Irán hasta dónde está no es otra que su solidez colectiva. Ya se pudo comprobar en el pasado Mundial de Brasil, cuando la poderosa Argentina tuvo que sudar la gota gorda para vencer a los de Queiroz con un gol de Leo Messi en el tiempo añadido. Como muestra de ese poderío defensivo, cabe también destacar la racha de 12 partidos sin encajar un gol que firmó durante la clasificación para este torneo.

 

6- La referencia Azmoun

El actual delantero del Rubin Kazan es la principal figura ofensiva a la que suelen buscar el resto de jugadores de Irán. Se trata de un ariete que destaca por su autosuficiencia en campo rival, lo que le convierte en el destinatario ideal de los balones largos a los que suele recurrir el equipo asiático. Los 11 goles que marcó en la fase de clasificación avalan la importancia de un futbolista que no participó en el anterior Mundial, cuando fue considerado demasiado joven por Queiroz.

 

7- El pichichi de Holanda

De todo el trabajo realizado por Azmoun fijando a la defensa contraria suele beneficiarse Alireza Jahanbahkhsh. Pese a jugar de extremo derecho, el jugador perteneciente al AZ Alkmaar ha sido el máximo goleador de la última temporada de la Eredivisie con 21 dianas. No cabe duda de que habrá unos cuantos clubes de las grandes ligas europeas pendientes de su actuación en este Mundial. En sus apariciones con Irán, su bagaje es de cuatro goles y cuatro asistencias en 38 partidos.