Cristiano gol Real Madrid

Huracán Cristiano

Cristiano Ronaldo arrasa allá donde va desde que comenzó este 2018. Muchos volvieron a darle por acabado debido a sus malos números en la primera mitad del campeonato liguero, en la que apenas firmó cuatro goles. Parecía que el portugués había quedado postergado para la Champions en el mejor de los casos, un rumor que ha desmentido con un resurgir absoluto que también se ha traducido en el campeonato de la regularidad, en cuya segunda vuelta ha firmado 18 dianas para sumar un total de 22. Ningún otro futbolista de las grandes ligas europeas se acerca a los registros del luso en lo que va de año. Otros grandes ases como Antoine Griezmann, Luis Suárez, Mohamed Salah (todos con 12 goles en 2018), Leo Messi y Robert Lewandowski (11) palidecen en la comparación más actual con el astro portugués, quien además se ha permitido el lujo de descansar en tres partidos (Leganés, Espanyol y Las Palmas).

De Turín al cielo

Y es que la prioridad del ‘7’ madridista sigue siendo la Copa de Europa, donde ya no quedan palabras para definir su obra. La última, un doblete contra la Juventus con un gol de chilena que le eleva a los altares del fútbol. Entre todas las competiciones ya suma 39 tantos. A sus 33 años, se ha hablado mucho sobre las claves que hay detrás de su longevidad futbolística. Es sabido que el de Madeira se cuida como ningún otro y que su conversión a delantero rematador ha sido un éxito abrumador. De hecho, el 95% de los goles que suma este curso los ha anotado desde dentro del área y el 80% al primer toque. No obstante, nada de esto sería posible sin una determinación a prueba de bomba. “Yo siempre creo y digo que soy el mejor, digan lo que digan, y luego lo demuestro en el campo”, afirmó hace unas semanas tras ser galardonado como el mejor jugador portugués del año.

Todos se rinden

No son unas declaraciones producto de la arrogancia, tal y como algunos se empeñaron en señalar, sino de una confianza ilimitada en sí mismo. Es esa fortaleza mental la que le ha permitido empatar con Leo Messi en Balones de Oro y tener al alcance de su mano la posibilidad de adelantarle. Hasta un futbolista emblemático de un rival irreconciliable como es Fernando Torres –quien la ha tenido con el luso sobre el césped en alguna ocasión– se ha rendido a su obra. “Lo que ha hecho Cristiano es increíble, hay que admirarle por lo que está haciendo en la época de Messi. Sin él, Messi tendría el doble y eso es impresionante”, señaló el delantero hace unos meses en Radio Marca.

‘Rey Gol’ del derbi

Precisamente, si hay un equipo que conoce bien los devastadores efectos del huracán Cristiano, ese es el Atlético. El equipo rojiblanco es el segundo al que el luso ha marcado más goles a lo largo de su carrera con 21 tantos, sólo superado por Getafe (23) y Sevilla (27). Su última actuación ante los de Diego Pablo Simeone en el Santiago Bernabéu es bien recordada, en la que anotó otro triplete con el que encarriló el pase del Real Madrid a la final de Cardiff. Unas cifras que le convierten en el indiscutible rey del derbi madrileño superando los registros históricos de otras leyendas como Alfredo Di Stéfano, Santiago Bernabéu (ambos con 17 dianas) y Carlos Santillana (15).

Atleti Real Madrid protesta árbitro

Un derbi es un derbi

Da igual que no se jueguen el liderato o que el partido llegue en mitad de sus eliminatorias europeas. Es el derbi madrileño y no hay excusas para no dejarse la piel. El Real Madrid quiere una victoria ante un Atlético que en las últimas cuatro temporadas de LaLiga se le ha resistido en el Santiago Bernabéu, donde los colchoneros encadenan tres victorias y un empate. Los blancos llegan inmersos en el mejor momento de la temporada, tarde en las competiciones domésticas pero puntuales para la machada europea, tal y como pudo comprobarse en Turín. Saben que nada mejor que una victoria ante sus vecinos y rivales para reforzar esa dinámica arrolladora.

Al conjunto rojiblanco tampoco le faltan alicientes para buscar el triunfo. Más allá de la buena marcha en el campeonato y a expensas de lo que pueda suceder en la Europa League, su temporada no ha dado para grandes alegrías como la que supondría tomar el coliseo madridista. Además, quieren asegurarse la segunda posición y seguir metiendo presión al líder ante lo que pueda suceder. Simeone sabe que tiene en la delantera formada por Griezmann y Costa un arma poderosa que no dudará en utilizar.

Sin embargo, si hay un futbolista que llega metiendo miedo, ese es Cristiano Ronaldo. El portugués vuelve a estar desatado en el tramo decisivo del curso y ya los mete hasta de chilena. Mala señal para un Atlético que sabe de sobra lo que es sufrir al ‘7’ del Real Madrid. Los colchoneros tienen el aval de ser los menos goleados del campeonato gracias a su solidez defensiva marca de la casa y a un inconmensurable Jan Oblak. Aunque ni siquiera eso es una garantía con el de Madeira a este nivel, por algo se empieza.

Con el cruce de Champions prácticamente resuelto y con el lesionado Nacho como única ausencia de los blancos, se espera que Zidane ponga toda la carne en el asador. Por su parte, Simeone no cuenta con demasiadas alternativas con una plantilla muy corta y hombres como Filipe Luis en la enfermería. Por tanto, se espera que la mayor parte de los que jugaron en la Europa League también repetirán en el derbi, donde no hay peros que valgan.

Diego Costa Atleti

El retorno de la bestia

El derbi madrileño vuelve a ser más derbi con el regreso de Diego Costa. El delantero hispano-brasileño regresa al lugar del crimen, aquel donde un gol suyo empató la final de Copa del Rey que Real Madrid y Atlético disputaron en 2013. El de Lagarto fue la encarnación del carácter que permitió a los rojiblancos cambiar su hasta entonces pésimo bagaje en los partidos contra el eterno rival, al que llevaban 13 años sin ganar un partido. Desde aquella final, el balance ha sido de ocho victorias colchoneras, siete madridistas y siete empates. Sí, con Diego empezó todo. No será de extrañar el hostil recibimiento que dé el Santiago Bernabéu al ‘18’. No sólo ha tumbado a los blancos en alguna ocasión, sino que además es un incordio constante en partidos de máxima intensidad y nunca rehuye la polémica. En definitiva, tiene todo lo que hay que tener para granjearse una legión de enemigos en el club vecino.

El derbi le pone

Muy recordada es su guerra con Sergio Ramos, con el que actualmente hace buenas migas en la Selección. “Es como yo, quiere ganar. Pega y hace el equipo más grande. Cuando jugábamos uno contra otro siempre nos enfrentábamos, nos insultábamos. Nos reíamos, estábamos dentro de un partido y es algo normal. Si alguno pegara una patada para romper una rodilla o un tobillo sería otra cosa. Cuando estás en un partido cada uno pelea por lo suyo. Cuando vine a la Selección fue de los primeros en venir a felicitarme. Fue el primero en llamarme. Pero si nos enfrentamos otra vez le voy a pegar igual o él a mi, ya lo sabemos”, reconoció el delantero hace unos meses en ‘El Larguero’ de la Cadena Ser. En el derbi se acabará la amistad, al menos durante 90 minutos.

Con su llegada en el pasado mes de enero, el Atlético no sólo vuelve a tener pura dinamita en el ataque (ha pasado de promediar 1,5 goles por partido en 2017 a 2,3 en 2018), también recupera un arma fundamental para visitas como la del coliseo blanco. Cuanto más es pitado por la afición contraria de turno, más se crece. Un ejemplo se pudo ver en la goleada que los rojiblancos endosaron al Sevilla en el Sánchez Pizjuán. El hispano-brasileño fingió un codazo de Lenglet con la correspondiente bronca de equipo e hinchada rival. Instantes después, aprovechó un despiste de Banega para arrebatarle el balón y abrir el marcador. Nadie se mueve como él en el fango y eso deben tenerlo presente en el Madrid.

Balones a Costa

Pero no todo se consigue a base de garra. A Costa tendrá que acompañarle el resto del equipo para que pueda constituir una auténtica amenaza. Nadie duda de lo que ha supuesto su regreso porque los números están ahí, aunque éstos también dicen que en ocasiones se ve desasistido. De los 11 partidos que ha disputado en LaLiga, en cuatro se ha quedado sin tirar a la portería rival (Girona, Málaga, Barça, Villarreal). Basta ver un rato al Atlético para comprobar que el de Lagarto es todo voluntad y tira constantemente desmarques, pero la sensación es que sus compañeros no le terminan de encontrar con la misma clarividencia con la que por ejemplo sí lo hacían en 2014. En el derbi necesitará envíos de calidad para poder castigar a la zaga madridista y constatar que la bestia está de vuelta.

Casemiro Thomas

Músculo en la medular

Casemiro y Thomas desempeñarán un papel clave en la guerra de guerrillas del centro del campo. Los dos especialistas defensivos tratarán de imponer su ley en el derbi madrileño

En un partido intenso como el que protagonizarán Real Madrid y Atlético, hará falta ganar esos pequeños duelos individuales que tienden a decantar la dinámica del encuentro. Si hay dos futbolistas concebidos para esa misión en cada uno de los equipos, salen inevitablemente a la palestra los nombres de Carlos Henrique Casemiro y Thomas Partey. Ambos ejercen como guadaña en el centro del campo encabezando la estadística de recuperaciones en LaLiga de sus respectivos conjuntos: 193 del brasileño y 176 del ghanés. No sólo eso, sino que además aportan llegada al área contraria (tres goles de cada uno en el campeonato) y no les quema el balón en los pies (52 pases por partido del ‘5’ rojiblanco y 60 del ‘14’ madridista).

Casemiro cambió el derbi

Su historia también guarda algún paralelismo, ya que los dos mediocentros tuvieron que pasar por las categorías inferiores y salir cedidos antes de abrirse paso en el primer equipo, donde hoy por hoy son indiscutibles en las alineaciones de Zinedine Zidane y Diego Pablo Simeone. El futbolista nacido en São José dos Campos llegó en 2013 bajo el aval de José Mourinho para jugar en el Castilla. Pero fue un año después cuando realmente se dio a conocer con una soberbia actuación en el Signal Iduna Park, donde su aparición en el segundo tiempo fue clave para que el Real Madrid lograra sobrevivir en el camino a la Décima. “Dortmund es especial. Ahí es donde empezó todo para mí”, reconoce el brasileño al recordar su impactante irrupción.

Meses después, Casemiro salió cedido al Oporto para acumular minutos y curtirse como jugador. Aunque el préstamo se acordó inicialmente por dos años, su excelente campaña en Portugal convenció a Rafa Benítez para traerlo de vuelta en el verano de 2015. Fue precisamente un derbi liguero, el disputado hace dos años en el Santiago Bernabéu, el que marcó un antes y un después para el brasileño. Aquel choque, en el que el ‘14’ no participó y que finalizó con victoria colchonera por 0-1, hizo ver a Zidane la necesidad de aportar consistencia a su centro del campo. No se volvería a perder una cita importante desde entonces, formando con Kroos y Modric un centro del campo sin parangón en Europa. Tres meses después de aquel encuentro, fue titular en la final de Milán con una colosal actuación que le consagró definitivamente. Ha sido desde entonces el antídoto perfecto contra la intensidad de los rojiblancos, quienes se han encontrado con un Real Madrid que también domina el arte de la guerra.

Thomas se hace gigante

Mientras Zidane parece haber dado con la tecla, el Cholo trata de reinventarse este curso con Thomas. El africano se ha convertido en el aire fresco que tanto demandaba la medular del Atlético, demasiado dependiente en los últimos años de veteranos como Gabi, Tiago y Augusto. Ha sido también un proceso a fuego lento, con dos cesiones a Mallorca (2013-14) y Almería (2014-15) a las que han seguido tres temporadas de crecimiento en el equipo colchonero. El salto definitivo ha llegado en la actual, en la que ya casi triplica el número de minutos (1.775) que disputó el pasado curso en LaLiga (627). Los 26 partidos en los que ha participado a lo largo del campeonato sólo son superados por Jan Oblak, Ángel Correa (ambos con 29 partidos) y Saúl Ñíguez (28).

Un protagonismo que, salvo que las lesiones lo impidan, seguirá siendo ininterrumpido de aquí al final de ejercicio. Con una plantilla corta y en cuadro por las lesiones, Thomas ya ha jugado de mediocentro defensivo, de interior e incluso de lateral derecho, todo ello sin desentonar nunca. Sin duda, es el jugador revelación del Atlético esta campaña. La guinda puede ser una actuación de calado en un escenario como el Santiago Bernabéu. Ante el Real Madrid ya ha participado en tres partidos como rojiblanco, aunque sólo jugó de inicio en el último derbi disputado en el Wanda Metropolitano que finalizó en empate sin goles. En esta ocasión, Simeone volverá a contar con él para la batalla.

Savic entrada Kroos Real Madrid Atlético

La delgada línea roja

Real Madrid y Atlético afrontarán otro de esos duelos en el que difícilmente no salten chispas. Desde que Diego Pablo Simeone logró equilibrar las fuerzas en la capital, el debate sobre el grado de contundencia con el que se aplican los rojiblancos ha sido recurrente. Es esa difusa línea entre la intensidad y la violencia la que no termina de poner de acuerdo a unos y otros. Su último enfrentamiento, el del pasado mes de noviembre en el Wanda Metropolitano, no escapó a la controversia habitual. Los de Chamartín se quejaron de hasta tres jugadas que no tuvieron castigo por parte del colegiado Fernández Borbalán.

La ida ya fue caliente

La primera de todas tuvo lugar en el minuto 18, cuando Ángel Correa dio un pelotazo a Karim Benzema en la cabeza con el juego parado. A los 33 minutos, una entrada de Stefan Savic al tobillo de Toni Kroos con los tacos por delante avivó aún más la polémica. Muchos consideraron insuficiente la amarilla que vio el montenegrino tras una acción en la que pudo lesionar gravemente al alemán. Sin embargo, la más dura de las jugadas tuvo lugar dos minutos después, cuando Sergio Ramos acabó con la nariz fracturada (tuvo que ser sustituido al descanso y fue baja durante 10 días) tras una patada de Lucas Hernández dentro del área, acción en la que el árbitro ni siquiera vio penalti.

Pese a la mala fama que les persigue, lo cierto es que las estadísticas no sitúan al Atlético como un equipo especialmente agresivo. El conjunto colchonero es el décimo de LaLiga en faltas cometidas con un total de 430, mientras que es el duodécimo que más tarjetas ha visto con 70 amarillas y tres rojas. Resulta llamativo que los de Zinedine Zidane hayan sufrido una expulsión más esta campaña pese a ser el tercer equipo del campeonato con menos faltas en contra, 349, sólo por detrás de la Real Sociedad (331) y el Barça (305).

Muchas faltas y tarjetas

En cualquier caso, un derbi es un derbi, y a la vista queda al comprobar como las sanciones disciplinarias se suelen disparar en los enfrentamientos entre madridistas y rojiblancos. Desde que Simeone tomó las riendas del Atlético, sus duelos promedian las 32 faltas cometidas (14 del Madrid y 18 del Atlético) y las siete tarjetas amarillas (tres para los blancos y cuatro para los colchoneros), mientras que ambos empatan a dos rojas en el cómputo total. Especialmente duros fueron sus dos últimos partidos, en los que los pupilos del Cholo rebasaron la veintena de faltas cuadruplicando las cometidas por sus rivales de la capital. En cuanto al histórico global de sus enfrentamientos, Sergio Ramos aparece como el jugador que más tarjetas ha visto con 19 amarillas y dos expulsiones. Al de Camas le siguen varios jugadores que también estarán en el próximo choque como Diego Godín (13 amarillas y dos expulsiones), Koke (13 amarillas) y Gabi (11 amarillas y una expulsión). Todos ellos tendrán que tener cuidado con no traspasar la delgada línea roja.

Benzema Torres

Cuando el ‘9’ no es lo que parece

Karim Benzema y Fernando Torres viven con la losa que supone el número de su dorsal. Si la figura del ‘9’ siempre se ha asociado a la del goleador del equipo, lo cierto es que los números de ambos en LaLiga esta temporada dicen algo muy distinto. El francés simplemente nunca ha sido ese tipo de jugador, mientras que el de Fuenlabrada acaba de cumplir 34 años y su protagonismo en los planes de Simeone se ha difuminado. Sus actuaciones en los derbis madrileños tampoco se han caracterizado especialmente por el acierto ante la portería contraria. El galo sólo le ha marcado tres goles al Atlético en 28 partidos, los mismos que el Niño ha conseguido ante el Real Madrid en 21 actuaciones con la camiseta rojiblanca.

Benzema y el eterno debate

No obstante, los dos delanteros también han tenido sus momentos de gloria en estos duelos, como el doblete en el Santiago Bernabéu con el que Torres apeó a los blancos de la Copa del Rey nada más iniciar su segunda etapa como colchonero en 2015. Mucho más reciente queda aquella increíble jugada de Benzema sobre la línea de fondo del Calderón marchándose de Godín, Savic y Giménez para asistir a Isco, una decisiva acción que selló el pase de los de Zidane a la final de Cardiff. Momentos como aquel han servido para que se entienda y reconozca la importancia del francés, un futbolista que interviene en muchos más goles de los que marca. Sin ir más lejos, en lo que va de LaLiga apenas suma cinco dianas y, de forma paradójica, es el máximo asistente de la plantilla con nueve pases de gol, cuatro de ellos a Cristiano Ronaldo. El galo es el futbolista que más tantos ha regalado al de Madeira desde que viste la camiseta del Real Madrid, una conexión que ya se lo ha dado todo a los blancos a nivel de éxitos.

Sin embargo, en cuanto el acierto del portugués se apaga, como sucedió en la primera mitad de este curso, todas las miradas se dirigen a su socio, el ‘9’ que resulta no ser tal. Si en las buenas se acentúa su habilidad como pasador, sus inteligentes movimientos y su fútbol asociativo; en las malas toca hablar de su falta de voracidad (apenas promedia dos disparos por partido) y su mejorable definición (sale a un gol cada diez remates). Ese es el eterno debate en el que se mueve Benzema, quien siempre ha tenido el respaldo de su entrenador ante las críticas. “No tengo que convencer a la gente. La que sabe de fútbol sabe que Karim es muy bueno. A quien le gusta el fútbol tiene que gustarle, pero hay jugadores que gustan a algunos y otros que no. Esto no lo podemos cambiar. Se merece estar aquí. A mí me gusta mucho y los datos hablan por sí solos. Es normal que le pidamos más porque no ha marcado últimamente pero hace otras cosas para el equipo. Soy optimista y el gol va a llegar”, afirmó Zidane en su defensa hace unas semanas.

La ‘desaparición’ del Niño

Menos lecturas admite la situación de Torres, quien con 501 minutos jugados en LaLiga es el jugador de la plantilla del Atlético que menos ha entrado en los planes de Simeone. Ante la presencia de otros delanteros de primer nivel como Griezmann (2.272 minutos), Costa (822) y Gameiro (785), la opción del madrileño como titular ha quedado relegada para las citas más intrascendentes, la mayoría de ellas en otras competiciones. De ahí su escasa participación en el campeonato de la regularidad, en el que apenas suma dos goles por los cinco que llevaba las dos últimas temporadas a estas alturas del torneo. Ni Torres ni Benzema tienen todas consigo para continuar la próxima campaña en sus respectivos clubes, por lo que no es descartable que ambos nueves estén afrontando su último derbi madrileño.

Oblak Keylor Navas

Con envidia de Oblak

El Real Madrid siempre quiere a los mejores, y no deja de ser curioso que uno de ellos juegue a escasos kilómetros del Santiago Bernabéu. Sin desmerecer a Keylor Navas, un guardameta que siempre ha respondido en los momentos decisivos, es entendible que los aficionados blancos suspiren en silencio por Jan Oblak. El esloveno y el costarricense son ante todo porteros de corte distinto. El primero, sobrio y experto en el blocaje; el segundo, como se estila al otro lado del Atlántico, de reflejos felinos.

No obstante, las estadísticas ponen claramente por encima al del Atlético, quien ha encajado 14 goles en 30 partidos de LaLiga dejando su portería a cero en 19 encuentros. No es sólo gracias a su defensa, ya que el ex del Benfica es el meta del campeonato que más para en función del número de disparos que recibe, un 85%. Por su parte, el arquero madridista ha recibido 26 tantos en 21 choques, sólo ha dejado la portería impoluta en seis y salva el 71% de los remates que le ponen a prueba.

Cantos de sirena

Lo cierto es que para cualquiera es muy difícil sobrevivir a una comparación con Oblak. De hecho, ninguno de los guardametas que han sobrepasado los 100 encuentros en LaLiga lo consigue. Su promedio de goles encajados, 0,54 por partido, es el mejor de la historia del campeonato superando a Víctor Valdés (0,83), Thibaut Courtois (0,84), Paco Liaño (0,86) y Mariano García Remón (0,92). Por todo ello, no será de extrañar que el esloveno escuche en verano nuevos cantos de sirena. Pagar su cláusula de 100 millones de euros no parece un disparate dado como está el mercado.

Por el momento, no hay novedades sobre una hipotética renovación que eleve dicho precio. “Sobre un nuevo contrato con el Atlético solamente puedo decir una cosa: no hay nada nuevo. Sé que se han escrito muchas cosas dando por hecho que está todo arreglado y también en otro sentido diciendo que no habrá un nuevo contrato. La única cosa cierta es que no hay nada nuevo. Dentro de poco sabremos cuál es el plan del Atlético”, aseguró hace unos días en declaraciones al diario ‘Ekipa’ de su país natal. Entre tanto, el PSG y varios clubes de la Premier League esperan al acecho.

El eterno discutido

La misma situación de incertidumbre vive Keylor en el Real Madrid, aunque en su caso tiene que ver con la posible llegada de alguien de primerísimo nivel que lo desbanque. Nombres como los de David De Gea, Courtois y Alisson Becker sonarán con más fuerza que nunca en los próximos meses. Mientras haya competición, Zinedine Zidane prefiere no hablar de ello y respalda al costarricense. “Tenemos un gran portero, muy profesional. Ha llegado donde ha llegado por su trabajo y creo que se merece estar aquí. Lo ha hecho bien, ganamos muchas cosas con él. Yo puedo entender lo que se dice fuera, lo de que queremos otros jugadores y porteros, pero no voy a hablar del futuro. Estamos, y no sólo yo, contentos con lo que tenemos en casa”, ha llegado a decir el francés al respecto. De nuevo, Keylor tendrá que convencer para que en Concha Espina no suspiren por otros.

Derbi Raúl 1994

1994: ha nacido una estrella

El 5 de noviembre de 1994, Real Madrid y Atlético protagonizaron un derbi que marcó un antes y un después en la historia del club blanco. Un joven imberbe de 17 años llamado Raúl González Blanco se estrenaba en el Santiago Bernabéu y atraía todas las miradas tras su desafortunado debut en La Romareda, donde falló tres claras oportunidades de gol en la derrota de los suyos. Jorge Valdano, criticado por exponer de esa forma a un adolescente que pareció sobrepasado por la presión, redobló la apuesta una semana después. Para más inri, el chico procedente de una humilde familia de la Colonia Marconi se había formado inicialmente en la cantera rojiblanca hasta que Jesús Gil decidió cerrarla. “Aquello está olvidado. Yo era del Atlético, y todavía hoy me tiran sus colores. Mi padre, que es rojiblanco hasta la médula, les pidió que me pagaran los estudios. Pero no lo hicieron. Luego quisieron deshacer las secciones inferiores del club… Y ahí acabó todo”, reconoció días antes en una entrevista concedida al diario ‘El País’.

Partido de urgencias

En cuanto al momento de ambos equipos, los de Chamartín luchaban en la parte alta de la clasificación por el título de Liga que se les había resistido durante las últimas cuatro campañas. Valdano había llegado al banquillo del Bernabéu para devolver a los merengues lo que les había quitado en aquellas Ligas de Tenerife de tan mal recuerdo. Peor era el momento del Atlético, sumido en una grave crisis con el equipo en puestos de descenso. El baile de entrenadores característico de la era de Jesús Gil ya se había llevado por delante a Francisco Maturana. El derbi suponía el debut de su sustituto, Jorge D’Alessandro, el segundo de los cuatro técnicos que dirigieron al conjunto colchonero aquella campaña. El once del Real Madrid para el encuentro estuvo formado por Buyo, Quique, Alkorta, Sanchís, Luis Enrique, Míchel, Redondo, Amavisca, Laudrup, Raúl y Zamorano. Por su parte, los colchoneros jugaron con Diego, Tomás, Solozábal, Rocha, Toni, Geli, Simeone, Soler, Kosecki, Manolo y Kiko.

La noche de Raúl

D’Alessandro propuso un planteamiento conservador para contener el juego de los blancos, algo que sólo logró durante el primer cuarto de hora. Pasado ese tramo, Raúl hizo su primera aparición decisiva en una acción que tampoco estuvo exenta de polémica. El delantero se desmarcó con astucia y recibió delante del portero cuando Solozábal fue al límite limpiándole el balón a ras del suelo. El árbitro vio penalti donde no lo había y Míchel no perdonó desde los once metros. El tanto espoleó a los blancos y al ‘7’, quien poco después colgó desde la izquierda un excelente centro a la cabeza de Zamorano que el chileno no desaprovechó para poner el 2-0. Kosecki recortó distancias antes de que Raúl protagonizase la gran acción de la noche, un disparo de primeras con el interior y ajustado ante el que Diego sólo pudo hacer la estatua. El primero de los 323 goles que marcó de blanco no pudo ser más bello. El cuarto de Zamorano y la expulsión de Kiko liquidaron definitivamente el choque, aunque Simeone maquilló el marcador haciendo de penalti el definitivo 4-2, un resultado que con el tiempo fue lo de menos. Había nacido una estrella.

Griezmann gol Atlético

Griezmann no se negocia

Sobre Antoine Griezmann recaen buena parte de las esperanzas del Atlético para sacar algo positivo del Santiago Bernabéu. No podía ser menos tratándose del futbolista que ha intervenido en la mitad de los goles que llevan los rojiblancos en LaLiga, concretamente en 25 (17 dianas y 8 asistencias) de los 50 tantos que han firmado durante el campeonato. A falta de ocho jornadas para que finalice la competición, sus cifras ya superan las de la pasada campaña, cuando perforó la portería rival en 16 ocasiones y dio 8 pases de gol. El secreto para cosechar semejantes números no es otro que una efectividad letal, ya que el francés promedia este curso un tanto por cada dos disparos a puerta.

Sin Antoine es otro Atleti

El Real Madrid tampoco ha salido indemne del peligro que representa el de Macon, quien ha marcado seis goles a los blancos a lo largo de su trayectoria: dos con la Real Sociedad y cuatro con el Atlético. El ‘7’ colchonero ya anotó en los dos últimos derbis ligueros disputados en Chamartín, una racha que tratará de prolongar. Pero su importancia no se traduce sólo en goles, ya que el atacante es un socio indispensable para sus compañeros en la zona de tres cuartos y, a diferencia de otras grandes estrellas, también echa un cable importante en tareas defensivas.

Por esta clase de motivos, el conjunto rojiblanco sufre si el galo es sustituido con un marcador ajustado. Así sucedió no hace mucho en la derrota que los de Simeone sufrieron a manos del Villarreal, partido en el que los castellonenses dieron la vuelta al 0-1 que campeaba en el electrónico hasta que Griezmann fue sustituido. “La sensación que tengo es que el partido lo perdí yo. Mis jugadores hicieron un esfuerzo enorme y no los ayudé para que se pudieran llevar el partido al final. Simplemente me he equivocado en decisiones puntuales”, reconoció el Cholo tras el encuentro. De cara al derbi, el técnico argentino ya sabe qué jugador es innegociable de principio a fin.

Zidane

El dilema de Zidane: sólo puede quedar uno

Isco Alarcón, Marco Asensio, Lucas Vázquez y Gareth Bale compiten por hacerse un hueco en la alineación del Real Madrid. Pocas dudas alberga Zidane a estas alturas sobre su once tipo para las grandes ocasiones, con diez futbolistas prácticamente inamovibles, pero la única plaza vacante supone todo un quebradero de cabeza. Tras lo ocurrido en el último partido ante la Juventus, parece que el malagueño ha tomado una ligera ventaja en la carrera. Los blancos se presentaron en Turín con el equipo de Cardiff y, a diferencia de otros partidos de este curso, recuperaron el brillo que les llevó a conquistar la Duodécima.

Isco se reivindica

Todo ello fue debido en gran parte a que el ‘22’ recuperó la magia manejando el tempo del partido a su antojo, quien no falló ninguno de los 57 pases que completó a lo largo del choque. Por si fuera poco, fue providencial asistiendo a Cristiano Ronaldo en el 1-0 tras un escandaloso caño a Douglas Costa. La situación del de Arroyo de la Miel ha dado un giro completo en cuestión de un par de semanas. Su temporada iba claramente a menos y su presencia como titular se había difuminado ante la pujanza de Asensio y Lucas. Incluso su futuro como madridista volvía a estar en duda. Sin embargo, su ‘hat-trick’ en el España-Argentina supuso una clara llamada a la puerta de Zidane. “Lopetegui me demuestra la confianza con minutos, con partidos. En el Madrid no tengo la confianza que un futbolista que necesita, aunque quizás el problema soy yo que no me la he ganado con los buenos futbolistas que hay. Quiero demostrarle al míster que puede contar conmigo”, fue su mensaje al entrenador galo que ha ratificado sobre el césped.

La opción Lucas-Asensio

Pese a todo, ni el madridismo ni Zidane olvidan la gran temporada que están protagonizando Asensio y Lucas. Si Turín fue la coronación de Isco, la de ellos tuvo lugar hace unas semanas en París. La apuesta por la presencia de ambos en los costados no pudo salir mejor, pues aportaron equilibrio al equipo trabajando en defensa, mientras que en ataque exhibieron la verticalidad que se espera de ellos. Para redondear su actuación, entre ambos generaron la jugada que culminó en el 0-1 de Cristiano en el Parque de los Príncipes. Si la sensación que han dejado en sus actuaciones es excelente, sus números también están a la altura. Diez goles y cuatro asistencias ha firmado el balear a lo largo de esta campaña entre todas las competiciones, lo que le sitúa como tercer goleador de la plantilla. Por su parte, el extremo gallego es el máximo asistente entre todos los torneos con 14 pases de gol, una valiosa aportación a la que suma ocho tantos. Sólo Cristiano ha intervenido en más goles de los suyos este curso.

La caída de Bale

Si hay un futbolista que ahora mismo pierde la carrera, ese es sin duda Gareth Bale. Al galés ya no le basta con los galones para convencer a Zizou, quien no le puso de inicio en ninguno de los dos encuentros ante el PSG ni tampoco en el Juventus Stadium. La apatía que ha mostrado desde el banquillo en tales citas tampoco ayuda, más bien al contrario. El ‘11’ está más fuera que dentro del Real Madrid y él mismo no lo oculta con su actitud. Desde que el pasado ejercicio viviera su enésimo calvario con las lesiones, lo que le permitió a Isco hacerse con su puesto en el momento clave, nada ha vuelto a ser igual. Acumula cuatro meses sin pasar por la enfermería, algo inusual tratándose de él, pero puede que llegue tarde para reclamar un sitio. No obstante, si algo se ha comprobado esta campaña en el Madrid, es que cualquier jugador puede cambiar su situación en cuestión de un partido. El de Cardiff también tiene a su favor las estadísticas. Con 14 goles y 7 asistencias, produce un tanto (marca o asiste) cada 87 minutos.

Marcelo Real Madrid

El Madrid vuelve a tener alas

Aunque jueguen en bandas distintas, Dani Carvajal y Marcelo Vieira forman un tándem que ya es sagrado dentro del imaginario madridista. Los éxitos del conjunto de Zinedine Zidane no se comprenden sin la labor de los dos laterales, quienes dan amplitud y desahogan el juego de los blancos haciendo que éste sea mucho más indescifrable para los rivales. Nada mejor que los números para entender lo que suponen ambos, quienes a lo largo de la temporada pasada sumaron nada menos que 26 asistencias entre todas las competiciones. Ninguna otra pareja de laterales en Europa fabricó tantos pases de gol. Por todo ello, no parece casualidad que el nivel que han mostrado durante la campaña, de menos a más, haya sido proporcional al de todo el equipo.

El despertar de Marcelo

Especialmente notoria ha sido la transformación en el caso de Marcelo, uno de los habituales señalados cada vez que el Real Madrid ha protagonizado un pinchazo este curso. Se decía que el brasileño era una máquina de perder balones (de hecho aún lidera la estadística del equipo en este aspecto con 399 pérdidas) y que su banda era una autopista para los atacantes rivales ante su escaso retorno defensivo. Tampoco su rendimiento en ataque era el de antaño, pues su primera vuelta en LaLiga se saldó tan sólo con un tanto y una asistencia. Cifras muy pobres para quien es el defensor en activo con más pases de gol en Primera, un total de 46.

Sin embargo, a medida que el Real Madrid se ha ido adentrando en el momento clave de la temporada, se ha producido el despertar de Marcelo. La eliminatoria ante el PSG marcó el punto de inflexión definitivo, en la que el ‘12’ secó tanto a Kylian Mbappé en Madrid como a Ángel Di María en París. Una sobresaliente labor coronada por el gol que marcó en el Santiago Bernabéu y que significó el definitivo 3-1 de la ida. Su tendencia ascendente también queda reflejada en LaLiga, con un gol y cuatro asistencias a lo largo de la segunda vuelta.

Carvajal recupera el tono

Algo distinto fue el caso de Carvajal, quien sufrió un frenazo en seco a causa de una pericarditis que le mantuvo alejado de los terrenos de juego durante dos meses. Sin poder ejercitarse lo más mínimo durante el tiempo de baja, el canterano tuvo que partir de cero tras recibir el alta a mediados de noviembre. No fue sencillo para el ‘2’ recuperar el tono y en el camino tuvo que sufrir sinsabores como la expulsión en el Clásico del pasado 23 de diciembre. Aquello ya es agua pasada y el lateral ha vuelto a ser consistente en defensa e incisivo en ataque, al igual que su homólogo zurdo. Con ambos recuperados para la causa, el Real Madrid puede volver a volar.

Alarma Isco

Preocupa el estado físico de Isco. Pasado el minuto 60 del amistoso que enfrentó a España y Costa Rica en Málaga, el futbolista del Real Madrid recibió una dura entrada de Waston y obligó a Isco a pedir el cambio y salir cojeando. De momento el parte médico tan solo refleja un fortísimo golpe en el cuádriceps de su pierna izquierda.

El futbolista malagueño no viaja con la selección a Rusia para disputar el amistoso que enfrentará a España con la selección anfitriona del próximo Mundial. El problema es que lo más probable es que Isco no pueda estar sobre el tapete el próximo fin de semana en el derbi del Wanda Metropolitano.

Un contratiempo para Zidane que ya cuenta con la baja asegurada de Bale y que ahora cruza los dedos para no seguir perdiendo efectivos estos días.

El factor árbitro favoreció al Atlético: cuando Bengoetxea pita estos no pierden

El colegiado del comité vasco saldó su primer derbi de manera sobresaliente, repasamos aquí sus datos más curiosos:

-En total ha arbitrado cuatro encuentros del Real Madrid en Liga: Levante (anterior campaña), Celta, Valencia y Atlético. El líder de LaLiga ganó los dos primeros, perdió el último en Mestalla y ha empatado el más reciente.

-Por su parte, al Atlético le ha arbitrado también cuatro partidos: Celta, Espanyol, Granada y Madrid. El Atlético venció en los tres y empató en este último.

El Santiago Bernabéu ha sido testigo de la consagración profesional de Del Burgos Bengoetxea que con tan solo 31 años de edad pitó su primer derbi madrileño.