Benatia

Mehdi Benatia, el estandarte

Benatia no es el típico debutante de una selección menor en un Mundial. Con 31 años, disputará su primera Copa del Mundo habiendo militado en algunos de los mejores equipos de Europa: Roma, Bayern y Juventus. El central marroquí es el gran baluarte con el que cuenta la selección de Marruecos para este Mundial. Su fiabilidad defensiva es el mejor arma con el que Marruecos puede contar. Benatia es un central de época, que sabe lo que es disputar partidos al máximo nivel, factor muy importante en una selección que no cuenta con ningún otro gran jugador como él. Diez años después de su debut como internacional, le ha llegado el gran momento de su trayectoria a nivel de selecciones.


Comienzos difíciles


Benatia no ha tenido una carrera fácil. Formado en el Olympique de Marsella, tuvo que marcharse cedido a multitud de equipos repartidos por la geografía francesa en busca de una oportunidad negada en el equipo de su vida. El punto de inflexión en su trayectoria llegó un 3 de Febrero de 2010, cuando el Udinese le fichó de un club de tercera división francesa por 500.000 euros. Allí Benatia jugó un total de 97 partidos en los que llevó al Udinese a la tercera plaza de la Serie A y a convertirse en uno de los mejores defensas del campeonato. Tras tres años en Udine, la Roma le fichó por 13 millones de euros. En la capital italiana, Benatia fue el mejor jugador de un equipo que alcanzó el subcampeonato liguero en el curso 2013/14. Su temporada en el conjunto romano le valió para fichar por el Bayern de Múnich, donde no gozó de muchas posibilidades. Su redención vino, una vez más, en Italia. La Juventus contrató al central en el verano del 2016. Tras año y medio siendo uno de los suplentes más utilizados por Allegri, Benatia se ha hecho definitivamente esta temporada con el puesto en detrimento de un irregular Barzagli.



Fiabilidad y liderazgo


En un equipo con tan poca experiencia como es esta selección de Marruecos, el papel de un jugador como Benatia cobra una relevancia aún mayor. Benatia no es un central goleador ni de unas dotes ofensivas espectaculares, pero a la hora de defender hay pocos centrales en el mundo como él. Destaca principalmente su velocidad a la hora de anticiparse al balón, una de sus mayores virtudes. Apenas comete faltas y es capaz de transformar esa anticipación en un inicio de jugada para su equipo. Cuando tiene que fijar a su marcador, también lo hace de manera limpia (sin faltas) y sin dejar maniobrar con facilidad al rival. Su colocación en el campo es un ejemplo para rivales y compañeros, puesto que es muy difícil pillarle fuera de su posición. Su experiencia y liderazgo guían tanto a jóvenes como Achraf, que tiene un espejo donde mirarse, como al resto del equipo, que basa en la garantía que les proporciona en defensa sus posibilidades de victoria en los partidos. Las oportunidades de Marruecos contra España pasan ineludiblemente por la capacidad de Benatia para frenar los ataques rivales.

Real Madrid Juventus penalti Benatia Lucas Vázquez

El penalti de la discordia: ¿fue o no?

Pocos penaltis en la historia del fútbol habrán dado tanto que hablar como el que dio la clasificación al Real Madrid ante la Juventus. El colegiado inglés Michael Oliver señaló el punto de castigo al entender que Benatia derribó a Lucas Vázquez cuando éste se encontraba en boca de gol. Sin embargo, enseguida se pudo apreciar la disconformidad del conjunto italiano con la decisión, hasta el punto de que el pollo que se formó supuso la expulsión de un enloquecido Gianluigi Buffon.

Se hablará y mucho en los próximos días de la jugada. En las imágenes se aprecia como el defensor de la Vecchia Signora toca al extremo del Real Madrid. Una jugada al límite en un momento de máxima tensión. Como era de esperar, en un lado critican duramente la decisión y en el otro creen que el árbitro acertó. “Cristiano me la da al punto de penalti y, cuando voy a rematar, el central llega por atrás y me arrolla. No hay discusión”, señaló Lucas Vázquez, el implicado en la jugada de la discordia. Juzguen ustedes mismos.