Griezmann Cristiano Ronaldo Real Madrid Atlético

El Atleti sale más segundo del derbi… y el Barça más campeón

Real Madrid y Atlético firmaron tablas en un emocionante derbi repleto de alternativas y de polémica arbitral. Los blancos mandaron en el primer tiempo, pero se toparon con los postes y con la enésima exhibición de Jan Oblak. El premio para los de Zidane llegó a los 53 minutos con un golazo de Cristiano Ronaldo –quién sino–, mientras que los rojiblancos respondieron con el empate de Antoine Griezmann, quien partió de posición ilegal en el tanto.

El empate de los de Simeone dio lugar a sus mejores minutos, cuando Keylor Navas también hizo acto de presencia con un paradón a un disparo de Koke. Finalmente, reparto de puntos que acerca a los colchoneros más a la segunda posición y al Barça al título de Liga. El conjunto madridista encadena cinco temporadas sin ganar a sus vecinos en LaLiga ante su afición.

Cristiano celebración gol Real Madrid Atleti

Para bien y para mal, es el Madrid de Cristiano

Cristiano Ronaldo fue el jugador más determinante del Real Madrid en el derbi madrileño, algo que ni debería sorprender a estas alturas. Tuvieron ocasiones de sobra como para ganar el encuentro los de Zinedine Zidane, frenados por un soberbio Jan Oblak con tres paradones de mérito. El acierto lo tuvo que poner el ‘7’, quien una temporada más alcanza los 40 goles entre todas las competiciones.

No cabe duda de que los blancos son muy afortunados de poder contar con él, pero no es menos cierto que ante la portería contraria no hay vida más allá de su estrella. Ya pudo comprobarse en la primera vuelta, cuando el portugués sólo marcó cuatro tantos y el Madrid lo acusó con creces. Ante el Atlético la sensación volvió a ser la misma. Tal y como acordó con Zidane, Cristiano fue sustituido a la hora de partido, ya con el 1-1 en el marcador. La sensación fue que el conjunto blanco estuvo mucho más lejos de la victoria sin el de Madeira sobre el césped. Y así sucedió finalmente. Más le vale al Madrid cuidarlo para lo que está por venir.

Oblak Keylor Navas Real Madrid Atleti

Lo de Oblak fue escandaloso… pero Keylor tampoco se quedó corto

Si algo quedó patente en el derbi madrileño entre Real Madrid y Atlético, es que las porterías de ambos conjuntos están a muy buen recaudo. Jan Oblak sostuvo a los de Simeone en los momentos más difíciles con tres paradones de enorme mérito. En el primer tiempo, salvó un remate de Varane a bocajarro y voló ante un disparo lejano de Cristiano Ronaldo. Al borde del final volvió a ser providencial desbaratando un lanzamiento de falta de Sergio Ramos. Un día más en la oficina para el esloveno, quien continúa siendo el portero menos goleado de las grandes ligas europeas.

Sin embargo, tampoco hay que restarle mérito a la actuación de Keylor Navas, decisivo para su equipo cuando el partido lo requirió. Cuando los de Zinedine Zidane acusaron el golpe del empate, el costarricense fue salvador con un paradón a Koke. Hay que recordar que el tico también obró otro de sus milagros en Turín deteniendo un remate de Higuaín cuando medio estadio cantaba el gol. Vista la actuación del esloveno, es comprensible que los seguidores madridistas tengan cierta envidia del guardameta del conjunto vecino, pero tampoco les faltan motivos para valorar lo que tienen en casa.

Griezmann celebración gol Real Madrid Atleti

El Atleti de Griezmann se hace inexpugnable en el Bernabéu

Hace ya tiempo que el Santiago Bernabéu dejó de suponer una visita al dentista para el Atlético. Más allá de los sinsabores en Europa, donde sufrieron un contundente 3-0 la temporada pasada sin ir más lejos, lo cierto es que a los de Simeone no les suele ir nada mal en el coliseo blanco últimamente. Este domingo se repitió la historia y ya van cinco salidas ligueras a Chamartín sin que los rojiblancos conozcan la derrota, cuyo balance es de tres victorias y dos empates. El gran culpable fue el de las anteriores ocasiones, un Antoine Griezmann que marcó en territorio madridista por tercera temporada consecutiva, algo que ningún otro futbolista colchonero había logrado en este siglo.

Codazo godín a Lucas Vázquez

Lucas Vázquez sangró por un codazo de Godín… ¡y el árbitro no vio penalti!

La historia se repitió en el derbi madrileño. El colegiado Estrada Fernández no señaló penalti tras un codazo de Diego Godín a Lucas Vázquez, quien incluso sangró a causa de la acción. La jugada recuerda inevitablemente a la del partido de la primera vuelta en el Wanda Metropolitano, cuando Sergio Ramos acabó con la nariz rota por una patada de Lucas Hernández sin que el árbitro tampoco señalase la pena máxima en aquella ocasión.

Griezmann Kovacic Real Madrid Atleti

Fuera de juego de Griezmann en el gol del Atlético

El gol del empate del Atlético firmado por Antoine Griezmann llegó marcado por la polémica arbitral, ya que el delantero francés partió en fuera de juego. Era difícil de ver para el colegiado, ya que el jugador rojiblanco estaba ligeramente adelantado respecto a la defensa.

Fuera de juego Vitolo linier

Grave error del linier en el derbi madrileño

El linier del colegiado Estrada Fernández señaló un fuera de juego inexistente de Vitolo en un peligroso contraataque del Atlético. El jugador canario partía desde su campo, por lo que cualquier posibilidad de posición antirreglamentaria queda invalidada. Según afirmó el excolegiado Iturralde Gónzalez en el programa Carrusel Deportivo de la Cadena Ser , la gravedad del error puede costarle al árbitro un mes en la nevera.

Penalti juanfran kroos

¿Hubo penalti de Juanfran sobre Kroos?

Jugada polémica en el derbi entre Real Madrid y Atlético. Los blancos reclamaron un penalti al colegiado Estrada Fernández por un posible derribo dentro del área de Juanfran Torres al centrocampista Toni Kroos. La jugada terminó con un disparo de Marco Asensio a la madera y el colegiado no señaló nada. Según el excolegiado Andújar Oliver, acertó el árbitro al no señalar el punto de castigo. “Acierta el árbitro catalán. Está más pendiente el alemán de tirarse en la acción con Juanfran”, afirmó en Radio Marca.

Bale

Bale y Vitolo, titulares en el derbi

Ya están confirmadas las alineaciones de Zinedine Zidane y Diego Pablo Simeone para afrontar el derbi entre Real Madrid y Atlético. El técnico francés apuesta por Bale acompañando a Cristiano en el ataque en detrimento de Benzema, mientras que también son novedades Kovacic, Lucas Vázquez y Asensio en el centro del campo. La gran sorpresa en el once rojiblanco es la presencia de Vitolo.

Real Madrid: Keylor; Carvajal, Varane, Ramos, Marcelo; Lucas, Kovacic, Kroos, Asensio; Cristiano y Bale

Atlético: Oblak; Juanfran, Savic, Godín, Lucas; Vitolo, Saúl, Thomas, Koke; Griezmann y Diego Costa

Cristiano gol Real Madrid

Huracán Cristiano

Cristiano Ronaldo arrasa allá donde va desde que comenzó este 2018. Muchos volvieron a darle por acabado debido a sus malos números en la primera mitad del campeonato liguero, en la que apenas firmó cuatro goles. Parecía que el portugués había quedado postergado para la Champions en el mejor de los casos, un rumor que ha desmentido con un resurgir absoluto que también se ha traducido en el campeonato de la regularidad, en cuya segunda vuelta ha firmado 18 dianas para sumar un total de 22. Ningún otro futbolista de las grandes ligas europeas se acerca a los registros del luso en lo que va de año. Otros grandes ases como Antoine Griezmann, Luis Suárez, Mohamed Salah (todos con 12 goles en 2018), Leo Messi y Robert Lewandowski (11) palidecen en la comparación más actual con el astro portugués, quien además se ha permitido el lujo de descansar en tres partidos (Leganés, Espanyol y Las Palmas).

De Turín al cielo

Y es que la prioridad del ‘7’ madridista sigue siendo la Copa de Europa, donde ya no quedan palabras para definir su obra. La última, un doblete contra la Juventus con un gol de chilena que le eleva a los altares del fútbol. Entre todas las competiciones ya suma 39 tantos. A sus 33 años, se ha hablado mucho sobre las claves que hay detrás de su longevidad futbolística. Es sabido que el de Madeira se cuida como ningún otro y que su conversión a delantero rematador ha sido un éxito abrumador. De hecho, el 95% de los goles que suma este curso los ha anotado desde dentro del área y el 80% al primer toque. No obstante, nada de esto sería posible sin una determinación a prueba de bomba. “Yo siempre creo y digo que soy el mejor, digan lo que digan, y luego lo demuestro en el campo”, afirmó hace unas semanas tras ser galardonado como el mejor jugador portugués del año.

Todos se rinden

No son unas declaraciones producto de la arrogancia, tal y como algunos se empeñaron en señalar, sino de una confianza ilimitada en sí mismo. Es esa fortaleza mental la que le ha permitido empatar con Leo Messi en Balones de Oro y tener al alcance de su mano la posibilidad de adelantarle. Hasta un futbolista emblemático de un rival irreconciliable como es Fernando Torres –quien la ha tenido con el luso sobre el césped en alguna ocasión– se ha rendido a su obra. “Lo que ha hecho Cristiano es increíble, hay que admirarle por lo que está haciendo en la época de Messi. Sin él, Messi tendría el doble y eso es impresionante”, señaló el delantero hace unos meses en Radio Marca.

‘Rey Gol’ del derbi

Precisamente, si hay un equipo que conoce bien los devastadores efectos del huracán Cristiano, ese es el Atlético. El equipo rojiblanco es el segundo al que el luso ha marcado más goles a lo largo de su carrera con 21 tantos, sólo superado por Getafe (23) y Sevilla (27). Su última actuación ante los de Diego Pablo Simeone en el Santiago Bernabéu es bien recordada, en la que anotó otro triplete con el que encarriló el pase del Real Madrid a la final de Cardiff. Unas cifras que le convierten en el indiscutible rey del derbi madrileño superando los registros históricos de otras leyendas como Alfredo Di Stéfano, Santiago Bernabéu (ambos con 17 dianas) y Carlos Santillana (15).

Atleti Real Madrid protesta árbitro

Un derbi es un derbi

Da igual que no se jueguen el liderato o que el partido llegue en mitad de sus eliminatorias europeas. Es el derbi madrileño y no hay excusas para no dejarse la piel. El Real Madrid quiere una victoria ante un Atlético que en las últimas cuatro temporadas de LaLiga se le ha resistido en el Santiago Bernabéu, donde los colchoneros encadenan tres victorias y un empate. Los blancos llegan inmersos en el mejor momento de la temporada, tarde en las competiciones domésticas pero puntuales para la machada europea, tal y como pudo comprobarse en Turín. Saben que nada mejor que una victoria ante sus vecinos y rivales para reforzar esa dinámica arrolladora.

Al conjunto rojiblanco tampoco le faltan alicientes para buscar el triunfo. Más allá de la buena marcha en el campeonato y a expensas de lo que pueda suceder en la Europa League, su temporada no ha dado para grandes alegrías como la que supondría tomar el coliseo madridista. Además, quieren asegurarse la segunda posición y seguir metiendo presión al líder ante lo que pueda suceder. Simeone sabe que tiene en la delantera formada por Griezmann y Costa un arma poderosa que no dudará en utilizar.

Sin embargo, si hay un futbolista que llega metiendo miedo, ese es Cristiano Ronaldo. El portugués vuelve a estar desatado en el tramo decisivo del curso y ya los mete hasta de chilena. Mala señal para un Atlético que sabe de sobra lo que es sufrir al ‘7’ del Real Madrid. Los colchoneros tienen el aval de ser los menos goleados del campeonato gracias a su solidez defensiva marca de la casa y a un inconmensurable Jan Oblak. Aunque ni siquiera eso es una garantía con el de Madeira a este nivel, por algo se empieza.

Con el cruce de Champions prácticamente resuelto y con el lesionado Nacho como única ausencia de los blancos, se espera que Zidane ponga toda la carne en el asador. Por su parte, Simeone no cuenta con demasiadas alternativas con una plantilla muy corta y hombres como Filipe Luis en la enfermería. Por tanto, se espera que la mayor parte de los que jugaron en la Europa League también repetirán en el derbi, donde no hay peros que valgan.

Diego Costa Atleti

El retorno de la bestia

El derbi madrileño vuelve a ser más derbi con el regreso de Diego Costa. El delantero hispano-brasileño regresa al lugar del crimen, aquel donde un gol suyo empató la final de Copa del Rey que Real Madrid y Atlético disputaron en 2013. El de Lagarto fue la encarnación del carácter que permitió a los rojiblancos cambiar su hasta entonces pésimo bagaje en los partidos contra el eterno rival, al que llevaban 13 años sin ganar un partido. Desde aquella final, el balance ha sido de ocho victorias colchoneras, siete madridistas y siete empates. Sí, con Diego empezó todo. No será de extrañar el hostil recibimiento que dé el Santiago Bernabéu al ‘18’. No sólo ha tumbado a los blancos en alguna ocasión, sino que además es un incordio constante en partidos de máxima intensidad y nunca rehuye la polémica. En definitiva, tiene todo lo que hay que tener para granjearse una legión de enemigos en el club vecino.

El derbi le pone

Muy recordada es su guerra con Sergio Ramos, con el que actualmente hace buenas migas en la Selección. “Es como yo, quiere ganar. Pega y hace el equipo más grande. Cuando jugábamos uno contra otro siempre nos enfrentábamos, nos insultábamos. Nos reíamos, estábamos dentro de un partido y es algo normal. Si alguno pegara una patada para romper una rodilla o un tobillo sería otra cosa. Cuando estás en un partido cada uno pelea por lo suyo. Cuando vine a la Selección fue de los primeros en venir a felicitarme. Fue el primero en llamarme. Pero si nos enfrentamos otra vez le voy a pegar igual o él a mi, ya lo sabemos”, reconoció el delantero hace unos meses en ‘El Larguero’ de la Cadena Ser. En el derbi se acabará la amistad, al menos durante 90 minutos.

Con su llegada en el pasado mes de enero, el Atlético no sólo vuelve a tener pura dinamita en el ataque (ha pasado de promediar 1,5 goles por partido en 2017 a 2,3 en 2018), también recupera un arma fundamental para visitas como la del coliseo blanco. Cuanto más es pitado por la afición contraria de turno, más se crece. Un ejemplo se pudo ver en la goleada que los rojiblancos endosaron al Sevilla en el Sánchez Pizjuán. El hispano-brasileño fingió un codazo de Lenglet con la correspondiente bronca de equipo e hinchada rival. Instantes después, aprovechó un despiste de Banega para arrebatarle el balón y abrir el marcador. Nadie se mueve como él en el fango y eso deben tenerlo presente en el Madrid.

Balones a Costa

Pero no todo se consigue a base de garra. A Costa tendrá que acompañarle el resto del equipo para que pueda constituir una auténtica amenaza. Nadie duda de lo que ha supuesto su regreso porque los números están ahí, aunque éstos también dicen que en ocasiones se ve desasistido. De los 11 partidos que ha disputado en LaLiga, en cuatro se ha quedado sin tirar a la portería rival (Girona, Málaga, Barça, Villarreal). Basta ver un rato al Atlético para comprobar que el de Lagarto es todo voluntad y tira constantemente desmarques, pero la sensación es que sus compañeros no le terminan de encontrar con la misma clarividencia con la que por ejemplo sí lo hacían en 2014. En el derbi necesitará envíos de calidad para poder castigar a la zaga madridista y constatar que la bestia está de vuelta.

Casemiro Thomas

Músculo en la medular

Casemiro y Thomas desempeñarán un papel clave en la guerra de guerrillas del centro del campo. Los dos especialistas defensivos tratarán de imponer su ley en el derbi madrileño

En un partido intenso como el que protagonizarán Real Madrid y Atlético, hará falta ganar esos pequeños duelos individuales que tienden a decantar la dinámica del encuentro. Si hay dos futbolistas concebidos para esa misión en cada uno de los equipos, salen inevitablemente a la palestra los nombres de Carlos Henrique Casemiro y Thomas Partey. Ambos ejercen como guadaña en el centro del campo encabezando la estadística de recuperaciones en LaLiga de sus respectivos conjuntos: 193 del brasileño y 176 del ghanés. No sólo eso, sino que además aportan llegada al área contraria (tres goles de cada uno en el campeonato) y no les quema el balón en los pies (52 pases por partido del ‘5’ rojiblanco y 60 del ‘14’ madridista).

Casemiro cambió el derbi

Su historia también guarda algún paralelismo, ya que los dos mediocentros tuvieron que pasar por las categorías inferiores y salir cedidos antes de abrirse paso en el primer equipo, donde hoy por hoy son indiscutibles en las alineaciones de Zinedine Zidane y Diego Pablo Simeone. El futbolista nacido en São José dos Campos llegó en 2013 bajo el aval de José Mourinho para jugar en el Castilla. Pero fue un año después cuando realmente se dio a conocer con una soberbia actuación en el Signal Iduna Park, donde su aparición en el segundo tiempo fue clave para que el Real Madrid lograra sobrevivir en el camino a la Décima. “Dortmund es especial. Ahí es donde empezó todo para mí”, reconoce el brasileño al recordar su impactante irrupción.

Meses después, Casemiro salió cedido al Oporto para acumular minutos y curtirse como jugador. Aunque el préstamo se acordó inicialmente por dos años, su excelente campaña en Portugal convenció a Rafa Benítez para traerlo de vuelta en el verano de 2015. Fue precisamente un derbi liguero, el disputado hace dos años en el Santiago Bernabéu, el que marcó un antes y un después para el brasileño. Aquel choque, en el que el ‘14’ no participó y que finalizó con victoria colchonera por 0-1, hizo ver a Zidane la necesidad de aportar consistencia a su centro del campo. No se volvería a perder una cita importante desde entonces, formando con Kroos y Modric un centro del campo sin parangón en Europa. Tres meses después de aquel encuentro, fue titular en la final de Milán con una colosal actuación que le consagró definitivamente. Ha sido desde entonces el antídoto perfecto contra la intensidad de los rojiblancos, quienes se han encontrado con un Real Madrid que también domina el arte de la guerra.

Thomas se hace gigante

Mientras Zidane parece haber dado con la tecla, el Cholo trata de reinventarse este curso con Thomas. El africano se ha convertido en el aire fresco que tanto demandaba la medular del Atlético, demasiado dependiente en los últimos años de veteranos como Gabi, Tiago y Augusto. Ha sido también un proceso a fuego lento, con dos cesiones a Mallorca (2013-14) y Almería (2014-15) a las que han seguido tres temporadas de crecimiento en el equipo colchonero. El salto definitivo ha llegado en la actual, en la que ya casi triplica el número de minutos (1.775) que disputó el pasado curso en LaLiga (627). Los 26 partidos en los que ha participado a lo largo del campeonato sólo son superados por Jan Oblak, Ángel Correa (ambos con 29 partidos) y Saúl Ñíguez (28).

Un protagonismo que, salvo que las lesiones lo impidan, seguirá siendo ininterrumpido de aquí al final de ejercicio. Con una plantilla corta y en cuadro por las lesiones, Thomas ya ha jugado de mediocentro defensivo, de interior e incluso de lateral derecho, todo ello sin desentonar nunca. Sin duda, es el jugador revelación del Atlético esta campaña. La guinda puede ser una actuación de calado en un escenario como el Santiago Bernabéu. Ante el Real Madrid ya ha participado en tres partidos como rojiblanco, aunque sólo jugó de inicio en el último derbi disputado en el Wanda Metropolitano que finalizó en empate sin goles. En esta ocasión, Simeone volverá a contar con él para la batalla.

Savic entrada Kroos Real Madrid Atlético

La delgada línea roja

Real Madrid y Atlético afrontarán otro de esos duelos en el que difícilmente no salten chispas. Desde que Diego Pablo Simeone logró equilibrar las fuerzas en la capital, el debate sobre el grado de contundencia con el que se aplican los rojiblancos ha sido recurrente. Es esa difusa línea entre la intensidad y la violencia la que no termina de poner de acuerdo a unos y otros. Su último enfrentamiento, el del pasado mes de noviembre en el Wanda Metropolitano, no escapó a la controversia habitual. Los de Chamartín se quejaron de hasta tres jugadas que no tuvieron castigo por parte del colegiado Fernández Borbalán.

La ida ya fue caliente

La primera de todas tuvo lugar en el minuto 18, cuando Ángel Correa dio un pelotazo a Karim Benzema en la cabeza con el juego parado. A los 33 minutos, una entrada de Stefan Savic al tobillo de Toni Kroos con los tacos por delante avivó aún más la polémica. Muchos consideraron insuficiente la amarilla que vio el montenegrino tras una acción en la que pudo lesionar gravemente al alemán. Sin embargo, la más dura de las jugadas tuvo lugar dos minutos después, cuando Sergio Ramos acabó con la nariz fracturada (tuvo que ser sustituido al descanso y fue baja durante 10 días) tras una patada de Lucas Hernández dentro del área, acción en la que el árbitro ni siquiera vio penalti.

Pese a la mala fama que les persigue, lo cierto es que las estadísticas no sitúan al Atlético como un equipo especialmente agresivo. El conjunto colchonero es el décimo de LaLiga en faltas cometidas con un total de 430, mientras que es el duodécimo que más tarjetas ha visto con 70 amarillas y tres rojas. Resulta llamativo que los de Zinedine Zidane hayan sufrido una expulsión más esta campaña pese a ser el tercer equipo del campeonato con menos faltas en contra, 349, sólo por detrás de la Real Sociedad (331) y el Barça (305).

Muchas faltas y tarjetas

En cualquier caso, un derbi es un derbi, y a la vista queda al comprobar como las sanciones disciplinarias se suelen disparar en los enfrentamientos entre madridistas y rojiblancos. Desde que Simeone tomó las riendas del Atlético, sus duelos promedian las 32 faltas cometidas (14 del Madrid y 18 del Atlético) y las siete tarjetas amarillas (tres para los blancos y cuatro para los colchoneros), mientras que ambos empatan a dos rojas en el cómputo total. Especialmente duros fueron sus dos últimos partidos, en los que los pupilos del Cholo rebasaron la veintena de faltas cuadruplicando las cometidas por sus rivales de la capital. En cuanto al histórico global de sus enfrentamientos, Sergio Ramos aparece como el jugador que más tarjetas ha visto con 19 amarillas y dos expulsiones. Al de Camas le siguen varios jugadores que también estarán en el próximo choque como Diego Godín (13 amarillas y dos expulsiones), Koke (13 amarillas) y Gabi (11 amarillas y una expulsión). Todos ellos tendrán que tener cuidado con no traspasar la delgada línea roja.

Benzema Torres

Cuando el ‘9’ no es lo que parece

Karim Benzema y Fernando Torres viven con la losa que supone el número de su dorsal. Si la figura del ‘9’ siempre se ha asociado a la del goleador del equipo, lo cierto es que los números de ambos en LaLiga esta temporada dicen algo muy distinto. El francés simplemente nunca ha sido ese tipo de jugador, mientras que el de Fuenlabrada acaba de cumplir 34 años y su protagonismo en los planes de Simeone se ha difuminado. Sus actuaciones en los derbis madrileños tampoco se han caracterizado especialmente por el acierto ante la portería contraria. El galo sólo le ha marcado tres goles al Atlético en 28 partidos, los mismos que el Niño ha conseguido ante el Real Madrid en 21 actuaciones con la camiseta rojiblanca.

Benzema y el eterno debate

No obstante, los dos delanteros también han tenido sus momentos de gloria en estos duelos, como el doblete en el Santiago Bernabéu con el que Torres apeó a los blancos de la Copa del Rey nada más iniciar su segunda etapa como colchonero en 2015. Mucho más reciente queda aquella increíble jugada de Benzema sobre la línea de fondo del Calderón marchándose de Godín, Savic y Giménez para asistir a Isco, una decisiva acción que selló el pase de los de Zidane a la final de Cardiff. Momentos como aquel han servido para que se entienda y reconozca la importancia del francés, un futbolista que interviene en muchos más goles de los que marca. Sin ir más lejos, en lo que va de LaLiga apenas suma cinco dianas y, de forma paradójica, es el máximo asistente de la plantilla con nueve pases de gol, cuatro de ellos a Cristiano Ronaldo. El galo es el futbolista que más tantos ha regalado al de Madeira desde que viste la camiseta del Real Madrid, una conexión que ya se lo ha dado todo a los blancos a nivel de éxitos.

Sin embargo, en cuanto el acierto del portugués se apaga, como sucedió en la primera mitad de este curso, todas las miradas se dirigen a su socio, el ‘9’ que resulta no ser tal. Si en las buenas se acentúa su habilidad como pasador, sus inteligentes movimientos y su fútbol asociativo; en las malas toca hablar de su falta de voracidad (apenas promedia dos disparos por partido) y su mejorable definición (sale a un gol cada diez remates). Ese es el eterno debate en el que se mueve Benzema, quien siempre ha tenido el respaldo de su entrenador ante las críticas. “No tengo que convencer a la gente. La que sabe de fútbol sabe que Karim es muy bueno. A quien le gusta el fútbol tiene que gustarle, pero hay jugadores que gustan a algunos y otros que no. Esto no lo podemos cambiar. Se merece estar aquí. A mí me gusta mucho y los datos hablan por sí solos. Es normal que le pidamos más porque no ha marcado últimamente pero hace otras cosas para el equipo. Soy optimista y el gol va a llegar”, afirmó Zidane en su defensa hace unas semanas.

La ‘desaparición’ del Niño

Menos lecturas admite la situación de Torres, quien con 501 minutos jugados en LaLiga es el jugador de la plantilla del Atlético que menos ha entrado en los planes de Simeone. Ante la presencia de otros delanteros de primer nivel como Griezmann (2.272 minutos), Costa (822) y Gameiro (785), la opción del madrileño como titular ha quedado relegada para las citas más intrascendentes, la mayoría de ellas en otras competiciones. De ahí su escasa participación en el campeonato de la regularidad, en el que apenas suma dos goles por los cinco que llevaba las dos últimas temporadas a estas alturas del torneo. Ni Torres ni Benzema tienen todas consigo para continuar la próxima campaña en sus respectivos clubes, por lo que no es descartable que ambos nueves estén afrontando su último derbi madrileño.

Oblak Keylor Navas

Con envidia de Oblak

El Real Madrid siempre quiere a los mejores, y no deja de ser curioso que uno de ellos juegue a escasos kilómetros del Santiago Bernabéu. Sin desmerecer a Keylor Navas, un guardameta que siempre ha respondido en los momentos decisivos, es entendible que los aficionados blancos suspiren en silencio por Jan Oblak. El esloveno y el costarricense son ante todo porteros de corte distinto. El primero, sobrio y experto en el blocaje; el segundo, como se estila al otro lado del Atlántico, de reflejos felinos.

No obstante, las estadísticas ponen claramente por encima al del Atlético, quien ha encajado 14 goles en 30 partidos de LaLiga dejando su portería a cero en 19 encuentros. No es sólo gracias a su defensa, ya que el ex del Benfica es el meta del campeonato que más para en función del número de disparos que recibe, un 85%. Por su parte, el arquero madridista ha recibido 26 tantos en 21 choques, sólo ha dejado la portería impoluta en seis y salva el 71% de los remates que le ponen a prueba.

Cantos de sirena

Lo cierto es que para cualquiera es muy difícil sobrevivir a una comparación con Oblak. De hecho, ninguno de los guardametas que han sobrepasado los 100 encuentros en LaLiga lo consigue. Su promedio de goles encajados, 0,54 por partido, es el mejor de la historia del campeonato superando a Víctor Valdés (0,83), Thibaut Courtois (0,84), Paco Liaño (0,86) y Mariano García Remón (0,92). Por todo ello, no será de extrañar que el esloveno escuche en verano nuevos cantos de sirena. Pagar su cláusula de 100 millones de euros no parece un disparate dado como está el mercado.

Por el momento, no hay novedades sobre una hipotética renovación que eleve dicho precio. “Sobre un nuevo contrato con el Atlético solamente puedo decir una cosa: no hay nada nuevo. Sé que se han escrito muchas cosas dando por hecho que está todo arreglado y también en otro sentido diciendo que no habrá un nuevo contrato. La única cosa cierta es que no hay nada nuevo. Dentro de poco sabremos cuál es el plan del Atlético”, aseguró hace unos días en declaraciones al diario ‘Ekipa’ de su país natal. Entre tanto, el PSG y varios clubes de la Premier League esperan al acecho.

El eterno discutido

La misma situación de incertidumbre vive Keylor en el Real Madrid, aunque en su caso tiene que ver con la posible llegada de alguien de primerísimo nivel que lo desbanque. Nombres como los de David De Gea, Courtois y Alisson Becker sonarán con más fuerza que nunca en los próximos meses. Mientras haya competición, Zinedine Zidane prefiere no hablar de ello y respalda al costarricense. “Tenemos un gran portero, muy profesional. Ha llegado donde ha llegado por su trabajo y creo que se merece estar aquí. Lo ha hecho bien, ganamos muchas cosas con él. Yo puedo entender lo que se dice fuera, lo de que queremos otros jugadores y porteros, pero no voy a hablar del futuro. Estamos, y no sólo yo, contentos con lo que tenemos en casa”, ha llegado a decir el francés al respecto. De nuevo, Keylor tendrá que convencer para que en Concha Espina no suspiren por otros.

Derbi Raúl 1994

1994: ha nacido una estrella

El 5 de noviembre de 1994, Real Madrid y Atlético protagonizaron un derbi que marcó un antes y un después en la historia del club blanco. Un joven imberbe de 17 años llamado Raúl González Blanco se estrenaba en el Santiago Bernabéu y atraía todas las miradas tras su desafortunado debut en La Romareda, donde falló tres claras oportunidades de gol en la derrota de los suyos. Jorge Valdano, criticado por exponer de esa forma a un adolescente que pareció sobrepasado por la presión, redobló la apuesta una semana después. Para más inri, el chico procedente de una humilde familia de la Colonia Marconi se había formado inicialmente en la cantera rojiblanca hasta que Jesús Gil decidió cerrarla. “Aquello está olvidado. Yo era del Atlético, y todavía hoy me tiran sus colores. Mi padre, que es rojiblanco hasta la médula, les pidió que me pagaran los estudios. Pero no lo hicieron. Luego quisieron deshacer las secciones inferiores del club… Y ahí acabó todo”, reconoció días antes en una entrevista concedida al diario ‘El País’.

Partido de urgencias

En cuanto al momento de ambos equipos, los de Chamartín luchaban en la parte alta de la clasificación por el título de Liga que se les había resistido durante las últimas cuatro campañas. Valdano había llegado al banquillo del Bernabéu para devolver a los merengues lo que les había quitado en aquellas Ligas de Tenerife de tan mal recuerdo. Peor era el momento del Atlético, sumido en una grave crisis con el equipo en puestos de descenso. El baile de entrenadores característico de la era de Jesús Gil ya se había llevado por delante a Francisco Maturana. El derbi suponía el debut de su sustituto, Jorge D’Alessandro, el segundo de los cuatro técnicos que dirigieron al conjunto colchonero aquella campaña. El once del Real Madrid para el encuentro estuvo formado por Buyo, Quique, Alkorta, Sanchís, Luis Enrique, Míchel, Redondo, Amavisca, Laudrup, Raúl y Zamorano. Por su parte, los colchoneros jugaron con Diego, Tomás, Solozábal, Rocha, Toni, Geli, Simeone, Soler, Kosecki, Manolo y Kiko.

La noche de Raúl

D’Alessandro propuso un planteamiento conservador para contener el juego de los blancos, algo que sólo logró durante el primer cuarto de hora. Pasado ese tramo, Raúl hizo su primera aparición decisiva en una acción que tampoco estuvo exenta de polémica. El delantero se desmarcó con astucia y recibió delante del portero cuando Solozábal fue al límite limpiándole el balón a ras del suelo. El árbitro vio penalti donde no lo había y Míchel no perdonó desde los once metros. El tanto espoleó a los blancos y al ‘7’, quien poco después colgó desde la izquierda un excelente centro a la cabeza de Zamorano que el chileno no desaprovechó para poner el 2-0. Kosecki recortó distancias antes de que Raúl protagonizase la gran acción de la noche, un disparo de primeras con el interior y ajustado ante el que Diego sólo pudo hacer la estatua. El primero de los 323 goles que marcó de blanco no pudo ser más bello. El cuarto de Zamorano y la expulsión de Kiko liquidaron definitivamente el choque, aunque Simeone maquilló el marcador haciendo de penalti el definitivo 4-2, un resultado que con el tiempo fue lo de menos. Había nacido una estrella.

Griezmann gol Atlético

Griezmann no se negocia

Sobre Antoine Griezmann recaen buena parte de las esperanzas del Atlético para sacar algo positivo del Santiago Bernabéu. No podía ser menos tratándose del futbolista que ha intervenido en la mitad de los goles que llevan los rojiblancos en LaLiga, concretamente en 25 (17 dianas y 8 asistencias) de los 50 tantos que han firmado durante el campeonato. A falta de ocho jornadas para que finalice la competición, sus cifras ya superan las de la pasada campaña, cuando perforó la portería rival en 16 ocasiones y dio 8 pases de gol. El secreto para cosechar semejantes números no es otro que una efectividad letal, ya que el francés promedia este curso un tanto por cada dos disparos a puerta.

Sin Antoine es otro Atleti

El Real Madrid tampoco ha salido indemne del peligro que representa el de Macon, quien ha marcado seis goles a los blancos a lo largo de su trayectoria: dos con la Real Sociedad y cuatro con el Atlético. El ‘7’ colchonero ya anotó en los dos últimos derbis ligueros disputados en Chamartín, una racha que tratará de prolongar. Pero su importancia no se traduce sólo en goles, ya que el atacante es un socio indispensable para sus compañeros en la zona de tres cuartos y, a diferencia de otras grandes estrellas, también echa un cable importante en tareas defensivas.

Por esta clase de motivos, el conjunto rojiblanco sufre si el galo es sustituido con un marcador ajustado. Así sucedió no hace mucho en la derrota que los de Simeone sufrieron a manos del Villarreal, partido en el que los castellonenses dieron la vuelta al 0-1 que campeaba en el electrónico hasta que Griezmann fue sustituido. “La sensación que tengo es que el partido lo perdí yo. Mis jugadores hicieron un esfuerzo enorme y no los ayudé para que se pudieran llevar el partido al final. Simplemente me he equivocado en decisiones puntuales”, reconoció el Cholo tras el encuentro. De cara al derbi, el técnico argentino ya sabe qué jugador es innegociable de principio a fin.

Zidane

El dilema de Zidane: sólo puede quedar uno

Isco Alarcón, Marco Asensio, Lucas Vázquez y Gareth Bale compiten por hacerse un hueco en la alineación del Real Madrid. Pocas dudas alberga Zidane a estas alturas sobre su once tipo para las grandes ocasiones, con diez futbolistas prácticamente inamovibles, pero la única plaza vacante supone todo un quebradero de cabeza. Tras lo ocurrido en el último partido ante la Juventus, parece que el malagueño ha tomado una ligera ventaja en la carrera. Los blancos se presentaron en Turín con el equipo de Cardiff y, a diferencia de otros partidos de este curso, recuperaron el brillo que les llevó a conquistar la Duodécima.

Isco se reivindica

Todo ello fue debido en gran parte a que el ‘22’ recuperó la magia manejando el tempo del partido a su antojo, quien no falló ninguno de los 57 pases que completó a lo largo del choque. Por si fuera poco, fue providencial asistiendo a Cristiano Ronaldo en el 1-0 tras un escandaloso caño a Douglas Costa. La situación del de Arroyo de la Miel ha dado un giro completo en cuestión de un par de semanas. Su temporada iba claramente a menos y su presencia como titular se había difuminado ante la pujanza de Asensio y Lucas. Incluso su futuro como madridista volvía a estar en duda. Sin embargo, su ‘hat-trick’ en el España-Argentina supuso una clara llamada a la puerta de Zidane. “Lopetegui me demuestra la confianza con minutos, con partidos. En el Madrid no tengo la confianza que un futbolista que necesita, aunque quizás el problema soy yo que no me la he ganado con los buenos futbolistas que hay. Quiero demostrarle al míster que puede contar conmigo”, fue su mensaje al entrenador galo que ha ratificado sobre el césped.

La opción Lucas-Asensio

Pese a todo, ni el madridismo ni Zidane olvidan la gran temporada que están protagonizando Asensio y Lucas. Si Turín fue la coronación de Isco, la de ellos tuvo lugar hace unas semanas en París. La apuesta por la presencia de ambos en los costados no pudo salir mejor, pues aportaron equilibrio al equipo trabajando en defensa, mientras que en ataque exhibieron la verticalidad que se espera de ellos. Para redondear su actuación, entre ambos generaron la jugada que culminó en el 0-1 de Cristiano en el Parque de los Príncipes. Si la sensación que han dejado en sus actuaciones es excelente, sus números también están a la altura. Diez goles y cuatro asistencias ha firmado el balear a lo largo de esta campaña entre todas las competiciones, lo que le sitúa como tercer goleador de la plantilla. Por su parte, el extremo gallego es el máximo asistente entre todos los torneos con 14 pases de gol, una valiosa aportación a la que suma ocho tantos. Sólo Cristiano ha intervenido en más goles de los suyos este curso.

La caída de Bale

Si hay un futbolista que ahora mismo pierde la carrera, ese es sin duda Gareth Bale. Al galés ya no le basta con los galones para convencer a Zizou, quien no le puso de inicio en ninguno de los dos encuentros ante el PSG ni tampoco en el Juventus Stadium. La apatía que ha mostrado desde el banquillo en tales citas tampoco ayuda, más bien al contrario. El ‘11’ está más fuera que dentro del Real Madrid y él mismo no lo oculta con su actitud. Desde que el pasado ejercicio viviera su enésimo calvario con las lesiones, lo que le permitió a Isco hacerse con su puesto en el momento clave, nada ha vuelto a ser igual. Acumula cuatro meses sin pasar por la enfermería, algo inusual tratándose de él, pero puede que llegue tarde para reclamar un sitio. No obstante, si algo se ha comprobado esta campaña en el Madrid, es que cualquier jugador puede cambiar su situación en cuestión de un partido. El de Cardiff también tiene a su favor las estadísticas. Con 14 goles y 7 asistencias, produce un tanto (marca o asiste) cada 87 minutos.

Marcelo Real Madrid

El Madrid vuelve a tener alas

Aunque jueguen en bandas distintas, Dani Carvajal y Marcelo Vieira forman un tándem que ya es sagrado dentro del imaginario madridista. Los éxitos del conjunto de Zinedine Zidane no se comprenden sin la labor de los dos laterales, quienes dan amplitud y desahogan el juego de los blancos haciendo que éste sea mucho más indescifrable para los rivales. Nada mejor que los números para entender lo que suponen ambos, quienes a lo largo de la temporada pasada sumaron nada menos que 26 asistencias entre todas las competiciones. Ninguna otra pareja de laterales en Europa fabricó tantos pases de gol. Por todo ello, no parece casualidad que el nivel que han mostrado durante la campaña, de menos a más, haya sido proporcional al de todo el equipo.

El despertar de Marcelo

Especialmente notoria ha sido la transformación en el caso de Marcelo, uno de los habituales señalados cada vez que el Real Madrid ha protagonizado un pinchazo este curso. Se decía que el brasileño era una máquina de perder balones (de hecho aún lidera la estadística del equipo en este aspecto con 399 pérdidas) y que su banda era una autopista para los atacantes rivales ante su escaso retorno defensivo. Tampoco su rendimiento en ataque era el de antaño, pues su primera vuelta en LaLiga se saldó tan sólo con un tanto y una asistencia. Cifras muy pobres para quien es el defensor en activo con más pases de gol en Primera, un total de 46.

Sin embargo, a medida que el Real Madrid se ha ido adentrando en el momento clave de la temporada, se ha producido el despertar de Marcelo. La eliminatoria ante el PSG marcó el punto de inflexión definitivo, en la que el ‘12’ secó tanto a Kylian Mbappé en Madrid como a Ángel Di María en París. Una sobresaliente labor coronada por el gol que marcó en el Santiago Bernabéu y que significó el definitivo 3-1 de la ida. Su tendencia ascendente también queda reflejada en LaLiga, con un gol y cuatro asistencias a lo largo de la segunda vuelta.

Carvajal recupera el tono

Algo distinto fue el caso de Carvajal, quien sufrió un frenazo en seco a causa de una pericarditis que le mantuvo alejado de los terrenos de juego durante dos meses. Sin poder ejercitarse lo más mínimo durante el tiempo de baja, el canterano tuvo que partir de cero tras recibir el alta a mediados de noviembre. No fue sencillo para el ‘2’ recuperar el tono y en el camino tuvo que sufrir sinsabores como la expulsión en el Clásico del pasado 23 de diciembre. Aquello ya es agua pasada y el lateral ha vuelto a ser consistente en defensa e incisivo en ataque, al igual que su homólogo zurdo. Con ambos recuperados para la causa, el Real Madrid puede volver a volar.

Balonazo Correa Benzema

Futre ‘aplaude’ el pelotazo de Correa a Benzema

Paulo Futre ha desatado la polémica en las redes sociales al publicar este tuit a raíz del polémico pelotazo que Ángel Correa le dio a Karim Benzema durante el derbi madrileño. El exfutbolista portugués rememoró un momento similar en la que él fue víctima de un pelotazo de Gallego en otro enfrentamiento entre Atlético y Real Madrid. “Correa puso el 1-1 en el marcador“, indicó sobre ambas acciones.

Un vigilante de seguridad del Wanda pierde el ojo tras ser agredido durante el derbi

Duro y lamentable suceso el ocurrido en el Wanda Metropolitano durante la disputa del derbi madrileño. Un vigilante de seguridad ha sufrido la pérdida del globo ocular por culpa de la agresión de un desconocido que se dio a la fuga. Al parecer, el altercado comenzó porque el agresor quiso colarse en el estadio durante la recta final del encuentro. Las cámaras de seguridad han grabado el suceso y el asunto ya está en manos de la policía tras ser denunciado por el Atlético de Madrid.

Saul vs Isco

Saúl vs Isco: Potencia contra clase

Saúl e Isco protagonizarán un choque de trenes en la medular del derbi madrileño. Ambos jugadores han asumido galones este curso y llegan a la cita en un excelente momento de forma

El paso al frente de determinados futbolistas está siendo la única fuente de ilusión para los aficionados de Atlético y Real Madrid en lo que va de temporada, quienes llegan al derbi en un momento gris a nivel de juego y resultados. A la espera de que las grandes estrellas comparezcan, hombres como Isco Alarcón y Saúl Ñíguez están tirando del carro y reclamando los galones que lucirán durante los próximos años. Centrocampistas de corte muy distinto pero con un nexo común, pues ambos abanderan una generación de jugadores españoles llamados a marcar una nueva época.

Saúl, imprescindible para el Cholo

En el caso del canterano colchonero, que cumplirá 23 años este 21 de noviembre, lo cierto es que ya ha demostrado sobradamente ser un futbolista de grandes noches. El Barça fue el último rival que tuvo ocasión de comprobarlo en su visita al Wanda Metropolitano, partido en el que firmó un tanto magistral desde la frontal del área con su pierna izquierda, se supone que la menos buena. Una acción que define a la perfección la potencia del ‘todocampista’ rojiblanco, un hombre que garantiza rendimiento tanto jugando de interior como de mediocentro.

“Cuando juego por el medio entiendo que juego bien. Me siento cómodo. El míster sabe que mi característica es llegar desde segunda línea y que puedo hacer daño, pero a veces él lee el partido de una manera y necesita otra cosa. Dependiendo del encuentro, ayudo de una manera u otra. A veces es más vistoso y puedo hacer más cosas para mi bien personal, otras veces hago sólo trabajo para el equipo. El míster me lo ha dado todo, así que intento responder de la mejor forma posible”, señaló durante una entrevista en Marca al ser preguntado sobre su posición ideal.

Innegociable para Diego Pablo Simeone, es el único integrante de la plantilla que todavía no se ha perdido ningún partido en lo que va de temporada. “Es un chico que sigue creciendo, un jugador importantísimo para el presente y para el futuro. Ojalá siga en esta línea. Cada vez es más profesional y más hombre”, afirma el técnico argentino sobre el ilicitano, quien ya acumula 164 partidos oficiales con la camiseta del Atlético en los que ha marcado 30 goles y ha dado 12 asistencias.

Isco, en estado de gracia

Por su parte, Isco llega al derbi en su momento de mayor esplendor en el Real Madrid. La caída de la BBC ha supuesto el meteórico ascenso del centrocampista de Arroyo de la Miel, consolidado en el esquema de Zinedine Zidane desde que aprovechara la ausencia de Gareth Bale durante el tramo final de la pasada campaña. Con él en la mediapunta, los blancos encontraron la arrolladora versión que les permitió conquistar LaLiga y la Duodécima. Así mismo, cuando el equipo ha entrado en barrena en algunas actuaciones de esta temporada, el ‘22’ ha sido habitualmente uno de los pocos en salvarse de la quema.

“Influye un poco todo. Sin mi trabajo no habría tenido estas oportunidades y estoy jugando más en mi posición, más cerquita del área. Y estoy teniendo más continuidad, que es muy bueno para la confianza. He madurado futbolísticamente, entiendo mejor las situaciones del juego. Vas mejorando y aprendiendo con la experiencia, hay que intentar siempre mejorar. Me siento muy cómodo, lo intento todo y me salen las cosas. No sé si es el mejor momento de mi carrera, esperemos que los haya aún mejores”, declaró recientemente al analizar su extraordinario momento de forma.

Sus cifras en 2017 corroboran que está siendo su año, en el que ha firmado 12 goles y 9 asistencias en LaLiga, los mejores números firmados por un futbolista del campeonato doméstico que no sea delantero. El peso que ha ganado en la plantilla se ve claramente reflejado en su participación, pues en esta temporada es el cuarto hombre con más minutos de la plantilla (1.219’) perdiéndose tan sólo el partido de Copa en Fuenlabrada y la vuelta de la Supercopa de España. En definitiva, espectacular duelo el que se prevé entre el músculo del centrocampista colchonero y el talento innato del mediapunta madridista. Curiosamente, ambos jugadores ya marcaron en el último derbi madrileño que tuvo lugar en la vuelta de semifinales de Champions.

Cristiano, con hambre de goles

Cristiano Ronaldo quiere que el Atlético pague los platos rotos de su sequía goleadora en LaLiga. El luso está firmando las que son con diferencia sus peores cifras a estas alturas del curso, un solo tanto en once jornadas. Un dato más sorprendente si cabe teniendo en cuenta que ha rematado 48 veces en lo que va de campeonato. Aunque el portugués es el máximo realizador de la plantilla entre todas las competiciones y mantiene su esplendor en la Champions League, donde ya suma seis tantos, en el torneo doméstico se está mostrando frustrado a una holgada distancia de Leo Messi, actual Pichichi con 12 dianas.

Un gol de 48 remates en LaLiga

Unos números que son una losa para el ‘7’ del Real Madrid, tal y como se pudo comprobar en el último partido contra Las Palmas. Pese a firmar una excelente asistencia en el gol marcado por Isco Alarcón, el atacante ni siquiera lo celebró. “Es cierto que Cristiano se va a casa molesto cuando no mete, pero los goles ya llegarán. También los de Benzema, aunque él es más generoso en ese sentido. No nos preocupa que lleven pocos goles, marcan la diferencia”, señaló Sergio Ramos al respecto al término del choque.

Ambición infinita

Y es que a estas alturas nadie va a descubrir el carácter de Cristiano. Aunque hace menos de un mes celebraba el premio ‘The Best’, el de Madeira siempre se autoexige al máximo con sus consecuencias positivas y negativas, pues es esa ambición la que también le ha llevado a tener una carrera repleta de éxitos colectivos e individuales. “No pasa nada, estoy súper tranquilo. Hacer una buena exhibición ya no cuenta para vosotros, sólo valen los goles. Si pones en Google ‘Cristiano goles’ aparece todo, no me preocupa para nada”, señaló sobre su sequía tras la derrota del Real Madrid en Wembley.

No le falta razón al luso en sus declaraciones, quien continúa batiendo registros históricos en el club blanco al margen de los goles. Sin ir más lejos, en su último encuentro superó al mítico Raúl González en asistencias con 84 pases de gol en LaLiga. Desde Míchel, ningún futbolista del Real Madrid había alcanzado semejantes cifras. No está nada mal para tratarse de un jugador al que en muchas ocasiones se le ha tildado de egoísta.

Azote colchonero

En cualquier caso, el ‘7’ tiene una excelente oportunidad para resarcirse en casa del Atlético. Pocos escenarios se antojan mejores que su estreno en el Wanda Metropolitano para volver a poner en marcha su cuenta particular. Cristiano espera prolongar en el nuevo feudo colchonero su ‘idilio’ con el Vicente Calderón, donde firmó siete dianas en seis visitas ligueras, la última de ellas con un hat-trick que pulverizó a los de Simeone. Por si fuera poco, el portugués llega con las pilas cargadas tras dos semanas de descanso al no ser convocado por su selección en el último parón internacional. Por atascado que esté en LaLiga, el máximo anotador en la historia del derbi madrileño (21 goles) se postula una vez más como la principal amenaza para los rojiblancos.

El letargo de Griezmann

La estrella rojiblanca llega al duelo ante el Real Madrid en plena sequía y con un ambiente enrarecido a su alrededor, cuestionado por parte de la afición y avisado por Simeone. El Atlético necesita que despierte para resolver sus problemas con el gol

Antoine Griezmann afronta el derbi madrileño sumido en su peor racha goleadora desde que viste la camiseta del Atlético. Hasta siete partidos suma el francés sin ver portería. La última vez, hace más de 50 días en el partido de Champions League contra el Chelsea, cuando marcó de penalti. Los tres tantos que suma actualmente entre todas las competiciones (dos en LaLiga ante Málaga y Sevilla y el citado ante el conjunto inglés) suponen sus peores registros a estas alturas de la temporada desde que es jugador rojiblanco, muy lejos de las ocho dianas que ya llevaba el pasado ejercicio por entonces. Ni siquiera a la altura de los cuatro goles de su primer curso ni de los siete que había materializado hace dos años.

7 partidos sin marcar, su peor racha en el Atleti

En su primer año en el Atlético, el galo también encadenó una sequía de seis encuentros, la peor hasta entonces. Esa misma temporada, también llegó a acumular cinco duelos sin marcar hasta en tres ocasiones distintas, una racha negativa similar a la que también vivió en diciembre del año pasado. Por tanto, su mal momento actual no tiene precedentes y eso preocupa a la parroquia del Metropolitano, cuyos problemas con el gol son indisociables de la figura del ‘7’ colchonero.

¿Más fuera que dentro?

Su bajo rendimiento ha provocado las críticas de aficionados que le recriminan su amago de salida al Manchester United durante el último periodo de fichajes, cuando llegó a afirmar que sus probabilidades de marchar al club inglés eran de “seis sobre diez” por “cinco sobre diez” de permanecer en la capital española. Finalmente, la sanción de la FIFA provocó que el atacante se decantara por la continuidad, quien elevó su cláusula de forma provisional a los 200 millones de euros (desde septiembre vuelve a ser de 100 millones) y pasó a tener una ficha de 14 millones de euros netos, la más alta de la plantilla.

Una renovación que ha aplazado el tema de su salida hasta el próximo verano, aunque no son pocos quienes también le recriminan que mentalmente ya está más fuera que dentro del Atlético. Hasta el mismo Cholo Simeone parece estar dando continuos toques de atención a Griezmann, a quien ha retirado del césped en tres ocasiones con el equipo empatando el encuentro (Roma, Leganés y Deportivo). “Somos un equipo, y cuando uno vive de lo que da el equipo necesita la mayor implicación de todos. No tenemos un futbolista que nos gane un partido”, ha afirmado recientemente el técnico argentino, unas declaraciones que pueden interpretarse como un dardo a su teórico jugador estrella, el mismo que no hace tanto tiempo se sentaba en la misma mesa que Leo Messi y Cristiano Ronaldo.

El vestuario lo defiende

Sin embargo, en el vestuario cierran filas al ser directamente preguntados por el futbolista francés. “Antoine es un jugador muy importante para nosotros, le queremos, confiamos en él. Tiene que estar tranquilo porque le apoyamos a muerte, estamos con él y creo que la afición del Atlético de Madrid, también”, señaló Juanfran tras el último choque frente al Deportivo. Y es que en descargo del ariete rojiblanco hay que recordar que el momento del equipo tampoco ayuda al francés, quien carga con toda la responsabilidad goleadora debido al pobre rendimiento ofrecido por los demás delanteros de la plantilla. El galo tiene la oportunidad de borrar todas las dudas de un plumazo en una cita tan señalada como la visita del Real Madrid, rival al que ha marcado seis goles (dos con la Real Sociedad y cuatro con el Atlético) en 23 partidos. Todavía está a tiempo de despertar de su letargo.

El Wanda busca su primera fiesta

El Atlético sueña con imponerse en el derbi madrileño para así poder vivir su primera noche mágica en el Wanda Metropolitano. El periodo de adaptación de los rojiblancos a su nuevo hogar está resultando costoso, con un balance de dos victorias (Málaga y Sevilla), tres empates (Barça, Villarreal y Qarabag) y una derrota (Chelsea). A los de Simeone les falta un triunfo de prestigio para reforzar el vínculo entre el equipo y el escenario. Un resultado que ya estuvo muy cerca de darse frente al Barça hasta que Luis Suárez lo evitó en los minutos finales.

Aunque la dinámica reciente de los colchoneros como locales ha generado cierta preocupación, sobre todo tras el dramático varapalo europeo ante el Qarabag, lo razonable es pensar que sus problemas están relacionados con lo estrictamente futbolístico (ausencia de fichajes, falta de acierto…) y no con el cambio de estadio.

El Atleti pide tiempo

Los jugadores creen que esa aclimatación es una cuestión de tiempo y seguir acumulando vivencias en el coliseo con capacidad para 68.000 espectadores, tal y como Gabi manifestó recientemente. “Esperamos llenar el Wanda Metropolitano de momentos importantes, pero para eso hay que jugar muchos partidos”, señaló el capitán.

Saúl, quien está llamado a ser uno de los primeros ídolos en la nueva era que abren los rojiblancos, incide en la misma idea: “Tenemos que ir creando en el Wanda Metropolitano esa magia que teníamos en el Vicente Calderón. Pero eso tiene que ir con partidos, con tiempo, que la afición se acostumbre, que vea que damos todo por ellos en el campo. Hay que darle tiempo al Wanda Metropolitano”.

Otros como Filipe reconocen sentir nostalgia al recordar los partidos en la ribera del Manzanares. “No voy a mentir: echo de menos el Calderón, pero este es un paso más. Los rivales se van a sentir intimidados cuando salgan. Nosotros aún nos sentimos un poco en un campo neutral, pero es conocerlo. En el Calderón sabía dónde tenía que regatear, dónde había un bache, a qué hora deslumbraba el sol… Esa es la soltura que aún no tenemos en el Wanda, pero la tendremos pronto”, declaró en una entrevista concedida a El Mundo.

Abren una nueva etapa

Lo cierto es que las urgencias propias de la temporada no dan tregua al Atlético, que afrontará ante su afición cuatro de sus próximas cinco citas jugándose mucho en las tres competiciones. Además del derbi, las visitas de la Roma (Champions), el Elche (Copa) y la Real Sociedad (LaLiga) serán partidos de victoria obligada para los del Cholo. Sin duda, vencer al Real Madrid sería el mejor estímulo posible para cambiar la dinámica y hacer del Wanda Metropolitano un fortín.

Por su parte, el Real Madrid espera empezar con buen pie la nueva etapa que abre este choque en la historia del derbi madrileño. Atrás quedan los 66 partidos que ambos conjuntos protagonizaron en el Calderón con un balance de 17 victorias colchoneras, 27 triunfos blancos y 22 empates. Más favorable a los colchoneros es el bagaje de estos enfrentamientos en el antiguo Metropolitano: 21 victorias del Atlético, 15 del Real Madrid y 5 empates.

Editorial: Derbi con debacle asegurada

Atlético y Real Madrid afrontan su primer derbi en el Wanda Metropolitano en una cita a la que ambos llegan marcados por las urgencias y, por tanto, para pocas celebraciones. Ganar es una cuestión de superviviencia, ya que ni siquiera el empate es positivo para ninguno de los dos equipos dada su situación. Sobre todo para los de Zinedine Zidane, quienes están obligados a no dejar escapar más puntos si no quieren dar el título liguero por perdido en noviembre. Sus últimos resultados han emborronado el idílico comienzo de temporada que se saldó con la conquista de las dos Supercopas. Una derrota ante los vecinos terminaría por abrir la caja de los truenos.

Un panorama similar al de la escuadra de Diego Pablo Simeone, en cuarta posición con los mismos 23 puntos que los blancos y cuyo hipotético tropiezo no sólo implicaría quedar fuera de la lucha por el campeonato, sino también complicarse más en la búsqueda de la tercera plaza, pues el Valencia no afloja por el momento. Las aguas andan revueltas en el conjunto rojiblanco, sobre todo tras verse con pie y medio fuera de la Champions contra todo pronóstico. El efecto balsámico que supondría ganar a sus rivales de la capital se antoja más que necesario para enderezar el rumbo.

El delicado momento de los dos equipos, lastrados por la falta de gol, es extrapolable al de varias de sus estrellas. Futbolistas como Cristiano, Benzema y Griezmann están inmersos en plena sequía -apenas suman cuatro goles entre los tres en LaLiga-, razón por la que llevan en el punto de mira desde hace semanas. El derbi puede suponer su reivindicación o, en caso contrario, su caída en gracia. Más dramático es el caso de Bale, cuya reaparición vuelve a posponerse tras sufrir su enésima recaída.

El deslucido momento de estos cracks coincide con el de otros futbolistas que están tirando la puerta abajo y acaparando elogios. Asensio, Isco, Saúl, Correa, Thomas… todos ellos pueden tener mucho que decir en el choque, ya sea jugando de inicio o entrando desde el banquillo. Simeone y Zidane se encomiendan al descaro y la juventud de éstos para recuperar el vigor, ese que les ha llevado a enfrentarse en lo más alto en anteriores ocasiones. La caída puede ser dura para cualquiera de los dos equipos.

Fernandez Borbalan Real Madrid Sporting Sergio Ramos

Fernández Borbalán, el árbitro del derbi

El almeriense Fernández Borbalán, quien acumula 14 temporadas en la máxima categoría y se retirará al final de la presente, pitará el primer Atlético-Real Madrid en el Wanda Metropolitano. Ya dirigió el último enfrentamiento liguero que ambos conjuntos protagonizaron en el Vicente Calderón hace prácticamente un año, con victoria por 0-3 para los blancos. Los cuatro derbis madrileños en los que ha pitado a lo largo de su trayectoria se saldaron con un balance de dos victorias rojiblancas, un triunfo madridista y un empate.

Zidane ante la adversidad

Hasta esta temporada, Zinedine Zidane apenas había conocido la cara más amarga de la derrota. El técnico que cayó de pie en el Real Madrid, y lo ganó casi toda hasta el pasado agosto, probablemente ha vivido su momento más complicado en el banquillo tras enlazar las derrotas en Montilivi y Wembley. Debido a su dubitativo inicio de curso, los blancos se han situado a ocho puntos del Barça a estas alturas del campeonato, con las críticas que ello conlleva.

El técnico francés ha tenido su cuota de responsabilidad en cada una de las tres derrotas que los suyos han sufrido en lo que va de campaña, lo que le ha puesto inevitablemente en el disparadero. Tras caer frente al Betis fue señalado por vaciar el centro del campo sustituyendo a Isco y Modric con catastrófico resultado. Ante Girona y Tottenham le condenó el mismo error con el marcador en contra, pasar a jugar con una defensa de tres centrales que no hizo sino empeorar las cosas.

Problemas tácticos

No obstante, los problemas del Real Madrid van mucho más allá de esas decisiones puntuales. Aunque el equipo ha afrontado la mayor parte de los encuentros con su reconocible 4-3-1-2, la misma alineación con la que arrasó durante el tramo final del pasado ejercicio, el plan ha perdido toda su frescura. Ya lo avisó Modric tras perder en Londres: “No creo que sea un problema de mentalidad ni de físico. Mi opinión es que el mayor problema es de fútbol”.

La ausencia de Carvajal y el mal momento de algunos jugadores han hecho inviable dicha disposición táctica. Zidane necesita una solución para dar un nuevo impulso a sus jugadores, la cual puede pasar por el giro a un 4-4-2 ocupando las bandas o la vuelta al 4-3-3. “Podemos jugar de muchas maneras, con muchos dibujos. No va a cambiar lo que tenemos que hacer por el dibujo, tenemos una idea de cómo jugar”, señaló el galo en la previa del choque contra Las Palmas.

Zidane, galardonado en octubre con el premio ‘The Best’ al mejor entrenador, mantiene los pies en el suelo también en las malas: “Ni era el mejor entrenador del mundo la temporada pasada ni ahora tampoco soy el peor. No podemos controlar lo que se dice fuera de nosotros, pero yo me siento fuerte ante la adversidad”. En el Metropolitano puede callar bocas o alimentar las críticas.

La paradoja de Simeone

El Atlético es uno de los tres equipos que permanecen invictos en LaLiga junto con Barça y Valencia. Por primera vez en la era de Diego Pablo Simeone, los rojiblancos no han sufrido ninguna derrota en las once primeras jornadas del campeonato y, sin embargo, las sensaciones no pueden ser más contradictorias. A nivel de resultados, porque los cinco empates cosechados este curso contrarrestan el hecho de no haber perdido.

En segundo lugar, y puede que lo más importante, porque el juego desplegado por los pupilos del Cholo sí está transmitiendo señales preocupantes. Al margen de lo que digan los marcadores, la sensación es que el técnico argentino no acaba de dar con la tecla esta campaña. Una curiosa paradoja la suya, quien en este momento se encuentra perdido sin perder.

Ni goles ni juego

Aunque se ha hablado mucho de los problemas del Atlético de cara al gol -que los tiene-, sus últimas actuaciones (incluso en las victorias ante Celta y Deportivo) evidencian que los del Metropolitano también sufren carencias importantes a la hora de construir su fútbol. Un hecho que sin duda se ha visto agravado por la ausencia de Koke, quien se ha perdido el último mes de competición a causa de un edema muscular. Sin el vallecano, el juego de los rojiblancos es aún más lento y previsible.

Que el equipo se encuentra lejos de su mejor versión es un hecho que se puede comprobar mediante sus estadísticas. En estas once primeras jornadas, los colchoneros registran 16 goles a favor, 6 en contra, 89 ocasiones generadas (8 por partido) y 3.585 pases acertados (80% de precisión). En esas mismas alturas de la temporada 2013-14, en la que conquistaron el título liguero, acumulaban 28 tantos a favor, 8 en contra, 118 oportunidades de gol (11 por encuentro) y 3.255 pases completados (79% de precisión).

Pese a todo, Simeone considera que la solución no es otra que insistir en el mismo discurso. “No me voy a mover de lo que sigo pensando. Tengo un equipo competitivo, que a lo largo de la temporada encontrará sus objetivos. El año pasado se apresuraron demasiado en vernos fuera de todo. Creo en el trabajo que tenemos, creo en los futbolistas. Trato de aislarme lo máximo que puedo sin dejar de corregir cosas, no soy ciego”. El derbi dará y quitará razones.

Theo Hernández

Theo Hernández, en tierra hostil

Medio año después del traspaso que provocó la guerra fría en la capital madrileña, los aficionados del Atlético no olvidan ni perdonan. Así se lo harán saber al ‘15’ del Real Madrid, para quien se espera un caliente recibimiento

La visita de Theo Hernández al Wanda Metropolitano será uno de los capítulos con más morbo del derbi madrileño. El lateral zurdo del Real Madrid, quien presumiblemente partirá desde el banquillo, podría enfrentarse a varios de los futbolistas con los que llegó a compartir vestuario de forma puntual, ya que nunca llegó a debutar de manera oficial con el Atlético. La fuga del defensor al otro bando de la ciudad tensó la relación entre los dos clubes, los cuales mantenían hasta entonces un pacto no escrito por el que cualquier trasvase de jugadores debía ser previamente acordado por ambas partes.

El fichaje que elevó la tensión

Aunque los equipos vecinos finalmente alcanzaron una suerte de acuerdo amistoso por el que Theo fue traspasado por 30 millones de euros, seis más que los que marcaba su cláusula de rescisión, lo cierto es que la maniobra de los de Concha Espina no sentó nada bien a los rojiblancos. Y es que no hay que olvidar que el futbolista completó el reconocimiento médico dos días antes de la vuelta de la eliminatoria de Champions que los dos conjuntos disputaron el pasado mes de mayo. Un doble cruce que, por otra parte, ya estuvo marcado por la crispación debido a la sonada polémica de las pancartas exhibidas en el Santiago Bernabéu -“Decidme qué se siente”- y en el Vicente Calderón -“Orgullosos de no ser como vosotros”-.

Seis meses después del estallido de la guerra fría en la capital, Atlético y Real Madrid vuelven a verse las caras con Theo ya vestido de blanco, un hecho que no resultará extraño para Enrique Cerezo: “El mundo del fútbol es así y cada uno juega donde quiere jugar. Theo ha querido jugar allí, pues que le vayan bien las cosas y sea feliz en el Real Madrid”, señala el presidente del club rojiblanco en una entrevista concedida a Marca.

Diego Pablo Simeone también habló en su momento sobre lo sucedido con el jugador formado en la cantera del equipo colchonero, quien explotó en el Alavés durante la temporada pasada y, de no ser por la aparición del Real Madrid, hubiera figurado en los planes del técnico argentino para esta campaña. “Hablé con él. Es un chico joven, le da una posibilidad… No hay que enojarse porque elijan otra cosa. Eligió otra cosa, pues mejor para nosotros, porque no queremos gente que no esté involucrada”, explicó el entrenador del Atlético al respecto.

Duelo fratricida

Theo no cejó en su empeño en fichar por el Real Madrid, una decisión que no se vio alterada por las reiteradas ofertas de renovación por parte del Atlético ni por el interés de otros grandes clubes de Europa. Llegado al Santiago Bernabéu como una apuesta de más futuro que presente, Zinedine Zidane le está otorgando protagonismo de manera paulatina durante el curso, en el que apenas ha disputado siete partidos entre todas las competiciones. “Trabajo para estar aquí el resto de mi vida”, declaró el lateral de 20 años tras el choque ante el Eibar, uno de los pocos en los que ha gozado de la titularidad.

Si el ‘15’ del Real Madrid fue firme en su decisión de cambiar de bando, su hermano Lucas puede ser considerado su álter ego. También con el cartel de uno los defensas con más proyección del continente, cabe recordar que el pasado mes de mayo, en plena tormenta por lo ocurrido con Theo, amplió su vínculo con el Atlético hasta 2022. “Es un fenómeno, ojalá nunca pierda su humildad o su fortaleza anímica. Será uno de los mejores centrales del mundo”, afirma Simeone sobre el central. El derbi entre merengues y colchoneros será también un duelo fratricida entre los Hernández.

Benzema, más discutido que nunca

A estas alturas, las críticas a Karim Benzema poco sorprenden. El atacante francés se ha visto señalado en numerosas ocasiones a lo largo de las nueve temporadas que acumula en el Real Madrid. Siempre discutido por no ser un delantero voraz de cara a portería (sólo ha superado la veintena de goles en dos campañas de LaLiga), al igual que defendido por ser considerado el acompañante ideal para Cristiano Ronaldo, el galo acapara uno de los debates más recurrentes en torno al conjunto blanco.

Cifras insostenibles

Si el de Lyon ha resistido al paso de los años, es porque su rendimiento se ha visto justificado a largo plazo siendo partícipe de los éxitos protagonizados por el club. Nada de esto le ha librado de estar en el punto de mira a poco que los resultados no han sido los deseados, tal y como ha sucedido en este arranque de temporada. Lo cierto es que sus números en lo que va de competición dan la razón a sus detractores, pues entre todas las competiciones apenas suma dos goles de 28 remates realizados.

Cifras que le convierten actualmente en el sexto máximo realizador del plantel superado por Bale, Casemiro (3 goles), Isco (4), Asensio (6) y Cristiano (8). En LaLiga, donde acumula siete ocasiones claras falladas, tan sólo el sevillista Wissam Ben Yedder ha perdonado más oportunidades en lo que va de curso. Con un gol en las primeras 11 jornadas, Benzema iguala sus peores datos a estas alturas del torneo, los mismo que llevaba en la campaña 2010-11 y la 2012-13. La ausencia de un recambio de garantías, otro asunto que ha traído bastante cola, le asegura la titularidad a pesar de su paupérrimo bagaje. Contra el Atlético tendrá una nueva ocasión para empezar a revertir la situación, un rival ante el que firmó su último destello, aquella increíble jugada sobre la línea de fondo con la que selló el pase a la final de Cardiff. Sin embargo, el crédito no es infinito y menos en un club como el Real Madrid.

El objetivo del Atlético: recuperar la solidez

La defensa no escapa al momento de dudas que atraviesa el Atlético esta temporada. El muro edificado por Diego Pablo Simeone, recordado por ser infranqueable en sus mejores noches, transmite una vulnerabilidad nunca vista durante el periplo del técnico argentino. Pese a que los rojiblancos son el segundo conjunto menos goleado en LaLiga con seis tantos en contra, lo cierto es que buena parte de culpa la tiene Jan Oblak, quien promedia tres paradas por partido, casi el doble que el curso pasado.

El extraordinario momento de forma del guardameta esloveno camufla esa fragilidad que sí queda al descubierto si se atiende a otras estadísticas. Basta comprobar que todos los goles encajados por el equipo colchonero en Liga y Champions llegaron tras pase o centro lateral. Sin embargo, lo realmente alarmante para los del Cholo reside en el hecho de que siete de esos diez tantos llegaron de cabeza. El dominio del juego aéreo, una de las virtudes más reconocibles del Atlético durante los últimos años, se ha diluido tanto en ataque como en defensa.

¿Falta concentración?

El problema también resulta palpable en las jugadas a balón parado. Así lo corroboran los datos publicados por @futbolavanzado relativos a las diez primeras jornadas de LaLiga, los cuales sitúan a los rojiblancos como el equipo del campeonato que peor defiende los saques de esquina. Mientras que el Valencia -mejor conjunto en este aspecto- apenas permite que sus rivales rematen en un 15% de los córners, la defensa colchonera hace lo propio en un 45% de estas acciones.

Ante esta evidente debilidad, técnico y futbolistas coinciden al buscar el origen del problema. “Debemos mejorar la concentración en momentos determinantes del juego, en algunos pasajes de algunos partidos hemos bajado esa concentración que nos hace un equipo peligroso y duro, eso no podemos hacerlo”, señaló recientemente Simeone.

Prohibido fallar

El diagnóstico del entrenador argentino es muy similar al realizado por Gabi tras empatar contra el Qarabag en el Wanda Metropolitano. “Es un tema de concentración. Creo que siempre hemos sido fuertes a la hora de rematar y nos han hecho pocas ocasiones de gol… Va un poco con la dinámica del equipo, que con pocas ocasiones de córner que tienen los rivales nos hacen gol. Tendremos que entrenarlas y seguir mejorando”, afirmó el capitán.

A este problema se puede añadir otro no menos importante, ya que los años no pasan en balde para los integrantes de la retaguardia (Juanfran y Filipe ya tienen 32 años, Godín, 31). El conjunto rojiblanco está obligado a recuperar su mejor versión en defensa ante un rival de máxima exigencia como el Real Madrid. Pese a que los blancos no atraviesan su mejor momento en cuanto a pegada, son el equipo de LaLiga que más remata con una media de 20 disparos por partido. El derbi no permitirá más concesiones.

Primer derbi Calderón

El primer derbi del Calderón

Atlético y Real Madrid abren una nueva etapa en la historia de sus enfrentamientos, tal y como sucedió hace 50 años, cuando ambos equipos se midieron por primera vez en el Calderón

“Partido bronco sobre el barro del Manzanares y con broncas populares en el cemento de los graderíos”. Así tituló el diario ABC la crónica del primer derbi que Atlético y Real Madrid disputaron en el Vicente Calderón (entonces llamado Estadio del Manzanares). Aquella tarde ligeramente lluviosa del 16 de abril de 1967, colchoneros y madridistas afrontaron un partido con poco en juego en el aspecto deportivo. En la que era la penúltima jornada de Liga, los de Concha Espina ya se habían proclamado campeones de forma matemática, mientras que los locales se encontraban en una cuarta posición de la que no se moverían al finalizar la competición.

Sin embargo, esa tensión competitiva existió y de qué manera. Se trataba de un derbi y ganar era más que una cuestión de orgullo, tal y como se palpaba en el ambiente. El nuevo feudo de los rojiblancos estableció su propio récord de asistencia con 50.000 espectadores poblando las gradas, algo en lo que también influyó la presencia de numerosos aficionados merengues. El Atlético había hecho de su nuevo hogar todo un fortín en su primera temporada, con un bagaje de 11 victorias, 2 empates y 1 derrota como local. Tan sólo el Barcelona fue capaz de romper la imbatibilidad de los del Manzanares en Liga ante un público tremendamente orgulloso de su nuevo estadio. “Ya estamos en nuestra casa y nadie nos ha humillado, mientras ellos van de pie, nosotros sentados”, rezó una pancarta de los aficionados el día del estreno contra el Valencia, la cual presumía del hecho de contar con el primer campo de Europa con asientos.

Partido muy duro

En un césped embarrado debido a la meteorología, los colchoneros salieron con un equipo formado por San Román, Colo, Griffa, Rivilla, Glaría, Jayo, Ufarte, Cardona, Urtiaga, Adelardo y Collar. En el banquillo local se sentó el técnico brasileño Otto Gloria, quien no pudo contar para el choque con su máximo goleador, que no era otro que el mítico Luis Aragonés con 11 dianas. Por su parte, el Real Madrid formó con una alineación compuesta por Betancort, Calpe, Pachín, Miera, Zunzunegi, Zoco, Serena, Amancio, Grosso, Pirri y Veloso. Todos ellos entrenados por una leyenda en el banquillo blanco, Miguel Muñoz, el técnico que a día de hoy continúa siendo el que más partidos ha dirigido en la historia del club.

El partido, como se señala en la citada crónica, fue “bronco” hasta el punto de que “con un reglamento de baloncesto se tendrían que haber ido del terreno de juego dos o tres hombres”. El arbitraje del colegiado Medina Iglesias no contribuyó a evitarlo precisamente, a quien “le faltaron muchas facultades y criterio, serenidad y reflejos, así como ayuda en las bandas”. “Medina Iglesias no pudo con el partido porque no pudo con los jugadores. Dio la sensación de que amonestaba a alguno, pero no echó a nadie a pesar de la reiteración de faltas. Ni ley de la ventaja, ni rigor moral de la sanción, puesto que nadie escarmentó; error en la apreciación de posiciones de ‘off-side’, confusión de juego peligroso, una falta en el área que quedó envuelta en el tumulto, previa a una jugada que fue gol, constituyeron un suma y sigue de fallos arbitrales que impiden ser benévolos al juzgar la labor arbitral”, relató el cronista de la época.

Y tan amigos

El tenso ambiente vivido en el terreno de juego también se trasladó a la grada, donde “los seguidores de los eternos rivales hicieron gala de nervios, gritos de aliento a sus jugadores y lanzamiento de almohadillas al terreno de juego”. Fue el rojiblanco Enrique Cardona quien tuvo el honor de marcar el primer gol en un derbi disputado en la ribera del Manzanares, tanto que llegó a los nueve minutos tras rematar en segunda instancia un centro de Urtiaga desde la izquierda. Sin embargo, los visitantes consiguieron voltear el marcador en el segundo tiempo gracias a los goles de Grosso y Veloso. Para alivio de la parroquia colchonera, Adelardo puso el 2-2 final a los 87 minutos.

“Llamaba la atención que hubiera zonas sin butacas, porque el campo aún no estaba acabado. Fue un partido muy trabado”, recordó el autor del último tanto en declaraciones a El Mundo. “Como en todos los derbis, había mucha rivalidad, yo creo que más que ahora, porque el 80% de los jugadores éramos españoles”, añade el madridista Amancio en el mismo periódico, quien también reconoce que esos mismos futbolistas que se dieron cera sobre el barro del Calderón volvieron a ser tan amigos tras el encuentro: “Manteníamos una buena amistad. Algunos, como Zoco y Glaría vivían juntos. Yo me llevaba muy bien con Pirri y Velázquez. Comíamos y cenábamos juntos, pero en el verde había una lucha a muerte”. Eran otros derbis y también otro fútbol.

Correa Thomas Saúl Atleti

Correa y Thomas: pisando fuerte

A falta de fichajes hasta enero, la irrupción de Ángel Correa y Thomas Partey ha sido la mejor noticia para el Atlético en lo que va de temporada. Justo en el momento en el que los rojiblancos demandaban aire fresco, el atacante argentino y el centrocampista ghanés han dado un paso al frente y reclaman un papel protagonista en los planes de Diego Pablo Simeone. Con un Griezmann lejos de su mejor nivel y todo un elenco de delanteros desacertados de cara a puerta, ambos se han echado el equipo a la espalda siendo los máximos anotadores de la plantilla con cuatro goles de cada uno entre todas las competiciones.

El ‘Ángel’ del Atleti

Que Correa es un futbolista especial, es algo sabido por lo seguidores colchoneros desde que protagonizó sus primeras apariciones con la rojiblanca. Sin embargo, el de Rosario siempre había ofrecido mejor rendimiento como revulsivo que como titular, una falta de regularidad propia de su juventud. “Estamos todos esperando que se regularice en el tiempo, que lo que hace cuando entra y cambia los partidos lo haga siempre. Los cambia y eso es algo que no lo tienen todos los jugadores. Tiene que tomar responsabilidades y dar un paso más. Es un jugador determinante. Le falta elegir mejor dónde marcar la diferencia y dónde usar la velocidad”, dijo Simeone sobre él al inicio de la presente campaña. Las expectativas del técnico argentino se están empezando a cumplir. Con ocho goles en cada uno de sus dos anteriores cursos en el Atlético, va camino de pulverizar tales registros.

Un pulmón en la medular

El caso de Thomas es más inesperado si cabe. Un jugador con una participación residual en las últimas dos temporadas y que se ha destapado como un pilar fundamental en el centro del campo. Dada la veteranía de Gabi y la retirada de Tiago, el cuadro de Simeone andaba necesitado de alguien que aportase oxígeno en la medular. Nadie mejor para ello que el africano, un futbolista de largo recorrido con capacidad para llegar a las dos áreas. Por si fuera poco, se encuentra en un momento dulce tras firmar sendos golazos contra el Qarabag y el Deportivo, el último de ellos decisivo para que los colchoneros se llevaran los tres puntos en los minutos finales. Comienzan a pisar fuerte tanto él como el argentino, quienes están llamados a ser importantes en los próximos años.

Isco

Isco confirma que estará en el Wanda: “Con ganas de derbi”

La recuperación de Isco Alarcón del golpe que sufrió el pasado sábado progresa adecuadamente. El centrocampista del Real Madrid ha confirmado en las redes sociales que trabaja de cara al derbi del sábado en el Wanda Metropolitano.

Recuperando después del golpe del sábado, buenas sensaciones y con ganas de derbi😬2️⃣2️⃣

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El otro precedente que enseña el camino al Atleti: la goleada de 1977

El 4-0 de hace dos años no es el único precedente que puede inspirar al Atleti para tratar de voltear la eliminatoria. Los colchoneros ya propinaron otra humillación histórica a sus vecinos hace 40 años con Luis Aragonés en el banquillo

El 2 de enero de 1977, Atlético y Real Madrid estrenaban el año a lo grande en el Vicente Calderón, con un derbi que se antojaba trascendental en la lucha por el título de Liga. Los rojiblancos trataban de dar caza al líder, un Barça que se situaba dos puntos por encima. Los de Concha Espina, vigentes campeones de la competición, estaban a cuatro puntos de la cabeza y necesitaban una victoria para no desengancharse de la pelea.

Los del Manzanares trataban de reponerse a la ausencia de uno de sus goleadores más históricos, un José Eulogio Gárate que se vio obligado a colgar las botas por culpa de una extraña lesión en su rodilla provocada por un hongo. El elegido para sucederle fue el hispano-argentino Rubén Cano, delantero llegado del Elche que terminó de encumbrarse en aquel derbi. En el banquillo local se sentó Luis Aragonés, inmerso en el tercer año de su dilatadísima trayectoria como técnico.

El Atleti mató al inicio

Los madridistas tampoco iban mal en cuanto a figuras individuales, conjunto que dominó la década en el campeonato de Liga (ganó cinco de diez) con nombres como Santillana, Paul Breitner, Pirri y Vicente del Bosque. Los blancos estaban dirigidos por Miljan Miljanic, con quien ganaron un doblete en 1975 y repitieron en el torneo de la regularidad al año siguiente. No obstante, el cuadro merengue no pasaba por su mejor momento de forma y lo iba a pagar caro en aquel derbi.

Los locales entraron mucho más metidos en el partido, como quedó de manifiesto en la jugada del primer gol. Rubén Cano aprovechó la relajación rival para anticiparse en un córner y adelantar a los suyos cuando apenas transcurrían dos minutos de partido. El Atlético aguantó la ventaja mínima hasta el descanso sustentándose en la solidez proporcionada por Luís Pereira y Panadero Díaz en la defensa, mientras que Miguel Reina tampoco falló bajo palos.

Ni Luis se lo esperaba

Tras el paso por los vestuarios, llegó el momento de aprovechar la desesperación del Real Madrid para liquidar el partido. Panadero hizo el segundo en un bonito lanzamiento de falta directa en el que la pelota se coló como si de un globo se tratara. El gol hizo bajar los brazos a los visitantes, que se llevaron el tercero a los 81 minutos en otra acción obra de Rubén Cano. Bermejo, entrado en el segundo tiempo, cerró la goleada con un espectacular remate en plancha. El holgado triunfo pilló por sorpresa a Luis Aragonés, quien reconoció que “no esperaba el cuatro cero”.

Por su parte, Miljanic tuvo un humilde gesto al entrar en el vestuario rojiblanco para dar la enhorabuena a sus rivales uno por uno. Aquel encuentro marcó el signo de una Liga que se terminaron llevando los del Manzanares. El título lo certificaron precisamente en el Santiago Bernabéu en la penúltima jornada, donde les bastó un 1-1 con otro gol de Rubén Cano. Fue un año de euforia para los atléticos y depresión para los merengues, quienes acabaron la temporada en una discreta novena posición. Cosas de la rivalidad y los vasos comunicantes.

Simeone: más derrotas que victorias frente al Real Madrid

Diego Pablo Simeone se enfrentó por vigésimo segunda vez al conjunto blanco. Pese a que sus números frente al Real Madrid no son malos (7 victorias, 8 derrotas y 7 empates), los blancos han sido quienes han propinado los golpes más duros que se ha llevado el técnico argentino, hasta el punto de plantearse cambiar de aires tras la última final de Milán.

Y es que el hecho de ganarle a los rojiblancos dos finales de Liga de Campeones supuso dar donde más duele al Cholo, empezando por la motivación de sus jugadores. Fue capaz de volver a levantar al equipo tras el varapalo de Lisboa, algo que ya pocos habrían imaginado en su momento. Sin embargo, todo se volvió a derrumbar tras aquella fatídica tanda de penaltis del pasado mes de mayo.

Casi abandonó

El propio entrenador explicó en una entrevista en Onda Cero lo que supusieron para él aquellos difíciles momentos: “Para mí fue un fracaso. Un fracaso es no llegar al objetivo, y yo tenía el objetivo de ganar la Champions. Me dolió muchísimo. Cruzamos el vestuario por delante de la gente del Madrid festejando. Ya sabía que esta temporada iba a ser difícil y no sabía si iba a tener fuerza para estar al frente. Perdí dos finales de Champions, cualquier otro se habría ido. Soy muy espontáneo, se me ve fácilmente el estado de ánimo. Si terminamos compitiendo así sería una gran alegría, ponerse en pie tras esos dos golpes en la mandíbula”.

Como el propio Simeone vaticinó, ha sido una campaña llena de adversidades para el Atlético. Al duelo tras Milán se sumaron otros problemas como la indefinición del equipo y lesiones duraderas de futbolistas importantes como Augusto, Tiago y Oblak. Cuando los del Manzanares parecían levantar cabeza en el tramo inicial de competición, otra derrota frente al eterno rival por un contundente 0-3 volvió a lastrar la moral del vestuario.

Equipo resucitado

Pese a todo ello, ha logrado capear el temporal y llegar en buenas condiciones al momento decisivo de temporada, ocupando la tercera plaza y volviendo a colarse en los cuartos de final de Champions por cuarta campaña consecutiva. Con el equipo resucitado, llega el momento de enfrentarse a sus peores pesadillas. Un triunfo frente al Real Madrid haría creer a los colchoneros que pueden tumbar a cualquier rival si se lo proponen: “Estamos creciendo, evolucionamos, pero hay equipos superiores, con una plantilla muy fuerte, y si no tienes claro cómo enfrentarlos cuesta”.

Cristiano ‘perdonó’ al Atlético: no pudo prolongar su racha

Cristiano Ronaldo afrontó contra el Atlético uno de sus partidos fetiche, pero quizá no fue el esperado. Su equipo empató y, además, él no pudo marcar, algo inhabitual en él. Y es que no hay jugador en la historia del derbi madrileño que haya anotado más goles que el de Madeira, quien suma 18 en 27 partidos. El ‘7’ madridista logró superar a Alfredo Di Stéfano con una inmaculada actuación en el penúltimo choque liguero entre colchoneros y merengues, en el que terminó llevándose el balón a casa tras firmar un ‘hat-trick’ que dejó en la lona a los del Cholo Simeone.

Apenas le bastó un lanzamiento de falta, un penalti y un fulgurante contraataque para sentarse en el trono ocupado hasta entonces por el mítico jugador argentino con el mismo número de partidos. Otro ilustre madridista como Carlos Santillana ocupa el tercer lugar de esta particular clasificación con 15 dianas, aunque para ello debió disputar 36 derbis. Para encontrar un futbolista rojiblanco entre los máximos artilleros de los Madrid-Atleti hay que remontarse a los 11 goles que firmó Adrián Escudero. Todos ellos grandes nombres de la historia del fútbol que no han logrado lo que el portugués en la época actual.

Máxima motivación fallida

No es ningún secreto que a Cristiano le motivan especialmente los partidos de máxima rivalidad, motivo por el que el Atlético es su tercera víctima preferida. Tampoco hay que irse mucho más lejos para encontrar al Barça entre sus preferencias goleadoras, quinto conjunto ante el que más veces ha visto portería con 16 tantos. Cifras que avalan al luso en este tipo de encuentros al rojo vivo.

El de Madeira parecía llegar en perfectas condiciones al envite, puesto que en los últimos dos meses había recuperado la chispa, mostrando así su faceta más solidaria sobre el césped, lejos de la obsesión con el gol de antaño. A diferencia de otros años en los que no se guardaba lo más mínimo, su preparación en este curso sí ha estado enfocada a afrontar la recta final en plenitud, algo que el Real Madrid sin duda agradecerá.

Hombre récord

Pese a no marcar, basta comprobar las marcas que Cristiano ha pulverizado recientemente. Con un gol frente al Betis se convirtió en el futbolista en activo de LaLiga con más tantos de cabeza, un total de 46. Ese mismo gol también le convirtió en el madridista que más veces ha marcado en el Santiago Bernabéu. Dos semanas más tarde, alcanzó las 71 dianas con Portugal, las cuales le situaron en el podio de máximos anotadores en una selección europea igualando a Miroslav Klose. Pese a todas las críticas, se encuentra ante la oportunidad de firmar otra temporada histórica.

Goleadores históricos del derbi

Cristiano 18
Di Stéfano 17
Santillana 15
Puskás 13
Raúl 11
Escudero 11

 

El Bernabéu y su peor enemigo siguen sin hacer las paces

El tanto de Griezmann reactivó el luminoso y encendió las alarmas del templo blanco. Pese al empate, el Real Madrid se siente fuerte en casa. De tal modo, sigue siendo el único equipo que permanece invicto en LaLiga. Hay que remontarse hasta hace más de un año para encontrar su última derrota liguera en el Santiago Bernabéu. Su verdugo fue precisamente el Atlético, que en aquel encuentro se convirtió en el único equipo en la historia del campeonato en lograr tres victorias consecutivas en Concha Espina. Sólo uno podrá prolongar su racha.

El Atleti, el único de LaLiga en ganar 3 veces seguidas en el Bernabéu

Se busca rival digno para derby decente. Razón aquí’, rezaba una pancarta que se exhibió en el fondo sur del Bernabéu en el enfrentamiento que Real Madrid y Atlético protagonizaron en la temporada 2011/12. Había motivos para la burla, ya que los rojiblancos llegaron a encadenar una pésima racha de 14 años sin ganar a sus vecinos con 12 visitas a Chamartín que se tradujeron en 8 triunfos madridistas y 4 empates.

Todo cambiaría a partir de de 2013, cuando los de Diego Pablo Simeone superaron su fobia de la mejor forma posible, ganando allí una final de Copa del Rey frente al eterno rival. Desde entonces, a los jugadores del Atlético no sólo les dejaron de temblar las piernas cada vez que saltaban al césped del coliseo merengue, sino que además empezaron a cogerle el gusto a eso de llevarse la victoria.

 

El ogro Simeone

Si hay una figura que explica y encarna ese cambio de mentalidad de los colchoneros, ese es el Cholo Simeone, cuyo bagaje en el Bernabéu es de 4 victorias, 3 derrotas y 3 empates. El argentino parece tener la fórmula mágica para superar al Real Madrid ante su afición: “Lo tomamos con naturalidad la posibilidad de ganar aquí. El fútbol es maravilloso y eso hace que tenga esas situaciones. Es difícil transmitir las sensaciones que tienen mis jugadores al venir a jugar aquí”, comentó tras su último triunfo gracias a un solitario gol de Griezmann. La convicción que el técnico rojiblanco ha transmitido a sus pupilos ha sido clave para que el Atlético sea visto como mucho más que un rival digno.

Buyo y Futre: Enemigos íntimos

Entre finales de la década de los 80 y principios de los 90, el guardameta del Real Madrid y el extremo del Atlético encarnaron la rivalidad más extrema, un odio que iba más allá del terreno de juego. Su pique constituyó uno de los grandes capítulos históricos del derbi.

Si Paulo Futre sigue siendo recordado como uno de los grandes ídolos de la historia del Atlético, en gran parte es debido a un fuerte carácter que sólo era igualado por su calidad. El portugués llegó con la vitola de estrella tras ganar la Copa de Europa con el Oporto y no decepcionó en su primera etapa en el Vicente Calderón (1987-1993), la cual se saldó con dos Copas del Rey. Esa personalidad también le jugó malas pasadas con directiva y entrenadores, aunque cuando mejor quedó de manifiesto fue en sus enfrentamientos con el Real Madrid.

Lejos de arrugarse, el guardameta Paco Buyo siempre trató de buscar las cosquillas al ‘10’. El de Betanzos se caracterizó por ser un portero de reflejos muy dado a las excentricidades. Nada de esto le impidió ser el dueño del marco madridista durante los años de la Quinta del Buitre levantando 6 títulos de Liga y 2 Copas del Rey. Los encontronazos entre el gallego y el luso forjaron una rivalidad que lindaba con el odio y que no se limitaba al tiempo que coincidían en el césped, era algo personal: “Con Buyo tenía mucha rivalidad. Tenía su foto colgada en el espejo desde 15 días antes de jugar. Todas las noches al acostarme le miraba y me motivaba. Y al despertarme igual, era lo primero que veía por las mañanas y pensaba ‘le voy a reventar‘”, llegó a reconocer el exrojiblanco en su momento.

La jugada más polémica

Aquel derbi particular que solían protagonizar Buyo y Futre tuvo su momento más recordado y grotesco en el duelo liguero de la temporada 1988/89 en el Santiago Bernabéu. Todo comenzó en una disputa de balón en la que ambos jugadores saltaron por los aires fingiendo ser agredidos. Con los dos en el suelo tendidos, Buyo se acercó rodando a donde estaba el portugués, momento en el que Orejuela irrumpió en la melé y el arquero aprovechó para simular una agresión. El árbitro, que minutos antes había dejado al Real Madrid con unos menos al expulsar a Tendillo, cayó en la trampa y mostró la roja al centrocampista del Atlético. Futre, desquiciado por todo lo ocurrido, tampoco terminó aquel encuentro que acabaron llevándose los blancos con un gol de Martín Vázquez en los minutos finales.

Futre se vengó

Pese a lo sucedido, Buyo tampoco salió bien parado de aquella jugada. Las imágenes del partido mostraron con claridad la acción antideportiva del meta madridista, quien fue sancionado tres partidos y multado por el Comité y su propio club. Futre tendría ocasión de tomarse su particular venganza tres años después en la final de Copa del Rey que los rojiblancos se llevaron en el Bernabéu. El portugués batió a su archienemigo con un cañonazo que supuso el 2-0 definitivo. “Cuando le marcaba un gol, le gritaba con rabia: ‘¡Toma, Buyo; toma!’“, aseguró en una entrevista para El País.

Como suele suceder en estos casos, aquel odio que existió entre ambos ha quedado reducido a algo anecdótico. A día de hoy, mantienen una buena relación y han sido habituales partícipes en actos y medios de comunicación, especialmente en la víspera del derbi, cuando rememoran los episodios de una rivalidad que puede ser considerada pura historia de los enfrentamientos entre Real Madrid y Atlético.

Así fue la jugada más famosa que protagonizaron Buyo y Futre

Duelo clave en la medular del derbi

La madre de las batallas que se librarán en el derbi tendrá lugar en el centro del campo, donde ambos equipos lucharán por imponer sus condiciones

Zinedine Zidane y Diego Pablo Simeone maquinan un plan con el que tratarán de que el trascurso del partido entre Real Madrid y Atlético vaya en función de sus intereses. Del dominio del centro del campo dependerá que la dinámica del choque se incline hacia un lado u otro. El francés salió claramente vencedor en el último derbi, en la que fue una de las mejores lecciones tácticas que se le recuerdan durante su etapa en el banquillo blanco. El técnico madridista pobló la medular con Isco, Modric y Kovacic más las ayudas de Bale y Lucas Vázquez, dibujo que le dio un control que se tradujo en una rotunda victoria.

No obstante, cada partido es una historia diferente y el próximo capítulo nada tendrá que ver con el anterior en este aspecto. Poco se parece este Atlético al que naufragó en el Calderón con Gabi y Koke como mediocentros. Actualmente es Saúl quien forma en el círculo central junto al capitán, donde está creciendo. En consecuencia, los de Simeone han vuelto a transmitir esa sanción de fiabilidad que habitualmente les ha distinguido, lejos del equipo deslavazado que fue durante buena parte de la primera mitad de competición.

Creadores y destructores

Especialmente prometedor se antoja el pulso entre dos directores de juego como son Kroos y Koke, quienes figuran entre los cinco futbolistas que han completado más pases en LaLiga (72 pases por partido del alemán y 68 del vallecano). Por tanto, no es de extrañar que ambos lideren la incidencia en el juego de sus respectivos equipos (el 14% de los pases buenos del Real Madrid los da Kroos, mientras que Koke hace lo propio en un 15% de los del Atlético) y en la generación de ocasiones (ambos acaparan un 22% de los pases que preceden a ocasión de gol de sus equipos).

La otra cara de la moneda la representan Casemiro y Gabi, los principales encargados de destruir el juego de sus rivales. Pese a no tratarse de jugadores que aparentemente marcan la diferencia, cada uno de ellos resulta fundamental. El ‘14’ rojiblanco lidera la presión de los de Simeone y promedia 8 recuperaciones por encuentro. En el caso del brasileño, cabe destacar sus extraordinarias cifras que le acreditan como el jugador de las grandes ligas europeas que realiza más entradas con robo de balón por partido (5).

El sacrificio de los de arriba

En el fútbol actual no existe equipo competitivo sin una mínima implicación defensiva de los hombres teóricamente más adelantados. En el Real Madrid de la BBC esa tarea suele corresponder a Gareth Bale, el principal encargado de que los blancos no acusen una desventaja numérica en el centro del campo. Aunque el galés brilla menos en ataque cuando está más exigido en otros aspectos, su papel ante los rivales de máxima exigencia se antoja trascendental.

Caso similar ha venido siendo el de Yannick Carrasco con Simeone cuando juega pegado a la línea de cal. No obstante, el técnico argentino maneja otras variantes como la presencia de cuatro centrocampistas puros que arropen la medular, la fórmula habitual de la temporada pasada. Esta versión más pragmática del Atlético también le hace más previsible en ataque. Ambos técnicos tratarán de buscar el equilibrio perfecto para dominar la batalla.