Sánchez Martínez árbitro

Sánchez Martínez, el árbitro del Clásico que pitará bajo lupa

Se espera un partido difícil de manejar para el colegiado Sánchez Martínez. Tanto madridistas como blaugranas reclaman haberse sentido perjudicados por los arbitrajes a lo largo de la temporada, por lo que la presión será máxima en un choque trascendental

Pase lo que pase en el Clásico, es muy probable que uno de los equipos -o incluso los dos- acabe sintiéndose perjudicado por el arbitraje. Es lo que conlleva este tipo de encuentros disputados a ritmo frenético y llenos de acciones en las áreas. Mientras no haya VAR, la polémica estará servida en los duelos entre Real Madrid y Barça. El próximo que afrontarán llega además marcado por un contexto caliente en dicho capítulo. En el Santiago Bernabéu no han sido pocos los partidos en los que se ha escuchado el ya popularizado cántico de “¡Corrupción en la Federación!”.

Un malestar que ni el propio Florentino Pérez suele ocultar en sus declaraciones. “A Sergio Ramos le han dado el premio al Fair Play, eso significa que los ojos de los árbitros en España no son parecidos a los del resto del mundo”, fue la última pulla del mandatario madridista tras el Mundial de Clubes, con la que hizo referencia al hecho de que el central de Camas sea el futbolista que más veces ha sido expulsado en la historia de LaLiga con 19 tarjetas rojas.

Listado de agravios

En el club blanco escuecen especialmente arbitrajes como el sufrido en el Wanda Metropolitano, en el que Fernández Borbalán no señaló como penalti una acción en la que Lucas Hernández le fracturó la nariz al propio Ramos. Tampoco consideró expulsión una durísima entrada de Savic a Kroos muy parecida a la que Raba le hizo a Busquets hace dos semanas, acción que en este caso sí le costó la roja al futbolista del Villarreal. Más que una cuestión de errores, es el agravio comparativo con el Barça el que levanta ampollas en el madridismo.

En Concha Espina no se considera algo normal el ir camino de cumplir dos años desde el último penalti señalado en contra del Barça (ante el Celta el 14 de febrero de 2016), ni que los últimos 30 Clásicos se hayan saldado con 14 expulsiones madridistas por sólo dos de los culés. Todo ello por no hablar de errores grotescos como el del primer gol marcado por el conjunto blaugrana frente al Málaga en la novena jornada, acción en la que el balón rebasó claramente la línea de fondo. Por su parte, el barcelonismo también se siente perjudicado por errores de la misma tipología como el gol fantasma de Mestalla que todo el mundo vio menos el colegiado Iglesias Villanueva. En la anterior jornada, la historia volvió a repetirse con un tanto de Luis Suárez que no subió al marcador. Como ya se ha comprobado, la ausencia de algo tan básico a estas alturas como la tecnología de gol (en la Premier League funciona desde 2014) abre la posibilidad de que LaLiga dé una imagen ridícula ante el mundo si ocurre algo similar en el Clásico.

Papelón para el árbitro del Clásico

Como producto de este cúmulo de circunstancias y errores, se espera una presión abrumadora sobre el colegiado Sánchez Martínez durante el duelo entre blancos y blaugranas. El trencilla del colegio murciano ha pitado al Barça en ocho ocasiones con un balance de cinco triunfos, dos empates y una derrota, mientras que de los ocho partidos del Real Madrid que ha dirigido, siete terminaron en victoria blanca y uno en tablas. En la que es su tercera campaña en la máxima categoría, al menos cuenta con el aval de que el único Clásico de su carrera se saldó sin errores reseñables, el que tuvo lugar el pasado mes de agosto en la vuelta de la Supercopa de España. Sin embargo, ni siquiera eso le librará de ser mirado con lupa.