Iba tan puesto que se tragó el control antidrogas

Cómo tiene que ir uno para tragarse el hisopo con el que la policía te hace el control antidroga. No es una historia de cienciaficción, los hechos ocurrieron en Tudela, donde un vecino de 35 años se tragó el hisopo. Los agentes de la Policía Foral le dieron el alto, intentaron someterle a las pruebas para comprobar si había consumido sustancias estupefacientes, pruebas a las que se negó una y otra vez el conductor. Finalmente, cogió el hisopeo y se lo tragó.

La maniobra no le sirvió más que para complicar más las cosas, porque el conductor drogado fue conducido por la policía hasta el hospital para sustraerle sangre y así poder comprobar qué sustancias había tomado.