Cristiano Ronaldo real madrid champions

Otra corona para el CRey

Ya ha ganado cuatro Champions, pero levantar una quinta en Kiev supondría un terremoto sin igual. Cristiano Ronaldo puede ascender al Olimpo de los pentacampeones de Europa, ese que sólo habitan Alfredo Di Stéfano, Paolo Maldini y Alessandro Costacurta. Por encima de ellos únicamente está otro mito blanco, Paco Gento con seis Orejonas. Detrás del portugués quedaría el otro astro con el que ha protagonizado una carrera sin igual a lo largo de la última década, un Leo Messi (cuatro Champions) que también correría el serio peligro de quedarse a la zaga de Cristiano en Balones de Oro (ambos empatan a cinco actualmente). Para mayor asombro, todo esto lo está logrando Cristiano en su etapa de madurez, cuando la mayoría de los futbolistas afrontan la inevitable cuesta abajo. No es el caso del ‘7’ madridista, quien llegó a los 29 años habiendo conquistado una vez la máxima competición continental. Desde entonces, ha multiplicado su palmarés convirtiendo los 30 en sus nuevos 20.

Vuelve a superarse

Esta Champions puede suponer su mayor proeza al haber tirado de un equipo que llegó a estar completamente hundido. Unas dudas que también afectaron al propio Cristiano, quien finalizó la primera vuelta de LaLiga con la insólita cifra de cuatro goles. Pese a todo, siempre respondió en Europa marcando en todos los encuentros hasta la llegada de las semifinales, lo que le sitúa como máximo goleador de esta edición del torneo con 15 dianas. Mandó a la lona al PSG de Neymar, Cavani y Mbappé con tres goles (dos en el Bernabéu y uno en París) con los que demostró quién manda en esta competición. Firmó una memorable actuación en Turín que se saldó con dos goles, el segundo de ellos con un remate de chilena para la posteridad, mientras que en la vuelta no le tembló el pulso al marcar el penalti que decidió el cruce. No pudo anotar en ninguno de los dos duelos contra el Bayern, pero se vació y alcanzó la cifra de 100 partidos en Champions con la camiseta del Real Madrid. A sus 33 años, Cristiano ha firmado 44 goles en 43 partidos oficiales disputados este curso, registro con el que ya mejora los 42 que firmó el pasado ejercicio. Según aseguró Zidane hace unos días, “está al 120%” para el choque tras superar la lesión de tobillo que sufrió en el Clásico del Camp Nou.

Arma final

En Kiev disputará su sexta final en la máxima competición europea, pues hay que recordar que ya jugó dos durante su etapa en el Manchester United. En la primera de ellas, en 2008, marcó el tanto que adelantó a los suyos y falló su lanzamiento en la tanda de penaltis, aunque finalmente no tuvo que lamentarlo. Menos fortuna tuvo un año después en Roma, donde los ‘Red Devils’ cayeron por 2-0 ante el Barça de Pep Guardiola. Ya como jugador del conjunto blanco, marcó de penalti el 4-1 en Lisboa y tampoco falló desde los once metros el lanzamiento decisivo en la tanda de Milán. Sin embargo, su mejor actuación como finalista probablemente tuvo lugar el año pasado en Cardiff, donde hizo trizas a la defensa de la Juventus con un doblete. Y es que el de Madeira ha demostrado ser una garantía en las 15 finales que ha jugado como madridista, en las que ha anotado un total de 16 dianas. La ambición del rey de Europa sigue sin conocer límites.

Marcelo sergio ramos lucas vazquez benzema real madrid

El campeón en sus trece

Tras Lisboa, Milán y Cardiff, llega el turno de Kiev. Todo ello en apenas un lustro. A este paso no quedará capital europea sin evangelizar por el Real Madrid. Da igual si ha estado pletórico a lo largo del curso o si ha tenido que agarrarse a la Champions para salvar la temporada. De nuevo están los de blanco a un paso de sumar otra Copa de Europa a su palmarés. No es una carrera contra el resto, y mejor que así sea para todos, pues la distancia respecto a los demás clubes en esta competición es abismal y puede seguir en aumento.

Juventus, Bayern y Liverpool, por citar a tres históricos que se han cruzado en su camino esta edición, tendrían que juntar sus Copas de Europa para igualar las doce que reposan en las vitrinas del Santiago Bernabéu. Los blancos sólo compiten contra ellos mismos y es esa percepción la que les lleva a ser insaciables en este torneo. Levantaron la Duodécima y ya pensaban en la siguiente. Si vuelven a hacerlo, que nadie dude de que enseguida pondrán la vista en la del próximo año, cuya final se disputará además en el Wanda Metropolitano.

Pero es pronto para conjeturas de este tipo. A los de Zidane les espera un Liverpool que se ha ganado todo el respeto. Otro gigante histórico que ha resurgido de sus cenizas y que ha demostrado en esta Champions que es una máquina de marcar goles. Nada tiene que ver este rival con la rocosa Juventus del año pasado en Cardiff o con el Atlético de las dos anteriores finales. Los ‘reds’ exigirán al máximo a una defensa que ya ha sufrido más de la cuenta en los últimos cruces.

A favor del vigente campeón juega el hecho de contar con todos sus hombres disponibles y entonados para la cita. La pólvora a punto de Cristiano, la vuelta del mejor Bale, la extraordinaria Champions de Lucas y Asensio, Ramos achicando agua cuando ha tocado sufrir… Incluso Keylor y Benzema han cambiado los pitos por aplausos llegando a Kiev en su mejor momento. Todos ellos dirigidos por un Zidane que es el gran artífice de todo esto. El hombre que puede llevar a los blancos a levantar su tercera Orejona consecutiva. Una hazaña digna de otros tiempos y sólo a la altura de este club.

Salah Liverpool

Salah respetará el Ramadán y jugará la final de Champions en ayunas

El factor religioso puede tener un insospechado efecto sobre la final de Champions entre Real Madrid y Liverpool. Según publica el diario egipcio Al Masry al Youm, Mohamed Salah, estrella del conjunto inglés, ayunará durante las horas previas al encuentro al haber decidido respetar el Ramadán, tal y como lleva haciendo desde el 16 de mayo. Cabe señalar que esta celebración sagrada se adhiere al noveno mes del calendario musulmán, la cual prohibe comer, beber y mantener relaciones sexuales durante las horas de luz. No parece la mejor preparación posible para un duelo de máxima intensidad como el que se espera en Kiev.

No obstante, hay deportistas que aseguran sentirse en mejores condiciones para la práctica del deporte durante este periodo. Es el caso del jugador del Leganés Nabil El Zhar: “Juego mejor en el Ramadán porque estoy más limpio por dentro”, aseguró ante los micrófonos de Radio Marca. Aunque los deportistas pueden abstenerse de este rito, gente perteneciente al entorno del atacante han asegurado al citado medio egipcio que éste no lo incumplirá. Es conocida la faceta más devota del extremo del Liverpool, tal y como demuestra en cada una de sus celebraciones de gol arrodillándose y levantando las manos hacia el cielo en señal de tributo a Alá.

Salah liverpool

La conquista del faraón

La última piedra en el camino del Real Madrid hacia la Decimotercera es egipcia y se llama Mohamed Salah. La estrella del Liverpool es también la gran revelación de la temporada, quien ha firmado 44 goles y 16 asistencias en 51 partidos disputados entre todas las competiciones, además de terminar segundo en la lucha por la Bota de Oro a apenas dos tantos de Leo Messi. Su espectacular actuación en el partido de ida de semifinales de Champions contra la Roma desató definitivamente la ‘Salahmania’, duelo en el que pulverizó el entramado defensivo montado por sus excompañeros con dos goles y dos asistencias. Desde entonces, se ha hablado incluso de las opciones que puede tener el futbolista nacido en Nagrig de aspirar al próximo Balón de Oro y poner fin a la década de hegemonía por parte de Cristiano Ronaldo y Leo Messi.

Fiebre por Salah

Se le ha comparado mucho con el astro argentino en sus inicios por ser un atacante que también destaca por su veloz conducción con la pelota cosida a su pierna zurda. “Tal vez sólo Messi sea más rápido que él con el balón en los pies”, profetizó Vincenzo Montella cuando le tuvo a sus órdenes en la Fiorentina. De cara a Kiev, el duelo individual que protagonizará contra el crack portugués del Real Madrid también atrae todas las miradas, aunque es evidente que el del Liverpool aún tiene todo por demostrar. “Salah tuvo una temporada fantástica, pero Cristiano ha jugado quince como ésta. Ha anotado algo así como 47.000 goles, números locos. ¿Por qué deberíamos compararlos?”, afirmó Jürgen Klopp al respecto.

El de esta final de Champions no es el primer enfrentamiento en el que el extremo egipcio y el conjunto blanco cruzan sus caminos. Ya ocurrió durante los octavos de final de la temporada 2015-16, cuando aún militaba en la Roma, en la que fue además la primera eliminatoria europea de la ‘era Zidane’. La actuación de Salah quedó marcada por las numerosas oportunidades de gol que perdonó en el Santiago Bernabéu, aunque también advirtió sobre su enorme potencial en caso de afinar su puntería en los últimos metros, algo que ha conseguido durante los dos años que han transcurrido desde entonces. El Madrid se las vuelve a ver con un jugador que sigue siendo un puñal, aunque mucho más eficaz en su fútbol. El vertical estilo de juego impartido por Klopp y el acompañamiento de Roberto Firmino y Sadio Mané en la delantera han multiplicado sus prestaciones.

¿Burbuja o realidad?

Lo que seguro que no se va a encontrar el cuadro de Zidane es con un hombre que destaque por su implicación en tareas defensivas. Fue por esta razón por la que no cuajó en el Chelsea de José Mourinho tras su llegada procedente del Basilea a comienzos de 2014. Durante sus tres temporadas en Italia ya dio muestras de su crecimiento hasta alcanzar a marca de 19 tantos y 15 asistencias en el anterior curso con la Roma. La voluntad del jugador y el cumplimiento del ‘fair-play’ financiero obligaron al club capitalino a traspasarlo al Liverpool a cambio de 42 millones de euros, cifra que en su día fue criticada en Inglaterra y que hoy se venera como una auténtica ganga. Su actuación en Kiev puede inflar aún más la burbuja o, por el contrario, rebajar las elevadas expectativas que se han generado a su alrededor.

Zidane

“Si lo de Zidane lo estuviera haciendo Guardiola, la gente cantaría desde los tejados”

La final de Champions que Real Madrid y Liverpool disputarán este sábado en Kiev sigue generando todo tipo de reacciones en el mundo del fútbol. Entre las más destacadas está la de un ex de ambos conjuntos, Steve McManaman, quien ha concedido sendas entrevistas a los diarios The Telegraph y Daily Mail. En opinión del inglés, la labor de Zinedine Zidane en el banquillo blanco está infravalorada respecto a la de otros entrenadores como Pep Guardiola.

Lo ha ejemplificado con una lapidaria sentencia. “No le dan suficiente mérito. Se hizo cargo de un equipo disfuncional en dificultades. Los jugadores no estaban contentos antes de llegar él y ahora ha ganado dos Champions. Si lo estuviera haciendo Pep Guardiola, la gente estaría cantando desde los tejados. Imagínate ganar la Champions tres veces… Con todo el dinero que se mueve en el fútbol mundial, y Zidane se ha gastado poco, es realmente increíble. ¿Galácticos? Eso no ha pasado desde que Zizou ha estado allí. Y sigue igual: trofeo, trofeo, trofeo. Es excepcional”, señaló.

Hay que recordar que McManaman compartió vestuario con el francés durante la etapa de ambos como futbolistas del Real Madrid. Así ha explicado como era el día a día con uno de los mejores futbolistas de la historia: “La gente olvida lo bueno que era. Siempre hay momentos con buenos jugadores. Suelen ser en los entrenamientos, cuando estás jugando, y de repente pasa algo y es como… ‘¡Wow!’. Le veías bajar un balón del cielo o hacer un truco y girar después de conseguir un pase. ¡Y parece que acaba de levantarse de la cama“. Eran las pequeñas cosas que él hacía y uno se encontraba pensando que era hermoso de ver”.

Zidane Real Madrid

La quintaesencia del Madrid

Glasgow, 15 de mayo de 2002. Cae del cielo un balón bombeado de Roberto Carlos con visos de no ir a ningún sitio. Pero es el Real Madrid, es la final de la Champions y es, para más inri, Zinedine Zidane. El francés no la deja caer y empalma una volea para la posteridad, una de las mejores obras de arte de la historia del fútbol. Aquel gol que supuso la Novena fue sólo el comienzo de la leyenda que ha escrito en el club blanco. Para recordar la siguiente gran instantánea hay que remontarse a los últimos minutos de la final de Lisboa. El Madrid se encuentra al borde de una de las mayores debacles de su historia y Carlo Ancelotti lo observa todo en pie desde la banda. De repente, alguien del banquillo se levanta y empieza a dar instrucciones a los jugadores ante la impasible mirada del técnico italiano. Es de nuevo él, un Zidane que por entonces ejercía como segundo entrenador. Lo sucedido después sobre el césped es de sobra conocido. El comienzo del esplendoroso ciclo que vive el equipo madridista en Europa supuso también la forja del carácter de su actual líder.

Las cuatro Champions de Zidane

Tras la destitución de Rafa Benítez en enero de 2016, en las altas instancias del club no hubo dudas sobre quién tenía que ser el sustituto. Había llegado el momento de que el galo continuara su fastuosa obra al frente del banquillo. No necesitó ni cinco meses para traer la undécima Copa de Europa a las vitrinas del Santiago Bernabéu, y eso que aún quedaba mucha historia por hacer. La pasada temporada, segunda Champions consecutiva –algo inédito en la era moderna de la competición– y un título de Liga que muy pocos han logrado dirigiendo al conjunto blanco en las últimas dos décadas.

La de Kiev puede convertirse en la quinta final de Champions ganada por el Real Madrid con el francés involucrado. Ya sea como jugador, asistente o entrenador, lo cierto es que su legado ya abarca buena parte de los capítulos más brillantes que ha vivido la entidad de Concha Espina a lo largo de su historia. Una dimensión que le eleva a la categoría de símbolo. En su actual periplo en el banquillo, a los citados éxitos hay que sumar dos Supercopas de Europa, dos Mundiales de Clubes y una Supercopa de España. De conseguir otra Orejona, sumaría el noveno título colocándose en solitario como el segundo técnico más laureado en la historia del club, sólo superado por Miguel Muñoz con 14.

El año de la evolución

“Zizou, fuiste el mejor jugador del mundo y ahora eres el mejor entrenador”, fueron las palabras que le dedicó Florentino Pérez tras los éxitos del pasado ejercicio. Ha pasado casi un año desde todo aquello y Zidane sigue sin saber lo que es caer en Europa. Rivales ‘a priori’ temibles como PSG, Juventus y Bayern engrosan la lista de víctimas del rey del K.O. Ha podido tener mayor o menor fortuna en momentos puntuales, pero nueve eliminatorias y dos finales superadas no son una simple cuestión de flor. En la que ha sido su campaña más convulsa como entrenador del Real Madrid, ha mostrado autoridad rechazando fichajes en invierno y sentando en el banquillo a figuras como Gareth Bale y Karim Benzema en citas importantes. Si en su primer curso se aferró a la BBC y en el segundo destacó por la separación entre equipos A y B, en el tercero ha terminado sin hacer ninguna distinción de rango y ha optado por un mayor intervencionismo a la hora de tomar decisiones. El galo puede culminar otra obra maestra en Kiev, la que le consolidaría como la quintaesencia del club que representa.

Salah, Mané, Firmino Liverpool Real Madrid

La prueba final del ‘matatridentes’

Tras una Champions en la que ha conseguido dejar fuera a varios de los mejores ataques del continente, el Real Madrid afronta la prueba de fuego contra el más temido de todos, el conformado por Mohamed Salah, Sadio Mané y Roberto Firmino

Nadie podrá decir esta vez que el Real Madrid ha tenido un camino sencillo hasta Kiev. De hecho, de las últimas Champions de los blancos, puede ser perfectamente la más dura de todas, y sólo hay que echar un vistazo a las delanteras a las que se ha enfrentado en cada eliminatoria para entender por qué. En octavos llegó la que más expectativas había generado desde el pasado verano, la flamante MCN del PSG. Muchos esperaban que Kylian Mbappé, Edinson Cavani y Neymar Júnior trituraran a un equipo por entonces alicaído debido a su pésima temporada en Liga y Copa. Pero los de Zinedine Zidane no temen a nadie en Europa, sino al revés, y así lo demostraron imponiéndose en los dos partidos (3-1 y 1-2) sin noticias de la dinamita del equipo parisino. Tampoco ayudó a los franceses la lesión de gravedad de Neymar antes de la vuelta, aunque fue sustituido por un recambio de lujo como Ángel Di María. El único que marcó fue Cavani en el Parc des Princes, en una acción fortuita ya con el cruce prácticamente resuelto.

Las mil vidas del Madrid

En cuartos de final, contra la Juventus, esperaba otro ataque digno de respeto, el formado por Paulo Dybala, Gonzalo Higuaín y Douglas Costa. Pero el único que compareció en Turín (0-3) fue Cristiano Ronaldo. En el Santiago Bernabéu, con La Joya ausente por sanción y reemplazado por Mario Mandzukic, los blancos fueron superados con doblete del croata y exhibición de Costa. Pero ni por esas pudo la Vecchia Signora. Hubo que sufrir, pero el Madrid volvió a dejar fuera de la competición a otra delantera de primer nivel. Y en semifinales tocó otro trío ofensivo de mucho cuidado, el que integran Franck Ribery, Thomas Müller y Robert Lewandowski en el Bayern de Múnich. Ninguno de ellos vio portería en la eliminatoria (1-2 y 2-2), aunque, sorprendentemente, fue el veterano extremo francés el que más quebraderos de cabeza dio al cuadro de Zidane. El caso es que el tridente bávaro tampoco pudo herir al campeón de Europa.

Un ataque de récord

Ahora vienen Salah, Firmino y Mané para tratar de volver a meter miedo. Y lo cierto es que sus cifras son como para tomar en serio, ya que entre los tres futbolistas han marcado 29 goles (diez del egipcio y el brasileño, nueve del senegalés) en el torneo superando los registros de la BBC del Madrid y la MSN del Barça en cursos anteriores. Si los números se extienden a todas las competiciones, suman nada menos que 90 tantos (44 Salah, 27 Firmino, 19 Mané). Son la principal explicación a que el Liverpool se haya convertido en inesperado finalista del torneo, pues ninguno de sus rivales encontró la forma de contrarrestar el fútbol vertiginoso y letal del ataque de los ‘reds’. Si hay un equipo que puede, ese es el Real Madrid, como ya ha venido demostrando a lo largo de esta Champions. El ‘matatridentes’ puede sumar otra pieza de prestigio a su colección de víctimas.

Keylor Navas Real Madrid

Pura vida en Europa

El Real Madrid de Zinedine Zidane, el que sigue sin saber lo que es caer eliminado en Champions, también es el de Keylor Navas como guardameta titular. Pese a todas las críticas que ha recibido durante los últimos dos años y los continuos rumores que han amenazado con arrebatarle las llaves de la portería, ahí continúa el tico sobreviviendo y permitiendo a los suyos hacer lo propio en Europa. Aunque ha podido cometer fallos en momentos puntuales, las tres finales consecutivas alcanzadas por los blancos son la mejor prueba de que el costarricense da mucho más de lo que quita. En el último duelo contra el Bayern de Múnich, volvió a comprobarse por qué. Keylor llegaba más señalado que nunca por errores de bulto como el cometido en la vuelta de cuartos de final contra la Juventus, cuando regaló el 3-0 a Blaise Matuidi. Parecía sentenciado y, sin embargo, volvió a revertir su situación al convertirse en uno de los grandes artífices de la clasificación de los de Chamartín para la final de Kiev.

Keylor el inmortal

Hasta seis paradas protagonizó en el Santiago Bernabéu para frenar al conjunto bávaro, su mejor marca en esta Champions. Alguna de ellas de enorme mérito como un disparo de David Alaba que se envenenó tras tocar en Raphaël Varane, al que el tico respondió con una prodigiosa mano en el primer palo. A falta de un cuarto de hora para llegar al final del encuentro, en el momento más crítico, volvió a exhibir sus reflejos felinos salvando un disparo de Tolisso al borde del área pequeña que pudo suponer la eliminación de los de Zidane. Hasta los propios integrantes del campeón de la Bundesliga tuvieron que rendirse a su enorme actuación. “El Madrid debe darle las gracias a Keylor, estuvo espectacular. Hizo unas intervenciones muy buenas, sobre todo en el tramo final”, afirmó el técnico Jupp Heynckes.

“Ya ficharon un portero nuevo. Me corté el pelo, soy otro”, bromeó el arquero madridista sobre los rumores de un nuevo inquilino en la portería, además de acordarse de todo el respaldo que le han brindado dentro del vestuario. “Los capitanes me han apoyado en todo momento, cuando las cosas van bien y cuando van mal. Somos un grupo unido, eso es muy importante”, indicó. Y es que hay que recordar que Zidane insistió en su titularidad hasta el punto de rechazar la llegada de Kepa Arrizabalaga en el mercado de invierno, cuando el club tenía prácticamente atado su fichaje.

Otro examen en Kiev

El costarricense, que también ha sobrevivido a otros episodios como el traspaso frustrado a última hora de David De Gea, aspira a continuar en el equipo blanco hasta el final de su carrera. “Yo querría retirarme en el Madrid. Entiendo que haya gente que no me apoye. Si traen otro portero, me da igual. Siempre voy a luchar a muerte contra el que sea, en una lucha leal. Y nunca voy a pedir que me regalen nada, porque nunca lo he pedido y tampoco lo he necesitado. Sea contra el que sea, lo voy a dar todo”, asegura al respecto. Aunque ha vuelto a hacerse fuerte bajo los palos, en el Real Madrid todo puede cambiar en cuestión de un partido. Más tratándose de una final de Champions. Tendrá que bordarlo en Kiev para terminar de convencer de cara a la próxima campaña.

Jurgen Klopp liverpool

El triunfo del heavy metal

Si había un hombre capaz de resucitar la grandeza del Liverpool, ese no era otro que Jürgen Klopp. En Anfield no dudaron en encomendarse al carismático técnico alemán en octubre de 2015 para reverdecer viejos laureles. Con la excepción que supuso el subcampeonato de la Premier League en la temporada 2013-14 –el Manchester City le arrebató el título ‘in extremis’–, el club ‘red’ navegaba a la deriva y veía como sus mejores estrellas abandonaban el barco temporada tras temporada. Hacía falta una revolución, y nadie mejor para ello que el entrenador nacido en Stuttgart. Una inyección de pasión para una entidad que ha destacado por ser precisamente eso. La labor de devolver al Liverpool a su estatus no ha sido flor de un día. ‘Kloppo’ pidió tiempo para llevar a cabo un proyecto a medio-largo plazo, y los resultados durante estos dos años y medio han terminado por darle la razón.

Otra creación de Klopp

En su primer curso en Inglaterra, ya consiguió meter a los ‘reds’ en dos finales, la de Copa de la Liga (perdida ante el Manchester City en los penaltis) y la de Europa League (derrota contra el Sevilla por 3-1). La pasada campaña cumplió con el objetivo de regresar a la Champions, objetivo indispensable que el cuadro inglés no había cumplido los dos últimos años. En el presente ejercicio ha superado todas las expectativas al llevar a los suyos hasta Kiev. Tratándose del bueno de Klopp, no parece ninguna casualidad. Su Borussia Dortmund ya fue el gran ‘outsider’ de la edición 2012-13 de la máxima competición continental, cuando también se plantó en la final apeando precisamente al Real Madrid en semifinales. Sólo el entonces imparable Bayern de Jupp Heynckes pudo evitar que los pupilos de Jürgen culminasen una de las mayores gestas que se recuerdan en la era reciente de este torneo.

Cinco años después, ha vuelto a hacerlo a los mandos del Liverpool empleando la misma receta. El estilo popularizado como ‘gegenpressing’, el cual se caracteriza por un juego extremadamente intenso y vertical, ha otorgado al equipo de Anfield una identidad que le ha llevado a pasar por encima de Oporto (0-5 y 0-0), Manchester City (3-0 y 1-2) y Roma (5-2 y 4-2). Si en Dortmund convirtió en figuras a hombres como Robert Lewandowski, Marco Reus, Mario Götze y Matt Hummels, en Inglaterra ha hecho lo propio con Mohamed Salah, Roberto Firmino y Sadio Mané.

A morir con su idea

No es Klopp uno de esos entrenadores que se suelen amoldar a las características del rival, más bien al contrario. La apuesta por ese fútbol eléctrico marca de la casa, el cual él mismo califica como “heavy metal”, volverá a ser la consigna para dar la sorpresa en Kiev. “No vamos a cambiar nuestra idea de juego por jugar frente al Real Madrid. Si le pregunto a los chicos qué quieren que hagamos en la final, estoy seguro de que estarán de acuerdo conmigo en seguir con la misma idea. En el fútbol también hay que pensar en tus cualidades aparte de las del oponente”, reconoció hace unos días en una entrevista en la web oficial del Liverpool. Lo cierto es que con esa idea no le ha ido mal en sus anteriores enfrentamientos contra los blancos, rival ante el que ha cosechado tres victorias, un empate y dos derrotas. La Champions le ha dado una segunda oportunidad y no piensa desperdiciarla.

Liverpool

Las 7 claves del Liverpool

1- Nunca camina solo

Al igual que el Real Madrid, el Liverpool es uno de esos clubes a los que parece rodear un aire de grandeza en Champions. Con cinco Copas de Europa en sus vitrinas, sólo superado por el equipo blanco y el Milan, da igual que los ‘reds’ aún no sepan lo que es ganar la Premier League (su último título liguero data de 1990, bajo el formato de la First Division). En Europa se han mostrado capaces de todo y no les supone ningún problema partir como el tapado. Ya lo demostraron en la histórica final de 2005.

 

2- Klopp vuelve a hacerlo

Aunque la mayoría de los focos apunten a otras estrellas, lo cierto es que hay que señalar a Jürgen Klopp como el auténtico artífice del resurgir del conjunto inglés. Tras coger un equipo deprimido en 2015, ha seguido los pasos que ya le hicieron grande en el Borussia Dortmund, con el que alcanzó otra final de Champions hace cinco años. Su fútbol de presión agresiva y transiciones veloces genera una identidad y permite que ciertos futbolistas eleven su techo hasta cotas insospechadas.

 

3- Mejor sin Coutinho

Tras la salida de Philippe Coutinho al Barça en el mercado de invierno, lo lógico para el Liverpool habría sido acusar la pérdida de su estrella hasta entonces. Paradójicamente, ha sucedido lo contrario, ya que la ausencia del brasileño ha permitido a Klopp acentuar su propuesta con jugadores con mayor recorrido en el centro del campo, algo que los hombres de ataque parecen haber agradecido. Si a eso se le suman los 160 millones de euros ingresados por el traspaso, sale un negocio redondo.

 

4- Punto débil en la portería

Pese a su condición de finalista, el Liverpool dista de ser un equipo perfecto y fiable en todas sus líneas. En portería, sin ir más lejos, ni el belga Simon Mignolet ni el alemán Loris Karius han transmitido seguridad a lo largo de la temporada. El segundo, de 24 años, se postula como titular para Kiev tras recibir 28 goles en 32 partidos entre todas las competiciones, 15 de ellos acabando el encuentro sin encajar. La Roma consiguió hacerle seis tantos en semifinales y, en alguno de ellos, tuvo especial culpa.

 

5- Más sólidos con Van Dijk

Otro de los grandes problemas que arrastraba el Liverpool durante los últimos años era su fragilidad defensiva. Sin embargo, la llegada de Virgil van Dijk en invierno ha paliado este problema en buena parte. Tras convertirse en el defensa más caro de la historia –85 millones de euros–, su adaptación ha sido inmediata. Esa madurez de los ‘reds’ ya se pudo comprobar en la eliminatoria contra el Manchester City, en la que sólo encajaron un gol. Lovren, Alexander-Arnold y Robertson suelen completar la retaguardia.

 

6- La medular como lugar de paso

No se caracteriza este Liverpool por ser un equipo que domine mediante el balón, sino que prefiere buscar cuanto antes el área contraria. Sólo así se explica que sea el equipo del torneo con más pases errados en campo rival (964), ya que ninguno de sus centrocampistas entiende el juego de forma horizontal. De los presumibles titulares para Kiev, tanto el incombustible James Milner como el holandés Giorginio Wijnaldum son jugadores de recorrido y llegada, escoltados por Jordan Henderson como pivote defensivo.

 

7- Un tridente devastador

Lo que hace especial al cuadro de Anfield es su ataque formado por Mohamed Salah (10 goles en Champions), Roberto Firmino (10) y Sadio Mané (9). El egipcio se ha destapado como la gran figura en una temporada en la que ha terminado como Bota de Plata. Su velocidad la complementa otro jugador explosivo como Mané por el costado izquierdo, mientras que el brasileño Firmino es el acompañante perfecto para ambos al ser un delantero centro de gran calidad asociativa.

Casemiro Real Madrid

A por el póker de Champions

Casemiro puede firmar un hito histórico si el Real Madrid sale campeón en Kiev. El brasileño aspira a un pleno de cuatro Champions en cuatro años como jugador del conjunto blanco. Y es que hay que recordar que los de Concha Espina han sido campeones en tres de las últimas cuatro ediciones. Únicamente no pudieron hacerse con el título en la temporada 2014-15, cuando cayeron eliminados en semifinales a manos de la Juventus. Por entonces, el mediocentro de São José dos Campos jugaba en el Oporto en calidad de cedido, razón por la que mantiene esa inmunidad en la máxima competición continental como madridista. Pero sería injusto hablar del ‘14’ como alguien que únicamente da suerte a su equipo en Europa, ya que su relevancia en tales éxitos ha sido considerable.

En Dortmund empezó todo

El año de la Décima, cuando aún era un perfecto desconocido (llegó un año antes al club respaldado por José Mourinho), recordada es su actuación en el Signal Iduna Park en la vuelta de cuartos de final. Con los de Carlo Ancelotti al borde del colapso (habían ganado 3-0 en el Bernabéu y perdían 2-0 en Alemania), entró al terreno de juego con 20 minutos por delante y logró estabilizar la medular para finalmente conseguir la clasificación. “Dortmund es especial. Ahí es donde empezó todo para mí”, afirma el centrocampista al recordar el encuentro. A lo largo de aquella edición de la Champions participó en seis partidos (sólo uno como titular) traducidos en 144 minutos. Unas cifras engañosas, dada la incidencia real que tuvo en el éxito culminado en Lisboa.

Tras coger experiencia en Portugal, Casemiro regresó en 2015 para terminar convirtiéndose en una figura imprescindible para las grandes noches. Con la excepción de la vuelta de semifinales contra el Manchester City, para la que fue baja por lesión, el brasileño no se perdió ninguno de los demás encuentros del camino a la Undécima completando nueve de ellos de principio a fin. Como no podía ser de otro modo, también jugó los 120 minutos de la final de Milán, el partido que quizá le consagró del todo. Fue el jugador que más corrió con 13 kilómetros y protagonizó hasta 15 recuperaciones con las que puso coto al rocoso centro del campo del Atlético.

El héroe de Cardiff

Y todavía engrandeció más su leyenda con la Duodécima, donde pasó de indiscutible a héroe. Suyo fue el tanto más importante de la final, el que deshizo el 1-1 en el marcador en el segundo tiempo. La defensa de la Juventus rechazó un balón aparentemente inofensivo y ahí apareció el brasileño, a 25 metros de la portería, para firmar un golazo para la posteridad. En la presente edición de la máxima competición continental lo ha vuelto a jugar casi todo perdiéndose únicamente la visita al APOEL de Nicosia en fase de grupos. En la vuelta de semifinales contra el Bayern, no partió de inicio en la alineación, algo que muchos interpretaron como una equivocación de Zidane en el planteamiento. Y es que la mejor versión de este Real Madrid no se entiende sin el trabajo defensivo del brasileño, el futbolista que más balones ha robado en esta Champions con un total de 45.

Zidane

El dilema de Zidane: cuatro hombres y un destino

Isco Alarcón, Gareth Bale, Lucas Vázquez y Marco Asensio optan a un puesto que parte como la gran incógnita del Real Madrid para la final de Kiev. Todos atraviesan un buen momento de forma y ponen a Zinedine Zidane en una complicada tesitura, aunque ya la quisieran muchos otros

 

El gran sprint final de Bale

Parecía completamente defenestrado y perdido para la causa, pero el gran tramo final de temporada protagonizado por el galés le ha hecho ganar enteros para ser de la partida contra el Liverpool. Los cinco goles que ha anotado en las cuatro últimas jornadas de LaLiga avalan su excelente momento de forma. Encadena cinco meses sin sufrir una lesión y por fin está demostrando de lo que es capaz cuando tiene continuidad. Sus cifras de toda la temporada también son como para tener en cuenta: 19 goles y ocho asistencias entre todas las competiciones. Tiene la espina de la pasada final de Cardiff, en la que no pudo jugar de inicio al llegar muy justo tras lesión. En el que puede ser el último año de la BBC, no sería de extrañar que Zidane respetase su jerarquía, como ya sucedió en el último Clásico.

 

Isco y la certeza de Cardiff

Si hay que atenerse a la experiencia más reciente del Real Madrid en una final de Champions, lo cierto es que el malagueño sería titular indiscutible. Su extraordinaria actuación en la consecución de la Duodécima contra la Juventus es un factor a tener en cuenta. Todo ello por no hablar de que no se recuerda una versión tan brillante del conjunto de Zidane como la que ha mostrado con el centrocampista de Arroyo de la Miel, quien en la presente campaña ha firmado nueve goles y diez asistencias en 48 encuentros jugados entre todas las competiciones. Tras sufrir una lesión en la espalda que le impidió estar en la vuelta de semifinales contra el Bayern y en el Clásico, el técnico francés le ha cuidado para tenerle en plenitud de condiciones para Kiev.

 

El cañón de Asensio

El balear también cuenta con el aval de Cardiff, donde apenas necesitó ocho minutos para convertirse en el futbolista más joven en marcar en una final de Champions al hacer el definitivo 1-4. Tiene un hechizo con las grandes citas, como volvió a demostrar más recientemente en la ida de semifinales anotando el gol que dio a los blancos el triunfo en el Allianz Arena. La calidad de su zurda se postula como otro de esos pequeño detalles que puede decantar la final a favor del conjunto de Zidane. “Tiene una velocidad y una pegada importante”, reconoció recientemente el técnico francés sobre el de Palma de Mallorca, quien hace tiempo que dejó de ser un fijo en el ‘Plan B’ habiendo jugado de inicio en otros choques importantes como el de París o la vuelta contra el Bayern de Múnich.

 

La fiabilidad de Lucas

Por regularidad y garantías, el gallego sería justo merecedor de un sitio en Kiev, quien es el máximo asistente del equipo esta temporada con 13 pases de gol entre todos los torneos. No sólo ha tenido una importante contribución en cuanto a cifras, sino que además su presencia supone un alivio para sus compañeros de la retaguardia al ser un jugador solidario en tareas defensivas. Otro punto fuerte a tener en cuenta para hacer frente a un rival cuyo mayor peligro habita precisamente en las bandas. Prueba de la importancia que el de Curtis ha tenido en esta Champions es que contra el Bayern completó los 180 minutos de eliminatoria. Incluso cumplió como lateral tras la lesión de Dani Carvajal en el Allianz Arena. El curso que ha protagonizado ya es para quitarse el sombrero.

Benzema Real Madrid

Benzema siempre vuelve

Las cuatro finales de Champions alcanzadas desde 2014 no engañan: vale la pena esperar a Benzema. Zinedine Zidane siempre lo supo, pese a que el mal rendimiento del delantero francés llegó a ser injustificable en algún momento del presente curso. El técnico le mandó al rincón de pensar sentándole en el banquillo en la vuelta de cuartos de final contra la Juventus y en la ida de semifinales ante el Bayern. Hasta entonces, el galo apenas sumaba dos goles en Champions y ocho en el global de la temporada, unas cifras que apuntaban a su definitiva caída en gracia. Pero el de Lyon siempre resurge cual ave Fénix, como demostró volviendo a dar a los blancos el pase a una final de la máxima competición continental.

Clave a la hora de la verdad

Contra todo pronóstico, el ‘9’ madridista ejerció de tal en la visita del Bayern, con un doblete que le convirtió en el héroe de la noche. El primero de los goles fue fiel a los cánones de un delantero de pura raza, aguardando en el segundo palo un centro de Marcelo que cabeceó al fondo de la red. En el segundo, castigó con instinto asesino el garrafal error del guardameta Sven Ulreich. Celebró con rabia ambos tantos y se vació durante el resto del tiempo que pasó sobre el césped, como demostraron los siete robos de balón que protagonizó. Claro que tiene sangre.

Hay que recordar que el pasado ejercicio también fue decisivo para alcanzar la final de Cardiff en otra vuelta de semifinales, la del Vicente Calderón contra el Atlético, donde protagonizó una inolvidable jugada marchándose de toda la defensa dando lugar al gol de Isco. Su enésima resurrección le otorga altas posibilidades de ser de la partida contra el Liverpool. Tiene el respaldo de presidente, entrenador y compañeros, entre ellos un Cristiano Ronaldo que siempre ha reconocido sentirse más cómodo con el francés al lado. “Tuvo un momento complicado, pero siempre ha hecho su trabajo y nunca bajó los brazos”, reconoció Zidane sobre su temporada. En Kiev tratará de poner la guinda buscando un logro que todavía tiene pendiente, el de marcar en una final de Champions.

Hugo Gatti

Gatti: “El Madrid va a ganar 4-1 al Liverpool en la final”

Hugo Gatti lo ve claro. El exguardameta argentino afirmó en El Chiringuito que el Real Madrid se impondrá en la final de Champions sin excesivos problemas. “Después de ver a los ingleses y de ver al Real Madrid ayer… la gana el Madrid. Va a sufrir un poquito, pero no mucho. 4-1 le puede llegar a ganar. ¡Está muy bien el Madrid! Ellos atrás son horrendos y cuando vean al Madrid se van a asustar“, aseguró sobre la final que tendrá lugar el próximo 26 de mayo en el Olímpico de Kiev.

Cristiano Ronaldo Real Madrid

El plan de Cristiano: Kiev y sólo Kiev

Cristiano Ronaldo no podía perderse el partido ante el Barça. Eso era algo evidente. El portugués acepta las rotaciones, pero un Clásico era un Clásico, tal y como todos los protagonistas demostraron sobre el césped del Camp Nou. Sin embargo, la decisión pudo salir muy cara. El portugués se lesionó del tobillo en la acción en la que marcó el 1-1 y un escalofrío recorrió a los aficionados del Real Madrid pensando en la final de Kiev. Afortunadamente para los blancos, todo quedó en un leve esguince que no le impedirá llegar al 100% a la cita ante el Liverpool.

De cara a los tres partidos que restan en LaLiga, donde la única aspiración de los de Zinedine Zidane es arrebatarle la segunda plaza al Atlético, es seguro que el de Madeira no estará en los próximos duelos ante Sevilla y Celta. En el aire quedaría su participación en la visita al Villarreal correspondiente a la última jornada. Sin embargo, el ‘7’ prioriza la final de Champions hasta el punto de que tampoco podría jugar en este encuentro, por lo que no es descartable que su participación en este Liga quede finalmente cerrada con 25 goles en 26 partidos.

En caso de ser así, no sorprendería la decisión de Cristiano, quien puede completar toda una proeza a sus 33 años. La Decimotercera del Real Madrid supondría la quinta Orejona de su carrera, título que además le convertiría en el principal favorito para hacerse con el Balón de Oro el próximo mes de diciembre. Si el luso obtiene por sexta vez el galardón otorgado por la revista France Football, superaría a Leo Messi. Cualquier precaución es poca para llegar al máximo al duelo que tendrá lugar en el Olímpico de Kiev el próximo 26 de mayo.

Real Madrid Di Stéfano-actual

Un Madrid digno del de Di Stéfano

Pase lo que pase en Kiev, lo de este Real Madrid ya es una proeza. Son nada menos que cuatro finales de Champions en los últimos cinco años, algo impensable para los tiempos que corren en el fútbol. Tras la última proeza de los blancos ante el Bayern de Múnich, la cuestión es inevitable: ¿Está protagonizando este equipo un ciclo a la altura del de la ‘era Di Stéfano’?

Hay que recordar que aquel Madrid logró algo único en la historia: ganar las cinco primeras Copas de Europa. Entre 1956 y 1961, el equipo de la Saeta Rubia, quien estuvo secundado por otros mitos como Ferenc Puskás, Héctor Rial, Paco Gente y Raymond Kopa, monopolizó el dominio de la máxima competición continental. A día de hoy, son los Cristiano Ronaldo, Sergio Ramos y Luka Modric de turno quienes van camino de repetir el hito.

Thomas Muller

Müller: “El árbitro hizo un buen trabajo, no perdimos por su culpa”

Sorprendente ejemplo de elegancia el que dio Thomas Müller tras la eliminación del Bayern de Múnich en Champions a manos del Real Madrid. A diferencia de otros compañeros que se quejaron del arbitraje recibido en el Santiago Bernabéu, el delantero defendió la actuación del colegiado y achacó el resultado final a los errores que cometieron.

“Considero que en la segunda parte la falta que recibe Lewandowski es penalti claro, pero si contemplas el partido con una visión más global, el árbitro hizo un buen trabajo. No es fácil pitar este tipo de encuentros. No perdimos por culpa del arbitro”, señaló el atacante del conjunto bávaro.

Benzema Lewandowski Real Madrid Bayern

Benzema le enseña a Lewandowski quién es el ‘9’

Hubo que esperar toda la temporada, pero el momento volvió a llegar. Karim Benzema hizo acto de presencia en el momento decisivo con un doblete que permitió al Real Madrid alcanzar la final de Kiev. En el primero de los tantos, el francés sorprendió en el segundo palo para cabecear adentro un excelente envío de Marcelo. Una acción de puro ‘9’ de esas que tanto se le pide del de Lyon. El delantero redondeó su gran noche nada más empezar el segundo tiempo con la ayuda inestimable del guardameta Ulreich. Ahí estuvo el galo para cazar la pelota que se le escapó al arquero del Bayern.

Su reivindicación cobró aún más peso tras la mala actuación de Robert Lewandowski en los dos partidos, quien pierde muchos enteros para cumplir su sueño de jugar en el Real Madrid la próxima campaña. Hay que recordar que Benzema también fue decisivo en la vuelta de semifinales de Champions de la temporada pasada, cuando se inventó una jugada para el recuerdo en el Vicente Calderón culminada por Isco que significó el pase de los de Zidane a la final de Cardiff. Después de todo, puede que tanto tiempo de espera valga la pena con el francés.

Real Madrid Bayern celebración gol

La Decimotercera vale este sufrimiento

El Real Madrid empató 2-2 con el Bayern y logró clasificarse para la final de Kiev, donde peleará por su decimotercera Copa de Europa a la espera de saber si su rival será Liverpool o Roma (5-2 ganaron los ingleses en la ida). Los de Zinedine Zidane volvieron a sufrir como nunca en casa. El tanto de Joshua Kimmich nada más comenzar condicionó completamente el choque y resucitó los fantasmas de la anterior eliminatoria contra la Juventus.

El empate firmado por Benzema fue la única tregua para los de Zidane en un primer tiempo frenético, en el que ambos equipos protagonizaron un intercambio de golpes. Tras el tanto del francés, James Rodríguez tuvo la más clara para los bávaros perdonando a puerta vacía tras un paradón de Keylor Navas a Lewandowski. No obstante, la jugada que más dio que hablar en los últimos minutos del primer tiempo fue una mano de Marcelo reclamada por los alemanes. El Madrid estaba jugando a la ruleta rusa, pero hasta en esto sabe moverse

La locura continuó nada más reanudarse el choque con un insólito error del guardameta Sven Ulreich que dio lugar al 1-2 marcado por Benzema. Una ayuda caída del cielo para los locales que ni mucho menos puso fin a la congoja. Y es que tenía que ser un ex como James Rodríguez quien anotara el gol que condenó el encuentro a un agónico desenlace. Los de Zidane tuvieron que saber sufrir y contaron con un providencial Keylor Navas que demostró que aún no ha dicho su última palabra en este club. Si el Madrid termina siendo campeón, conviene no olvidar lo del costarricense esta noche.

Keylor Navas Real Madrid Bayern

San Keylor Navas hizo posible Kiev

Keylor Navas fue uno de los grandes nombres durante la vuelta de semifinales de Champions entre Real Madrid y Bayern. Con sus intervenciones, el tico fue fundamental para que los de Zidane lograsen disputar su tercera final consecutiva.

Entre ellas, cabe destacar un disparo lejano de Alaba que se envenenó tras tocar en un defensa y un remate a quemarropa de Tolisso que repelió con reflejos felinos. Sólo una actuación de este calibre podía cambiar su situación en el club blanco, ya que el meta parecía completamente sentenciado tras sus errores en los últimos encuentros.

Ulreich gol Benzema Real Madrid Bayern

El peor fallo en el peor momento: cantada histórica de Ulreich para regalarle el gol a Benzema

La fortuna del campeón volvió a aparecerse al Real Madrid nada más empezar el segundo tiempo ante el Bayern. Una cesión de Tolisso provocó un falló catastrófico del guardameta Sven Ulreich, quien inexplicablemente no fue capaz de hacerse con el balón dirigido hacia su portería. Benzema se aprovechó del error para hacer el segundo suyo y de los blancos.

Mano de Marcelo Real Madrid Bayern

El Bayern reclamó penalti por mano de Marcelo

Jugada polémica en la vuelta de semifinales entre Real Madrid y Bayern. El conjunto alemán reclamó al borde del descanso una mano de Marcelo dentro del área. Ni el colegiado turco Cuneyt Çakir ni sus asistentes vieron nada punible en la acción.

 

 

Arturo Vidal Instagram mano Marcelo

Arturo Vidal y Boateng estallaron contra el arbitraje en las redes: “¡Otra vez, penal de mierda!”

Como ya sucediera la temporada pasada, los jugadores del Bayern no quedaron nada contentos con el arbitraje recibido en el Santiago Bernabéu. En esta ocasión, fue una mano de Marcelo la que desató la ira de los jugadores del conjunto bávaro, incluso los que no estaban allí presentes. Arturo Vidal y Jerome Boateng, ausentes por lesión, estallaron en las redes sociales contra el colegiado Cuneyt Çakir por no señalar penalti.

James Rodríguez gol Real Madrid Bayern

James cumplió la ley del ex… y pidió perdón por el gol

La ley del ex volvió a cumplirse en el peor momento posible para el Real Madrid. James Rodríguez hizo el 2-2 para el Bayern sembrando el pánico en el Bernabéu. El colombiano no celebró el tanto e hizo un claro gesto de pedir perdón.

Real Madrid Bayern gol Kimmich

El Madrid volvió a tropezar con la misma piedra: ¡el Bayern marcó a los tres minutos!

Se esperaba que el Real Madrid hubiese aprendido la lección de lo sucedido en la anterior eliminatoria contra la Juventus. En la vuelta ante el Bayern, otra vez llegaba al Bernabéu con una importante ventaja, el 1-2 conseguido en el Allianz Arena, y de nuevo no tardaron los de Zidane en comenzar a dilapidarla. A los tres minutos, gol de Joshua Kimmich aprovechando las facilidades defensivas para poner el 0-1, un tanto que condena al sufrimiento.

Kovacic Real Madrid

Sorpresa de Zidane: Kovacic juega por Casemiro

Ya se conocen las alineaciones escogidas por Zinedine Zidane y Jupp Heynckes para afrontar la vuelta de semifinales de Champions League entre Real Madrid y Bayern de Múnich. La gran sorpresa en el once del técnico francés está en la presencia de Mateo Kovacic en lugar de Carlos Henrique Casemiro, quien comenzará el partido en el banquillo. Finalmente, será Lucas Vázquez quien ocupe el lateral derecho ante la ausencia de Dani Carvajal.

Real Madrid: Keylor Navas, Lucas Vázquez, Ramos, Varane, Marcelo, Kovačić, Kroos, Modrić, Asensio, Ronaldo y Benzema

Bayern: Ulreich, Kimmich, Hummels, Süle, Alaba, Tolisso, James, Thiago, Müller, Ribery y Lewandowski

Llegada bus Real Madrid

Así fue el impresionante recibimiento al autobús del Real Madrid

Fiel a su tradición en las citas decisivas de Champions, la afición del Real Madrid no falló a la llegada del equipo. Espectacular ambiente el que rodeó al autobús en el que se desplazó la plantilla blanca hasta el Santiago Bernabéu.

Real Madrid Bayern

Kiev pasa por el Bernabéu

Los árbitros, la vejez de los rivales, la flor de Zidane… Se acaban las argucias para desacreditar el reinado del Real Madrid en Europa y, sin embargo, ahí sigue, a un paso de alcanzar su tercera final de Champions consecutiva. ¿Puede llegar algún momento en el que el ciclo ganador se alargue tanto que hasta sus detractores se rindan a la evidencia? Quizá nunca lo averiguaremos. La Copa de Europa está llena de trampas mortales, tantas que hasta a este equipo le tocará caer tarde o temprano. El madridismo espera que ese día quede lo más lejos posible.

Ahora toca pensar en la Decimotercera, en rematar el trabajo con el Bayern de Múnich y asegurarse una plaza en la final de Kiev. Los blancos han logrado lo más difícil, que ganar la Champions parezca algo fácil. Una competición donde la Roma o la Juventus te pueden marcar tres goles y mandarte a la lona contra todo pronóstico. O lo que es peor, un torneo donde tarde o temprano toca visitar estadios como el Allianz Arena. París, Turín, Múnich… De todo eso han conseguido salir victoriosos los pupilos de Zidane dejando claro quién manda en Europa. Y sufriendo en algunos casos. Sólo faltaba.

Sin embargo, puede que el verdadero reto de este Real Madrid esté donde menos lo esperaba, en el Santiago Bernabéu. La temporada de los de Chamartín venía arrojando pistas desde el comienzo. No se les recuerdan unos números tan pobres como locales durante la última década. La vuelta de la eliminatoria contra la Juventus fue la constatación del problema. A punto estuvo de salir caro con un desastre que pudo ser histórico.

Debe servir de advertencia para la visita del Bayern. Los alemanes perdonaron en la ida y aseguran estar convencidos de conseguir la remontada. Conviene a los de Zidane dar un golpe sobre la mesa para no ir a remolque. Que se note quién juega en casa y cuál es el escenario más temido del continente. Se acabaron los traumas del pasado. El Real Madrid ya es el primer equipo de la historia con el que el gigante de Baviera pierde seis veces consecutivas. La bestia negra ahora viste de blanco.

Ribery Lucas Vázquez Real Madrid Bayern

El líder de la resistencia

Nada más comenzar el partido de ida en el Allianz Arena, todo se torció para el Bayern de Múnich con la lesión de Arjen Robben. Jupp Heynckes, quien planteó el choque con dos extremos bien abiertos, tuvo que variar el plan a los siete minutos con la entrada de un centrocampista como Thiago Alcántara por el holandés. El técnico alemán encomendaba toda la capacidad de desborde de su equipo a un veterano de 35 años como Franck Ribéry. Contra todo pronóstico, el francés tiró del conjunto bávaro con una actuación para enmarcar. El ‘7’ puso el carácter que todo equipo necesita ante la adversidad. Sólo la falta de acierto local y la pegada del Real Madrid evitaron que esa reacción se tradujera en el marcador. El galo fue una constante amenaza para el Real Madrid desde la izquierda, donde Carvajal, Lucas y Casemiro fueron incapaces de pararle los pies. Sólo el mal control con el que desperdició una clara oportunidad para el 2-0 puso algún lunar a su portentoso partido.

De menos a más

En el Santiago Bernabéu se postula como el líder de la resistencia del Bayern. “Hemos perdido una batalla, pero no la guerra. Tendremos nuestras opciones en Madrid”, fue su mensaje en las redes sociales nada más finalizar el partido en Múnich. Heynckes ha sido clave para recuperar al mejor Ribéry, quien comenzó la temporada lejos de su mejor forma y llega al final de la misma teniendo un peso importante en los planes de su técnico. La lesión del joven Kingsley Coman fue clave al respecto. Sus números de este curso se traducen en seis dianas y otros tantos pases de gol entre todas las competiciones.

Al inicio de la temporada, Carlo Ancelotti advirtió tanto a Ribéry como a Robben que iban a perder protagonismo en sus planes. Ambos lideraron una rebelión en el vestuario que terminó con el técnico destituido. Es la muestra más evidente de su jerarquía en el club. Heynckes, perfecto conocedor del temperamento de los dos extremos por su anterior etapa en el banquillo del Allianz Arena, supo entender todo esto y ha manejado el asunto con mano izquierda para recuperar la paz en el vestuario. El entrenador alemán les ha mimado y devuelto los galones, como quedó patente con su titularidad en el Santiago Bernabéu. Al menos en el caso del francés, no se puede considerar un error, quien se las supo arreglar sin su compañero de fatigas durante la última década.

Pudo ser madridista

Por su parte, el holandés vivió el enésimo capítulo del calvario con las lesiones que ha sufrido durante su carrera, algo que el Real Madrid también vivió de cerca hasta que el jugador salió por la puerta trasera en 2009. “No guardo muy buenos recuerdos de esa etapa”, confesó hace unos meses en una entrevista concedida a la página web de la UEFA. Justo aquel verano en el que Robben abandonó la capital española, Ribéry estuvo muy cerca de fichar por el club blanco. “Mis representantes negociaron con el Real Madrid. El Madrid y el Chelsea llegaron a ofrecer 80 millones de euros. Mi esposa me dijo en ese momento: ‘Si te hace feliz, entonces nos vamos a Madrid’. Todo estaba preparado”, contó a Sport Bild sobre su fichaje frustrado. Desde aquello ya ha llovido. El galo afronta la que puede ser su última batalla contra su viejo deseo.

Cristiano Ronaldo

Hora de redimirse

Cristiano Ronaldo se quedó sin marcar en el Allianz Arena. Nada alarmante teniendo en cuenta la victoria del Real Madrid. Sin embargo, para el ambicioso futbolista portugués siempre es una afrenta el hecho de irse de vacío. Su enfado quedó patente en el tanto que le anularon por controlar el balón con el brazo, jugada que protestó con vehemencia pese a que la repetición dio la razón al colegiado. En lo bueno y en lo malo, así es el insaciable carácter que le ha llevado a forjar su leyenda. El ‘7’ vió truncada su extraordinaria racha de once partidos consecutivos viendo portería en Champions, aunque eligió el mejor momento posible para hacerlo. Sigue siendo pichichi con 15 goles, a dos de su mejor registro.

Cristiano busca nuevos socios

El luso no se quedaba sin anotar en la máxima competición continental desde la vuelta de semifinales de la pasada campaña, cuando los de Zidane cayeron por 2-1 en el Vicente Calderón. Teniendo en cuenta que sale a un gol por cada 80 minutos en esta edición del torneo, puede que no tarde en redimirse. Mejor que así sea con un tanto que liquide las esperanzas del Bayern en el Santiago Bernabéu. Aunque Marcelo y Asensio se disfrazaron de Cristiano en Múnich, el auténtico traje de superhéroe sigue perteneciendo al de Madeira, la constancia personificada para sacar a los blancos de todo tipo de apuros.

Si Batman tiene a Robin, el portugués suele contar con Benzema, a quien probablemente echó de menos en la ida al quedarse en el banquillo. Sin el francés, Cristiano se vio más desconectado y como única referencia de la defensa rival. Por algo ha sido siempre acérrimo defensor del ‘9’ madridista. Pero lo cierto es que este curso tan sólo el ‘7’ ha tirado del carro en el ataque. Quizá tenga que seguir profundizando en su relación sobre el césped con otros socios que se han abierto paso como Isco, Asensio y Lucas Vázquez. Ellos son el futuro que puede alargar el esplendoroso presente de Cristiano, quien camina directo hacia su sexto Balón de Oro.

Robert Lewandowski bayern

Lewandowski, el eterno deseado

Los rumores que sitúan a Robert Lewandowski en el Real Madrid la próxima temporada cobran más fuerza que nunca, justo cuando los blancos vuelven a cruzarse con el Bayern de Múnich en Europa. Ni siquiera en el propio club alemán han ocultado los deseos de su goleador. “Si Lewandowski se lamenta de nuestra gira asiática, debe saber que el presunto equipo de sus sueños, el Real Madrid, este verano ha estado de viaje 24 días en zonas de calor, el doble que nosotros. No es la primera vez que Robert habla mal de nuestro club. Ya sabe cuando acaba su contrato y, desgraciadamente para él, no hay cláusula de liberación”, llegó a afirmar un enfadado Karl-Heinz Rummenigge el pasado verano.

Último tren a Madrid

Según publicó recientemente el diario alemán Sport Bild, el ariete polaco ya comunicó a sus compañeros su deseo de fichar por el club blanco en el próximo periodo de mercado. Sus últimos movimientos han ido encaminados a esa dirección. El pasado mes de febrero rompió con su agente hasta entonces, Cezary Kucharski, para pasar a ser representado por Pini Zahavi. Una decisión que se ha interpretado como una clara llamada a las puertas del Santiago Bernabéu, pues es sabido que el intermediario israelí mantiene una fluida relación con el Real Madrid.

La floja temporada de Karim Benzema abre la veda para que el equipo de Chamartín busque un nuevo ‘9’. El delantero nacido en Varsovia sabe que puede ser su último tren y no lo piensa dejar pasar. Entre tanto, la postura del Bayern ha sido cerrarse en banda a cualquier posibilidad de que Lewandowski cambie de aires. “Nadie puede fichar un jugador del Bayern de Múnich contra la voluntad del Bayern de Múnich. Apuesto cualquier cosa a que Robert estará con nosotros el año que viene”, señaló recientemente Rummenigge sobre los rumores.

Más goleador que nunca

Pese a todo, la incertidumbre sobre su futuro no ha repercutido para nada en el rendimiento del jugador polaco. De hecho, esta campaña está registrando su mejor promedio anotador con un tanto cada 87 minutos. A sus 29 años, está en el mejor momento de su carrera y aspira a ganar la Champions League que tanto se le ha resistido. Hay que recordar que ya disputó la final de la máxima competición continental en la temporada 2012/13, cuando aún militaba en las filas del Borussia Dortmund, título que precisamente le arrebató el Bayern.

Muy recordada es también su actuación contra el Real Madrid en las semifinales de aquella edición del torneo, cuando llegó a firmar un póker goleador en el Signal Iduna Park que dejó casi sin opciones a los de Chamartín. Tampoco se quedó sin marcar la última vez que visitó el Bernabéu en la vuelta de los cuartos de final de la temporada pasada, aunque en este caso fue desde el punto de penalti. El ‘9’ del conjunto bávaro se perdió la ida de aquella eliminatoria por una lesión en el hombro derecho, mientras que tuvo que jugar tocado el choque de vuelta. Llega con ganas de resarcirse y de demostrar a los blancos que es el ‘killer’ que tanto necesitan.

James Rodríguez Bayern

Quiere ajustar cuentas

James Rodríguez vuelve al Santiago Bernabéu, de donde fue desterrado el pasado verano al no contar para Zinedine Zidane. La oportunidad de venganza le ha llegado en el mejor escenario posible, unas semifinales de Champions en las que el Real Madrid se juega toda la temporada

Renunciar al sueño de triunfar en el Real Madrid fue el momento más duro de la carrera de James Rodríguez. “Mi salida fue triste y dura, el Real siempre fue mi sueño, pero el fútbol es así, un día estás en el lugar que quieres, otro no, vuelves…”, confesó sobre su marcha en una entrevista concedida a El Chiringuito de Mega.  En sus tres temporadas de blanco, el colombiano conquistó una Liga, dos Champions, dos Supercopas de Europa y dos Mundiales de Clubes, aunque su relevancia en tales éxitos no fue la que se esperaba de alguien que aún es el último fichaje galáctico del club. Los 80 millones pagados al Mónaco por su traspaso dan fe de ello.

¿Qué pasó con Zidane?

Irrumpió con fuerza en su primera campaña bajo las órdenes de Carlo Ancelotti, en la que firmó 17 goles y 18 asistencias entre todas las competiciones. Tras la marcha del técnico italiano, el de Cúcuta no logró volver a asentarse ni en el corto periplo de Rafa Benítez ni desde la llegada de Zidane al banquillo. Aunque rindió en los pocos minutos que le dio el técnico francés (el pasado ejercicio marcó o asistió cada 78 minutos), la sensación es que hubo algo que no acabó de funcionar entre ellos. “Los números estaban ahí, pero cada entrenador tiene sus jugadores y eso es totalmente respetable. No sé si hubo ‘feeling’ con Zidane o no, pero cada entrenador tiene sus gustos. No sé si fue injusto conmigo, cuando entraba hacía cosas buenas, pero no hay que pensar más en eso”, llegó a decir el jugador al respecto.

Prolongar su estancia en el Real Madrid como suplente de lujo era algo insostenible, por lo que salió cedido al Bayern para tratar de volver a triunfar al calor de Ancelotti. Paradójicamente, su consagración como figura del conjunto bávaro ha tenido lugar con la llegada de Jupp Heynckes. El entrenador teutón ha encontrado en el mediapunta cafetero algo diferente respecto a lo que han visto en el Allianz Arena durante las últimas temporadas, el soplo de aire fresco que permite volver a competir a un equipo que, por lo demás, se agarra a su glorioso pasado reciente.

En su mejor versión

Aunque la cesión de James finaliza en 2019, el club alemán cuenta con una opción de compra de 42 millones de euros. Salvo que la situación cambie radicalmente, el Bayern ejecutará esta cláusula con la que se asegurará en propiedad a un jugador de primer nivel por un precio asequible, al menos comparado con los que se manejan actualmente en el mercado. Y es que hay que recordar que el colombiano tiene 26 años, por lo que aún tiene carrera por delante para seguir mejorando y alcanzar su techo como futbolista.

Javi Martínez Thiago Alcántara Bayern

El motor español del Bayern

Desde la década de los 70, en la que Alemania ejerció un férreo dominio a nivel de clubes y selecciones, ha sido recurrente el mito del jugador teutón. Según se decía, los suyos eran siempre futbolistas más altos, más fuertes, más rubios y que chutaban con más potencia. Como no podía ser de otro modo, el Bayern de Múnich ha tenido gran influencia en esta tradición, por cuyo centro del campo han desfilado figuras nacionales como Lothar Matthäus, Stefan Effenberg, Michael Ballack y Bastian Schweinsteiger. Sin embargo, en un fútbol donde las fronteras son cada vez más difusas, aquel estereotipo parece cosa del pasado. A día de hoy, Alemania emula el ‘tiki-taka’ de España y la medular del Bayern la integran dos jugadores como Javi Martínez y Thiago Alcántara.

Javi Martínez de pivote

En el caso del ex del Athletic, se trata de la perfecta reencarnación de los citados futbolistas alemanes en cuanto a despliegue físico, con la salvedad de que él ha nacido en Navarra. Así lo entiende también Jupp Heynckes, un técnico que lo ha visto todo a estas alturas. Tras regresar al equipo bávaro el pasado mes de octubre, el entrenador de Monchengladbach tuvo claro que era lo primero que había que recuperar de su anterior etapa en el Allianz Arena. Javi Martínez, quien con Pep Guardiola y Carlo Ancelotti ejerció habitualmente de defensa central, ha sido y es innegociable para su técnico como pivote. “Creo que es más productivo como centrocampista defensivo que como central. Le conozco muy bien y por eso lo traje del Athletic en su momento. En 2013 ganamos la Champions League, la Bundesliga y la Copa de Alemania con él en el medio. En el centro de la defensa necesitas jugadores más rápidos y dinámicos para los partidos más exigentes”, asegura Heynckes al respecto.

No sólo el propio futbolista se siente más cómodo en esa posición, sino que el resto del equipo también lo agradece. Su poderío físico, su dominio del juego aéreo y su lectura posicional convierten al Bayern en un conjunto equilibrado y más fiable en transición defensiva. El de Estella se sitúa como el único centrocampista que guarda el sitio por delante de los centrales, lo que permite que los interiores presionen arriba y, como consecuencia, que el cuadro muniqués se establezca más cerca del marco contrario. Un efecto dominó que ha sido fundamental para recuperar a veteranos como Ribéry, quien en pocos metros sigue resultando peligroso. Quizá no hubo por qué tocar lo que ya funcionaba.

La lucha de Thiago

El problema de Thiago Alcántara ha sido otro durante su estancia en Alemania, donde va camino de cumplir su quinta temporada. La progresión del jugador formado en La Masía se ha visto lastrada por las lesiones, las cuales se han cebado especialmente con su maltrecha rodilla derecha. Esta campaña, tras sobreponerse a una rotura muscular que le tuvo 80 días en el dique seco, ha sido dosificado por Heynckes, motivo por el que se ha perdido más de una veintena de partidos. Sin embargo, esa precaución tomada por su entrenador le ha servido para llegar al momento clave del curso en perfectas condiciones. Y es que no hay otro como él para dirigir el juego del conjunto alemán, donde registra una media de 90 pases por partido, más que ningún otro futbolista. Además de ser fundamental en fase de construcción, aporta clarividencia en los últimos metros, tal y como acreditan los siete goles y tres asistencias que ha firmado en lo que va de ejercicio. La fiabilidad del Bayern tiene marca española.

La fuga de un cerebro

Han pasado cuatro años desde que Toni Kroos tomó la valiente decisión de abandonar el Bayern de Múnich para unirse al Real Madrid. Muy pocos se habrían atrevido a dar el paso. Después de todo, allí había sido campeón de Europa un año antes y su marcha suponía una deserción en toda regla al enemigo por antonomasia. Puede que la eliminatoria que ambos equipos protagonizaron en 2014, con un sonrojante 0-4 en el Allianz Arena, abriera los ojos al centrocampista. Fuera por lo que fuera, el caso es que el tiempo ha demostrado que el jugador alemán no se equivocó al apostar por el cambio. Con Kroos en sus filas, el Real Madrid consiguió tener todas las piezas para extender su proyecto de dominación de Europa, el cual se ha adueñado de las últimas dos Champions y va en busca de la tercera. El precio que tuvieron que pagar los blancos por su fichaje suena ridículo a estas alturas: ¡25 millones de euros! Al alemán le restaba un año de contrato con el Bayern cuando el club de Chamartín vio la oportunidad para firmar uno de los traspasos más rentables que se recuerdan en los últimos años.

Fiabilidad absoluta

Desde su llegada, el teutón ha sido el futbolista con mejor porcentaje de pases en cada una de las ediciones de la máxima competición continental. Una fiabilidad que ha sido fundamental en los éxitos de los de Zinedine Zidane. “Mi cambio de equipo fue correcto, de hecho, desde mi punto de vista, fue absolutamente correcto. Claramente, si te vas al extranjero, a un club superior, significa un paso más en tu desarrollo. Carlo Ancelotti me quería en Madrid, había apostado por mí. El buen comienzo para un jugador extranjero en un club de primera como es el Real Madrid era importante”, reconoció el mediocentro sobre su salida en una entrevista concedida hace unos meses a la Federación Alemana de Fútbol. El ‘8’ madridista vive su segundo reencuentro con el Bayern en una eliminatoria de la máxima competición continental tras el de la temporada pasada en cuartos de final. Kroos desembarcó en las categorías inferiores del equipo bávaro con 16 años procedente del Hansa Rostock y pasó dos temporadas cedido en el Bayer Leverkusen antes de consolidarse en la primera plantilla. A lo largo de sus seis campañas en el pentacampeón de Europa, disputó más de 200 partidos aportando 24 goles y 49 asistencias.

Uno de los técnicos que más ha marcado su carrera ha sido Jupp Heynckes, a quien esta vez tendrá en el bando contrario. “Toni es un estratega, ha mejorado mucho en el Real Madrid y juega al fútbol como cualquier entrenador querría que jugasen sus jugadores”, ha llegado a señalar el actual entrenador del Bayern sobre el que fuera su pupilo. Ese salto en su juego también lo acreditan los números. En lo que va de Champions, Kroos es el tercer jugador con más pases intentados (756) promediando una asombrosa fiabilidad del 95%. Por si fuera poco, también es el tercer futbolista del plantel con mayor distancia recorrida (98 km), sólo superado por Cristiano Ronaldo (101 km) y Casemiro (99 km), aunque cabe recordar que tanto el portugués (990 minutos) como el brasileño (838) han jugado más que el alemán (772). Una aportación en el torneo que se completa con dos asistencias. El equipo blanco se sigue beneficiando de la fuga de uno de los mayores talentos que ha dado el fútbol alemán.

Bale Benzema entrenamiento

La disolución de la BBC

Nadie lo ha confirmado públicamente, pero sólo hace falta comprobar el camino tomado por Zinedine Zidane en sus alineaciones para confirmarlo: la BBC se separa. Los tres hombres que en su día interpretaron la sintonía preferida del Real Madrid toman caminos diferentes. Todo apunta a que Cristiano Ronaldo seguirá al frente, aunque con nuevos socios al lado. Isco Alarcón ya demostró la pasada campaña estar preparado para ocupar el sitio de Gareth Bale. Con el malagueño en la alineación, el conjunto de Zidane experimentó nuevos sonidos que han tenido buena acogida entre sus seguidores. Hace tiempo que los blancos son mejores teniendo la pelota que galopando. La irrupción de Marco Asensio y Lucas Vázquez ha terminado por hacer los demás. El técnico francés cuenta con registros suficientes como para dormir al rival con una balada o, si hay que volver al rock and roll, recurrir a la verticalidad del balear y el gallego.

Bale se borra

Fue precisamente el atacante galés el primero que cayó en gracia. Hace tiempo que dejó de ser insustituible en las citas importantes, como ya se comprobó ante PSG y Juventus. En el Allianz Arena, el mismo escenario que le consagró en las semifinales de 2014, tocó fondo al ni siquiera llegar a calentar. El mensaje que mandó Zidane es inequívoco: si el Real Madrid necesita hacer caja, hay alguien prescindible por quien se puede sacar mucho dinero en verano. Los números no engañan al comprobar los minutos disputados por cada uno de los futbolistas entre todas las competiciones. Por delante del de Cardiff hay hasta 14 jugadores que han contado más para el entrenador galo. Sólo los jóvenes de la plantilla (Theo, Vallejo, Ceballos, etc.) han jugado menos que el ‘11’ en lo que va de campaña.

Ante esta situación, Bale parece resignado, mentalmente fuera del club. Ni siquiera hace ascos a los rumores que le sitúan en otro lugar el próximo curso. El Bayern sólo ha sido uno de los últimos equipos en relacionarse con el galés. “En el fútbol nunca puedes decir nunca. De momento en Madrid juego y disfruto del fútbol. El Bayern tiene un fantástico equipo y en el pasado siempre ha sido uno de los equipos con más éxito de Europa. Que te relacionen con este club es un honor para cualquiera”, señaló el jugador en una entrevista en Sport Bild. Zidane tampoco confirma ni desmiente, una situación que recuerda a la de James Rodríguez el pasado ejercicio. El francés nunca dijo de manera explícita que no contase con el colombiano, pero finalmente terminó poniendo rumbo a Múnich en calidad de cedido.

Karim ya no es intocable

Quien sí parecía irremplazable para Zizou hasta hace bien poco era su compatriota Karim Benzema. Pese a los pobres números del ‘9’, el técnico siempre le defendió a capa y espada e insistió en su titularidad. Sin embargo, los goles del galo han seguido sin llegar y su entrenador puede haber tirado la toalla. Tanto en la vuelta ante la Juventus como en la ida contra el Bayern, el de Lyon se quedó en el banquillo. “Le veo como siempre, de todas formas con lo que se dice igual está sufriendo un poco, a él también le gustaría meter más goles. Entrena bien, está ahí con sus compañeros concentrado. Luego, a él le gustaría marcar más y estar mejor”, reconoció Zidane hace unas semanas sobre el estado de su jugador. Así las cosas, la BBC parece haber quedado definitivamente en un viejo recuerdo.

Una bomba de relojería

En el Real Madrid existía preocupación sobre lo que se podía encontrar en Múnich. Los alemanes comenzaron a presionar al árbitro desde el momento en el que el sorteo les deparó un nuevo enfrentamiento con el equipo de Zinedine Zidane. Un victimismo alimentado por el polémico final de partido frente a la Juventus. Hubo quien aprovechó el penalti pitado a Benatia sobre Lucas Vázquez para reabrir el debate sobre los arbitrajes al conjunto blanco en las últimas temporadas. Además, los alemanes también se acordaron de lo ocurrido la campaña pasada en el Bernabéu. Especialmente, de la expulsión de Arturo Vidal y del gol en fuera de juego que Cristiano Ronaldo anotó en la prórroga. Para ellos, un escándalo histórico.

Sigue el estado de alerta

Finalmente, el arbitraje del holandés Björn Kuipers no le jugó ninguna mala pasada al Madrid en el Allianz Arena. Y eso que los locales reclamaron hasta cuatro penaltis a lo largo del encuentro: una mano de Carvajal (el balón impactó claramente en el hombro), dos derribos del lateral a Lewandowski y una zancadilla de Ramos a Müller. Pese a todo, queda por delante todo un partido en el Bernabéu y el madridismo mantiene el estado de alerta. La máquina del fango contra los éxitos merengues sigue funcionando sin descanso y la bomba puede estallar en cualquier jugada dudosa para el colegiado.

Hasta alguien ajeno a todo lo sucedido como Pep Guardiola se sumó al linchamiento. Nada menos que para justificar la eliminación de su equipo ante el Liverpool en los cuartos de final. El entrenador catalán se quejó del trabajo del colegiado español Mateu Lahoz en el partido que se disputó en el Etihad Stadium y, además, quiso describir la importancia del árbitro en este tipo de competición haciendo un paralelismo con lo sucedido en el Bernabéu la temporada pasada ante el Bayern: “Ese tipo de acciones marcan la diferencia. El año pasado, expulsan a Vidal injustamente contra el Madrid en el momento en el que mejor estaban jugando”.

La baza arbitral del Bayern

Nada más conocerse la disputa de un nuevo clásico europeo, fue Arturo Vidal el que dejó patente el sentimiento de revancha al publicar un tuit con la imagen del sorteo acompañada por una frase: “¡¡Ahora sí carajo!!”. Y es que hay que recordar que el internacional chileno fue uno de los que no dudó en achacar al arbitraje la eliminación de su equipo la temporada pasada. “Cuando el Madrid tuvo miedo, el árbitro comenzó con su espectáculo. Nos eliminó”, afirmó tras el choque de vuelta en el Bernabéu. Aunque una lesión en la rodilla ha impedido al centrocampista del Bayern estar en el cruce ante el Real Madrid, en el campeón de la Bundesliga hay más jugadores afines a esa teoría. Joshua Kimmich no fue tan tajante como su compañero, pero dejó entrever la misma idea. “Estamos decididos a llegar a la final. El año pasado tuvimos mala suerte con el colegiado en el Bernabéu”, señaló.

Pese a la derrota por 1-2, algunos futbolistas del conjunto bávaro aseguraron haber olido sangre en el Allianz Arena y creen en sus opciones. “Este Real Madrid es absolutamente vulnerable. Necesitamos tener mentalidad asesina porque tenemos posibilidades reales”, afirmó Müller al término del partido de ida. “Creo que rara vez he visto a un Real Madrid tan débil en Múnich”, agregó el central Süle. El Bayern es consciente de que tendrá que jugar todas sus bazas en el coliseo blanco para tratar de voltear la eliminatoria. El factor arbitral sigue siendo una de ellas.

Ramos Asensio Lucas Vázquez Real Madrid Bayern

El comienzo de un nuevo orden

El Real Madrid va camino de ganar su cuarta Champions en cinco años y, sin embargo, la sensación es que el ciclo ganador que vive el conjunto blanco no ha hecho más que empezar. Las actuaciones de Marco Asensio y Lucas Vázquez en esta edición de la máxima competición continental refuerzan esa teoría. Aunque todas las Copas de Europa ganadas por el cuadro madridista desde 2014 se han sustentado en la columna vertebral formada por Sergio Ramos, Luka Modric y Cristiano Ronaldo, lo cierto es que el equipo de Zinedine Zidane ha sido capaz de seguir renovándose para no tener que morir. Si la Duodécima será recordada como la de la irrupción de Isco Alarcón, en caso de ganarse la Decimotercera, mucho se hablará de lo que el mallorquín y el gallego han significado al respecto.

La era Lucas-Asensio

El partido de ida contra el Bayern de Múnich supuso la coronación definitiva de la pareja que está más de moda, con la acción del segundo tanto fabricado por ambos como momento más álgido. Su aportación venía siendo decisiva desde el comienzo de las eliminatorias. En la ida ante el PSG, entraron desde el banquillo y revolucionaron el choque para que los blancos pasaran del empate al 3-1 definitivo con dos asistencias de Asensio. En el Parque de los Príncipes, fueron titulares y completaron otra sólida actuación con protagonismo de ambos en el 0-1 marcado por Cristiano, jugada en la que el mallorquín robó la pelota a Dani Alves y el de Curtis puso un centro perfecto para el portugués. En la vuelta ante la Juventus, Zidane no dudó en recurrir a ellos en el descanso, cuando el Madrid se encontraba con la soga al cuello. Su aparición volvió a mejorar al equipo, mientras que Lucas tuvo un papel clave al ser objeto del penalti que decantó la eliminatoria.

En el Allianz Arena, el coruñés desbancó a Karim Benzema del once titular y demostró por qué se ganado ese hueco. La meritocracia parece haberse instaurado definitivamente con el ‘17’ como máximo exponente, quien aporta desborde, trabajo defensivo y, lo más importante de todo, acciones determinantes. Si se suman los goles y las asistencias de cada uno de los integrantes de la plantilla entre todas las competiciones, resulta que sólo Cristiano Ronaldo está por delante de él. El papel de revulsivo por el que destacó en su momento se le ha quedado pequeño. Por si fuera poco, también cumplió como lateral derecho improvisado ante todo un Franck Ribery tras la lesión de Dani Carvajal. “Cuando Carvajal ha salido del campo y Lucas se puso de lateral lo hizo muy bien. No era nada fácil”, fue el elogio que le dedicó Zidane tras el encuentro.

Actuaciones decisivas

Como ya sucediera la pasada campaña, Asensio comenzó en el banquillo y terminó siendo determinante en el feudo del campeón de la Bundesliga. A sus 22 años, ya ha dejado varios momentos estelares para el madridismo como su gol en la prórroga de aquel mismo cruce ante el Bayern o el de la final de Cardiff. Todo ello por no hablar de su impactante comienzo de campaña con dos golazos en la Supercopa de España contra el Barça. Aunque el balear llegó a apagarse en algún momento de la temporada, coincidiendo con el bajón de todo el equipo, volvió en el momento justo. Un nuevo orden irrumpe con Asensio y Lucas a la cabeza, quienes lo han cambiado todo para que todo siga igual, con el Real Madrid reinando en Europa.

Champions League Round of 16 Second Leg - Paris St Germain vs Real Madrid

Zidane, el conquistador de Europa

El Real Madrid de Zinédine Zidane se está convirtiendo en un especialista en ganar a domicilio en los campos más importantes de Europa. Frente al Bayern Munich en el Allianz Arena lo volvió a hacer (1-2), mismo resultado que la temporada pasada, y ya es la tercera victoria consecutiva de los blancos en sus visitas a Munich.

Desde la llegada de Zidane al banquillo del Real Madrid los números como visitantes en Europa dan miedo a cualquier equipo, victorias en Roma, Nápoles, Turín, Dortmund, Munich, y París. Logró empatar en el campo del Manchester City y salió derrotado frente al Wolfsburgo y el Atlético de Madrid.

Después del descalabro en liga y la dura eliminación en copa frente al Leganés, los merengues pueden volver a hacer historia en la Champions League siendo el primer equipo que levanta el título por tercera vez consecutiva. Europa es la competición del Real Madrid, este año los números lo vuelven a demostrar. Zidane ha conseguido este año que su equipo se lleve la victoria en los campos a priori más complicados de Europa. En octavos de final se impusieron 1-2 al PSG, en cuartos logró una contundente victoria por 0-3 en Turín, y la última 1-2 en el Allianz frente al Bayern Munich. No solo en eliminatorias, en la fase de grupos también consiguió la victoria en Dortmund por 1-3.

 

Asensio Bayern Real Madrid

Pegada de campeón

El Real Madrid dio un paso fundamental para estar en la final de Kiev tras imponerse por 1-2 al Bayern de Múnich. Los blancos sufrieron de lo lindo frente a un rival que desperdició numerosas oportunidades y que llegó a adelantarse en el marcador con gol de Kimmich. En plena tormenta, un zarpazo de Marcelo al borde del descanso igualó el marcador. De este modo, el brasileño enmendó su error en el 1-0 tras uno de sus clásicos despistes defensivos.

Se esperaba que el Bayern bajara físicamente en el segundo tiempo, sobretodo porque Heynckes tuvo que agotar pronto los dos primeros cambios por las lesiones de Robben y Boateng. Sin embargo, el campeón de la Bundesliga tiró de empuje y continuó rondando el área visitante, especialmente por la banda de un formidable Ribery al que no le pesaron los años. El Madrid esperó el error y lo encontró en una terrible pérdida de Rafinha que dio lugar al gol marcado por Asensio tras un vertiginoso contragolpe.

El resto fue seguir aguantando hasta el pitido final. Nadie dijo que fuera a ser fácil, pero lo cierto es que los blancos volvieron a salir victoriosos del infierno bávaro con el mismo marcador que la pasada campaña. Ese mismo precedente y el 1-3 contra la Juventus deben servir de advertencia para no relajarse. Hay que culminar el trabajo en el Bernabéu.

Asensio Lucas Vázquez

Ya es una realidad: Asensio y Lucas están dominando Europa

Marco Asensio y Lucas Vázquez volvieron a hacerlo. La pareja más de moda del Real Madrid aprovechó un error garrafal de Rafinha para pillar al Bayern al contragolpe y hacer el 1-2 con pase del gallego al balear. Para uno fue la gloria del gol de la victoria, para el otro los elogios con una completa actuación en la que también cumplió de lateral derecho tras la lesión de Carvajal.

Hay que recordar que ambos ya se exhibieron en la victoria ante el PSG en el Parque de los Príncipes en octavos de final. Especialmente en otra gran jugada de ambos que culminó Cristiano Ronaldo. Pese a su juventud, ya siembran estragos en los escenarios más sagrados de Europa. Tiene pinta de que marcarán una época.

Carvajal lesión Bayern Real Madrid

Saltan las alarmas: Isco y Carvajal se retiraron lesionados

La victoria del Real Madrid en el Allianz Arena no estuvo exenta de malas noticias. Isco Alarcón y Dani Carvajal no pudieron terminar el choque al ser cambiados por lesión. En el caso del malagueño, arrastró problemas en el hombro desde el comienzo del choque y fue sustituido al descanso. Por su parte, Carvajal tuvo que pedir el cambio en el segundo tiempo tras echarse la mano a la parte posterior del muslo.

A falta de concretarse la gravedad de esta lesión, el conjunto de Zinedine Zidane se queda cojo en el lateral derecho. Y es que hay que recordar que los blancos tampoco pueden contar con Nacho, también en la enfermería desde hace semanas, por lo que Lucas Vázquez acabó ejerciendo de defensor improvisado. El madridismo cruza los dedos para que lo del canterano no sea nada.

Gol Kimmich Keylor

Dará que hablar: la autopista de Marcelo y la pésima colocación de Keylor en el gol de Kimmich

Joshua Kimmich adelantó al Bayern de Múnich aprovechando dos importantes debilidades mostradas por el Real Madrid. El lateral alemán apareció completamente solo por el carril defendido por Marcelo y aprovechó que Keylor Navas le regaló el palo para batir al guardameta costarricense. Ambos jugadores quedaron claramente señalados.